18.10.14

CRÓNICAS DE SITGES 2014 (XXXIII): CUB



Estupenda película belga de terror que aplica un torture porn de baja intensidad a un grupo de boy-scouts. Más allá del placer que, por defecto, supone para el aficionado que las víctimas sean menores de uniforme y acampada, así como sus odiosos monitores, la película tiene más virtudes: un bosque repleto de mecanismos mortales construidos sin tecnología y de hermoso diseño arbóreo; la presencia de un niño salvaje con máscara de gusto neopagano; y un desenlace definitivamente oscuro. Deja algún cabo suelto, pero eso es lo de menos.