9.10.14

CRÓNICAS DE SITGES 2014 (XV): MAPS TO THE STARS



Aún ahora, un par de días y un montón de películas después, me sorprende la forma en que David Cronenberg me metió dentro de su nueva película, sin dolor ni esfuerzo. Me decía Un amigo que en Sitges hemos estado viendo películas y luego hemos visto la de Cronenberg, y tiene razón, aunque resulta difícil de explicar. Quizá sea su obra más llena de humor, aunque claro, hablando del director canadiense resulta obvio que se trata de un humor absolutamente perverso y malicioso focalizado además en la fauna de las estrellas de Hollywood: uno de esos niños prodigio del cine avocado a las drogas, una actriz entrada en años obsesionada por interpretar el papel de su madre cuando era joven, un gurú de la autoayuda para famosos que es un verdadero hijo de puta, una repudiada por la gran familia de Hollywood, un chófer con aspiraciones... La película se construye de forma coral con auténtica mala leche mientras Cronenberg, además de crueldad pone su mirada fetichista en una Mia Wasikowska enguantada en negro y marcada por el fuego o una Julianne Moore de belleza veterana que protagoniza algunos momentos absolutamente magistrale.s