Entrevista a Marcos Prior por la publicación de la novela gráfica Necrópolis en el espacio dedicado al cómic del programa Els Experts de Icat.cat (18 de febrero de 2016)
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“Llevo 45 páginas de Fútbol la novela gráfica y no se parece nada a lo imaginado. Es mejor, y sorprendente.”
"las razones son múltiples. Es novedoso porque como novela gráfica se aleja de la ficción para ser una especie de ensayo, subjetivo y de opinión, sobre los problemas de nuestro sistema político y democrático. Pero ojo, esto no es una cosa de sesuda ideología sino que rebosa un humor la mar de sano e incluso un tono de personal autoparodia. De hecho, el título y la portada en sí mismos ya se contraponen, con ironía, al Indignáos de Stéphane Hessel, un título clave de nuestro tiempo. Esta referencia no debería despistar, porque No os indignéis tanto no es literatura sobre el 15M sino que va mucho más allá e incluye, además de jugosas anécdotas, reflexiones muy afiladas sobre los límites del humor y los beneficios de traspasarlo, sobre la necesaria colleja que merecen los políticos, sobre el corsé cultural heredado de la Transición y, en definitiva, sobre la ruptura como forma de progreso. Y a todo eso hay que añadir algo que resulta clave, porque Manel está especialmente dotado para jugar gráficamente con diagramas, esquemas, líneas de flechas y puntos convirtiendo todo ese arsenal en recursos gráficos poco habituales."Nada más terminar de leer No os indignéis tanto una cosa tenía muy clara: tenía que entrevistar a Manel, charlar con él un rato alrededor de un tebeo tan enorme. En Gencomics podéis leer el resultado de esa conversación.
"¿Influencia americana? Ninguna.En nada de todo lo que he leído/escuchado sobre el tema se mencionan los USA. Siempre salen como instigadores las asociaciones de madres de alumnos, unas verdaderas talibanas! Los japoneses han ido siempre muy a su bola, en el caso japonés lo achacaría a la casualidad, coincidencia temporal."Marc es una autoridad en conocimiento de manga y por tanto su opinión siempre tendrá más solidez que la mía, pero aún así me cuesta no incluir el caso japonés dentro de un fenómeno que se da en otros países desarrollados y en un mismo y muy concreto periodo de tiempo. Como refuerzo a su argumento enlazo el vídeo de una entrevista subtitulada en castellano al editor y experto Akira Maruyama. Todo lo que dice, aunque no tenga que ver con este tema concreto, es muy interesante, aunque me interesa destacar parte de lo que dice (minuto 2:35 aproximadamente).
“(…) Al mismo tiempo, aunque no se menciona mucho, los escritores de literatura infantil perdieron muchísimas ventas con el auge del manga y le echaron al cómic las culpas de su declive. Y no fue por eso sino porque las historias que ellos escribían eran anodinas. El caso es que había mucha presión sobre el manga de parte de los autores de literatura infantil y de la izquierda (…). Los pensadores de izquierdas dijeron que el manga era perjudicial para el desarrollo intelectual de los niños. O sea, que el manga eran “libros perjudiciales” así como cualquier libro o revista que los incluyera. Los niños no debían leer esa “bazofia”, así que en verano de 1955 se organizaron hogueras en los patios de las escuelas donde se quemó manga y otro material “nocivo”. Ocurrió en todo Japón.”Es curioso porque las quejas de los escritores de literatura infantil no es un caso excepcional japonés. En EEUU fueron los primeros en clamar al cielo y estigmatizar los comic-books como nocivos para la educación, lo explica muy bien David Hadju en los primeros capítulos de The Ten Cent Plague, del mismo modo que Martin Barker describe manifestaciones similares en Gran Bretaña en A Haunt of fears (aunque allí nunca pusieron en peligro la sólida tradición de su literatura juvenil). Aún así, esta respuesta de los escritores si me parece autóctona y casual. Así que si descartamos EEUU como influencia o inspirador del caso japonés (que podemos), nos queda esa alianza entre asociaciones de madres y pensadores de izquierda. Esta alianza también se dio en EEUU, Gran Bretaña y Francia, (aunque en este último caso se canalizó más que en los otros a través de asociaciones católicas). No está de más recordar que las legislaciones inglesa y francesa se aprobaron por una insólita unión de partidos de izquierda y de derecha.
"He podido comprobar documentalmente que el alzamiento en contra de los cómics violentos se transmitió desde Norteamérica a Japón. Había una revista para niños llamada Shukan Manga Shinbun que yo leía cada semana desde primaria. En uno de sus editoriales, se manifiesta que "debemos aprender del movimiento americano en contra de los cómics violentos e ir eliminando aquí también los manga de contenido dañino".Por cierto, que me olvidé que quería cerrar esta entrada con el dato de que Japón es, hoy, el país con mayor índice de lectura del mundo: un 91%. Y el manga tiene mucho que ver con tan envidiable situación.