18.10.14

CRÓNICAS DE SITGES 2014 (XXXVII): FILTH



Adaptación de una novela de Irvine Welsh, el autor de Trainspoting. Leí Escoria, que es como se tradujo aquí el título, cuando salió, es decir: hace más de 15 años. Pese a ese tiempo, aún permanecen en mi recuerdo algunos detalles y sensaciones —y no siempre puedo decir que sea así—. Por ejemplo, que la devoré fascinado por su protagonista mezquino, hijo de puta, soez y malhablado. También por su suma incorrección y por la descripción de una Edimburgo aterradora. Del mismo modo, aún recuerdo que el giro inesperado que propicia el desenlace me decepciono un poco. No esperaba que tres lustros después se convierta en película. Creo que gestiona mejor la transición hacia lo que no me convenció, pero claro, yo sabía. James McAvoy está estupendo en el papel de ese inspector de policía miserable, la escoria del título. Aún así, encuentro que la película divaga demasiado en su verdadera condición: uno no sabe si está ante un thriller que deviene trágico, una comedia negra o una sátira pasada de vueltas. Esa amalgama, en ocasiones, no funciona del todo bien.