Querido Absence;
La vida se complica pero los libros siguen saliendo así que he hecho lo posible para que esta nueva Epístola Libresca llegue antes del Día del Libro. Casi casi agradezco que este inicio de año haya sido un poco más aburrido que de costumbre. Pero no te preocupes, que haya habido unos pocos menos libros interesantes no significa que no haya habido ninguno. Solo con los que voy a sugerirte tienes una buena cantidad de lectura y hay, además, algunos especialmente destacados. Empezaré por ellos.
Empecemos con un vistazo general a algunas obras.
La conspiración contra la especie humana de
Thomas Ligotti (ed.
Valdemar)
Mezcla de ensayo filosófico y literario, indagación sobre el pesimismo relacionándolo con el terror sobrenatural cósmico, los primigenios como encarnación de un vacío tan insondable como interior. Quizá no sea un libro divertido en un sentido tradicional pero sí puedo afirmar que es una obra enorme. Pese a la espantosa portada.
Historia del Partido del Progreso Moderado Dentro de los Límites de la Ley de
Jaroslav Hašek (ed.
La Fuga)
Hašek es uno de los grandes y su
Svejk es un triunfo pero a veces uno puede creer que es autor de un solo libro cuando la verdad es que hay más entre lo que ha creado. Y qué mejor que las 'actas' de este partido, sacado directamente de su propia realidad y cargado no solo de una capacidad satírica sino, incluso, de cierto sentido de lo que ya estaba allí y lo que estaba por llegar.
La furia de
Gene Kerrigan (ed.
Sajalin)
La intersección causada por la crisis entre la novela social y la negra logra un nuevo capítulo en esta obra de Kerrigan que han seleccionado con el buen gusto habitual los de Sajalin, esta vez toca Irlanda y sus gentes como ejemplo y receptor de todo ese odio subterráneo al que los intentos de enriquecer o sobrevivir —a veces indistinguibles— convertía en un campo a presión perfecto.
Ciudad fantasma de
Robert Coover (ed.
Galaxia Gutenberg)
Coover es siempre un maestro aunque no siempre lo dirija a los mismos lugares, por ejemplo aquí se ocupa más de deconstruir el western que de crear una trama tan potente como la de
La hoguera pública. Pero suficiente ha hecho ya solo con esta deconstrucción.
Expo 58 de
Jonathan Coe (ed.
Anagrama)
Mientras seguimos esperando a que Anagrama reedite algún día
El club de los canallas podemos entretenernos con esta pequeña y a ratos humorística aproximación de Coe al género del espionaje, como hace él todas las cosas, con mucha historia de personajes fuera de su localización y en perpetua duda.
El veneno de la tarántula de
Sharadindu Bandyopadhyay (ed.
Quaterni)
Un exploit de
Holmes muy entretenido, y particular, que estamos hablando de una creación de principios del S XX en La India, así que podéis imaginar la necesidad de contextualizar y, por otro lado, la variedad que eso supone.
El gusano de seda de
Robert Galbraith (ed.
Salamandra)
Mucho mejor que la primera y escrita con un ambiente literario en mente, la posibilidad de seguir con las aventuras de los dos investigadores —sin tener claro cuál es el principal de entre ellos, por mucho que se presuponga— hace de ésta la novela negra convencional más recomendable de lo que llevamos de año.
Perfidia de
James Ellroy (ed.
Literatura Random House)
El gran Ellroy vuelve con una novela que quizá no sea su mejor obra pero que sin duda demuestra no solo las tablas sino, además, una cierta voluntad de investigar todas las zonas oscuras de Estados Unidos, un regreso al
Cuarteto de Los Ángeles ahora con Pearl Harbour como música de fondo.
La señorita Pym dispone de
Josephine Tey (ed.
Hoja de Lata)
El representante del
mystery clásico británico es esta novela con protagonista inquisitiva y buen humor, demostrando que Tey era capaz de muchas cosas más allá de
La hija del tiempo.
La gran novela americana de
Philip Roth (ed.
Contra)
El último gran Roth, que seguía inexplicablemente inédito en nuestro país, en el que una pequeña liga de baseball y el probablemente peor equipo de la misma se convierte en una metáfora de la exclusión por todo tipo de motivos (veteranos, problemáticos, discapacitados...) y un reflejo de la propia sociedad.
El trono de la Luna Creciente de
Saladin Ahmed (ed.
Fantascy)
Aproximación a la espada y brujería con un giro que puede encuadrarlo en la aproximación tradición clásica árabe.
Reportero de
David Remnick (ed.
Debate)
Los mejores artículos de un grande, editor de
The New Yorker y un periodista fundamental —para bien y para mal— en Estados Unidos.
Los gemelos congelados de
Andreu Martín y
Jaume Ribera (ed.
Anaya)
¡Ha vuelto Flanagan! ¿Cómo podríamos dejar una nueva entrega del detective de Martín y Ribera fuera de esta selección?
Narrativa breve completa de
Joseph Conrad (ed.
Sexto Piso)
Este auténtico tocharraco es un recopilatorio de toda la narrativa corta —bien relatos, bien novela de no demasiada extensión— de Conrad. Así se aseguran tener
El corazón de las tinieblas y mucho mucho más material.
Sin blanca en París y Londres de
George Orwell (ed.
Debate)
Pequeña obra magnífica sobre los tumbos que dio Orwell con una aproximación a los bajos oficios que se vio obligado a realizar permitiéndole una visión diferente que poder aplicar luego a sus obras.
Pero tranquilo, Absence, que no es lo único destacado. Las anteriores obras son más que recomendables, sin duda, pero es que las siguientes te las puedo recomendar directamente a ti —Bueno, vale, quizá varias de las anteriores también, pero seguro que entiendes a lo que me refiero—.
Los reyes del jaco de
Vern E. Smith (ed.
Sajalín)
Lo primero que pensé según vi la salida de este libro es que tenías que leerlo. Imagina un autor negro dispuesto a hablar de las organizaciones criminales que en los setenta se organizaban para trapichear con droga. Una obra que podría parecer deudora de la
blaxploitation pero que lo es incluso más de la demostración de las organizaciones criminales como parte de una inevitable cotidaneidad.
El ejército negro de
Servando Rocha (ed.
La Felguera)
Más leña para el fuego con estos moteros de color que no solo existen sino que son parte de esa leyenda de la ferocidad.
Aniara de
Harry Martinson (ed.
Gallo Nero)
Poema de ciencia-ficción compuesto como si de una saga épica se tratara por un autor que se supone debería ser más conocido. E incluye un regalo más. Como poco, una sorpresa.
Fuego subterráneo. Historia del radicalismo de la clase obrera en los Estados Unidos de
Sharon Smith (ed.
Hiru)
Obreros radicales organizándose para la revolución, para que luego te quejes de lo que te traigo.
La historia silenciada de Estados Unidos de
Oliver Stone y
Peter Kuznik (ed.
La esfera de los libros)
Aquí tienes a Oliver Stone haciendo inventario de todas las cosas que él cree que se han intentado tapar estos años. Parece un libro grande pero yo lo hubiera esperado incluso mayor.
Las andanzas del agente secreto Shípov de
Bulat Okudzhava (ed.
Automática)
Mezclando hechos reales con la invención, la investigación sobre Tolstoi por sus ideas revolucionarias queda reflejada como una auténtica locura en la que ninguno era si no inocente sí desde luego sano en sus pensamientos y en aquellos a los que pensaron que se podía confiar la situación. Una sátira de dos filos.
¿Qué pasaría sí…? de
Randall Munroe (ed.
Aguilar)
Pese a la espantosa portada, el autor de
XKCD ofrece una serie de respuestas que buscan que todo tipo de teorías locas parezcan completamente serias, y cuanta más locas las preguntas más en serio se toma la explicación.
El castillo de los búhos de
Shiba Ryotaro (ed.
Quaterni)
Para los amantes de los Ninjas, una de las principales obras. Quizá falten más colores, eso sí.
Mercurius de
Patrick Harpur (ed.
Atalanta)
Más conocido por sus ensayos, esta novela sobre al alquimia y sus transformaciones es una aproximación muy diferente al concepto de novela histórica.
Ángeles robados de
Shaun Hutson (ed.
Tyrannosaurus Books)
El autor de
Slugs sigue ofreciendo alegrías gracias a Tyrannosaurus con esta obra de sectas secretas, sacrificios y otros complots que quizá no sea para todos los estómagos pero que es un ejemplo perfecto de por qué había que recuperarle.
Sobre el dragón del abismo de
Izumi Kyoka (ed.
Satori)
Kyoka nunca será suficientemente reconocido por su aportación y desarrollo de un gótico japonés plagado de rarezas que, en esta obra, toman un cariz casi lisérgico para justificar los pasos de consciencia y las diferentes realidades percibidas.
El misterio de la Casa de los Trueques de
Alberto Mussa (ed
Funambulista)
Lo que empieza como una historia de muerte, sexo y sordidez pronto se va expandiendo con toques de ocultismo, afirmaciones del carácter de los brasileños e historias inesperada de la conquista y posterior vida. Una obra realmente variada.
El Doctor Heraclius Gloss de
Guy de Maupassant (ed.
Periférica)
He aquí una inesperable creación de Maupassant que satiriza no solo las obras pseucocientíficas sino también a aquellos que aseguraban ser devotos buscadores de la Verdad Absoluta. Una obra de juventud que fue publicada postmortem pero que agrada igualmente.
Lemmy de
Ian Kilmister y
Janiss Garza (ed.
Es Pop Ediciones)
La biografía del fundador de
Motörhead es un compendio de aventuras realmente locas.
Matar a Franco de
Antoni Batista (ed.
Debate)
Termino la sección con una imposibilidad, la de intentar acabar con Franco relatándolo según los —más bien torpes— intentos realizados para acabar con su vida con el éxito que puedes imaginar.
Por supuesto no solo de los destacados nos hemos nutrido, ha habido toda una serie de publicaciones de acompañamiento que han estado ahí para crear una segunda línea de defensa. Por ejemplo, en la novela negra hemos tenido desde recuerdos de las grandes novelas inglesas de estilo clásico como
El misterio de la mosca dorada de
Edmund Crispin (ed.
Impedimenta) o
El gran misterio de Bow de
Israel Zangwill (ed.
Ardicia)
a versiones de lo mismo en américa
Demasiados cocineros de
Rex Stout (ed.
Navona); obras de corte clásico de grandes autores de allí,
W de Whisky de
Sue Grafton (ed.
Tusquets), y de aquí,
El murciélago de
Jo Nesbo (ed.
Literatura Random House)
además de la ocasional novedad sujestiva,
Misa negra de
Olivier Barde-Cabuçon (ed.
Siruela), aproximaciones españolas en forma de recopilatorio de cuentos,
Crímenes que no olvidaré de
Alicia Giménez Bartlett (ed.
Destino) o incluso, versiones del negro que no se limitan a la resolución de un conflicto lógico sino a una aproximación moral,
Bienes y codicia de
Ingrid Noll (ed.
Circe)
Lo mismo con la fantástica que nos permite ver inéditos de grandes autores,
Siempre nos quedará París de
Ray Bradbury (ed.
Minotauro); recopilatorios de otros, como
En el Japón fantasmal de
Lafcadio Hearn (ed.
Satori) o
Pioneros de la ciencia ficción rusa vol.2 de
VV.AA. (ed.
Alba),
o sumas de aproximaciones históricas que hoy pertenecerían a este género,
Crónicas fantásticas de Las Indias de VV.AA. (ed.
Edhasa); además de algunos clásicos a rescatar,
La estrella del rey Salomón de Aleksandr I. Kuprin (ed.
Alba).
Y que no se nos olvide que también los españoles han puesto su aportación bien en novela,
Miss Fifty de
Rosa Ribas (ed.
Reino de Cordelia), o en relato
Acronos vol. 3 de
VV.AA. (ed.
Tyrannosaurus books).
No solo ficción de género, también la narrativa nos ha traido un poco de cada. Las nuevas obras esperadas de autores ingleses ya sea en novela, como
Glow de
Ned Beauman (ed
Alba), o relatos, como
El asesinato de Margaret Thatcher de
Hilary Mantel (ed.
Destino);
junto a entradas en autores menos conocidos sean de un lado,
Cuentos Completos de
Cynthia Ozick (ed.
Lumen), u otro del Atlántico,
La posada de Manhuiol de
Ion Luca Caragiale (ed.
Traspiés);
acercamiento de nombres conocidos como
Reflexiones del señor Z. de
Hans Magnus Enzensberger (ed.
Anagrama),
Sueños de trenes de
Denis Johnson (ed.
Literatura Random House) o
Lo que dijo Harriet de
Beryl Bainbridge (ed.
Impedimenta).
Obras de humor como
Las cuatro Gracias de
D. E. Stevenson (ed.
Alba) y
El arte del pastel perfecto de
Sarah Vaughan (ed.
Maeva). Obras de teatro como
El 6º Continente de
Daniel Pennac (ed.
Literatura Random House).
Y, por supuesto, también novelas de un estilo más clásico pero no por ello desdeñables:
La vida soñada de Rachel Waring de
Stephan Benatar (ed.
Impedimenta) o
Ecuatoria de
Patrick Deville (ed.
Anagrama).
También entre las españolas ha habido creaciones interesantes, sobre todo cuando se mezclan con algo de humor como
Las ganas de
Santiago Lorenzo (ed.
Blackie Books) o
La vieja tigresa o el erotismo en la senectud de
Miguel Noguera (ed.
Blackie Books).
Aunque ya sé que tú lo que quieres es saber más sobre las novedades de no ficción. Sobre ese ensayo que nos ha traído aún más de los increíbles libros de La Felguera como la recuperación de
King Mob. Nosotros, el partido del diablo de
VV.AA. (ed.
La Felguera) o la publicación de
Diario de los asesinos de
VV.AA. (ed.
La Felguera).
Los análisis de
Del dolor y la razón de
Joseph Brodsky (ed.
Siruela), la mirada casi de género negro al periodismo actual en
Ataque al imperio de
Nick Davies (ed.
RBA), a la sociedad en
El establishment de
Owen Jones (ed.
Seix Barral),
a la economía internacional,
Cómo hablar de dinero de
John Lanchester (ed.
Anagrama), y española,
Españopoly de
Eva Belmonte (ed.
Ariel). Obras que permiten ir desde el rastreo a lo menos esperable como la evolución del correo
Postdata de
Simon Garfield (ed.
Taurus)
a auténticas creaciones del pensamiento sobre los temas más complejos como
La necesidad del ateísmo de
Percy B. Shelley (ed.
Pepitas de Calabaza) o
Cuadernos (Volumen I) de
Georg Christoph Lichtenberg (ed.
Hermida). Incluso hay hueco para hablar de la desigualdad social y el ordenamiento humano en
La ciudad de los ricos y la ciudad de los pobres de
Bernardo Secchi (ed.
Libros de la Catarata).
Además de estas obras más sociales también las ha habido históricas, desde
Constantinopla 1453 de
Roger Crowley (ed.
Ático de los libros) hasta fechas más recientes que permitían observar revoluciones
La sublime locura de la revolución de
Indro Montanelli (ed.
Gallo Nero), conflictos bélicos desde el lado de los causantes,
Los amigos de Franco de
Peter Day (ed.
Tusquets),
historias reales de espionaje,
Un espía entre amigos de
Ben Macintyre (ed.
Crítica), y, por supuesto, miradas contemporáneas que intentan explicar la crisis y sus extensiones,
El desmoronamiento de
George Packer (ed.
Debate). E incluso el origen de la ciencia de los ordenadores,
La catedral de Turing de
George Dyson (ed.
Debate).
Pero si la parte histórica que más te interesa es la biografía descuida que también ha habido varias, desde la recuperación de unos antiguos diarios en
Deseo que venga el Diablo de
Mary MacLane (ed.
Seix Barral) a la mirada a Valle Inclán en
La espada y la palabra de
Manuel Alberca (ed.
Tusquets)
pasando por dos autobiografías culturales como son
La puerta del cielo de
Vittorio de Sica (ed.
Confluencia) o
La ira es energía de
John Lydon (ed.
Malpaso) y la recuperación de
El tiempo amarillo de
Fernando Fernán Gómez (ed.
Capitán Swing).
Aunque quizá la consecución sean las obras de valoración artística, sean tan completas como
Lancha rápida de
Renata Adler (ed.
Sexto Piso)
o centradas en algún aspecto como el cine,
Adictos a El Crack de
VV.AA (ed.
Notorious) o
El cine negro español de
Jose Antonio Luque Carreras (ed.
T&B);
los videojuegos,
La invasión de los marcianitos de
Martin Amis (ed.
MalPaso); el fantástico,
Visiones de lo fantástico en la cultura española (1970-2012) de
VV.AA. (ed.
EDA Libros); además, por supuesto, de la literatura,
Ensayos literarios de
Samuel Johnson (ed.
Galaxia Gutenberg).
Todo es susceptible de ser pasado a libro, desde las experiencias y reflexiones solicitando dinero de
El arte de pedir de
Amanda Palmer (ed.
Turner) a las aproximaciones por el otro lado con
Errores infalibles para (y por) el arte de
Neil Gaiman (ed.
Malpaso). Incluso hay hasta hueco para la poesía con
Eso de
Inger Christensen (ed.
Sexto Piso).
Aún más, hay hueco para los libros ilustrados como las viñetas literarias de
Todo el mundo tiene envidia de mi mochila voladora de
Tom Gauld (ed.
Salamandra Graphic); las adaptaciones de
El rey de amarillo de
Robert.W. Chambers con ilustraciones de
Santiago Caruso (ed.
Libros del Zorro Rojo) o
El castillo de
Franz Kafka con ilustraciones de
Luis Scafati (ed.
Sexto piso);
y las aproximaciones cercanas al juvenil con
La joven durmiente y el huso de
Neil Gaiman con ilustraciones de
Chris Riddell (ed.
Salamandra) y, por supuesto,
La mandrágora de
Jean Lorrain (ed.
Reino de Cordelia).
Aunque ahora el juvenil sea otra cosa en la que sigue reinando
La sangre del Olimpo de
Rick Riordan (ed.
Montena) por un lado y
Todas las hadas del reino de
Laura Gallego (ed.
Montena) por otro.
Pero en la que se puede encontrar un poco de todo, desde thrillers como
Cuidado. No mires atrás de
Jennifer L. Armentrout (ed.
Maeva) hasta... ¡Teslaxploitation!
con
El desvan de Tesla de
Neal Shusterman y
Eric Elfman (ed.
Anaya). Y, por supuesto, aproximaciones humorísticas que siguen dando resultado, como
He vuelto (3, Desastre & Total) de
Stephen Pastis (ed.
Molino).
Algo de lo que también se benefician en infantil con obras que son continuaciones,
Don Carlitos Calzas Sucias y la noche tormentosa de Kristina Stephenson (ed.
Montena), o creaciones de autores conocidos bien en este mismo campo como
El pequeño mago de Kazuno Kohara (ed.
Picarona) y
Hay un cocodrilo debajo de mi cama de Mercer Mayer (ed.
Corimbo)
o en otros como
Un elefante un pelín inoportuno de
David Wailliams con ilustraciones de
Tony Ross (ed.
Montena). Pero lo importante es tener obras que les abran las ganas de leer, obras como
Con el ojo de la I de
Mar Benegas con ilustraciones de
Olga Capdevila (ed.
A buen paso).
Como ves, un poco de cada. Solo imagino que echarás en falta la obra del joven escritor
Daniel Ausente, he oído que sus
Mataré a vuestros muertos y
Mentiré si es necesario son perfectos regalos para este día y que estará firmando en la Librería Gigamesh.
Espero que haya servido de algo esta lista, que tengas una buena cosecha y, sobre todo, poder darte buenas noticias para la próxima epístola.
Un abrazo,
Jónatan.
Jónatan Sark (¡visítenle en El Receptor!) es lector compulsivo y librero vocacional. No se me ocurre mejor persona en cuestión de recomendaciones literarias y conocimiento de la actualidad editorial afín a mis gustos. Si no has tenido suficiente (cosa que dudo) con estas recomendaciones, prueba en las entregas anteriores.
Entregas anteriores:
Epistola libresca I
Epístola libresca II (Especial Día del libro 2013)
Epístola libresca III
Epístola libresca IV
Epístola libresca V
Epístola libresca VI
Epístola libresca VII
Epístola libresca VIII
Epístola libresca IX
Epístola libresca X
Epístolas librescas XI
A continuación, un mosaico Amazon con los libros recomendados. Si te apetece comprarlos desde aquí, me llevo una pequeña comisión que se invierte íntegramente en mi adicción a la lectura. Gracias.
A continuación, un mosaico Amazon con los libros recomendados. Si te apetece comprarlos desde aquí, me llevo una pequeña comisión que se invierte íntegramente en mi adicción a la lectura. Gracias.