14.10.14

CRÓNICAS DE SITGES 2014 (XX): THE SIGNAL



Como el escaparate o foto de la situación del género fantástico que es, Sitges lleva mostrando los últimos años, y los espectadores debatiendo y tomando postura, la irrupción de un tipo de película que se aproxima al terror, la ciencia-ficción o la fantasía desde postulados del cine de autor moderno y el modelo independiente que tiene en Sundance su cuartel general. En general lo veo bien, es sano, aunque se trate de un reconocimiento tardío y un poco a remolque. Luego, en cuestión de resultados, hay un poco de todo: genialidades, muy buenas ideas, cosas del motón, prejuicios autorales, vacios pretenciosos, desastres varios y hasta usos mezquinos del género fantástico. The signal pertenece a esta amplia y diversa corriente aunque su factura visual es tan esforzada que a ratos no lo parece. De hecho, se llevó el premio a los mejores efectos especiales. La cosa va de unos informáticos que tienen un extraño encuentro en la tercera fase y a partir de ahí la cosa se va liando. Debo decir que me despertó mucha simpatía por su condición de pupurrí tanto argumental como de narrativa cinematográfica, que va saltando un poco a lo loco de lo indie al found footage, de la frialdad kubrickiana a la road movie de secano, de los superhéroes a Expediente X. Esa locura saltarina me pareció la mar de divertida y por ello perdono incluso su resolución final ramplona y archisabida.