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30.10.15

NOVEDADES MANGA


Estos días se celebra el Salón del Manga de Barcelona, así que la lectura de manga me ha tenido ocupado. El resultado, junto a una interesante entrevista a Oriol Estrada, que de esto sabe mucho, pueden leerlo en Canino, imprescindible y necesario magazine. Fragmentos del audio, resumidos y en catalán, en mi colaboración semanal en Els Experts de Icat.cat.

8.5.14

PUES HABLAREMOS DE ETA


Hace unos días publiqué en Gencomics una entrevista con Felipe Hernández Cava y Bartolomé Seguí a raíz de la publicación de su nueva obra juntos: Las oscuras manos del olvido, un thriller con ETA como parte central de la trama. Pueden leer la entrevista aquí (click!) La verdad es que creo que quedó bastante interesante. Sobre el cómic tengo opiniones encontradas. Me gusta mucho toda la atmósfera de polar a lo Melville que tiene, pero no coincido con una parte de su mensaje y a ratos es demasiado discursivo. Me gustó más su anterior colaboración: Hágase el caos.

20.12.13

ELOGIO DE LA COLLEJA


Si una lectura de los últimos días me ha despertado un entusiasmo mayúsculo, esa es sin duda No os indignéis tanto de Manel Fontdevila. Citándome a mí mismo desde el enlace que os pongo luego:
"las razones son múltiples. Es novedoso porque como novela gráfica se aleja de la ficción para ser una especie de ensayo, subjetivo y de opinión, sobre los problemas de nuestro sistema político y democrático. Pero ojo, esto no es una cosa de sesuda ideología sino que rebosa un humor la mar de sano e incluso un tono de personal autoparodia. De hecho, el título y la portada en sí mismos ya se contraponen, con ironía, al Indignáos de Stéphane Hessel, un título clave de nuestro tiempo. Esta referencia no debería despistar, porque No os indignéis tanto no es literatura sobre el 15M sino que va mucho más allá e incluye, además de jugosas anécdotas, reflexiones muy afiladas sobre los límites del humor y los beneficios de traspasarlo, sobre la necesaria colleja que merecen los políticos, sobre el corsé cultural heredado de la Transición y, en definitiva, sobre la ruptura como forma de progreso. Y a todo eso hay que añadir algo que resulta clave, porque Manel está especialmente dotado para jugar gráficamente con diagramas, esquemas, líneas de flechas y puntos convirtiendo todo ese arsenal en recursos gráficos poco habituales."
Nada más terminar de leer No os indignéis tanto una cosa tenía muy clara: tenía que entrevistar a Manel, charlar con él un rato alrededor de un tebeo tan enorme. En Gencomics podéis leer el resultado de esa conversación.


10.12.13

AL HABLA CON LA ÉPICA


Beowulf, un tebeo enorme, en todos los sentidos, puro espectáculo pero al mismo tiempo la furia y la mugre, que diría la épica del punk. Sus autores son personas a las que quiero, y por eso he publicado en Gencomics una larga charla con David Rubín y Santiago García en la que se hablan de Beowulf pero también de muchas otras cosas. Puede leerse aquí. ¡CLICK!

Lo cierto es que me lo paso bien construyendo estas charlas que buscan el relato oral. Cuando David Rubín vino a Barcelona estuve una horas con él. Con su permiso encendí la grabadora. Luego transcribí bastante de lo que hablamos y lo reordené para darle un poco de hilo narrativo. De Santiago García tenía un par de respuestas de una breve entrevista planteada hace un par de meses que no vio la luz. Recuperé lo que se podía recuperar y luego, reordenado de nuevo, le envié una copia del resultado planteándole algunas cuestiones y pidiéndole que nos interrumpiera cuando lo creyera oportuno. El resultado es lo que pueden leer en Gencomics.

11.6.13

¿QUIENES SOMOS¿ ¿DE DÓNDE VENIMOS? ¿A DÓNDE VAMOS?


Grandes Verdades de la humanidad de Carlos de Diego, editado por ¡Caramba! es uno de los tebeos más sorprendentes e inauditos que me han arrojado encima en los últimos tiempos. Vaya por delante que sus páginas cuentan con mi participación y que por tanto, mi inexistente objetividad es aún más inexistente en este caso. Carlos de Diego me pidió que le presentara el tebeo, pero que lo hiciera no en vivo y al uso sino desde dentro del tebeo. Y ahí dentro estoy, congelado y presentando el tebeo para toda la eternidad. A Carlos también le entrevisté no hace mucho para Gencomics (leer entrevista), adaptando la entrevista radiofónica, como suelo hacer, y completándola con nuevas preguntas (escuchar audio).

Durante la conversación apareció el tema del humor, atributo algo inexacto para Grandes Verdades de la Humanidad. Al menos en el sentido de humor tradicional o estandarizado. Así que si no es humor sería más bien locura, le dije. La respuesta de Carlos fue la siguiente:
 “como una especie de angustia, ese estado que me gusta trabajar”
 Ahí está la clave de la cuestión. Carlos de Diego forma parte con Carlo Padial (y recientemente Didac Alcaraz) de Los pioneros del Siglo XXI, colectivo que factura videos tremendos, gestiona el caos de Go! Ibiza Go! Y ha estrenado su imprescindible (e indescriptible) largometraje Mi Loco Erasmus. Lo cierto es que Carlos se situa un poco en la sombra y uno no sabe donde acaba Carlo Padial y dónde empieza él, pero su obra es una extraña interzona de humor absurdo y sensaciones incómodas. La angustia del posrumor. A veces creo que se acercan al género del terror y, desde luego, al Apocalipsis interior. Pero no se asusten, que Grandes Verdades de la humanidad es un tebeo divertidísimo, una aventura loca y metafísica que, de nuevo en palabras de su autor:
"como si Hergé se hubiera caído por unas escaleras, dado un golpe muy fuerte en la cabeza y quedado muy tocado". 
Y luego está su arrebatado estilo gráfico, lleno de cabezas hipertrofiadas fruto del recorte de tebeos viejos. Algo muy loco, ya digo.

Grandes Verdades de la Humanidad se presenta el próximo jueves 13 en La Central del Raval de Barcelona. No se lo pierdan, seguro que hay sorpresas inenarrables.

28.5.13

ROLEROS Y BULLDOGS


Hace unos días publiqué en Gencomics una entrevista con Josep Busquet, guionista hiperactivo y todoterreno, pero sobre todo una gran persona. Hablamos de dos de sus novedades, Puntos de experiencia y Bacon & Friends: las aventuras de un bulldog francés y de muchas cosas más. La entrevista pueden leerla AQUÍ y adapta, traduce (del catalán) y completa (le hice alguna pregunta más) la charla que mantuvimos en directo en el Cabaret Elèctric (escuchar audio). Por cierto, Josep publicó una historieta muy entrañable sobre nuestro encuentro.


15.5.13

AMOR Y VENDETTA



Hace unos días publiqué en Gencomics una entrevista con Oriol Hernándes, premio al autor revelación del pasado Saló y responsable gráfico de un buen tebeo que mezcla mafia, romance, memoria, literatura de bolsillo y circo. La entrevista pueden leerla AQUÍ. La entrevista traduce (del catalán) la que le hice en directo en el Cabaret Elèctric (escuchar audio).

 

7.2.13

VIRILIDAD


El viernes pasado publiqué en Gencomics una muy dicharachera entrevista a Albert Monteys en su condición de experto en testosterona a raíz de su Ser un hombre: Cómo y Por Qué. Pueden leerla AQUÍ. La entrevista traduce (del catalán) y amolda a texto la que le hice en directo en el Cabaret Elèctric (escuchar audio). El tebeo, rebelador y divertido, forma parte de la Colección Jaimito y se puede comprar en la web de Caramba Cómics


24.12.12

EN GENCOMIC: RASHOMON, INTACHABLE Y VÍCTOR SANTOS


Pues eso, que como parte de mi colaboración con Gencomics acabo de publicar un texto sobre dos novedades de Víctor Santos que han coincidido en las estanterías:  Rashomon (Norma) e Intachable. 30 años de corrupción (Panini). Incluye la transcripción de la charla radiofónica que mantuve con el autor en el Cabaret Electric. Pueden leerlo aquí (y el audio original es este).

22.1.10

EXPLICAR EL CAOS DE MANERA ORDENADA: ENTREVISTA A WINSHLUSS


Hace unas semanas tuve la posibilidad de entrevistar a Winshluss, que visitó Barcelona invitado por su editorial española, La Cúpula, para presentar su Pinocchio, gran premio de Angouleme el año pasado. De la excelencia de esta libre y negra adaptación del clásico cuento de Collodi ya escribi aquí. Winshluss es un tipo tan interesante como inquieto, que aparcó su extraño seudónimo para codirigir como Vincent Paronnaud la exitosa adaptación cinematográfica del Persépolis de Marjane Satrapi. Su gusto por la narración gráfica sin textos ni diálogos me llevó a buscar algún otro tebeo suyo y, por ejemplo, su Smart Monkey también me gustó bastante. Parte fragmentos de la entrevista, en su versión audio, pueden escucharse en el espacio de cómic del Cabaret Elèctric del pasado miércoles, y a continuación tienen la entrevista completa.


P: Hola, lo primero es felicitarte por el gran premio de Angouleme del año pasado.

Winshluss: Gracias.

P: Pinocchio ha tenido una realización un tanto accidentada: se estaba publicando por entregas en una revista y tuviste que parar para codirigir la adaptación de Persépolis junto a Marjane Satrapi.

Winshluss: Si. La comencé y tuve que parar para hacer la película con Marjane. Eso me hizo pensar mucho sobre si valía la pena embarcarse en un trabajo a tan largo plazo, porque mi obra anterior nunca había tenido esas dimensiones. Lo positivo es que me ha permitido trabajar mucho tiempo en el desarrollo de la historia. He aprendido mucho de todo este proceso.

P: De hecho, en el libro agradeces calurosamente a Éditions Cornelius, la editora original, por cederte una mesa en un rincón para poder acabar Pinocchio.

Winshluss: Cuando acabé la promoción de Persépolis pasé seis meses en Japón, donde continué trabajando con Pinocchio, pero cuando regresé a Paris no tenía un estudio y Cornelius me dejó una mesa en un rincón de la editorial.


P: En realidad, la realización accidentada no se percibe. Todo es muy coherente y compacto ¿Tienes la sensación de que la lenta elaboración del álbum debido a esas circunstancias puede haberle sentado bien?

Winshluss: Tuve la idea hace 10 años y aunque ha habido pausas no han supuesto ninguna ruptura porque pese a hacer otras cosas seguía pensando en la historia. En realidad, una buena idea es intemporal y se puede desarrollar durante años sin esa necesidad hoy imperante de ser eficaz y rentable en cada cosa que haces. Dibujar es un placer que no puede estar marcado por el tiempo y las deadlines. Eso es horrible.

P: En Pinocchio hay muchas subtramas y secundarios, pero todo acaba ligando muy bien. ¿Era un guión completamente estructurado o dejaste márgenes para improvisar?

Winshluss: En mi trabajo nunca hay improvisación. Reflexiono mucho antes de hacer una escena. Pinocchio lo planteé primero como un folletín pero llegó un momento en el que me di cuenta de que no funcionaba hacerlo así, entonces me tomé el libro como un todo en el que todos los personajes tienen algo que ver unos con los otros. Tuve que pensarlo mucho.


P: Buena parte del álbum es de narrativa visual pura, sin apoyo en textos ni diálogos. Siempre he creído que es una forma de narrar muy complicada, que exige mucho al autor si quieres que se lea sin esfuerzo y de manera natural, como es el caso. Eso obliga a una planificación previa bastante elaborada, ¿no?

Winshluss: La idea básica del libro es poder representar el caos, que es la vida, y eso me ha llevado primero a hacer una construcción más rígida y ordenada, y segundo hacer un trabajo de destrucción de la narrativa convencional para explicar ese caos pero haciendo que todo tenga sentido.

P: Los cambios gráficos de estilo vienen marcados por el personaje que protagoniza la escena. Mientras leía tuve la sensación de que eso funciona un poco como una especie de banda sonora muda.

Winshluss: Esa es la intención. Supongo que como también hago música me preocupa mucho el ritmo. He querido representar mediante el estilo los cortes entre diferentes personajes y situaciones. Por ejemplo, con Pepito Grillo, que aquí es Pepito Cucaracha, he utilizado un estilo más suelto, más underground.


P: Hasta ahora tu obra estaba inédita en España. He podido leer Super Negra, que además de ser sin textos ni diálogos también satiriza los personajes Disney, como pasa en Pinocchio. ¿Hasta que punto es importante el referente de la animación clásica en tu obra?

Winshluss: El uso es totalmente consciente. Tengo la necesidad de tener una estructura básica sobre la que desarrollar mi obra. No quiero ser revisionista pero tampoco negar mis origenes y me reconozco como infante viendo películas de Disney o leyendo tebeos de Tintin. Todo eso lo utilizo como adulto para coger la base estructural de los cuentos infantiles y llevarlos a un discurso más crítico, en algunos momentos nihilista, sobre lo que creo que es la vida y el mundo. El cuento de Pinocho es un cuento sobre mentiras, y la mentira comienza en la infancia; de alguna manera eso se traduce en que los cuentos que nos explican de infantes son mentira y cuando te haces adulto te das cuenta de que las cosas no son como en los cuentos. A mí me permite explicar lo que quiero.


P: He leído tu Pinocchio justo tras el tercer volumen del Gus de Blain y me he quedado pensando en toda esta corriente francesa de tebeos que desprenden libertad creativa, y en como esa sensación se traslada al lector.

Winshluss: Hace 15 o 20 años surgieron pequeñas editoriales, independientes de los grandes conglomerados editoriales, que comenzaron a publicar autores que decían lo que querían decir. Con los años se ha convertido en algo sólido y respetado que ha permitido la explosión creativa de unos autores que no dependen de grandes compañías ni de apoyos mediáticos para seguir haciendo lo que quieren, sin recibir directrices editoriales. En mi caso particular, ahora me respetan pero hasta hace poco se reían de lo que hacía. Pero eso es bueno, que no te tomen en serio es bueno porque al final deja de tener importancia para ti y puedes hacer lo que quieras. Para un autor que no busca ni gloria ni fama ni dinero el no tener al principio una buena recepción te acaba dando más libertad. Para un autor joven es muy importante publicar, aunque la obra no sea nada del otro mundo, porque una vez tienes la obra terminada y publicada puedes valorarla mejor de una manera crítica y darte cuenta de lo que puedes mejorar, y a partir de ahí evolucionar. Y ese es un trabajo que sólo puede hacerse desde pequeñas editoriales independientes.


P: Para un autor con un estilo tan marcado como el tuyo, en humor y grafismo, ha de resultar complicado meterse en un proyecto como la adaptación animada de Persépolis, que supone un tono que no es tuyo. ¿Te costó mucho?

Winshluss: El cambio de estilo no fue ningún problema porque me gusta el de Marjane Satrapi. El principal problema es explicar una historia que es de otro, respetarla, ponerte en su piel y procurar no modificarla. Afortunadamente me entiendo muy bien con Marjane y tenemos una misma concepción del mundo y la política. Bueno, ella es una persona optimista que conserva la esperanza de que el mundo pueda cambiar; yo soy más nihilista y creo que la vida es un desastre, aunque continuo trabajando porque vale la pena explicarlo. La visión de Marjane es diferente pero la comprendo. Hemos trabajado juntos muchos años porque compartíamos estudio, nos entendemos muy bien y ha sido muy positivo acompañarla en el proyecto. Ella me ha dejado hacer lo que quería y yo encontraba muy interesante su historia porque hay muchos puntos bastante negros.

P: ¿Vais a colaborar de nuevo en otro filme de animación?

Winshluss: Sí, pero sólo la idea de embarcarse en otra película de animación nos agota. Así que adaptaremos Pollo con ciruelas, pero con actores reales.

P: Una curiosidad personal. Habiendo leído un par de veces Persépolis, me sorprendió mucho ver en la película referencias a Godzilla que no aparecían en el cómic. Luego, leyendo Pinocchio, llegué a la página de Monstro que remite a Kirby...

Winshluss: ¡A Kirby, sí!

P: ...y pensé que igual lo de incluir a Godzilla fue idea tuya.

Winshluss: Cuando nos pusimos a escribir el guión hablamos de Godzilla porque a Marjane también le gusta. Así que ponerlo fue más bien una idea conjunta. En la película hay ideas mías pero son más discretas, como el homenaje a La noche de los muertos vivientes en una escena en que la rodea gente que avanza con los brazos extendidos.

P: ¡Zombis! Otro tema que me interesa. Eres un autor bastante polifacético, haces música, animación y he visto que tienes pendiente de estreno Villemolle 81, una película de zombis.

Winshluss: Me gustan los géneros populares, que no populistas, y tiene mucho mérito hacer con poco dinero películas que van más allá, que te lleguen. Me gustan las películas de género y de serie b porque hay muchos directores, George A. Romero entre ellos, que consiguen con pocos medios explicar cosas que sobrepasan el género.


P: Para acabar: ¿de donde sale el seudónimo Winshluss y cómo se pronuncia?

Winshluss: El origen es oscuro, y se pronuncia como uno quiere. Trabajaba en un fanzine con gente a la que le gustaba mucho David Lynch y la música industrial, y empezaron a llamarme así. Ese es el origen.

Nota: gracias a la gente de La Cúpula por ayudarme en la traducción al francés.

12.11.09

OOPS! ENTREVISTA A LINIERS Y KEVIN JOHANSEN


El genial historietista Liniers (Macanudo) y el músico Kevin Johansen andan de gira por aquí presentando su espctáculo Oops!, en el que el primero ilustra en directo las canciones del segundo. El show, además, también se ha convertido en un libro, de mismo título, en el que Ricardo Siri "Liniers" pone sus lápices al servicio de las letras del músico argentino-estadounidense. Con Liniers ya hay una entrevista en el Blog Ausente, pero antes de su actuación barcelonesa repetí la experiencia, esta vez acompañado de Montse Virgili, amiga y competente profesional, y teniendo además a Kevin Johansen junto al dibujante argentino. El destino de la entrevista era el Cabaret Elèctric de IcatFM (aquí el audio), pero les dejo a continuación la conversación íntegra que mantuvimos. El dúo actúa esta noche en Murcia y viernes y sábado en Madrid.


Pregunta: Sabemos que en el 2007 Liniers se encargó de la portada del álbum Logo de Kevin, pero ¿cómo empezó vuestra relación y como llegasteis a colaborar juntos en un escenario con Oops?

Liniers: En el 2000-2001, cuando Kevin volvió de Estados Unidos. Yo estaba trabajando en Página/12 y metí un chiste mío, le mandé un saludo desde el diario. A Kevin le pareció simpático, me invitó a un concierto y después nos hicimos amigos, sin pensar nunca que íbamos a trabajar juntos; no tenía sentido que su mundo chocara contra el míoalguna vez. Ahí empezó. Luego, una vez que ya éramos amigos pasó eso de “bueno, porque no me dibujas un póster”, y después un amigo nuestro, mánager de Kevin, propuso que dibujara algo durante un recital...

Kevin: Bueno, no era exactamente mánager sino parte del equipo de stage, y como vio que había sintonía entre nosotros dijo “tengo un amigo que tiene un par de computadoras con las que quizá se pueda hacer algo detrás de la banda, en vivo”. Pero fue algo muy espontáneo, como Oops, como un estornudo. La verdad, no pensábamos trabajar juntos haciendo algo así y la gente lo recibió muy bien, ganó los adeptos. Con el tiempo Daniel Dibinsky, el editor de Ediciones de la Flor, la famosa editorial que editaba los Macanudos, le sugirió a Liniers que hiciéramos algo juntos y me preguntó si yo tenía alguna idea para un libro; pero en ese momento estaba quemándome la cabeza con Logo y no le llevé mucho el apunte hasta que volvió a la carga unos meses después: “por qué no juntás las letras, que ya están hechas, con los dibujos, que ya están hechos”. Así que no tuvimos que trabajar para hacer el libro.

Liniers: Ahí nos convenció.



P: ¿Una persona que nació en Alaska y otra que dibuja pingüinos y visitó la Antártida estaban condenados a encontrarse?

Liniers: Sí, nos encontramos en México.

Kevin: Fue un encuentro bipolar.

Liniers: Yo estuve en la Antártida y vos en Alaska, así que... El otro día alguien dijo que como nació en Alaska para Kevin todo es el Sur. Desde su perspectiva la geografía se divide entre el Polo Norte y el resto del mundo.


P: Habeis comentado que los dibujos ya estaban hechos, pero hemos visto por Youtube que también los hacéis en directo. Eso indica que dejáis un margen para la improvisación.

Liniers: El show que hacemos acá es así, todo en directo, porque tuve que ponerme el show al hombro. Normalmente Kevin toca con su banda, los muchachos de The Nada, pero no vinieron esta vez y siento una responsabilidad que Kevin no me dio para nada. Crereo que tengo que ayudar y me traje una una armónica, a veces noto que debo tocarla en una canción...

Kevin: no hace falta, no hace falta, tranquilo, con los pinceles está todo muy bien.


P: También tocas Knockin’ on heaven’s door.

Liniers: A veces hacemos un intercambio de roles y demostramos lo muy bueno que fue el recital hasta ese momento. Kevin dibuja y yo canto.

P: ¿Y qué tal dibuja?


Liniers: Digamos que al mismo nivel que yo canto.

Kevin: Él dice que sabe un par de covers, yo uno o dos dibujos, nada más. Es así es sencillo.

P: Y a Bob Dylan le corre un escalofrío por la espalda.

Liniers: Bob Dylan, pobrecito.


P: Ricardo, tú te dibujas como un conejo. ¿Con qué animal representarías a Kevin?

Liniers: Nunca lo pensé.Cuando empecé a dibujarme como conejo tomé una decisión muy racional: yo soy el único animal, no voy a estar ofendiendo gente dibujándolos como animales. Pero a Kevin podría dibujarlo como un unicornio por el pelo, que en la punta se le sube...

Kevin: porque es un mito, hombre, algo más favorable.

P: ¿Que tengáis un humor con puntos de contacto ha influido mucho en hacer que el show funcione?

Kevin: Siempre me gustó su tipo de humor. Lo que me atrapó desde el primer momento de Liniers es que tiene algo que me gusta mucho, que juega con lo naïf, con una supuesta ingenuidad, y por abajo te tira la zancadilla. De algún modo hay una coincidencia, o una afinidad estética, entre ambos porque también me gustan las letras que sugieren que no pasa nada cuando en realidad pasa algo, hay como una corriente...

P: Te encanta jugar con los dobles sentidos.

Kevin: La ironía es tristeza disfrazada y también como un burka bajo el cual se pueden decir las verdades más tremendas; como una buena canción de Sabina o de Albert Pla, que te tiran una frase, la primera, que te hace sonreír un poco y a las tres frases estás llorando, soltando el lagrimón. En ese sentido creo que Ricardo logra obligarte a una segunda lectura.

P Las canciones que habéis elegido para el show son de diferentes discos. ¿Hubo una selección por parte de lo dos?

Kevin: A veces Ricardo me sugiere alguna canción de la lista. “Tengo ganas de hacer esta”, y vamos con esa. Se cubre el abanico de los cuatro discos editados hasta ahora pero nos manejamos con mucha libertad. Conoce las canciones. Y si bien hay una estructura, a veces la gente grita algo y somos muy permeables, y demagogos también; entonces nos adaptamos...

P: En algunos lugares cantas vamos a tomar unas cervezas y en otras unos piscos, lo cambias...

Kevin: Claro. Te vas adaptando. Yo soy como Bono, me pongo la camiseta de la selección del país donde estoy. Voy aprendiendo.

Liniers: Todos los grupos dicen “¡sois el mejor público del mundo!” y todo el público, los 80.000, les creen inmediatamente. “¡Viste, Mick Jagger dijo que somos los mejores!”

P: Todos los que vienen a Barcelona dicen que son del Barça.

Liniers: No lo vas a poder creer, pero yo soy del Barça.

Kevin: Claaro... Bueno, nosotros tenemos motivos, a parte del corazón: Maradona, Messi...
P: ¿Tú también eres del Barça, Kevin?

Kevin: Bueno, yo tironeo un poco también para el Español, que es el que va más necesitado de un poco de fuerza.

Liniers: Y un poco necesitado de dinero, que el Barça en eso ya está amparado.

P: Ahora que habéis aprendido a repartiros los papeles ¿Os da pereza volver a estar solos? Porque hacer este espectáculo es divertido pero saca un poco de responsabilidad: como Liniers dibuja y la gente está mirando los dibujos, tu puedes tocar más tranquilo.

Kevin: No, al contrario, yo transpiro como un caballo porque estoy acostumbrado a tener a The Nada, la banda, detrás... y esto es intimo, un acústico total. A parte, está bueno porque vuelves a la esencia de los temas, pero además me gusta porque los músicos somos insoportables, y me gusta trabajar con alguien que no es músico...

Liniers: Claro, claro, los historietistas somos taan buenos, taan fáciles. Pero es verdad que Kevin trabaja por lo menos un 70% más que yo porque cuando termina el show y nos abrazamos él está mucho más sudado. Tiene realmente un trabajo físico más... yo estoy sentado tomando cerveza.


P: No siempre estás sentado, también pintas de pié, lo hemos visto en algunas fotos.

Kevin: Cuando pinta murales.

Liniers: Ahí sí trabajo

Kevin: sí, ahí si trabajas. Cuando grabamos el dvd hace un par de meses hicimos una cosa maratónica que fue grabar tres shows en un radio de 24 horas. Tres shows de tres horas. Uno a la noche, el otro día siguiente al mediodía y otro a la tarde. Eso fue mortal y Ricardo hizo dos murales gigantescos y ahí sí lo vi transpirar.


P: Habéis hecho muchos shows con Oops, y por muchos países.

Kevin: Sí, sí; La magia del libro fue que desembocó en una gira americana que nos llevó por Venezuela, Ecuador, Perú, Chile, Paraguay, Uruguay, Argentina por supuesto... así que lo único que nos quedó pendiente fue Colombia, Brasil y las Guyanas.

Liniers: y Bolivia.

Kevin: Y Bolivia.

P: Tenemos la sensación de que habéis elegido sobre todo las canciones más políticas o las de más desamor. ¿Es lo que da más risa?

Kevin: En un punto da más risa. Lo de la tristeza disfrazada de la ironía que decíamos, pero son temas que tocan un nervio en la gente y en uno; pero no es premeditado, la verdad, vamos con lo que tenemos y va variando.

P: Por lo que se ve en Youtube hay bastante feedback con la gente, pero... ¿hay alguien que diga “¡Eh, Liniers, pinta tal cosa!”.

Liniers: Bueno, no piden chistes, no me piden “¡Liniers haz chistes de Olga!”. A él le piden canciones, a mi no me piden que dibuje un chiste en particular.

Kevin: Todo llega, todo llega.

Liniers: Cada tanto escuchás a uno que grita el nombre de un personaje y es simpático porque cuando dibujo en casa estoy solo.

P: Y para un dibujante que está acostumbrado a trabajar en sólo y en el estudio, lo de la carretera, los músicos, la furgoneta...

Liniers: Es el sueño de pibe. Lo que yo estoy haciendo es como en la película Casi famosos, el camión con todos los rockeros y en medio el chiquito nerd ese simpático... pues ese soy yo en este momento, con los ojos bien grandes diciendo “oh, qué lindo este mundo de la música”.


P: ¿Te lamentas por no haber escogido la guitarra en vez del lápiz?

Liniers: Con mi Knocking on heaven’s door creo que hay vida después de Kevin.

Kevin: Una carrera musical.

Liniers: ¡el antimúsico!


P: Comentas que subes al escenario y la gente te anima, y no estás acostumbrado... ¿Ha cambiado algo en Liniers con la experiencia?

Liniers: Yo era supertímido de chico, de adolescente era patológicamente tímido, y me llegas a decir que tengo que subir a un escenario y hubiera empezado a sufrir en ese mismo momento; pero hace cinco años Kevin, con su idea de meterme a hacer un dibujito para un póster, abrió una caja de Pandora que estamos todos asustadísimos. La gente que me conoce y me quiere me dicen “¿Cantás? ¡No Ricardo! ¡No, no!”. Está pasando algo terrible.

P: Kevin ¿Eras consciente de abrir esa caja?

Kevin: Sí, sí. He creado un monstruo.

Liniers: ¡Un Frankenstein que canta!

Kevin: Se ha vuelto un adicto a las tablas, el hombre. Bromas a parte, se ha demostrado una cosa, una dinámica muy rara para mí también, porque si bien uno como cantante, en el escenario, hace un chascarrillo, un chiste, una broma, y si afortunadamente sale bien alguien del público se ríe, bueno, la cosa pasa y uno empieza a tocar la canción. Pero nunca había conocido la risa como aplauso hasta tocar con Ricardo. Se producen olas de carcajadas y yo me aferro a la guitarra y miro a Ricardo con cara como diciendo “¿Está todo bien?” Porque claro, es el aplauso convertido en risa, y una sensación muy bonita que es nueva para mí. Estamos disfrutando de lo que hace el otro y, bueno, hay ese guiño de amistad entre nosotros que creo que la gente disfruta y agradece.

P: ¿Puedes mirar los dibujos que va haciendo?

Kevin: Bueno, esos dibujos detrás de mío a veces son también una estocada por la espalda, a traición, porque de vez en cuando estoy cantando una balada super sentida y veo que el público rompe en carcajadas, así que miro a ver qué hizo este hombre.

Liniers: Considero que mi trabajo es conseguir que Kevin se tropiece en la canción, que esté cantando y de golpe haga prfff y no pueda seguir porque se tentó con la pavada que hice. Siempre es lindo cuando lo descoloco un poquitito.

P: Hemos visto a Kevin cantando Desde que te perdí y tu por atrás, dibujando un sofá, una tele...

Liniers: Es lo lindo de tomar el sentido literal las canciones, porque los músicos van por metáforas. Hay una canción de Kevin, Soñé, que es divina, con metáforas que van para todos lados. Un delirio. Cuando canta “soñé que tenía un caballo que me trataba mejor que vos” y dibujás el caballo, es lindo. Y Desde que te perdí también da muchas posibilidades.

P: ¿Vais cambiando un poco los dibujos y la letra al mismo tiempo que haceis el espectaculo?

Liniers: A veces pone color local. Una vez en Perú yo ya estaba dibujando unas cervezas y Kevin cambió la letra por “tomamos unos piscos” y tuve que tachar y dibujar un pisco rápido.

P: Ricardo, en el espectáculo dibujas todo el rato; leí que para la primera edición argentina de Macanudo 6 dibujaste tu mismo las portadas de toda la primera edición, 5000 ejemplares; tienes un blog; haces cuadernos de viaje; Macanudo... eres un adicto a dibujar.

Liniers: Si, tengo un problema. Básicamente es como un tic nervioso, cuando estoy de viaje dibujo. De hecho, soy una persona muy molesta, de estar en un restaurante y de golpe plum bajar la nariz. Angie, mi mujer, me dice “Ricardo, que hay compañía, no podés, hay que ser más sociable”. Pero es que disfruto mucho.

P: Veo que eres de los que dibujas hasta en los manteles, como Matt Groenning, que diseñó a los Simpsons en una servilleta. Leí que te considera su dibujante favorito.

Liniers: Es que es un divino ese señor. Pasó por Argentina y nos tiró unas flores... A un amigo músico del que es fanático, Axel Kriegel, Matt le fue a llamar la puerta de casa. Axel le abrió y de golpe... The Simpsons (imitando la sintonia). Matt Groening es mucho menos amarillo de lo que uno se imaginaría.

P: ¿Y tu Kevin, lees comics?

Kevin: Generacionalmente están presentes. Ya en mi infancia en Estados Unidos con lo básico, desde Peanuts a Archie y sus aventuras. Estaba muy metido. Leía Spider-man o lo que fuera. Después en Argentina llegó Asterix y otras cosas. Fontanarrosa y Quino con Mafalda armaron un poco la cuestión del poco conocimiento de cómics que uno tiene, generalizado. También en la época de dictadura y democracia incipiente, que en Argentina fue muy buena para el dibujo, con grandes ilustradores en la revista Humor... inclusive antes me habían llegado un par de revistas, en el ‘73 o por ahí: Tia Vicenta, Satiricón. Me familiaricé con los grandes ilustradores de la época.

P: Liniers suele llevar cómics cuando viaja.

Liniers: sí, y comprar. Acá conocí a Juanjo Sáez, de quien soy fanático. Tan fanático que en Buenos Aires puse una editorial, La Editorial Común, y el primer libro que sacamos que no fue un Macanudo sino El arte de Juanjo; y después tan más fanático soy que en este momento Juanjo está en Buenos Aires viviendo en mi estudio, se quedará unos tres meses, que aquí con Arròs Covat hay mucho lío y se fue para tranquilizarse, y ahí está, comiéndose mi comida.


P: ¿y tu Kevin, no lees los cómics que compra en los viajes?

Kevin: Me educa. Me regala cómics.
P: Ricardo, de vez en cuando tus personajes van con ipod. ¿Escuchan la música de Kevin?

Kevin: a mi ya me escuchan en vivo.

Liniers: He puesto canciones de Kevin en historietitas. Es lindo hacer saludos desde la historieta, no es muy profesional, pero uno manada saludos a amigos.

P: He visto referencias a las películas de zombis en el blog de Liniers.

Liniers: Si, si, soy como muy fan de las películas de zombis, me encantan. Son los malos más divertidos de todos, les pueden cortar la cabeza, caminan despacito... me gustan de ese tipo porque te escapás si caminas un poquitito más rápido, pero después vienen ya muchos. Este año me di gusto porque tengo unos amigos que hicieron dos pelis de zombis y en Plaga zombi 3 me invitaron a hacer de zombi...

Kevin: sí, hubo un cameo.

Liniers: ... y me cortan la cabeza y me di un gusto. Cuando Plaga Zombi 3 aparezca, presten atención. Y no es tan fácil hacer de zombi, porque empezás bien pero te tentás muy rápido, y un zombi que se ría...

P: y a ti, Kevin, ¿también te gustan los zombis?

Kevin: Sí, pero yo soy un poco más grande y recuerdo muy vívidamente Night of the Living Dead. Hace poco le dieron un premio a Romero por su trayectoria y estaba muy contento.


P: Para acabar: ¿Proyectos?

Kevin: Filmamos el dvd, una especie de Oops en vivo, con The Nada. Eso está por salir en unos meses. También hay un disco en estudio, la segunda pata de Logo, que se llamará Jogo Subtropical y que está ahí a punto de caramelo, falta un 30% de grabación. Y más giras, parece que el año que viene se viene Inglaterra y otros países de Europa, y a la vuelta Latinoaméricaa.

Liniers: Vos donde me lleves, yo voy.

P: ¿y Liniers?

Liniers: Hice unos cuentos ilustrados que están por salir, también Macanudo 7.

Kevin: te puede agarrar la picazón del séptimo año y cortás con Macanudo.

Liniers: No creo, los Macanudos son algo que me sale. Y estoy con La Editorial Común y tengo ganas de publicar otros autores diferentes. Una chica de Colombia que se llama Power Paola.

Kevin: ¿Power Paola?

Liniers: Power Paola. Buenísima. Muy recomendable. Con La Editorial Común hicimos un pequeño esfuerzo, porque la verdad es que acá se publica bastante, muchísimo más en comparación con Buenos Aires, donde estamos como estaban acá hace siete u ocho años. Lo bueno es que todavía quedan cosas por hacer y es emocionante.

P: Pues eso es todo, muchas gracias y suerte con la gira.

3.8.09

UNA VIDA MAL DIBUJADA: ENTREVISTA A GIPI

Descubrimos a Gipi con Apuntes para una Historia de Guerra (Sinsentido, 2006), entre otras cosas Premio al mejor álbum de Angouleme en el 2006. Luego vino S. (Sinsentido, 2007), premio al Mejor tebeo extranjero del Saló del 2008. Al margen de otros títulos también publicados por aquí (Los inocentes, Exterior noche, El Local), su más reciente novedad, Mi vida mal dibujada (Sinsentido, 2009), supone otro tebeo imprescindible a cargo del autor italiano más interesante de la década. Gipi visitó el Saló del Còmic de Barcelona y tuve la suerte de entrevistarle. La versión en audio de la entrevista, editada y parte de mi colaboración semanal en el Cabaret Elèctric de Icatfm, pueden escucharla aquí. A continuación les dejo la transcripción íntegra de la charla que mantuvimos durante un cuarto de hora que dio mucho de sí. También debo reconocer que la lectura de la estupenda reseña publicada en 13 millones de naves del nuevo álbum de Gipi ejerció un influjo importante en alguna de mis preguntas.


Abs: Por lo que sabemos, Mi vida mal dibujada empezó como el proyecto de un cómic de piratas y acabó convirtiéndose en una autobiografía. Como evolución es sorprendente.

Gipi: La historia de piratas era una idea que tenía en la cabeza desde hacía mucho tiempo, pero al final me di cuenta de que que no podía tirarla hacia delante porque estaba demasiado pegada a la vida real. Cuando empecé a trabajar en el libró lo que pasó es que la historia de piratas fue a parar a su interior.


Abs: Sabemos que de joven te gustaba el punk y el hardcore, y creo que mucho de esa actitud está presente en Mi vida mal dibujada. ¿Estamos ante el Gipi más punk?

Gipi: Es el libro en que soy más yo mismo, porque yo soy así.

Abs: Se explican cosas muy íntimas. Consumo de drogas, enfermedades sexuales. Cosas que otros tendrían reparo en explicar y que además supone exhibirse en público. ¿Qué motiva a explicar tantas cosas de tu vida?

Gipi: La inconsciencia (risas). Es cierto, sólo cuando terminé el libro me di realmente cuenta del poco pudor que había tenido explicando algunas cosas. Mientras trabajaba lo único que me preocupaba era recordar cosas y narrarlas de la manera más divertida posible. Aunque en la vida me han pasado cosas duras, fuertes, el hecho mismo de que ya han pasado les da un carácter más ligero que me hacía pensar que no sorprenderían a nadie.

Abs: ¿Y uno se queda tranquilo tras volcar todo eso en un cómic?

Gipi: Si y no. Un poco tenía esa idea, la esperanza de que explicando tantas cosas me descargaría, pero en realidad no ha ido bien bien así. Hay cosas que han servido para iniciar reflexiones y procesos que quizá acaben en cambios en mí mismo, pero en general me he quedado como estaba.

Abs: He alucinado mucho con los médicos que aparecen en el álbum y sus comportamientos absurdos. ¿Son reales?

Gipi: Son reales. Como personajes existen. Las situaciones son algunas reales y otras una exageración de las vividas. Por ejemplo, es cierto que el Doctor Contraluz me hizo desnudar ante una ventana con los vecinos al otro lado, mirando desde la terraza, pero no es verdad que luego me visitara a medianoche para hablar conmigo.

Abs: De hecho, ese inicio, desnudo ante la ventana por orden del médico, en un álbum autobiográfico, es tan metafórico que hace dudar de que no sea una licencia narrativa.

Gipi: Hace dudar, es cierto; la gente no sabe hasta que punto es verdad lo que se cuenta o si es una metáfora del desnudarse en publico. Es ahora que lo releo que me doy cuenta de que su efecto como metáfora es muy poderoso, y las primeras páginas funcionan como un manifiesto de lo que voy a explicar; pero yo no lo hice con esa intención, salió así y es ahora cuando me doy cuenta.


Abs: He leído que hubo lecturas públicas del cómic. ¿Cómo fue la experiencia de realizar la lectura pública de un cómic?

Gipi: Fue una cosa natural porque durante la elaboración del libro convertí en costumbre leer fragmentos en voz alta a mis amigos, y veía que se reían. Y eso, unido al hecho de que soy un egocéntrico, que me encanta estar sobre un escenario delante de la gente... La labor del dibujante es una labor que da satisfacción cuando se acaba y en cambio ponerse ante el público es algo que da una emoción inmediata. Por todo eso hacer como si fuera una obra de teatro resultó muy natural.

Abs: Has tocado en un grupo, y durante un concierto la satisfacción inmediata.

Gipi: Exacto.

Abs: Y el dibujante...

Gipi: No es sólo eso. La labor del dibujante es una labor solitaria, con el grupo viajas en furgoneta, haces pruebas, ensayos... Todo eso supone un placer continuado.

Abs: Con S., el texto lo escribías directamente, sin planificar. Me da la sensación que has repetido ese método de trabajo.

Gipi: Todo improvisado.

Abs: ¿No es un método algo caótico?

Gipi: Sí. Requiere un poco de coraje, mucha inconsciencia y también convicción, tener una idea muy clara de cual es el objetivo. La única cosa que tenía clara desde el principio era la última página, la escena en el metro. Tenía claro desde el principio que quería llegar allí. El resto no lo sabía y lo fui encontrando.

Abs: Y no miras atrás, lo ya dibujado, o lo hecho, hecho está?

Gipi: Lo releo pero no lo modifico. No cambio ni una palabra. Lo que ves impreso es exactamente lo que hice de manera espontánea y continuada.

Abs: En Italia hubo una gran escuela en los 60, los Toppi, Battaglia. Hoy, desde España, parece que el cómic italiano sólo consiste en los fumetti de Bonelli y la obra de autor de Gipi.

Gipi: Risas. En realidad hay autores muy buenos en Italia. Yo he sido muy afortunado porque he ganado visibilidad, pero hay muchos autores buenos que espero sean conocidos pronto.

Abs: Creo que en Italia ha pasado un fenómeno que también se da aquí: no es hasta que ganas un premio fuera que empiezas a tener reconocimiento dentro.

Gipi: Es exactamente así. No fue hasta el premio de Angouleme por Apuntes para una historia de guerra que recibí algo de atención en Italia. A partir de ahí despertaron. Nadie sabía quien era hasta que gané un premio importante fuera.

Abs: Ahora vives en Francia.

Gipi: Sí, desde hace tres años.

Abs: ¿Por tu trabajo?

Gipi: En realidad por amor.

Abs: Mi vida mal dibujada está teniendo una gran acogida en Italia.

Gipi: Sí, se está vendiendo muy bien, pero es gracias a una entrevista televisiva en un programa de máxima audiencia que lo ha cambiado todo. Al día siguiente se agotó toda la primera edición. Hicimos tres más. Es el poder de la televisión. (nota: Gipi se refiera a la entrevista que pueden ver al final de esta entrada de su blog)


Abs: Me gustó mucho Apuntes para una historia de guerra. Me ha interesado ver como la guerra de los Balcanes tenía un reflejo en los cómics (ver Viñetas de los Balcanes). Apuntes no habla de esa guerra, sino de otra imaginaria en la Italia actual, pero intuyo que la cercanía del conflicto de la Antigua Yugoslava fue importante, que posiblemente fue el germen.

Gipi: Bastante, aunque era de manera inconsciente y no del todo. La guerra en la ex Yugoslavia me afectó mucho porque era en un país vecino, una guerra en Europa, en nuestro entorno. Pero cuando elaboraba el libro no pensaba en esa guerra sino en imaginar una guerra en nuestra casa, hoy.

Abs: Una duda personal como aficionado al cine fantástico. En S. recuerdas una película que te aterrorizó de pequeño. Después de darle vueltas al tema llegué a la conclusión de que esa película no existe.

Gipi: Es una invención.

Abs: Bueno, ya está, iba a hablar de Berlusconi pero igual no tienes ganas.

Gipi: Yo siempre quiero hablar de Berlusconi, ¿Qué piensas de él?

Abs: ¿Yo? Es difícil de explicar. Hay quien piensa que es retrógrado y supone una vuelta a un pasado caduco, pero me temo que es todo lo contrario, una señal de fatal modernidad, el político mediático que marca como serán los políticos del futuro, y eso me da mucho miedo.

Gipi: Tienes razón; pero lo más terrible de Berlusconi es que los italianos le sigan votando.

31.12.08

ENTREVISTA A HERNÁN MIGOYA Y JOAN MARÍN


Hace pocas semanas entrevisté para el magazine radiofónico Cabaret Elèctric a Hernán Migoya y Joan Marín, responsables de Olimpita (Norma). Pueden escuchar el audio aquí; como se desarrolló en catalán, he traducido y trancrito la charla. Aunque mi opinión sobre la novela gráfica queda clara en las preguntas, vaya por delante que Olimpita me ha gustado. Rehuye el postalismo mediático con que se suelen abordar temas como la emigración y el maltrato, y quizá por ello consiguió tocar fibra, algo que no experimento demasiado a menudo cuando se tocan temáticas tan sensibles y lo habitual es acudir a lo fácil. El trabajo gráfico de Joan Marín tampoco debe pasar por alto: me parece excelente. Para acabar y dejarles con la entrevista, llaman mi atención las referencias al trabajo desarrollado por Norma, tanto a nivel de impulso inicial como de apoyo a los autores.

Cabaret: En Olimpita encontramos a Hernan Migoya, escritor a menudo envuelto en polémica, frente a dos temas de enorme sensibilidad pública, emigración y malos tratos. Supone un cierto riesgo.

Hernán Migoya: Por la mirada que me haces, el riesgo soy yo, no los temas. Sí, tienes razón.

Cabaret: Pero és un cómic serio.

Hernán Migoya: Sí; supongo que no quieres decir que nosotros no seamos serios sino que este puede colar como exposición de una problemática social, etcétera. Sí. Yo no soy muy fan, y tú lo sabes, de las obras con mensaje, así que hemos huido un poco de eso del mensaje. Por un lado, como Barcelona es tierra de emigrantes, hemos tratado la emigración superponiendo un poco la “charnega” de los Sesenta con la actual ola migratoria, haciendo que interactuen dos grupos que son diferentes y al mismo tiempo forman parte de las clases populares. Por mi origen y dónde he crecido conozco un poco como actúa el grupo al que pertenezco. Por otro lado está el tema del maltrato, que cuando has vivido en un barrio popular de hace 20 años conoces porque era el pan nuestro de cada día. Historias familiares, y concretamente la de una tía segunda, están reflejadas en la problemática a la que se enfrenta Olimpita. Pero volviendo a la pregunta, creo que este proyecto es tan serio como cualquier otro.

Cabaret: Has sacado el tema de Barcelona. La historia transcurre en el barrio de Gràcia y en su mercado. Joan, ¿como dibujante tuviste que visitarlo a menuda para pillar el ambiente?

Joan Marín: Sí, la verdad es que bastante. Ahora ya vivo en Barcelona, pero cuando estaba dibujando Olimpita vivía en Sabadell y tuve que hacer muchos viajes para empararme de un barrio bonito e intenso, con mucho movimiento, e intentar darle al cómic esa sensación de vida propia de Gracia, un barrio que parece un puebl. Queríamos reflejar mucho esa ida de que todo es muy próximo, muy vital.


Cabaret: El momento en que se canta La falsa moneda es duro. Hernán, por lo que he leído está relacionado con esa historia familiar que has comentado antes.

Hernán: Por un lado está la canción. Me encanta la versión que hace Buika de La falsa Moneda, una versión íntegra de un tema que otros han censurado haciéndolo más políticamente correcto. Y por otro lado, la escena a la que te refieres supone el momento álgido del maltrato en Olimpita. Cuando era pequeño, diez o doce años, visitábamos a mi familía del Norte, en este caso la de Burgos, donde vivía uno de mis tíos, minero como la mayoría de mi familia asturiana o leonesa. Una de las rutinas de los mineros cuando salían del trabajo era irse directamente al bar, a tomar orujos y, básicamente, emborracharse. La costumbre de mi tío era llegar borracho a casa, subir al piso, despertar a golpes a su mujer y hacerla salir al balcón para que cantara canciones a los colegas que esperaban abajo. Cuando de pequeño conocí a esa mujer, que entonces ya tendría unos 55-60 años, recuerdo que iba a ayudarla a poner la mesa, tal y como me había enseñado mi madre que debía hacer en casa ajena. Recuerdo que se giró muy nerviosa y me dijo “Quita, quita, que eso es cosa de mujeres”. Toda esa historia se me quedó dentro, me inspiró y quise volcarla en Olimpita.

Cabaret: Lo cierto es que me ha sorprendido. A ver, las cosas tuyas que había leído, Hernan, eran más coñonas. Leyendo Olimpita hubo un momento en el que me alcanzó la dureza de la historia, me tocó, un tipo de reacción muy poco habitual en mí y a la que no estoy acostumbrado.

Hernán: He intentado dar una visión que no fuera la oficial, simplista y esquematica de buenos y malos. He intentado que el lector comprenda a todos los personajes, aunque despues los condene. Tanto Joan como yo hemos intentado ser limpios con ellos.


Cabaret: Y a ti Joan, ¿Qué te pareció ese guión duro y poco habitual?

Joan: Desde el principio la tarea era dura de por sí; para un dibujante 150 páginas supone un trabajo duro. Dejé de lado las ideas preconcebidas que se pueden tener al tratar este tipo de temas y comenzamos a hablar sobre la obra, sobre el tebeo. De repente decubrimos que en ese momento lo más importante no era no era la temática sino que ambos entráramos en sintonía para tratar de explicar lo mismo. La historia me ha gustado muchísimo. Hernán ha hecho su trabajo muy muy bien y hemos trabajado muy a gusto juntos. Toca temas duros y he tratado de reflejarlo en el dibujo. Hacerla en blanco y negro ha sido muy útil para tratar la historia de manera dura y contundente pero no... no sé com decirlo... no entrando en...

Hernán: En tremendismos.

Cabaret: Joan, formaste parte de 7 Monos, un colectivo que destacaba en el modesto panorama alternativo de los 90, pero luego desapareciste.

Joan: Entré en Bellas Artes para aprender a dibujar mejor, soy muy perfeccionista, y dejé los cómics de lado para dedicarme a la pintura y la fotografía.

Cabaret: Y ahora regresas con Olimpita.

Joan: Fue curioso. En el mundo del cómic conoces a mucha gente, pero lo convertí en vía secundaria de creación. Hacía cosas, pero en el ámbito personal e íntimo. Entonces Óscar Valiente (editor de Norma) se puso en contacto conmigo a través de mi página web, hicimos una prueba y mira.

Cabaret: Me ha gustado mucho el dibujo. Luego busqué en mis estanterías Martín, el comic book que realizaste para Dude hace ya unos años.

Joan: En el pleistoceno.

Cabaret: En Martín la influencia de los Hermanos Hernández es evidente.

Joan: Los Hmnos. Hernandez son dos de mis referentes básicos, dos artistas maravillosos desde el punto de vista gráfico pero tambien por el contexto social que explican.

Cabaret: Supongo que si Olimpita me ha gustado tanto no sólo es porque hay una buena historia, sino también porque el dibujo transmite muy bien la historia.

Joan: Encontrar el punto gráfico exacto para contar la historia de la mejor manera posible supuso un duro trabajo. Es algo que tengo muy claro: las historias han de tener su forma de contarse. No sirve tener un estilo para toda la vida, el estilo se ha de adaptar siempre a lo que estás contando, y en Olimpita eso era muy importante. Hernán se llevaba las manos a la cabeza porque tarde dos o tres meses en conseguirlo.

Hernán: O más. De hecho, el storyboard lo adaptamos juntos. Antes de saber quién sería el dibujante había hecho un storyboard primerizo. Creo que soy de los pocos guionistas que trabajan haciendo storyboard, un poco a la manera de Frank Miller. Necesito integrar mucho la imagen con lo que estoy explicabdo. Luego Joan fue super creativo redibujando todo eso, adaptándolo a su estilo. Ha sido enriquecedor en dos direcciones.

Joan: Sí, es lo que decía antes de no es que uno haya escrito y el otro dibujado, hemos participado ambos en las dos cosas. Mis dibujos han sido suyos de la misma manera que yo he hecho mío su guión, y creo que eso se nota mucho en el cómic.

Cabaret: Hernán, la puesta en escena forma parte del guión i puede parecer extraño que haya quien pueda pasar éste como si fueran diálogos de una película.

Hernán: Si, de hecho uno de los tebeos de superhéroes actuales que más me gustan es el Puño de Hierro que dibuja David Aja. Me sorprendió ver el guión de Ed Brubaker, publicada una parte como extra de la edición española. Me asombró la poca cantidad de información que había y que lo que más interesante me parecía del cómic fuera cosa del dibujante, interpretación propia de David Aja. Me sorprende porque a mí como guionista me parecería estar haciendo sólo la mitad de mi trabajo; con todos los respetos para Brubaker, que es un guionista sensacional, es sólo la manera de trabajar.

Cabaret: ¿Trabajareis juntos de nuevo?

Joan: Si, tenemos otro proyecto.

Hernán: Norma nos ha hechado el lazo y es la primera vez que me encuentro verdaderamente arropado por una editorial, sé que quizá está feo decirlo, pero en mi trayectoria es la primera vez que estoy contento al 100%, a todos los niveles, de cómo nos están llevando, así que antes de que se publicara Olimpita ya habíamos firmado para otra novela gráfica. Creo que hay équipo para rato.

Cabaret: Eso es todo, muchas gracias.

Nota: si se han quedado con ganas de más, en Zona Negativa publicaron hace poco una excelente entrevista en dos partes.