5.10.14

CRÓNICAS DE SITGES (III): THE GUEST


Esta sorprendente película de Adam Wingard se ha llevado una enorme ovación final que en cierta manera me ha sorprendido, porque The Guest me ha descolocado al mismo tiempo que me ha hecho pasar un rato divertidísimo. Lo que empieza con lo que se antoja como un melodrama con psicópata empieza a desmelenarse sin contemplaciones, atiborrándose de tópicos que intuyo autoconscientes pero que no puedo jurarlo de todo porque la contención está ahí de una forma sutil de alguna manera, camuflada de exceso lúdico, sin que sepas si esto va en serio o no, pero joder, es que es mientras la banda sonora parece sacada de Drive la película se deja llevar por unos diálogos y unas situaciones de película de serie bé de los 80 hasta que al final se entrega a una atracción de Halloween absolutamente loca. Y ahí estaba yo, pasándomelo de muerte y soltando carcajadas con su macho alfa definitivo y su prota femenina vestidita de camarera, sin saber si se trata de una película tan mala que es buena o una deliciosa fiesta retro con espíritu gamberro. Y ahí sigo, entregado a esa duda que vale su precio en oro.