En Monster World colgaron hace unos días una estupenda galería de ventrílocuos con sus muñecos. Recorriéndola con deleite hubo dos estampas que me perturbaron más de lo esperable. Los muñecos de ventrílocuo, por razones varias, acostumbran a ser inquietantes por definición. Su propia naturaleza de seres inanimados que cobran vida a través de una voz que no es suya (y cuyo origen, en cierta medida, podemos emparejar con el ilusionismo) junto a un diseño que es reflejo grotesco de nosotros mismos son causa de esa inquietud. El cine (y la televisión) ha jugado a menudo con ese aspecto siniestro, convirtiendo el muñeco terrorífico en un lugar común.
En las dos fotos que he seleccionado confluyen más factores. Por un lado, su aspecto viejuno o vintage, con sus tonos gastados o sepia. Por otro, la concepción del grupo humano, cuando lo habitual es el artista y su muñeco, aportando una visión ciertamente desviada (o no) de una institución social tan clave como es la familia.
En origen, esta fotografía retrata a una pareja de manufacturando (o reparando) a sus retoños de trapo, pero el desorden con que se desperdigan por encima de la mesa la convierte en otra cosa, en una especie de despiece de criaturas que se remata con esa cabeza tirada por los suelos, recién decapitada.
Pero la realmente pavorosa es esta imagen. El concepto de retrato de familia pervertido con una monstruosa descendencia de muñecos. Tampoco está muy lejos el vínculo con la célebre costumbre, alla por los albores de la fotografía, de retratarse con los muertos propios. Por eso nosotros somos los muñecos.
Mostrando entradas con la etiqueta objetivismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta objetivismo. Mostrar todas las entradas
18.2.10
9.11.08
EL RETROFUTURO ERA DE CARTÓN
Bella promoción del casco de la Space Patrol que se regalaba con los cereales patrocinadores del show televisivo. No se pierdan los planos de visión subjetiva del asunto.
31.10.08
EL TÉ DE LOS MONSTRUOS
Composición que le descubrí a absencito el otro día y que no dudé en capturar fotográficamente. Al margen de la belleza implícita de los monstruos de la Universal colocados alrededor de una mesa para tomar el té, no dejo de ver también un algo de Lewis Carroll, con Frankenstein oficiando de Sombrerero Loco y su novia de Alicia.
MERCADILLO DE HALLOWEEN
Aquí les dejo algunos de los artículos que se podían comprar por correo anunciados en los primeros números de Famous Monsters of Filmland, allá por 1958. Para contextualizar su importancia piensen que muchos era la primera vez que se ponían a la venta, que dieron más beneficios que la propia revista y que algunos son hoy genuinos clásicos del merchandaising pOp. Por cierto, no puedo dejar de dirigir vuestra atención hacia el anillo-silbato para Hombre Lobo.
KIT VUDÚ HAZLO TÚ MISMO
Estos días se ha hablado mucho del muñeco vudú de Sarkozy puesto a la venta en Francia, pero a mí me parece mucho más útil el que se vendía en los 50s, anunciado con el mágico conjuro "Házlo Tú Mismo" y con mayor utilidad: cualquier persona puede ser víctima de nuestro mal de ojo. ¡Fíjense que contenta está la secretaria con la foto de su jefe delante! (visto en esa inacabable caja de maravillas que es Modern Mechanix).
18.10.08
BAZAR CHINO (I): TRANSPORTE FERROVIARIO DE DINOSAURIOS
Objeto: ferrocarril de plástico compuesto de máquina amarilla y tres vagones de tranporte de reptiles jurásicos, en concreto dos estegosaurus de colores verde y amarillo y un brontosaurio lila, pegados a la base con cola de impacto. No se acompaña de raíles y se duda de su existencia.
Comprador: abuela enajenada.
Lugar: bazar chino todo a un euro.
Resistencia: óptima.
Concepto: unión de dos mundos fascinantes como son los medios de locomoción y los monstruos antidiluvianos.
Reflexión: el pOp de derribo nos invade desde la más tierna edad. Renegar de él es renegar de nuestra infancia.
29.1.06
SIEMPRE QUISE TENER UN SOLDADO SIMIO
Supongo... No... Estoy convencido de que los lectores de los tebeos editados por Vertice recordarán esta publicidad de la contraportada.
Sus héroes Marvel predilectos ahora enteramente articulados. Todo Movimiento: cabeza-tronco-brazos-piernas-pies y manos. Dispuestos para adoptar la acción que usted desee.Ah. Qué bonita promoción. De entre todos ellos yo siempre quise el soldado simio. Nunca lo tuve. Tampoco tuve Sea Monkeys y también los quise siempre. En casa entraban bastantes tebeos, pero eso de comprar por corresponencia... Seguro que era un timo, una estafa, un engañabobos. Peor que comprar por Internet, vamos. Eso es lo que pensaba mi familia. Y ahí se quedó. En mi memoria resuena que alguien, algún amigo o así, llegó a tener el de La Momia. En mi recuerdo queda que era bastante menos de lo que se prometía, pero seguro que la mente humana, tan dada a desvirtuar lo que no se puede tener, jugaba un factor importante. Además, cómo me va a usted a comparar a la momia con un soldado simio, por Dios. Ai. Los soldados simios, esos gorilas negrísimos que tanto me impresionaron cuando mi padre me llevó a ver Regreso al Planeta de los Simios. Debía tener cinco años y aquello me causó un profundo terror y aún recuerdo el pánico que sentí cuando los mutantes de la Zona Prohibida se quitaban la máscara. Pero, por encima de todo, los soldados simios. Siempre quise tener uno.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


























