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10.4.12

SILVIO JOSÉ EN BARCELONA


Ahí le tienen, en la parte superior de la pirámide. Es Silvio José, el tipo más despreciablemente tierno de nuestra historieta. Mañana Paco Alcázar presenta en Barcelona el segundo de recopilatorio de tan repugnante sujeto en la libreria La Central del Raval. Será a las 19 horas y yo tendré el honor de ejercer de maestro anfitrión. Hablaremos del estado actual de la neurocirugía, de pepinillos agridulces, geipermanes de la suerte, videojuegos de la Segunda Guerra Mundial y de la influencia de Adolfo Hitler en la cultura popular. Vamos, una cosa seria y muy de señores con pipa.

21.1.09

HONORIS CAUSA

Honoris Causa

Para ir abriendo boca, la semana pasada Rubén estuvo en el cabaret Elèctric hablando de Imbécil y Desnudo y de alguno de los tebeos que aparecen mencionados. Pueden escucharlo aquí.

15.6.07

EL KAIJU POPULAR


“El deber del cine actual es el de contribuir al desarrollo del pueblo hasta que se conviertan en verdaderos comunistas... Esta tarea histórica requiere, por sobre todas las cosas, una transformación revolucionaria de la práctica de la dirección”
Sobre el arte del cine (Kim Jong-il, 1973)

A través de Asiateca llego a este texto sobre Pulgasari, la película de mosntruos con guión y producción de Kim Jong Il, el conocido dictador de Corea del Norte, que no supe localizar cuando redacté el célebre post Kim Jong Il, el sexo oral y el Godzilla stalinista, en el que hablaba, entre otras muchas cosas, de la bizarra historia del secuestro de Shin Sang-Ok, el considerado Orson Welles surcoreano, para que dirigiera... pues eso... una película de monstruos gigantes de ideología comunista. Si les interesa tan delirante historia, este texto (que enlazo de nuevo) resulta de lectura obligada al incluir declaraciones del director secuestrado extraídas de sus memorias (sólo editadas en coreano) donde da su visión de los hechos. Les recuerdo que otra versión paralela no acreditada hablaba también del interés pasional y sexual en Choi Eun-hee, la actriz y esposa de Shin Sang-Oken, por parte del único dictador comunista por derecho de sangre .

Merchandaising comunista

Respecto a Pulgasari, hace más de medio año que me quedó a medio visionado y no he encontrado el momento para recuperarla y escribir sobre ella. Al margen del delirio inherente y de su ritmo aletargadote, la película no era más que una especie de cruce entre el Daimajin nipón y el mito del golem con deliciosos efectos especiales (realizados por técnicos japoneses) y, sobre todo, me hizo mucha gracia observar cómo el héroe de la función era una especie de trasunto icónico idealizado de Kim Jong Il. Cosa totalmente lógica dado el caracter monotemático del pOp norcoreano. Les dejo un tutubo que recopila diversas escenas del filme y prometo regresar a él en cuanto pueda.


Los Héroes del Pueblo pOp

17.9.06

EL OSCURO ENCANTO DEL COMUNISMO DINÁSTICO

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Aprovechando el descubrimiento del Shenzhen de Guy Delisle (Astiberri) en mi penúltima visita a una librería de cómics, decidí estrenar con él mis apariciones radiofónicas. Ya puestos, me releí Pyongyang, uno de los cómics que más me han gustado en lo que llevo de año (y que descubrí gracias a alguno de ustedes). Si siguen este blog como se merece, sabrán de mi fascinación por el régimen dictatorial norcoreano. Ya tuve ocasión de extenderme sobre las razones bizarras de ello en un exitoso post que titulé, al más puro estilo ausente, Kim Jong Il, el sexo oral, el comunismo sexy y las explotaciones estalinistas de Godzilla.

Así que por ahí poca introducción debo hacer. Sí en lo que hace a Guy Delisle, por si no están al caso: canadiense profesionalmente dedicado a la industria de los dibujos animados, la deslocalización y las subcontratas le han llevado, como supervisor, a diversos países del tercer mundo y/o tigres asiáticos. La experiencia profesional y viajera la ha plasmado en varias novelas gráficas, dos de ellas editadas en España: Shenshen es del 2000 (y aquí acaba de salir) y Pyongyang es del 2003 (y aquí salió en el 2005 y ya va por su Segunda Edición). De todas formas, yo recomiendo empezar por Corea del Norte y seguir por China, es decir, seguir las fechas españolas, más que nada porque Pyongyang es una joya casi inigualable mientras que Shenzhen, al tratar un lugar menos exótico (en comparación) es un pelín más flojo (ojo, sólo un pelín, disfrutable lo es un montón).

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Hay que tener presente que Corea del Norte es uno de los países más herméticos que existen. La escasa existencia de testimonios convierten el Pyongyang de Delisle en, problablemente, el mejor documental gráfico sobre el tema. Además, el hecho de que el autor se dedique a la animación lo convierte en un observador exquisito, alguien experto en percatarse de detalles que sin duda escaparían a otros ojos. El régimen de Kim Jong Il pronto ejerce su poder de fascinación por lo increíble que resulta a un occidental. Lo dice bien claro el autor casi al inicio, al llegar a uno de esos hoteles impersonales en los que ha de pasar seis meses de su vida, epicentros de aburrimiento e incomunicación para un occidental:
"Corea del Norte es el país más cerrado del mundo. Los extranjeros entran con cuentagotas. No hay internet, ni cafeterías... en resumen, ninguna diversión. Por suerte, estoy entrenado en eso de estar solo porque no será aquí donde me divierta. En fin, así es como imaginaba mi viaje, pero finalmente fue todo lo contrario. Cuando se viaja hay que estar preparado para todo."

Es el oscuro encanto del comunismo dinástico al que hago referencia en el título. Un viaje a un estado en el que la imagen de su líder lo preside todo. Nada más llegar debe ir a llevar flores a una enorme estatua del Querido Líder Fundador. Su icono es omniprescentes. Los espejos del desierto hotel internacional reflejan no a quien los mira sino los retratos del sátrapa. La tele sólo habla de él o emite filmes bélicos antijaponeses. El himno norcoreano es un meme sónico a base de sintetizadores de orquestina. La sociedad está militarizada al máximo (como demuestra la existencia de rifles en el estudio) y la propaganda es, también, constante: desde camionetas que arengan a los obreros por los altavoces a inscripciones pintadas en las más lejanas montañas.

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Mención a parte merecen las excursiones bizarras, siempre con el traductor pegado con cola a sus zapatos, a lugares tan míticos como el Palacio de la Amistad, aquel lugar al que ya me referí en mi post sobre Kim Jong Il. Un museo a prueba de bombas atómicas con todos los regalos que naciones de todo el mundo han ofrecido a la dinastía Kim. El paseo culmina con reverencias ante una hiperrealista estatua de cera del Querido Líder. La visita al Palacio de los Niños, con decenas de adolecentes prodigio tocando el acordeón, es otro momento que queda grabado a fuego en la memoria del lector. Y es que Delisle no sólo es sabio desgranando la historia, sino que consigue que te quedes con la boca abierta, perplejo ante tanto dislate comunista, seguramente porque él se quedó igual. Son tantas las anécdotas que explica que prefiero parar y que se abalancen sobre el tebeo si no lo tienen. Merece la pena. El único pero que podría ponerle, siendo muy exigente, son las referencias al 1984 orwelliano, lectura que nuestro hombre se llevó en su viaje. No sé. No me lo acabo de creer, especialmente cuando decide regalárselo a su guardián-intérprete.

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No esperen lo mismo de Shenzhen, el marco es otro. Una ciudad de la Zona Económica Especial de China que en apenas veinte años ha pasado de 30.000 a 10 millones de habitantes. Un experimento social para la economia socialista de mercado. Allí Delisle se aburre bastante más y acude mucho más a menudo a las anécdotas propias de su profesión, y acaba por terminar agobiado, intentando repetir idénticamente el día anterior para comprobar si a idéntico día idénticos pensamientos. Eso sí, no deja de resultar un libro de viajes (dibujado) más que recomendable y, sobre todo, un estupendo complemento al maravilloso Pyongyang.



ACTUALIZACIÓN: El Sr. Goio Borge es un caballero muy querido en la Mansión Ausente, especialmente gracias al exquisito e inmejorable trato que nos propicio durante nuestra estancia en Bilbao este verano. En una lista de correo, Mr. Borge apuntaba un inmejorable reseña a Shenzhen. Inmejorable porque su actividad profesional le ha hecho visitar la ciudad china en diversas ocasiones y, por tanto, nadie mejor que él para hablar del álbum y de las sensaciones y anécdotas que narra. Además, a mí me ha quedado un poco floja abducido por el poder político-bizarro de Pyongyang. Así pues, les dejo con sus palabras:

Supongo que no se puede ser objetivo al juzgar un libro que retrata situaciones reales que uno ha vivido de una manera directa y clavada a cómo el autor las presenta. Shenzhen es un estupendo comic de Guy Delisle que recoge sus experiencias en aquella ciudad china (...). Las experiencias son personales y laborales y se resumen sobre todo en el desastre de comunicación que tenemos entre ambos hemisferios, siendo el resultado unos meses de absolutas sorpresas e infinito aburrimiento por parte del protagonista. En realidad, Shenzhen es una crónica de un viaje al absurdo, de la relación entre dos mundos que quieren e intentan conocerse, pero que no parecen saber desarrollar cómo, y del estupor que eso genera en uno de esos mundos. El anecdotario es inmenso (ese portero que siempre le saluda con una frase en inglés absurda, ese cocinero que siempre le hace la señal del huevo cuando se cruza, esa gente que le saluda por la calle porque sí, esa visita al 'dentista', esos mendigos que aplastan la cabeza contra el suelo pidiendo dinero, esas traducciones de minutos para decirte al final que 'están de acuerdo', esas habitaciones cuyas luces no hay manera de apagar, esos imposibles cruces de fronteras, etcétera...), y la capacidad de observación del autor (...) aumenta el goce de una historia que indica cómo viajar puede no ser tan maravilloso. (...) Me da envidia gorda una cosa del canadiense, y es que al menos para él la comida china era una fuente de placer. Posiblemente tendría más costumbre o más valentía, porque... bueno, hay que vivirla...


Meneame

25.4.06

KIM JONG IL, EL SEXO ORAL, EL COMUNISMO SEXY Y LAS EXPLOTACIONES ESTALINISTAS DE GODZILLA


Hace un par de días, en una de las infinitas listas de correo a las que estoy suscrito, el señor Beboop enlazaba un curioso montaje sobre un mensaje de Kim Jong Il a sus vecinos Surcoreanos. No se lo pierdan porque lo he disfrutado de lo lindo. Un discurso que acaba con vivas al cunnilingus norcoreano como ejemplo de lo sexy que puede llegar a ser el comunismo; es de lo más brillante que he leído en mucho tiempo e incluye momentos en los que al “Querido Líder” de Corea del Norte se le va la pinza para explicar con detalle lo mucho y bien que saben sus súbditos masculinos en lo de darle al sexo oral, una práctica de la que conocen todos sus secretos permitiendo a sus parejas alcanzar un auténtico y prolongado orgasmo dialéctico y materialista. Iba a decir que es lo más delirante que ha llegado a mis manos sobre el dictador comunista sino fuera porque no es así. Ya de entrada, y en términos de delirio, piensen que se trata de la primera república comunista heredada por derecho de sangre, es decir, por ser hijo del anterior dictador.



Kim Jong Il encabeza el llamado Triángulo del Mal pero como personaje pop bizarro es tan espectacular como necesario. Su aspecto, ya de entrada, es el de un Gary Glitter maoista gracias a su cabello crepado y sus plataformas de diez centímetros; entre una cosa y otra el tipo gana un par de palmos necesarios para ser el espectacular líder de uno de los estados más militarizadas y oscurantistas que hay sobre la faz de la tierra. Lo cierto es que entre retoques bipgráficos propagandistas y leyendas urbanas, todo lo que pueda decirse de tan peculiar personaje debe ser tomado con cautela. Incluso el contenido del link del cunnilingus. Pero la existencia de la duda siempre es (lo) importante.


Con sus súbditos más fieles


El tipo viaja en un tren acorazado especial, un regalo de Stalin a su padre que poco a poco ha ido modernizando. El régimen político (atroz, claro) es un culto a su personalidad total. Su retrato lo preside todo (y cuando digo todo, digo todo) y al parecer más del 90 % de la programación televisiva del país está dedicada a su figura. Tendría un coeficiente intelectual del 150 (un genio, vamos), habría compuesto numerosas óperas, habría nacido en una montaña sagrada a los piés del arco iris (y no en el real exilio siberiano), tendría dotes mágicas que le permiten utilizar la lluvia cuando es necesaria y habría escrito, en 1973, el mejor ensayo sobre teoría del cine que jamás ha parido crítico alguno: El arte del cine.


Con la Ópera de Pekín


Antes de entrar en terreno cinematográfico, y por si a alguien se le escapa tras la atenta lectura del mensaje enlazado al principio sobre el cunnilingus comunista como base pop del atómico régimen norcoreano, el tipo es un obseso sexual y un mujeriego de cuidado, amigo de las orgías y de los prostíbulos rusos (que visitaba, antes de la caída de la URSS, montado en su blindado tren bala). De hecho, son varios sus descendientes procedentes de affaires con las estrellas pop del país. Como ven, la conexión pop es más que evidente, aunque lo mejor me lo guardo para el final, antes me gustaría recomendarles este texto en especial por la descripción que hace elperiodista de su visita a la Exposición de Amistad Internacional, nombre que recibe un ciclopeo e hipertecnológico búnker camuflado como museo; es decir, la base de Spectra (James Bond es su personaje de ficción favorito) tiene forma de gran emporio pajero dedicado a acumular los regalos y ofrendas recibidos por él o por su padre: pelotas de básquet firmadas por Michael Jordan, limusinas y todo tipo de objetos kistch, incluidos souvenirs de animales en peligro de extinción que ríanse ustedes del multimillonario contratista ese de Málaga detenido recientemente. Por cierto, no puedo resistirme a transcribir un pequeño extracto del enlace recomendado. “España también tiene su vitrina de presentes, compuesta por una figura de Lladró de Don Quijote de la Mancha, un plato de Toledo y un par de jarrones de Salamanca, todo ello regalado por Santiago Carrillo, ex secretario general del Partido Comunista de España (PCE).”


Kitsch comunista ibérico


Kim Jong Il, además de un fanático de internet (en un país donde no existe), es un consumado coleccionista de cine. Al parecer posée un colección de cintas de vídeo y dividís que ríanse ustedes de la de Spaulding, con quien, por cierto, compartiría mucho el gusto por el cine clásico norteamericano, en especial el de los años 40 y 50. Su pasión por el Séptimo Arte le llevó a protagonizar la que quizá sea su acción bizarra por excelencia: el secuestro, en 1978, del productor y director surcoreano Shin Sang Ok y su esposa la actriz Choi En-Hui. Hay varias teorías al respecto, aunque la oficial, en boca de los secuestrados tras escapar milagrosamente en 1984, es que Kim Jong quería que el productor se encargara de construir la industria del cine norcoreano. Si tenemos en cuenta que tras tamaño suceso el pobre cineasta tan sólo ha podido facturar tres entregas de los Ninja Kids (3 ninjas contraatacan, Tres ninjas peleones y 3 ninjas en el parque de atracciones ) no sé yo sí darle mucho pábulo.


Hiperrealismo PoP


Descartada, pues, la versión oficial, nos quedan las otras dos: la sexual y la megapajera. La que tiene más visos de realidad sería la sexual. El Querido Líder Comunista habría raptado a la pareja con la intención de beneficiarse a la actriz, de la que al parecer estaba enamorado desde los años 60, y habría tenido al marido rehén entretenido filmando películitas de consumo interno. Finalmente nos queda la megapajera, también bastante oficiosa: Kim Jong habría raptado al director porque éste se negó a participar en un kaiju que él mismo habría guionizado. Como lo leen: una película de monstruos gigantes al estilo japonés. Y como el director recientemente fallecido se negó, lo secuestro para obligarle a rodarla. La película, claro, existe, y se llama Pulgasari.



EL bicho homónimo sería mitológico (y recordemos que Kim Jong, aquí productor ejecutivo, también es mitológico para sus súbditos), una especie de Golem o Daimajin creado por un herrero para liberar a Corea de la tiranía que crecerá alimentándose de metal hasta convertirse en una especie de Godzilla stalinista y barrigón que liderará una revuelta campesina. Los efectos especiales corren a cargo de Teruyoshi Nakano, nada menos que el heredero del maestro Tsuburaya y acreditado en un montón de kaijus clásicos de esos que poco a poco les voy reseñando, y enfundado en el traje de látex del monstruo se encontraría Kenpachiro Satsuma, el actor que se disfrazó, entre otros, de Hedorah o de Gigan. El cómo fueron a parar estos profesionales del kaiju a Corea del Norte... Bueno, con el antecedente del secuestro yo no me habría atrevido a decir que no.



No he podido ver la película, que no trascendió fronteras hasta 1985 (precisamente tras la fuga de su realizador) pero acabo de comprobar con alegría que no sólo está en la mula sino que recientemente la han fansubtitulado en castellano. Por cierto, también me acabo de percatar que el pobre director murió hace apenas un par de semanas, que ya es casualidad, y también googleando he encontrado este otro interesante enlace en castellano que habla de toda esta bonita historia que acabo de explicarles. Y recuerden: ¡Viva Godzilla! y, sobre todo, ¡Viva el cunnilingus norcoreano!.

ACTUALIZACIÓN: Lo más probable es que el discurso sobre el cunnilingus sea falso. He regresado al tema en este post más al respecto, y no olviden leer el Pyongyang de Delisle.



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