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11.10.15

CRÓNICAS DE SITGES 2015 (VII): TURBO KID



Aunque las opiniones están divididas y hay quienes no coinciden conmigo, este Mad Max en bicicleta se ha ganado mi corazón. La cosa va de rememorar el cine de videoclubs de los 80s y, en especial, el copioso género post-apocalíptico que vino tras la segunda entrega de la obra maestra de George Miller. La frase inicial es toda una declaración de intenciones: "This is the future, this is 1997". El homenaje también incluye guiños a la mítica Laser Blast, Indiana Jones o el gore jocoso de las primeras pelis de Peter Jackson, sin olvidar la banda sonora de hipnótico electro-pop. . Intentar reproducir aquella estética y sus escasos recursos tiene sus riesgos, y la pega que muchos le encuentran es su condición de tributo realizado desde lo hipster, y eso es así, salta a la vista, pero desde mi punto de vista no hay impostura sino amor, mucho amor, y al final ha conseguido inyectarme cierta dosis de emoción, así que debo mostrar gratitud defendiéndola con los dientes apretados. Muy fan del personaje de la chica.

18.12.13

TUTTI FRUTTI SPACE OPERA!


Atentos todos a esta cita y, especialmente, a los dos números de ...No Option! que acaban de sacar los amigos de Entrecomics porque son pOp de Derribo en todo su esplendor. Una cosa muy loca y muy deliciosa que conecta 100% con la búsqueda de un abrumador sentido de la maravilla que guía El Blog Ausente. A Pep, su autor, quizá lo recuerden los viejos lectores de El Víbora por Raul el Rude, una serie urbana con inesperados desvíos hacia la fantasía pop que siempre me gustó mucho. Tras un tiempo de silencio, Pep regresa con esta locura fruto de una inesperada indigestión de Metal Hurlant y comic books de los 70, sin textos, porque así lo requiere la pureza pOp. Como digo, esto algo muy grande, más grande que la vida: nazis, Kirby, dinosaurios, platillos volantes, marcianos de seis brazos,  punkis entre ruinas, tecnicolores, signos de exclamación como catedrales, vikingos del espacio... Todo eso y más en los dos tebeos con mejor aroma de tinta que se han publicado los últimos meses.

26.9.13

SADAKO CONTRA LOS TECNÓCRATAS


Tras un año sabático, el Dr. Repronto, nuestro mad doctor preferido, ha resucitado como lo hacen los monstruos del siglo XXI, emergiendo desde la estática de nuestras pantallas como si de la fantasma japonesa Sadako se tratara. La primera entrega está dedicada a otro monstruo contemporáneo que asola nuestras vidas: los tecnócratas. Pueden ver la estupenda primera entrega de esta quinta temporada haciendo clic de inmediato y recuerden que el próximo martes 1 de octubre se podrá ver ya la segunda.

En su análisis de los tecnócratas el Dr. Repronto realiza una de esas piruetas imposibles, que son marca de fábrica, al vincularlos con un inesperado fenómeno de la cultura popular contemporánea (que no desvelaré, claro, véanlo ustedes mismos). Inesperado porque hablar de La amenaza de los tecnócratas resulta de lo más evocador pero siempre en clave de tecnología robótica de serie bé. Yo mismo suelo jugar con la idea en mi tumbrl dedicado a la Sociedad Borderline. Ese vínculo es más añejo de lo que parece, y no se me ocurre mejor forma de celebrar el regreso de las Reflexiones de Repronto que rescatando una curiosa publicación aparecida en 1936: The Technocrats Magazine.


Bajo el aspecto de una revista pulp de ciencia ficción, esta asombrosa publicación divulgaba la tecnocracia en el contexto del New Deal y el crack del '29, que al demostrar que Wall Street y los hombres de negocios eran incapaces de dirigir la sociedad, ésta debía estar al cargo de ingenieros. La revista se puede disfrutar al completo en esta web. Lo cierto es que es una gozada que se mueve entre el panfleto ideológico, el retrofuturismo y la fe en la tecnología como garante del bienestar humano, todo ello envuelto en un diseño gráfico que va del corta y pega fanzinero a un uso visual del diagrama que hoy veo más moderno que nunca.









1.12.12

MEMORIAS DE UN FUTURO pOp


Uno de los rescates editoriales recientes más afortunados y que más han excitado el lóbulo cerebral que regula mi placer, tan lúdico y estético él, ha sido Recordando Futuro, antología seleccionada de los materiales que se publicaron en los 20 números de Futuro, la revista de las rutas del espacio, una encantadora publicación española de 1957 dedicada a esa ciencia-ficción, popular y de baratillo, que embriagada por la fe en el progreso tecnológico soñó con un futuro emocionante y maravilloso (y no lo que tenemos ahora). Retrofuturismo de verdad, genuino, porque en su momento no se supo retro sino todo lo contrario, aspirando con inocencia a anticipar lo que estaba por venir (y que no llegó nunca). El prefijo retro se lo ponemos hoy nosotros, los verdaderos hombres del futuro, y nuestra visión embelesada ante sus imágenes oculta, en realidad, tristeza por las maravillas que no han sido.


Recordando Futuro lo edita EDT y se aprecia un enorme cariño, y el trabajo de selección de materiales corresponde a Leonor Fernández y Luis Vigil. Éste último es para mí un mito de nuestra cultura pop que merece subrayado y negrita. Me crié en una casa donde Nueva Dimensión y las primeras ediciones españolas del material Warren (Vampus, Rufus, Dossier Negro) estaban en el revistero, al alcance de mi mano, y allí la firma de Vigil era recurrente. Luego, con el tiempo, detecté que su presencia en las revistas de humor de la Transición (Mata Ratos, Por Favor), en publicaciones que hoy son símbolo de nuestra contracultura (Star) o en álbumes entonces pioneros al proponer un recorrido gráfico por el fetichismo sadomasoquista. Así que es justo reconocer que Luis Vigil es un poco el padre espiritual, aunque no lo sepamos, de quienes vivimos atraídos por la subcultura pop. Dicho esto, que es de justicia, hay que decir que su trabajo de selección opta por una solución difícil que merece ser comentadas.


Como volumen antológico, Recordando Futuro pretende mostrar la revista de Ediciones Clíper tal y como era, empezando por sus fantásticas portadas, todas ellas piezas destacables de fantaciencia y arte de serie B, y acabando por las historietas cómicas de Raf (Barrilete y Larguiracio, Pioneros del Espacio) o las viñetas de Humor Sideral a cargo del elegante Roberto Segura o el hábil Tunet Vila, sin olvidar una generosa muestra de artículos ilustrados de fantasiosa divulgación científica, con inventos por llegar como la zapatilla volante, los brazos movidos por telepatía, la pistola atomizadora o el inevitable tren monorraíl, con algunas páginas firmadas por ilustres francobelgas de probada maestría en el género como Albert Weinberg (creador de Dan Cooper) o Roger Leloup (Yoko Tsuno).


Todos esos materiales ya hacen del álbum un disfrute más que recomendable, aunque sólo conformen así a ojo la mitad de las páginas. La otra parte corresponde a historietas de ciencia-ficción y es dónde hay que comentar la difícil decisión tomada por los dos responsable de seleccionar el material. La impresión inicial me causó un relativo enojo, y es que al comenzar a leer descubres que los seriales de continuará no están completos sino que son sólo páginas sueltas de ignotos seriales de space opera como Jim Stalwart e de Bruce Cornwell o Don Conquest de Harry Winslade. Mi chip de coleccionista compilador salta y se lamenta, aunque luego te das cuenta que debe ser así, que esos fragmentos sin principio ni final probablemente las hace mejores de lo que sol. Y luego, mientras sigues pasando páginas descubres que ese sacrificio tiene premio.


Una de las cosas que más me ha sorprendió de la revista Futuro ha sido la serie de historietas autoconclusivas de tres páginas titulada Fantasías y firmadas por Ripoll G., de las que se incluyen creo que la gran mayoría. Se trata de relatos breves que acuden a los temas clásicos del género en su concepción pulp, final sorpresa incluido. Paradojas temporales con dictadores siderales, floricultura alienígena, marcianos con aspecto de conejo, invasores que aterrizan en el peor lugar posible, universos diminutos, portales dimensionales o viajes a futuros apocalípticos. Giros y argumentos que todos los aficionados hemos leído alguna vez pero que sorprende ver en el cómic español de 1957 porque no hay demasiada distancia con lo que se publicaba en los comic-books norteamericanos de aquella época salvando cierta tosquedad gráfica. Todo un descubrimiento. En un texto final de Luís Vigil se atribuyen los guiones, no acreditados, a un tal Ricardo Acedo. No es el único artículo, ya que el volumen se abre con un completo texto de Domingo Santos (otro sabio ilustre) sobre la fantaciencia pop en la España de los 50.


En definitiva, Recordando Futuro es una muy grata sorpresa y una pequeña maravilla muy disfrutable si se es aficionado al futurismo viejuno, la anticipación fantasiosa o a las aportaciones patrias a la subcultura pop de la era atómica. Por cierto, el blog de Joan Navarro almacena un generoso recorrido gráfico que despeja cualquier duda al respecto.


17.10.12

CRÓNICAS DE SITGES 2012 (XXII): ROBO-G


En algún sitio, alguien dijo, escribió o dejó caer como si tal cosa que esta comedia japonesa venía a ocupar el sitio que Matsumoto (Dai Nipponjin, Symbol) dejaba libre en Sitges 2012. Así que hacia allí fuimos en busca de genialidad neocómica y nos encontramos con otra cosa, una comedia de corte infantil sobre un aburrido anciano al que recurren unos ingenieros ineptos para disfrazar de falso robot en una convención. Una cosa que sí, vale, no molesta y es agradable durante un rato, pero también un producto inane y comercial (en términos nipones) que poco aporta y nada rasga. Como mucho, sirve para anotar que en Sitges 2012 ha habido dos filmes que vinculan robótica y vejez: ésta y RoboT and Frank, y que ambas toman el camino de la comedia familiar y del engaño. Ah! Me encanta que el diseño del robot de esta película luzca con tanta semejanza a mi querido Archie de la IPC

14.10.12

CRÓNICAS DE SITGES 2012 (XVI): ROBOT & FRANK



Humanismo robótico más que agradable de la mano de un anciano malhumorado y dejado (fantástico Frank Langella) y el asistente artificial que le coloca en casa uno de sus hijos (el otro, la hija, es contraria a este tipo de modernidad). La relación entre ambas criaturas es el corazón de la película, pero lo que podría ser un melodrama de tomo y lomo tiene el acierto de dejar eso para los minutos finales (aunque lo hace, sí, mecachis) y optar por la comedia costumbrista, el enredo e incluso gotitas de thriller sobre las que prefiero no entrar al detalle, mejor verla sin saber qué anuda la trama, pero sepan que vigoriza y refresca lo suficiente. El visionado así resulta la mar de agradable y, al final, ese enorme dilema para quien sufre de alzehimer: borrar el disco duro de un robot. La peli está bonita, sí, pero que le corten el epílogo lagcrimógeno, coño, que no hacía falta. Se llevó el premio del público, cosa que no me sorprende.

CRÓNICAS DE SITGES (XIII): DOOMSDAY BOOK


Entro con muchas ganas. La peli es coreana y ya saben que conecto muy bien con sus collejas, su exageración y su estilismo visual. No es largometraje sino película de episodios, tres. El primero va de infección zombi a través de alimentos en mal estado y tiene tono de comedía. Si me apuran puedo decir que me resultó simpático aunque no apunta nada nuevo, ni siquiera la idea del romance zombi. El segundo episodio es el que afronto con más ganas, ya que viene firmada por Kim Jee-Won, uno de mis favoritos gracias a las soberbias Tale of two sisters, Bittersweet Life, I saw the devil o The Good, the Bad and the Weird. La decepción es enorme pero se la perdono. La cosa va de un robot, una inteligencia artificial, que no sólo sigue la religión budista sino que se declara la nueva encarnación de Buda. A partir de ahí una especie de juicio de brujas con monjes, informáticos y los directores de la empresa que lo construyó. La idea no es mala, y en términos de AI tiene su interés, pero entre la morosidad del relato (por otro lado muy elegante) y mi poca sintonía con la metafísica budista me aburren considerablemente. Tanto que sucumbo con el tercer relato y me quedo dormido. Lo confieso. la salida pregunto y me dicen que más de lo mismo en tono bufo, como en el primer episodio. El resultado, pues, es irregular y muy poco cohesionado: dos comedietas fantásticas con un sesudo tratado sobre el alma artificial por medio. La cosa no pega. Una pena.

6.10.11

CRÓNICAS DE SITGES 2011 (I): EVA


Este año empiezo a saco, sin preámbulos ni nada, directo a la película que inaugura el certamen (y muy bien acompañado con Hernán Migoya en la butaca de al lado) para comentar una producción española sorprendente en su factura. Ese es la primera de las varias virtudes de Eva, la ansiada normalización, que una película española de ciencia-ficción sobre robots e inteligencias artificiales esté tan cuidada visualmente y resulte digan en lo que cuenta. Gran noticia, porque es evidente que aquí se ha puesto dinero y se ha gastado bien. Ojo, no estoy diciendo que sea un películón, pero sí que es lo bastante buena para dar la buena nueva. Apuesta fuerte en su inicio con la presencia de numeroso robots y ese androide gato que es un encanto, y también en el software virtual para crear inteligencias artificiales, que aunque deudor del de Minority Report es visualmente la mar de hermoso y resultón. La película es bonita y más que correcta al abordar una temática tan clásica como la de la humanidad de los hijos de la robótica. Nada excesivamente nuevo pero sí muy bien llevado. También es algo previsible, es cierto, yo mismo he deducido el giro argumental, la sorpresa, mucho antes de que la trama se perfilase del todo, pero tampoco debo apuntarlo en la columna del debe, ya que la peli es honesta y nunca juega a la trampa. Dos apuntes para acabar. Uno, que Lluis Homar está estupendo en su papel de robot con emociones. Dos, que veo el pase en su versión doblada, según catálogo, es decir, íntegramente en castellano. Me comentan que la etiquetada versión original es bilingüe castellano/catalán pero que la niña protagonista (genial acierto de casting) está doblada cuando habla en catalán. Si a eso añadimos un protagonista alemán (también doblado en ambas versiones), pues eso, que esto de las versiones es aquí muy discutible (y subvencionable).

30.5.10

LAS JOYAS DE LA CORONA (A MENUDO REPUBLICANA)


Así, de sopetón, Butterworth y el incombustible Frunobulax ha soltado en el Focoforo el enlace bomba de la temporada, un enlace que va hacer que mi Jdownloader saque humo durante semanas: The Golden Age – Filmoteca Serial, ni más ni menos que un blog con un porrón de viejos seriales de los 30-40 del siglo pasado, una de las quintaesencias de la cultura pOp de derribo. Todos ellos listos para la descarga, muchos subtitulados o doblados al castellano. La lista es de aupa y yo me permito apuntarles un buen puñado (ninguno de ellos en inglés a pelo, por lo que algún imprescindible se ha quedado fuera de esta lista, escarben sin miedo).

Joyas absolutas:

The Crimson Ghost (¡Un terrorista atómico encapuchado y con máscara de calavera! )


The Phantom Empire (Un cowboy aficionado al country acude al rescate del Continente Sumergido; y no sale Flash Gordon como anuncia el trilero cartel hispano)

The Mysteryous Dr. Satan (con El Tanque Humano, el robot más famoso de los seriales)


Los Tambores de Fu-Manchú (¿hace falta decir más?)


King of Rocket Man (¿dónde está mi mochila voladora?)


undersea kingdom

The Undersea Kingdom (¡La Atlantida Ataca!)


Flying Disc Man from Mars (¡Marte ataca!)


phantom creeps 3
The Phantom Creeps (Bela Lugosi tiene un robot)


The monster and the Ape (¡Robots! ¡Gorilas!¡Mad Doctors! )

Jungle Girl (¡Vivan las tarzanas!)
El Avispón Verde Ataca de Nuevo
La isla salvaje (¡Caníbales! ¡Terremotos! ¡Volcanes!)


Del cómic al serial


Batman (1943)
Batman y Robin (1949)
Superman (1948)
Atom Man vs Superman


Las Aventuras del Capitán Marvel


El Hombre enmascarado
Los tres seriales de Flash Gordon (uno de ellos era difícil de localizar)
Dick Tracy (1937)
Dick Tracy Returns (1938)
Jungle Jim (1936)
Ace Drumond

Seriales mexicanos:

Las calaveras del terror
Las aventuras del Látigo Negro

Los clásicos silentes de Feuillade o Lang:


24.2.10

ROBÓTICA APLICADA

El robot como fuerza de orden y represión de tumultos y manifestaciones en una muestra poco habitaul de retrofuturismo distópico La imagen es de 1924 y tiene detrás al mítico Hugo Gernsback, fundador de Amazing Stories (1926) y considerado el padre de la ciencia ficción moderna. La ilustración, abajo con detalles técnicos, es anterior y pertenece a la otra rama de su trabajo: la divulgación de ciencia anticipativa. Llego a ella gracias al aviso de Javier Moreno, Bluelephant, que me encamina hacia esta web escrita en una lengua ignota inexistente generada aleatoriamente por ordenador donde, si escarban un poco, encontraran alguna que otra cosa más.

Radio Police Automaton

3.10.09

CRÓNICAS DE SITGES '09 (VI): YATTERMAN


Con Yatterman Takashi Miike adapata una serie de anime de los 70s que desconozco, aún así intuyo que lo hace de manera fiel en la estética al mismo tiempo que la pervierte de manera muy inteligente. Sólo hay que ver la peli, de momento la cosa más loca que en lo que llevo de Festival. Si fuera un cómic hablaríamos de estética cómic llevada al cine, pues bien, como esto era originariamente un anime televisivo, la estética y el tono se fotocopia rozando... no... rebasando el ridículo, hasta el punto que tanto kitsch mecha acaba por romper la barrera de lo infantil para convertirse en algo que no sé muy bien como definir pero que mola un montón. Además, las payasadas de los malos y la inocencia de los buenos acaba por ser deliciosa. Por no hablar de las muy bien resueltas peleas de robots gigantes (de delirante diseño) o de esa villana enmascarada y sadomaso de la que me he enamorado irremediablemente por el resto de los días. Qué bien me lo he pasado, oigan, y que apunten más curiosos puede uno rascar por lo bajini en esta aparente tontería.


27.5.09

GRANDES INVENTOS PARA EL DESARROLLO HUMANO (XXII)

Giganta

giganta

"Este robot estaba en el parque de Los Pajaritos en L'Hospitalet de Llobregat. Era el colmo de la comodidad, la parte de arriba del tobogan estaba a la altura de la rodilla, asi que te tenías que agarrar a las rejas para poder sentarte y despues lanzarte. Luego en la parte de abajo, como se ve en la imagen, estaba a una bonita altura, que junto con el metal afilado por el uso, nos dejo unas bonitas cicatrices en la cabeza. Y para rematar la faena la cabeza del robot aparte de ser una atalaya cojonuda, era el lugar de refugio de yonkis, con los consecuentes problemas de jeringuillas abandonadas. Así que sumando todo lo anterior, creo que al 5 o 6 yonki que encontraron muerto, el ayuntamiento tubo en bien de retirarlo."
Ulfhednar, en los comentarios. Fuzzylogic remata:
"Morir de sobredosis en la cabeza de un robot gigante tiene algo de poesía".

La imagen de Giganta vista aquí.
Por cierto,
Mytek también era un robot e incluía rejas en su pecho.


26.5.09

SU ILUSTRÍSIMA EL ALMA DE METAL


"El hombre será para la máquina lo que el perro y el gato son actualmente para el hombre. Urge declarar la guerra a muerte a todas las máquinas y regresar a la condición primitiva de la especie."
(Samuel Buttler, 1863)

La lectura de El rival de Prometeo: Vidas de Autómatas ilustres ha resultado acto gozoso y revelador. Primorosamente editado por Impedimenta, el libro recorre no tanto la historia del autómata sino la del encanto que produce en el ser humano la existencia de entes mecanicos que imitan la vida y, quizás, aspiran a suplantarla. Lo hace a través de una selección de textos y fragmentos a cargo de Sonia Bueno y Marta Peirano. La compilación es fantástica y afortunada, tanto que muchos de los textos parecen destinados a ser recogidos en antología de por vida, con gran coherencia.

La historia de los autómatas de Jacques de Vaucanson, con su Pato con Aparato Digestivo y sus músicos mecánicos, que causaban asombro por las cortes del siglo XVII es fascinante, pero aún más la de El Turco, autómata con trampa que jugaba al ajedrez y ganaba casi siempre (entre los derrotados, el mismísimo Napoleón). No extraña que inspirara a Ambrose Bierce, o que Poe le dedicara un exhaustuivo estudio racional en el que intentaba (con bastante éxito) desvelar el truco. Este encadenamiento de textos destinados a ir unidos de por vida continúa con El hombre de arena, relato de E.T.A. Hoffman que a su vez utiliza Freud para hablar de Lo Siniestro, uno de los textos claves de la antología. A partir de ahí, uno puede gozar y entender la misogínia que desprenden La Eva Futura y Metrópolis: si el doble mecánico del hombre inquieta, aún más si es mujer. El libro se completa, entre otros, con un fragmento de los célebres robots de Carel Kapek, el test de Turing o La Singularidad, especulación razonada a cargo del matemático Vernon Vinge sobre el cercano fin de la era humana que supondrá el desarrollo de verdaderas inteligencias artificiales. Mi favorito, pero, es el Darwin entre las máquinas de Samuel Butler, texto anti robots de 1863 donde expresa que la condena del progreso artifical convertirá al ser humano en mero aparato reproductor de las máquinas.