26.10.14
GÓTICO DE SUBURBIA
Entre una cosa y otra, entre Sitges y la novela, me he demorado tanto en hablar de Presencia Humana Magazine y mi serie Gótico de Suburbia que vengo a comentar la última entrega publicada y la siguiente ya está a la vuelta de la esquina, como les muestro al final. Pero antes toca hablar de lo que ya se puede tocar, comprar y, lo más importante, leer. El cuarto número de Presencia Humana está lleno de contenidos estupendos. Relatos, artículos y reseñas alrededor de lo extraño.
Por lo que hace a mi colaboración, Gótico de suburbia está planteada como una serie de artículos que escarban en el horror, lo fantástico y la anticipación. Estoy disfrutando mucho escribiéndolos. De alguna manera están vinculados entre ellos, pero su lectura es perfectamente independiente. Para esta segunda entrega titulada A través de un cristal oscuro, cita bíblica muy frecuentada, me adentro en un peculiar cóctel mutante formado por la contracultura, la autobiografía y la literatura de género. Lo hago a partir de El martillo cósmico de Robert Anton Wilson para poner sobre el papel el extraño paralelismo que siempre he establecido entre La transmigración de Timothy Archer de Philip K. Dick y Nuestra Señora de las Tinieblas de Fritz Lieber.
y para acabar, les adelanto que en noviembre sale a la venta Presencia Humana magazine #5, un jugoso número especial dedicado a la mítica editorial Valdemar. Mi contribución se centra en el impacto de la Primera Guerra Mundial en el terror, la fantasía y la ciencia-ficción. He disfrutado muchísimo escribiéndolo, pero ya lo comentaré con calma las próximas semanas.
20.12.12
R.A.W. DICE (I)
“Los Illuminati surgieron en Baviera en 1776” me contó Simon, “Adam Weishaupt, un estudiante de lo Oculto, asimiló las enseñanzas de Hassan i Sabbah y cultivó cáñamo en su patio. El 2 de Febrero de 1776 Weishaupt alcanzó la iluminación. Oficialmente, fundó “Los Antiguos Videntes Iluminados de Baviera” el 1 de Mayo de 1776. Su eslogan era ‘Ewige Blumenkraft’… Atrajeron muchos miembros ilustres como Goethe y Beethoven. Beethoven había puesto un póster de ‘Ewige Blumenkraft’ en la tapa del piano en el cual compuso sus nueve sinfonías”. De cualquier manera, el último párrafo del artículo es el más interesante de todos: Recientemente vi un documental sobre la Convención Democrática de 1968 y me sorprendió la escena en que el Senador Abraham Ribicoff hace una observación crítica, provocando la ira del Alcalde de Chicago. En medio del tumulto que surgió, es imposible escuchar lo que el Alcalde gritó en respuesta, y ha habido mucha especulación sobre qué fue lo que dijo. Para mí, sus labios formaron las palabras que se han vuelto espantosamente familiares: ‘Ewige Blumenkraft’
En la Illuminatus! Trilogy se indica la cita anterior como procedente de un artñiculo de la periodista Sandra Glass publicado en el magazine Teenset de marzo de 1969. ‘Ewige Blumenkraft’ se traduciría por Flower Power Forever.
Nota: durante parte de este año que acaba disfruté de la delirante lectura de la Illuminatus! Trilogy de Robert Anton Wilson (RAW) y Robert Shea. Durante la lectura marqué una treintena de páginas porque por alguna u otra razón contenían cosas que me hicieron gracia o llamaron mi atención. Abro esta sección para ir compartiéndolas por aquí. Por cierto, Grant Morrison, pillín, ya sé de dónde sacaste la mayoría de ideas para Los Invisibles, así que luego no vayas diciendo que si Matrix no se qúe por ahí.
9.3.12
LA VERDAD SOBRE EL NECRONOMICÓN
“¡Lo tengo, lo tengo!” dijo Saúl, riendo “antes lo vi de varias maneras, pero no de la manera correcta. Él está dentro del Pentágono. Por eso es que lo construyeron con esa forma, para que él no pudiera escapar. Los Aztecas, los Nazis, y ahora nosotros…”
“Si” dijo Mavis, sombría “Por eso es que treinta mil americanos desaparecen cada año, sin dejar huellas, y sus casos terminan archivados y sin resolver. Él debe ser alimentado”.
“Un hombre, casi desnudo, en harapos” citó Saúl. “Ambrose Bierce lo sabía”.
“Y Arthur Machen” añadió Mavis. “Y Lovecraft. Pero tuvieron que escribir en código. Así y todo, Lovecraft fue demasiado lejos al mencionar el Necronomicon por su nombre. Por eso murió tan repentinamente, cuando tenía solamente cuarenta y siete años. Y su representante literario, August Derleth, fue persuadido para insertar una nota en cada reedición de los trabajos de Lovecraft declarando que el Necronomicon no existe, y que era solo una fantasía del autor”.
Fragmento de la Illuminatus Trilogy de Robert Shea y Robert Anton Wilson. Estos días estoy leyendo a RAW y, como en ocasiones anteriores, me pone el cerebro y la imaginación como una moto.
1.3.12
LA CONSPIRACIÓN DE LOS ESTÚPIDOS
"No creo en una gran conspiración que lo dirige todo. Me parece absurdo y hay muchas evidencias contra esa idea. Yo prefiero pensar que hay como mínimo, en cualquier momento, unas 24 conspiraciones en marcha. Hasta donde he sido capaz de descubrir en todos mis años de estar involucrado más o menos a regañadientes en este campo, no puedo encontrar ninguna prueba de ninguna conspiración que realmente haya existido, haya sido llevada a los tribunales y haya sido condenada, que durara más de diez años antes de que todos sus integrantes se traicionaran entre sí y la conspiración se desbaratara. (…) La conspiración más fuerte del planeta es la conspiración de los estúpidos para impedir que las escuelas eduquen a sus hijos, la conspiración de los que quieren que sus hijos sean tan tontos como lo son ellos."
Palabras como siempre sabias del gran Robert Antón Wilson sacadas de una entrevista televisiva que alguien ha subtitulado al castellano (parte uno y parte dos). Puesto como estoy a calentar motores para reactivar este blog, nada mejor que ponerse en manos de RAW.
7.3.11
ANTROPOMORFIA ATÁVICA

Empiezo a leer el maravilloso Frank de Jim Woodring, editado con exquisitez por Fulgencio Pimentel, y de inmediato, sin esfuerzo, me sumerjo con deleite en el insólito mundo de locura cartoon que propone. El protagonista, Frank, es un extraño híbrido animal humanizado que ni es un perro, ni es un gato y ni siquiera un conejo, es un dibujo animado antropomorfo que habita en un paisaje extraño y con sus propias reglas que enseguida haces tuyo como lector, de manera sorprendente siendo, como es, el mundo de los dibujos animados distorsionado de manera sutil y con ánimo, en ocasiones, malsano.
En el universo de Frank hay esqueletos en tinajas que invitan a fiestas de muertos, diablos-duende que fracasan en sus intentos de perversión seguramente porque no hay nada que pervertir ya, gallinas malhumoradas, hombres de mentón sobrehumano, perro guardianes de geometría arábica y cola de gato de Cheshire o un extraño hombre mitad cerdo, mitad troll que está allí para ser humillado y torturado con saña y sin remordimiento. La mayoría de objetos parten en su diseño de las curvas orientales, incluidos los habitáculos que sirven de domicilio a los personajes, habitáculos individuales que también me recuerdan, como concepto, a las casas en que viven los protagonistas de Bob Esponja.
Seguramente, una de las grandezas de Bob Esponja es ser la peúltima versión del delirio, sin duda febril, del dibujo animado antropomórfico. Pero leyendo el Frank de Jim Woodring rememoro, sobre todo, al Waldo de Kim Deitch, protagonista parcial de otro cómic soberbio: El Bulevar de los sueños rotos, aquí editado por La Cúpula. Acudo a la reseña que escribí en su momento y veo que ya expresé allí cosas que venía a escribir hoy. Iba a poner la misma cita inicial, en la que se listan a los primeros gatos de los dibujos animados, y la misma referencia al Martillo Cósmico de Robert Anton Wilson y su idea del duende mescalito como arquetipo atávico que emana de la cultura popular cuando menos te lo esperas, de Peter Pan a Mr. Spock.

Deitch se preguntaba qué fumaban los pioneros de la animación cuando crearon al Gato Felix, al gato que aparecía en los Terrytoons que adaptaban libremente a Esopo o en Oswald Rabbit creado por el gran Ub Iwerks para Disney. Este último, de hecho, nacía del éxito de las Alice Comedies que Disney realizó en la década de los 20 y en las que la niña protagonista (la actriz Virginia Davies) interactuaba con dibujos animados. Miren este Tutubo y déjen fluir la mezcla de inocencia e insania surreal que desprende.
Las Alice Comedies de Disney partían de la creación de Lewis Carroll, engranaje clave en la construcción colectiva de ese universo extraño que son los dibujos animados con animales antropomórficos (funny animals los llaman en Estados Unidos). Y tampoco hay que olvidar las historietas para prensa de los pioneros del cómic. Krazy Kat de Herriman es el ejemplo más evidente, pero no olvidemos a Winsor McCay, quien también hizo algunas de las primeras películas animadas.
No dejo de pensar que una de las más importantes aportaciones del pasado siglo XX fue, precisamente, acabar de dar forma y asentar ese extraño universo que hoy conocemos como el mundo de los dibujos animados. Estaba ahí, en la Alicia de Carrol y las ilustraciones de John Tenniel que la acompañaban, pero también antes, en viejos cuentos y fábulas y en los grabados que los representaban, y si uno escarba descubre que ya los pintaban, a su manera, los hombres primitivos en las cuevas. Sigo buscando animales antropomorfos en la cultura popular de siglos pasados y me topo con aquellos que representan hombres lobos y la intuición da paso a la certeza. En la recreación de animales humanizados hay algo demasiado complejo para ser explicado, un recoveco secreto de nuestra mente, un pasadizo de la imaginación de peligroso recorrido. Así que lo dejo aquí.
18.11.08
LO RARO Y LA FICCIÓN
Lo que tienen arriba es, probablemente, la más bella portada jamás realizada con el hipnotismo como tema. Y lo es por muchos aspectos que creo no hace falta detallar porque saltan a la vista. Procede del número de julio de 1954 del Fate Magazine y la he sacado de esta esplendorosa galería de portadas de una de las publicaciones decanas en temas paracientíficos y similares. Yo, como a estas alturas sospecharan los visitantes recurrentes, pertenezco al bando de los escéptico. Pero al mismo tiempo me supongo un escéptico un poco raro por influencia de Robert Anton Wilson (RAW) y por mi ánimo de recopilador a lo Charles Fort (aunque mi objeto de estudio sea otro bien diferente). Lo digo porque aunque no creo en las mamarrachadas de Lo Oculto y lo Ufológico (y todos los etcéteras), sí tengo claro que el mundo es un lugar raro, raro, raro. Ya saben, RAW afirmaba que la normalidad es una abstracción matemática y Fort anotaba que a veces llueven ranas.
He pasado un par de horas maravillosas recorriendo las portadas de Fate. Como decía, revista decana en estas cosas y fundada en 1948 por Curtis Fuller y Ray Palmer, que al mismo tiempo era por entonces el editor de la clásica cabezera pulp fantacientífico Amazing Stories. Y ahí está el vínculo clave al que quería llegar. Que sea escéptico no quiere decir que rechace el tipo de publicaciones que siguieron la estela de Fate Magazine, que lucía un subtítulo tan hermoso como True Stories of the Strange, The Unusual, The Unknown. El vínculo es importante porque en muchas ocasiones este tipo de literatura, que en los años 60s recibiría el contradictorio adjetivo de "realismo fantástico" (a raíz del éxito de El retorno de los brujos) es pariente directo (quizás hija bastarda) de la fantasía pulp; o lo que es lo mismo, una hábil variante que toma forma de No Ficción. Y ya saben que la No Ficción es subjetiva: que los documentales muestran la realidad pura es una patraña tan gorda como leer el futuro en bolas de cristal.
La humanidad necesita ficciones; no diré que como parte de las necesidades primarias, pero casi. Y en cambio es algo que no verán (ni encajarán) en la Pirámide de Maslow de las necesidades humanas. Mediten al respecto. Al fin y al cabo el estímulo de la fantasía puede hacernos libres, pero también llevarnos a algo tan peligroso como es la fe, que no deja de ser un instrumento de control de la sociedad borderline tan o más útil que el miedo (y de explosiva combinación). Pasa lo mismo con un concepto, más maslowiano, como es "el trabajo", así que no pongan caras raras. Una de las subtramas clásicas del Blog Ausente es aquella que nos lleva de la frase hecha "la realidad supera a la ficción" a otra mucho más divertida como es "la realidad imita a la ficción". La vida podría no ser gris, pero las estructuras sociales (o políticas o de dominación, pongan ustedes lo que quieran) la vuelven de tonos opacos, así que necesitamos darle color, y una vía relativamente tosca pero efectiva es pensar en cosas como los platillos voladores, las conspiraciones o la combustión espontánea, o de manera más minimalista en cosas tan cotidianas como el "estoy un poco loca porque soy piscis". Y eso los editores de Fate lo tenían muy claro.
En su primer número, aparecido en marzo de 1948, llevaban al papel un subgénero hoy ya clásico: los misteriosos platillos volantes. Y lo hacían con un texto escrito en primera persona por Kenneth Arnold, que pasará a la historia por haber sido el primer avistador de OVNIS, justo un año antes. Que la ufología iniciara su recorrido en una revista hermana de la ciencia ficción pulp no debería pasarnos por alto, pero tampoco deberíamos despreciar al subgénero por ello. Visto ahora me parece de una preclaridad casi posmoderna. Se vestía la ficción fantástica con aspecto de reportaje periodístico, cosa que emparenta directamente con los falsos documentales o con el uso de la telerrealidad en las películas de terror. Además, el espíritu exploit está presente, y se agita el cóctel con todo tipo de condimentos: desde la antropología a las jamonas en portada, sin olvidar el exotismo (que es cosa que históricamente siempre ha tirado mucho en las sociedades decadentes) o el ánimo amarillista (que ya estaba en la prensa de masas con Jack el Destripador y que alcanzará sus máximo pOp en News of the World).
Como les digo, repasar las portadas de Fate ha sido gozoso por esa combinación de ilustración pulp (que en Fate se acaba con los 50s) y titulares ciertamente explosivos: de los misterios del baile Hula de los Mares del Sur a la existencia de niños con rayos x en los ojos, pasando por mensajes de Houdini desde el Más Allá, las visiones de Tesla y Edison ( que siempre tira mucho porque el inventor del pasado es el científico de hoy), advertencias de un futuro que habría que recuperar de alguna manera (un ejemplo: The Negro Tomorrow’s America en el número de mayo de 1949), preguntas como ¿Son los irlandeses judíos?, ¿Puede tu perro leer tu mente? o ¿Puede la bomba atómica provocar cambios climáticos?; a todo ello hay que sumar sobredosis de exotismo (que llega a poner a Yma Sumac en portada): de Ishtar a Baal y todo tipo de ritos paganos, etruscos, babilónicos, sumerios, etc etc.; obviamente con clásicos como las colonias perdidas de vikingos o la enumeración de todas las tribus y etnias que pudieron descubrir América tropecientas veces antes que Colón, y toda costumbre que hoy nos parece salvaje (y permite escarbar en los bajos instintos).
Tan sólo algunos apuntes más: primero, que no dejaban de lado el sentido común, pero desde perspectivas ciertamente bizarras, sólo así se entiende que en mayo de 1959 dieran como solución al problema del yeti la posibilidad de que se tratara de lamas tibetanos desnudos; segundo, y muy interesante, el establecimiento de lo que hoy conocemos como crossovers, ya que fueron varios los temas que saltaron de la ficción fantástica a la no ficción fantástica: primero, el famoso misterio Shaver, primer caso de saga de ciencia ficción que quiso reconvertirse en realidad, sirviendo de inspiración al segundo (y definitivamente triunfante) crossover: el caso de un escritor de ciencia ficción (que tenía como agente literario a nuestro muy querido Forrest J. Ackerman) que reconvirtió su obra en mesianismo religioso: estoy hablando de Ron Hubbard y la cienciología, que ya en octubre de 1951 aparecía en Fate con un artículo titulado Dianétics, one Year Later. Y para acabar de cerrar un círculo, en 1956 Fate ya aventuraba la llegada de la psicodelia con un artículo de portada dedicado a la mescalina como llave a una dimensión mágica. Como ven, definitivamente portentoso. Estoy seguro que un recorrido pausado por sus portadas y titulares estimulará la imaginación de cualquiera, que es de lo que se trata.
5.7.08
¿QUÉ QUEREIS DE MÍ, JEMERES ROJOS?
Inicio la lectura de El Testimonio de Etienne Davodeau (Ponent Mon). Reparo en la siguiente viñeta pero apenas le doy importancia, más allá del detalle argumental que implica.
Martes
Emprendo la lectura del primer volumen de Los Exterminadores de Simon Oliver y Tony Moore (Planeta). Allí aparece de nuevo una referencia a Pol Pot y los Jemeres Rojos de Camboya. "Qué casualidad", pienso.
Miércoles
Continúo mis lecturas con el Fell de Warren Ellis y Ben Templesmith (Norma). Y de golpe, ahí están de nuevo.
¿Tres veces seguidas? Esto no es una casualidad sino una intrigante sincronía. Es evidente que los Jemeres Rojos se quieren comunicar conmigo a través de la cultura pOp. Temo abrir cualquier otro tebeo. Me rindo ¿Qué quereis de mí, jemeres? ¿Qué quieres que haga, Pol Pot?
23.5.08
CUANDO EL FAKE ES ARTE
"Este no es un mundo normal"
En los dos ultimos años este blog ha defendido la esclavitud por deudas, el voto censitario, el genocidio de los pueblos indígenas norteamericanos para que los estadounidenses tuvieran acceso a su Lebensraum, ha citado al teórico marxista Antonio Gramsci haciendo pasar la cita como obra de Von Mises, ha abogado porque alguien pueda comprarle un riñón a alguien para comérselo a la riojana si le da la gana, ha colado un bulo sobre una ofensiva islamista en los institutos de las periferias francesas completamente imaginaria, ha descrito el calentamiento global, si es que existiera, como un sano estímulo al desarrollo de la economía, ha afirmado que la homosexualidad es una enfermedad. Su autor (...) ha considerado que el mejor regalo de Navidad para una anciana era una metralleta UZI y ha defendido el contrabando de armas y su posesión ilegal en unos términos que las sexualizan de modo evidente (sus dos pistolas, introducidas ilegalmente en España, son sus "novias suizas", cuyo gatillo acaricia como si de su clítoris se tratase). En un momento dado, ha proferido insultos contra la Corona e injurias contra las victimas del 11-M, injurias gravísimas dignas de ser perseguidas por un artículo del código penal incluido por el Partido Popular para defender a las victimas del terrorismo (...). Todo esto y mucho más ha tenido lugar en estos últimos meses en Red Liberal, sin que ninguno de sus bloggers habituales alzara la voz para expresar la más mínima crítica o distanciamiento de estas ideas y barbaridades.leer todo
26.4.08
16.7.07
EL HOLOCAUSTO POP

"Estoy de acuerdo con el culto a lo políticamente correcto en muchos temas. De hecho, sólo discrepo de quienes patrocinan esta actitud en que no me gusta su intolerancia, sus métodos fascistas, el que hayan introducido el lavado de cerebro maoísta en nuestro mundo académico, su absoluta falta de humor, sus constantes agresiones al sentido común, su voluntad de destruir nuestra Constitución y su escasa humanidad. Aparte de estas pequeñeces, su idea no me parece demasiado mala."Robert Anton Wilson; El Martillo Cósmico III: Mi vida después de la Muerte.
Leo que la Comisión británica para la Igualdad Racial quiere prohibir la venta de Tintín en el Congo, la pésima segunda entrega del famoso reportero belga. Estas maniobras de lo políticamente correcto resultan tan cansinas como estúpidas, además de estériles en lo que pretenden. Vale, quizá consigan prohibirlo (aunque de momento parece que sólo han hecho que aumentar sus ventas), pero entiendan: toda la cultura pop, absolutamente toda, es políticamente incorrecta y merecería ser prohibida siguiendo esos criterios tan cortos de miras arraigados en la profunda idocia de la sociedad borderline. La maldad oriental de Fu-Manchú (de muy británico origen y justificativa de las poco explicadas Guerras del Opio), la agresión sexual como leit motiv del melodrama, la idealización gráfica del héroe como macho caucásico, el amigo negro del bueno, el caníbal amazónico, la heroína delectamente torturada o como jamona ligera de ropa, la homosexualidad reprimida como explicación del psicópata pulp, la pelea de hembras en el barro, la novia del bueno, el cruel apache corta cabelleras, el deforme como objeto de burla, el mejicano traicionero, el monstruo como ente aniquilable por su anormalidad ...

La cultura pOp se cimenta en terrenos de escasa moralidad y ahí está su grandeza. La cultura pOp no busca agradar por sus buenos sentimientos sino por los bajos instintos que definen al ser humano. Somos así, y si oímos un frenazo o una discusión enseguida nos paramos a mirar qué pasa. La cultura pOp es sólo un espejo y romperlo es algo que sólo corresponde a la bruja mala de Blancanieves (y los Siete Enanitos, no lo olviden: también debería prohibirse). La Comisión británica para la Igualdad Racial es la bruja y su prohibición la manzana envenenada. Pero el deseado Holocausto de la Cultura pOp es en realidad una tarea imposible porque siempre llegará una dominatrix nazi para besar al populacho y despertarlo de la sandez borderline.

En realidad estas maniobras nunca buscan moldear un futuro mejor sino borrar un pasado del que avergonzarse. Tintín el el Congo, esa argumentalmente pésima muestra de línea clara europea, no es otra cosa que la impecable plasmación gráfica del colonialismo belga de entreguerras, culpable de uno de los mayores genocidios de la historia de la humanidad. ¿Qué se pretende intentando borrar las manifestaciones de la cultura pOp al respecto? ¿Hacernos realmente mejores o guardar el polvo bajo la alfombra? En realidad, es una maniobra mucho más mezquina que idealizar un mundo en el que los negros son tontos e inferiores: pretenden seguir manteniendo la primacía del hombre blanco falseando el pasado. Si prohibimos Tintín en el Congo borraremos de la historia que algún día fuimos descaradamente malos. ¿Alguien imagina la prohibición de El Nacimiento de una Nación de Griffith por justificar el Ku Klux Klan? ¿O de Metrópolis de Lang por representar metafóricamente el ideario nacionalsocialista en el que gran capital y proletariado se unen para derrotar al pérfido judío? Pues que empiecen por ahí si tienen huevos.
De hecho, eliminar el icono del negrito tontorrón ha acabado por resultar racialmente nefasto. Dediqué buena parte de mi larguísimo estudio sobre el Superhéroe Negro (Black Super Power, más de 36.000 palabras al respecto que pueden encontrar en los Mondo Brutto 35 y 36) a explicar precisamente el tránsito de ese inocente icono racista a otro mucho peor: el del iracundo negro cabreado. Creo que lo explicaré rápido acudiendo a un ejemplo (que también utilizó RAW para explicar otro caso parecido hablando del feminismo en su tercera entrega del Martillo Cósmico): Rodney King, el negro salvajemente apaleado por policías de Los Ángeles cuya posterior absolución judicial (pese a las esclarecedoras imágenes) provocó la más tremenda black riot reciente. ¿Se imaginan esa misma sentencia judicial si el icono pop del negro siguiera siendo el del negrito tonto? No, porque el negrito tonto enternece a los jurados. Y es que la memez de lo políticamente coorecto es lo que tiene: que acaba resultando aún más perversa.
13.3.07
LAS GARRAS DE SATÁN
"Estoy más interesado en la manera en que el Diablo se ha infiltrado en el cristianismo disfrazado de Santa Claus. Muy poca gente se da cuenta de que los arquetipos son los mismos. Es el viejo dios pagano de la fertilidad. Satán es la caricatura que la Iglesia cristiana creó, pero el dios de la fertilidad volvió como Santa, y lleva el mismo traje rojo que el Diablo. El nombre Satán y Santa están hechos de las mismas letras, solo tienes que mover una y has convertido a Santa en Satán."
Benputa está publicando por entregas una entrevista al gran Robert Anton Wilson. De momento, aquí tienen el enlace directo a la etiqueta que reúne las cuatro entregas de publicación. Ni que decir tiene que aplaudo a rabiar la iniciativa.
12.1.07
RAW IS DEAD
Ha muerto Robert Anton Wilson (RAW). Hace nada, en el Anuario 2006 del Reich Ausente, les decía que El Martillo Cósmico ha sido una lectura que ha dejado huella en las neuronas ausentes. Es perfectamente percibible en blog. Hay un antes y un después. Disparó mi imaginación. Tengo por leer la tercera entrega, para más inri(p) titulada Mi vida después de la muerte. Quizá sea el mejor tributo: seguir leyendo. También tengo La Máscara de los illuminati pendiente. Y quizá sería ya hora de que alguien se decidiera a editar de una puta vez The Illuminatus! Trilogy en castellano.
RAW, con esa feliz mezcla de activismo underground, charlatanería, sentido del humor, concepción pop del universo, bizarrez ideológica y abstracción conspiranoica es una de las mentes más brillantes, ágiles y sabias con las que me he topado en la vida y no puedo más que darle las gracias por el gozoso disfrute obtenido con la lectura de su escasa obra traducida al castellano. Si RAW hubiera seguido vivo hasta el 2012 quizá se beneficiaría de la inmortalidad, ya que en 1977 se apuntaba a las teorías de que el secreto de la vida eterna se descubrirá por entonces. Les dejo una lista de mis posteos directamente inspirados por él (reseñas y extractos de su obra). Los de inspiración indirecta son la mayoría de los publicados desde que acabé la primera entrega de El Martillo Cósmico. Y ya les prometo que la semana que viene volveré a rendirle tributo con un b-art de portadas de libros.
- La Fórmula para hacer un Humúnculus (extracto)
- La Tierra Trema (reseña)
- Nikola Tesla y el Rayo de la Muerte (extracto y desarrollo)
- Los Halcones sincrónicos de Uri Geller (extracto y b-art)
- El Martillo Cósmico Libro 1 (reseña)
- La Menstruación y el Misterio Shaver (extracto y desarrollo)
ACTUALIZACIÓN: Me sobrecoge y causa admiración sin límites ver como cinco días antes de su muerte RAW anunciaba que los médicos le daban entre dos días y dos meses de vida e ilustraba el post con una imagen pop de Hannibal Lecter.
18.7.06
LA MENSTRUACIÓN, EL MISTERIO SHAVER Y UN AMAZING B-ART DE PROPINA
"No obstante, el libro que más me llamó la atención fue Menstruation: Its Cause and Cure (Menstruación: causa y remedio), del doctor en filosofía Raymond Bernard. (...) El autor -quien, como después me enteré, tenía un doctorado en filosofía por la Universidad de Nueva York, aunque luego escribiera como un Demente Patológico- postulaba que la menstruación era debida a la 'excesiva frecuencia' de relaciones sexuales y al vicio antinatural de comer carne. Si las mujeres hicieran el amor una vez al año, en el solsticio de primavera, y se abstuvieran de comer carne, se pondría fin a la maldición.Fragmento de El Martillo Cósmico II: Con Los Píes en La Tierra de Robert Anton Wilson.
(...)
Más tarde encontré otro libro suyo en la misma biblioteca. Se titulaba The Hollow Earth (La Tierra Hueca). La teoría de la Tierra Hueca con forma de rosquilla del Capitán Symmes era comedida en comparación. Según Raymond Bernard, el interior de la Tierra no sólo era habitable, como sostenía Symmes, sino que de hecho estaba habitado... por dos razas de androides diseñadas por los atlántidas antes de la destrucción de su continente. Los androides buenos, llamados Teros, eran los que salían por el agujero del Polo Norte y hacían vuelos en platillos volantes. En caso de guerra nuclear iban a conducir a todos los justos al interior de la Tierra para salvarlos. Los androides malos, llamados Delos, se dedicaban en cuerpo y alma a prácticas sádicas, y con máquinas infernales lanzaban rayos invisibles a la superficie del planeta, provocando todos los sucesos calificados de paranormales, sobre todo los más siniestros, tales como la Combustión Humana Espontánea.
Todo esto me sonaba de haberlo leído en mi adolescencia en Amazing Stories. En esa revista pulp el inventor de la historia de los Teros y los Deros era un tal Richard Shaver, quien, como después haría L. Ron Hubbard, empezó escribiendo ciencia ficción sado-paranoica y luego decidió inventarse su propia religión.
Este mismo año me encargaron la reseña de Subterranean Worlds (Mundos Subterráneos), una historia de las teorías de la Tierra Hueca obra de un escritor súmamente escéptico llamado Walter Kafton-Minkel. Le dedica un capítulo entero al doctor Bernard y llega a la conclusión de que, aunque carezca de la rectitud financiera de un banquero escocés, al menos era sincero en lo que decía creer, sobre todo en su aseveración de que la mujer moderna tiene demasiadas relaciones sexuales."
En un principio este post iba a ser una cosa rapidita. Ensimismado aún con Subterránea (si quieren ver uno de los agujeros y quedarse pasmados... véanlo), ayer por la noche leía este párrafo y claro, era de obligada publicación por estos lares. El problema es que me he puesto a tirar del hilo y el ovillo ha resultado tan enorme como hermoso. Primero he tirado de esa eminencia en el ciclo menstrual femenino que es el Dr. Raymond Bernard; pero vamos, a penas algunas fotos, referencias bibliográficas a sus libros e incluso alguna ilustración sobre La Tierra Hueca de, en principio, sus ensayos sobre el tema. tampoco he tenido tiempo en profundizar porqué hace suyas (según se entiende por el fragmento de RAW) historias sacadas del legendario pulp Amazing Stories.
Ahora bien. Cuando me he puesto a buscar cosas sobre Richard Sharpe Shaver... me he encontrado con uno de esos personajes que dejan mis Vidas Ajenas en pura fosfatina. Vaya por delante que lo que van a leer a continuación no es más que un resumen de su entrada en la Wikipedia. Verán ustedes, Shaver ya daba muestras de su desbordante imaginación cuando trabajaba en una fábrica de coches y comentaba a sus compañeros que padecía de telepáticas sesiones de tortura a cargo de entidades malignas de las profundidades. Pero el Misterio Shaver (como fue denominado por su futuro... eu... editor Ray Palmer) se inicia cuando escribe una carta a la revista de relatos pulp Amazing Stories notificando el descubrimiento de una vieja lengua olvidada llamada Mantog. A Palmer el tema le produjo la suficiente curiosidad para ponerse en contacto con Shaver y este le comentó que había traducido un manuscrito mantog llamado A warning to Future Man. Palmer pulió el relato, donde se iniciaban estas historias de malignos androides subterráneos adictos al sadomaso, le cambió el título por I Remember Lemuria y lo publicó en el número de marzo de 1945 de Amazing Stories.
Lo cierto es que Shiver se convirtió en presencia habitual en la revista (al final tienen una esplendorosa galería B-art con todas las portadas dedicadas a sus historias entre 1945 y 1948). Al parecer Palmer pulía mucho las novelas de Shaver, al parecer verborreicas, compulsivas y muy explícitas sexualmente, y aún así lo habitual era que el lector se encontraba con relatos pulp de bajos instintos en el que las mujeres recibían un trato brutal, eran violadas y sometidas al ficcionario sadomaso (que imagino debían llamar mucho la atención del Dr. Bernard, el mismo que recomendaba el fornicio sólo en el solsticio de primavera, lo suficiente para creer firmemente en la existencia de ese universo pulpy). Androides Teros, androides Deros, ascensores trampa ocultos en rascacielos que enviaban a mozas de buen ver a un submundo de dominación sexual asexuada (homenajeados años despues por Harlan Ellison en un cuento corto). Lo que decía, pulp de bajos instintos hasta el momento en que Palmer y Shaver deciden hacer pública la verdad: bajo el aspecto de ficción, lo relatado son sucesos reales. Como lo leen: esos androides existen y sus actividaes son ciertas. En junio de 1946 nace El Misterio Shaver.
Al parecer la redacción de Amazing se llenó de cartas de conspiranoicos aportando pruebas al respecto. También de críticas (entre ellas las de un joven Harlan Ellison precisamente) y comentarios respecto a los evidentes síntomas de esquizofrenía paranoica que emanban de los textos del escritor. Al final, Amazing suspendió los relatos de Shaver a finales de 1948, según la revista porque afectaban a las ventas y según Palmer por oscuras maniobras de los pérfidos Delos infiltrados entre nosotros y temerosos de que se supiera la verdad.
El asunto, aún así, continuó. Shaver publicaba sus escritos en el periódico Hidden Worlds o en su fanzine Shaver Mystery Magazine. De vez en cuando desaparecía de la vida pública, según unos recluido en sanatorios mentales y según otros en expediciones a Subterránea en busca de pistas. Llegó, incluso, a aparecer su nombre en algunas conspiranoias sobre el asesinato de JFK (alguien lo dudaba) y, al parecer, su idea de convertir ficción pulp en pseudo religión sadoparanoica sirvió de inspiración a L. Ron Hubbard, padre de la dianética y la iglesia de la cienciología. Al margen, mientras leía fascinado todo esto me acordaba de los goreanos, los kaotians y su secta de mujeres esclavas sexuales. El nombre de Shaver, como no podía ser de otra forma, también aparece de vez en cuando al se habla de UFOS intraterrestres, de la Sociedad de Thule y de todas esas cosas que anotaba yo por aquí hace bien poco. Como ven, un tema maravilloso que no puedo dejar de decorar con todas las portadas de Amazing Stories dedicadas a los relatos de Richard S. Shaver, sin duda un hombre adelantado a su tiempo y un santo varón de la Sociedad Borderline.
















































