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9.10.16

CRÓNICAS DE #SITGES2016 (V): THE VOID



Perfecto ejemplo del tipo de película que encuentra en Sitges su mejor refugio. Terror de serie B cargado de referentes que no tarda en ponerse muy oscura (en todos los sentidos) y lovecraftiana mientras indaga en el horror puro sin conseguirlo de todo, pero ahí queda el intento para quien quiera apreciarlo. Es mi caso, aunque soy consciente de que muchos no compartirán mi opinión. Sus referentes son obvios. Primero John Carpenter por partida múltiple, ya sea el de La Cosa por sus efectos especiales (aquí más modestos, pero a la vieja usanza, y eso se agradece), el de Asalto a la comisaría del Distrito 13 (aquí hospital asediado por unos extraños encapuchados) o el de El príncipe de las tinieblas (con su portal a la dimensión maligna). Segundo a Lucio Fulci, lo cual es una grata sorpresa cuando uno reconoce en ese sótano húmedo las entrañas de El Más Allá, esa masterpiece del Mal rollo a cuyo final acaba remitiendo casi por obligación. Pieza de horror abstracto e irracional, que sabe del potencial de lo incomprensible para incomodar y dar más miedo. Lástima que se le vaya la mano y le sobren minutos de pasadizos laberínticos mal iluminados. En resumen, tiene detalles brillantes, cosas por las que siento debilidad y un desorden que la acaba afectando más de la cuenta.

1.6.15

IMAGINACIÓN ILIMITADA: SUEÑOS, FOLLETINES Y DAVID B.



He disfrutado más allá de lo razonable con la primera entrega de Los sucesos de la noche de David B., que Norma acaba de editar, y los motivos de mi entusiasmo no se deben únicamente al placer de su lectura. Vaya por delante que soy un incondicional del trabajo de David B., pero por la forma en que por aquí se ha ido publicando no he construido en mi cabeza un buen mapa cronológico de su obra. Es por eso que lo empiezo creyendo que se trata de un título reciente y de entrada leo como guiños autoreferenciales cosas que no lo son, porque pronto trazos de dibujo que remiten a Tardi —su mayor influencia inicial— abren una duda que no para de crecer hasta que detengo la lectura y me levanto en busca de respuesta. Va a ser la primera de varias consultas e indagaciones que lejos de interrumpir multiplican mi goce lector.



Descubro así que esta edición de Los Sucesos de la noche consta de dos volúmenes. Este primero, en el que estoy enfrascado, recopila tres tebeos publicados entre 1999 y 2002 mientras que el segundo sí se compone de material reciente. La historia narrada es una fascinante intriga onírica protagonizada por el propio autor a partir del descubrimiento de un misterioso folletín también titulado Los sucesos de la noche. A partir de ahí, recorriendo peculiares librerías donde se apilan millares de viejos libros, descubrirá que su editor es un oficial napoleónico que lleva décadas huyendo de la muerte, refugiado entre las páginas de libros polvorientos mientras rinde culto a una deidad babilónica cuyo símbolo es la letra N. El relato parte de un sueño real del autor y no faltan leyendas orientales, la representación de grandes batallas —napoleónicas o mesopotámicas— o malhechores de los bajos fondos parisinos. Todo ello elementos recurrentes en los cómics de David B.



 Obviamente, lo primero que me engancha, y cómo, es esa idea del misterioso folletín de publicación irregular —de 1829 a la actualidad—. Yo también he soñado con tebeos —y libros, películas o discos— que no existen e imaginado un extraño paraíso de papeles polvorientos en secretas trastiendas librescas. El impacto es mayor porque el verano pasado, como parte de mi intenso estudio sobre la influencia de la 1ª Guerra Mundial en el género fantástico —pueden leerlo en Presencia Humana #5 y aviso que es de lo mejor que he escrito— releí otra obra de David B., La lectura de las ruinas, donde también aparecía ese misterioso folletín. De hecho, recuerdo buscar por Google su posible existencia real, sin fruto alguno. También me he levantado para consultar Los complots nocturnos, otra novela gráfica donde David B. convierte en historieta algunos de sus sueños, y pasando páginas veo que algunos de ellos también están llenos de librerías secretas rebosantes de maravillosas lecturas imaginarias.



En Los sucesos de la noche también reconozco la presencia del Profeta velado (que aparece en Los buscadores de tesoros y en una de las historias de El jardín armado) y del Capitán Escarlata, protagonista del álbum homónimo con dibujos de Guibert. Ambos personajes con el rostro oculto, como el misterioso oficial napoleónico que huye de la muerte mientras edita un subterráneo folletín ocultista. Y me doy cuenta de que todos esos guiños que creía ver en Los sucesos de la noche son en realidad el premonitorio abanico de obsesiones temáticas y visuales que impulsan la obra de David B., todas nacidas en la portentosa imaginación infantil que le servía de refugio ante la enfermedad de su hermano —relatada en la serie autobiográfica La ascensión del gran mal, luego recopilada en un único volumen bajo el título de Epiléptico—.



 Así que lo que he empezado como una simple lectura ha acabado conmigo desplegando sobre la mesa mis cómics de David B. —que son todos los que aquí se han publicado excepto Rey Rosa, aunque ya estoy paliando la carencia— y leyendo un par que tenía pendientes: Babel, una especie de epílogo onírico de La ascensión del gran mal cuyo segundo número, ay, permanece inédito entre nosotros; y La banda de los postizos, reconstrucción novelada sobre un grupo de audaces atracadores que sembró el caos en la Francia de 1980, donde es fácil localizar sus temas pese a que solo firme el guión —los dibujos son de Tanquerelle— y a que tenga forma de thriller policial basado en hechos reales.



Tengo ante mí buena parte de la obra de David B y me prometo que estas vacaciones lo voy a leer todo de nuevo, y además anoto algunos libros que va citando de manera recurrente como influencia de sus tebeos: Calle de los maleficios: crónica secreta de París de Jacques Yonnet (Sajalín), A bordo de la Estrella Matutina y otros relatos de Pierre Mac Orlan o El rey de la máscara de oro de Marcel Schwob. Y sé que voy a disfrutar de lo lindo. Luego pienso que las últimas semanas me he sumergido en obras como Los Eternos o Pantera Negra de Jack Kirby, El Incal de Moebius y Jodorowky con su Antes y Después o incluso Los Wrenchies de Farel Dalrymple (Sapristi), y de que a la hora de erigir imbatibles universos de la imaginación los tebeos no conocen límites.


27.8.14

LA ENAJENACIÓN QUE DESAFIÓ AL MUNDO (LXXIX)

"Un artículo anónimo titulado The German Peril (El peligro alemán), publicado en julio (de 1908) por la prestigiosa Quarterly Review, advertía de que la invasión era probable, si Alemania y Gran Bretaña se enzarzaban en un conflicto. “Sus oficiales navales han examinado con sondas nuestros puertos, realizando esquemas y estudiado cada detalle de nuestras costas”. Según su autor (J. L. Garvin, editor del periódico dominical The Observer), unos cincuenta mil alemanes, disfrazados de camareros, se encontraban ya en Gran Bretaña listos para entrar en acción tan pronto recibieran la señal correspondiente.

 Extracto de 1914 de la paz a la guerra de Margaret McMillan.

Me hace mucha gracia pensar que hoy, 100 años después, nosotros podríamos invadir Londres con nuestro ejército de camareros españoles, o los pakistaníes hacer lo propio con Barcelona, o los chinos con medio mundo civilizado. Pero más allá, si dejamos de lado etnias y naciones, está la idea de un ejército de camareros dominando el mundo. Un ejército secreto que ya adelantaba Palahniuk en El club de la lucha.

Como Google no miente y lo sabe todo, escribo "waiters army" en el buscador de imagen y me devuelve navajas suizas y textos en caligrafía árabe o similar. El escalofrío de pavor está ahí.


Señales del fin de nuestra civilización tal y como la conocemos.

14.4.14

TERROR POP


El cuento de miedo como heterodoxia española
En agosto de 1973, el periódico La Vanguardia publicaba un artículo donde el periodista Tomás Salvador expresaba su sorpresa ante el auge del terror en España y buscaba explicación a todas esas películas que nutrían los cines de barrio mientras los monstruos invadían quioscos a través de tebeos y novelas de bolsillo. Es una de las pocas ocasiones en las que la prensa oficial se hizo eco de una manifestación cultural en apariencia subterránea. Aunque es cierto que el fenómeno era fruto de una moda global, en nuestro país resultaba anómala porque el nacionalcatolicismo había capado por vía del ordeno y mando muchas manifestaciones del horror mientras la Cultura con mayúscula despreciaba este tipo de ficciones, hasta el punto de que podemos considerar heterodoxa cualquier incursión en el género. Pese a ello, el cuento de miedo encontró un resquicio de salida a través de novelitas escritas bajo seudónimo, historietas de terror de factura industrial y películas de escaso presupuesto. Un terror sencillo y popular que Amando de Ossorio (La Coruña, 1918-Madrid, 2001) encarna a la perfección porque hunde sus raíces en el folclore y el cuento de miedo propio de la víspera de Difuntos.
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Hace unos meses tuve la oportunidad de colaborar con el Instituto Cervantes con la redacción de un texto para su muy necesario y oportuno ciclo Terror Pop, dedicado al glorioso cine de terror español del tardofranquismo. Además, tuve la suerte de que me tocó escribir de una de mis películas favoritas de esa etapa: El ataque de los muertos sin ojos de Amando de Ossorio. Arriba les he dejado el inicio del artículo, que continúa aquí.

De todas formas, mejor no acudir sólo a mi texto, ya que no estaba sólo: Joan Ripollés Iranzo contextualizó el subgénero con Terror Pop, Rubén Lardín escribió sobre La marca del hombre Lobo, David Mejía sobre Drácula contra Frankenstein y  Fernando Carmena sobre Pánico en el Transiberiano. Las cuatro películas, a su manera, obras maestras.



5.12.13

LÍNEA CLARA Y APOCALIPSIS PULP

Vaya título molón que le he puesto a esta entrada. La cosa es que el otro día me leí el nuevo álbum de Blake y Mortimer: El juramento de los cinco lores, y me lo pasé bastante bien. Escribí una reseña para Gencomics que pueden leer aquí. Estos dos aventureros creados por Edgar P. Jacobs en 1946 para la revista Tintín encarnan la quintaesencia línea clara franco-belga en su versión más clásica e incorrupta, entre otras cosas porque son un raro ejemplo de digna continuidad tras la muerte de su autor. De hecho su más célebre aventura, La Marca Amarilla, fue el estandarte bajo el que se unieron las huestes de la Línea Clara en su cruenta batalla contra los bárbaros de la Línea Chunga, un curioso rifirrafe en el que algunos soldados combatían alineados en ambos bandos a la vez.

Edgar P. Jacobs contra Miguel Gallardo

Pero a lo que iba, tras leer el nuevo Blake y Mortimer me entraron ganas de acudir a la fuente original, es decir, a los Blake y Mortimer viejunos. Hacía tiempo, décadas, que no me acercaba e incluso tengo por casa algún álbum que no he leído nunca. Lo cierto es que a veces Jacobs puede dar un poco de pereza porque hay que leer mucho. Sus ladrillos de texto sepultando personajes son famosos entre los aficionados.

Vale, reconozco que es un ejemplo extremo 

Ay, qué mala es la pereza. Me puse cómodo (batín, pantuflas), encendí la pipa, seleccioné de entre los volúmenes de mi biblioteca El enigma de la Atlántida (1955), me aposenté en el sillón y acabé disfrutando como un enano. No podía ser de otra manera, es un absoluto locurón en el que Blake y Mortimer se pierden por indómitas grutas, son atacados por pterodáctilos y van a parar a la Atlántida, que sobrevivió al cataclismo y se ha convertido en una subterránea megacivilización hipertecnificada, aunque, eso sí, inmersa en una cruenta guerra civil. Como no podía ser de otra forma, caí rendido a su fabuloso retrofuturismo y a un sentido de la maravilla absolutamente apabullante. Fue entonces cuando me di cuenta de algo de lo que debí haberme percatado ya con La Marca amarilla y su villano de folletín: bajo ese envoltorio de línea clara obsesiva y exquisita se esconde una delicia pulp, un bolsilibro ejemplar y trepidante.

Horror vacui retrofutista en la Atlantida
   
Mi disfrute fue tan mayúsculo que decidí internarme aún más en las profundidades abisales de Blake y Mortimer, en su aventura fundacional, El secreto del Espadón, realizada justo tras la guerra y tan profusa que siempre se ha publicado cortada en tres álbumes cuando en realidad sólo es un largo serial sin interrupciones. Ya de entrada me encuentro con sus fascinantes villanos, puro canon pulp de la vieja escuelas: la amenaza amarilla, un imbatible ejército oriental que se bautiza así mismo como el Imperio Amarillo y que es una mezcla del pasado peligro japonés y el futuro peligro chino. 



Pero más allá de este entrañable detalle, descubro el secreto de Blake y Mortimer, la razón de su eterna juventud, un pacto con el diablo sellado a través de un sacrificio ritual. En las primeras páginas de su primera aventura, Jacobs, Blake y Mortimer destruyeron nuestra civilización y desataron el Apocalipsis.




  

10.11.13

TEBEORAMA


Aunque me esfuerce por evitarlo, sigo envuelto por un marasmo de rutinas y quehaceres que incluso me impiden enlazar desde esta base de operaciones las colaboraciones que voy desperdigando con amor por otros medios, así que nada mejor que reunir aquí y ahora algunas de las relacionadas con tebeos y viñetas.


Gerardo Vilches y Octavio Beares son gente buena y entregada que hace ya más de un mes hicieron público un proyecto hermoso: Cuadernos de Comic, Cuco para los amigos, una publicación gratuita y libre acceso sobre historieta. Reconozco que quería haber hablado antes sobre ella tras leerla de cabo a rabo, cosa que aún no he podido, y no por falta de interés sino de tiempo, pero sepan que, por ejemplo, el texto de Roberto Bartual sobre Los orígenes del cómic en la segunda mitad del siglo XIX es estupendo y que hay otro sobre Walking Dead que merece ser comentado en el futuro (Lo zombi es Lo zombi). Para mi ha sido un honor ser invitado a participar en esta primera entrega con un par de reseñas. Por un lado, una dedicada a la antología Atajos de Martí. Como a raíz de su publicación ya escribí al respecto por aquí (y prometo continuar), la aproximación debía ser diferente así que opté por reordenar cronológicamente las historietas allí incluidas para esbozar un poco la evolución gráfica del genial creador de Taxista. Por otro lado, una reseña de un cómic que debí anunciar por aquí a bombo y platillo porque es carne de Blog Ausente: Conspiraciones de José Domingo, un recorrido paródico pero muy jugoso al mundo de las conspiranoias que me ha hecho especialmente feliz. Es un cómic que engaña porque por su tamaño parece que va a dar poco pero que en realidad ofrece mucho. Forma parte de la colección Leyendas urbanas y vino acompañado de Videojuegos, que también es muy recomendable y donde David Sánchez acomoda a su personal universo (del que soy muy fan) la oscura historia del Polybus. Para descargar la primera entrega de CUCO, click aquí.


Otra gente buena es la del colectivo Tebeosfera. Admiro mucho su esmero en catalogar y es uno de mis lugares de consulta habitual (fue imprescindible para el Duelo de Papel). Su último monográfico está dedicado a Jan, el genial creador de Superlópez. Me propusieron escribir sobre alguno de sus tebeos menos conocidos, y obviamente no podía ser Don Talarico, así que opté por Nosotros los catalanes porque lo realizó con Francisco Pérez Navarro en el mejor momento de la colaboración entre ambos y porque visitarlo 35 años más tarde (es de 1978) y en el contexto actual me pareció interesante. Ya saben que me encanta escarbar en los tebeos en pos de explicaciones socio-culturales. (leer aquí).



Finalmente, son unos cuantos los tebeos que he ido reseñando en Gencomics y que no había enlazado por aquí, así que paso lista apresurada:


El fascinante deliro gráfico de Druillet y su Lone Sloane (leer aquí)


El humor de gatos e internet de The Oatmeal, un clásico de nuestro tiempo. (leer aquí).


Paul en Quebec de Michael Rabagliati, una novela gráfica de delicada línea clara contemporánea. Me gusta mucho esta serie (no es la primera vez que lo digo), y eso que su carácter amable no pega con mi gusto por el exceso. (leer aquí).


Me leí de un tirón cinco o seis volúmenes de El Bruto de Eric Powell y lo disfruté como nunca. Gana mucho leído así, acumulado y a lo bruto (y nunca mejor dicho).  (leer aquí).


El libro de los insectos humanos me dejó patidifuso. Lo de Tezuka es muy grande y son muy pocos los autores de cómic que se le pueden equiparar en maestría.  (leer aquí).


Y para acabar, aprovechando la visita de Shintaro Kago al Saló del Manga de Barcelona, hice un rápido y entusiasta recorrido a los cuatro volúmenes que EDT lleva publicados por aquí. Cuatro joyas de sana abyección. (leer aquí)

5.11.13

CRÓNICAS DE SITGES 2013 (XLVI): V/H/S 2



Ésta es una de las películas que más me dolió dejar fuera de mi Top Ten de Sitges 2013, además de una buena muestra de que la pandemia de found footage aún puede dar lugar a alguna sorpresa (aunque localizarla implique sufrimiento ante tanto bodrio y tembleque que frecuenta género). También es uno de esos casos en que una secuela supera a su primera entrega. Uno de los aciertos de V/H/S (vista en Sitges 2012) era dar algo de vida al formato de la antología de cuentos de terror (que en cine tuvo a la británica Amicus como más renombrado referente) y quitarse de encima uno de los lastres del found footage: dedicar como mínimo hora y media a explicar una historia rodada cámara en mano y (normalmente) con un único punto de vista. Hora y media para explicar 5 historias es mucho más ágil, auqnue una de ellas sirva sólo de excusa para juntar las otras cuatro y sea siempre la menos destacable. En V/H/S 2, además de esa historia floja que hace de pegamento, encontramos, por orden de aparición:

Phase I Clinical Trials, del director de You're next (que no he visto aún) y con imágenes grabadas con un ojo biónico. Me pareció simpática y como entremés funciona muy bien.

A Ride in the Park, realizada, atención, por uno de los responsables de una de las madres del cordero footage, The Blair Witch Project, junto a uno de los productores. El resultado se aleja mucho de aquella porque esto es un genial y divertidísimo aporte a Lo Zombi a partir de una sencilla premisa que no desvelaré aquí.

Safe Haven, aportación tailandesa que se convierte en la auténtica joya de la antología. Codirigida por Timo Tjahjanto y Gareth Huw Evans, a éste último ya podemos ponerlo en un altar si tenemos en cuenta que su anterior película fue ni más ni menos la espectacular The Raid, obra maestra del cine de hostias contemporáneo. Para la ocasión, bizarría oriental con sectas, satanismo, violencia y multitud de detalles más en lo que es un carrusel de horror loco con un gran plano final.

Slumber Party Alien Abduction, donde el director canadiense de Hobo with a Shotgun lleva la temática del encuentro con extraterrestres chungos por los caminos del horror abstracto.

En definitiva: V/H/S 2 es una muy buena antología de cuentos de miedo que primero se inclina por el jolgorio festivo y luego opta por el horror puro y abstracto.


26.10.13

CRÓNICAS DE SITGES 2013 (XXXI): THE SACRAMENT



Me resulta algo complicado escribir sobre la película que protagonizó la gala de clausura de Sitges 2013. Me gustó, sí, pero no me despertó el entusiasmo que deseaba. La filmografía de Ti West se distingue por dos piezas mayores del terror contemporáneo: House of the devil (con su magistral halo de satanismo áspero y clásico) y The Innkeepers (fabulosa por cómo la química entre sus protagonistas acaba disparando el relato de horror fantasmal final). En The Sacrament se inspira directamente en la secta de Jim Jones y el masivo suicidio colectivo de Jonestown y explica como si fuera real la experiencia de un grupo de reporteros de la revista Vice que practica el periodismo de inmersión en una secta similar. Toma forma de found footage, aunque desde esa óptica resulta muy curiosa porque más que ampararse en el subgénero lo usa como narrador en primera persona. A partir de ahí, la película se sigue muy bien e incluye algunas escenas realmente sobrecogedoras, pero para explicar donde creo que me falla la película deberán dirigirse a la zona de espoilers. Antes, eso sí, un comentario sobre un elemento común en el cine de Ti West: el personaje mayor de edad provisto de una voz sobrecogedora. Es brillante como utiliza un recurso tan sencillo y es posible trazar un vínculo entre el satanista interpretado por Tom Noolan en House of the devil, el inquilino misterioso de The Innkeepers (George Riddle) y el patriarca de la secta de The Sacrament (Gene Jones).

ZONA DE ESPOILERS

Como avanzaba, lo que me falla de The Sacrament es que no me creo que lo que dispara el suicidio sea precisamente resultado de la injerencia periodística, que la secta opte por la autoinmolación a consecuencia de ese breve contacto con el exterior. En el caso real obedecía a la fe en el inminente Apocalipsis, motivo más creíble por cierto y poderoso.

3.8.13

MONDO MUNDIAL


Nada mejor que empezar agosto con una nueva entrega de Mondo Mundial, el noticiario pOp de la Sociedad Borderline más irregular y aperiódico.

EL KABOOM DE LA CONSPIRANOIA


Aunque no lo he leído en ningún medio mainstream, el mundo conspiranoico echa humo con la noticia de que Monsanto ha comprado Blackwater. Especializada en química y transgénicos, la corporación Monsanto es para muchos la más siniestra de las multinacionales con una larga historia que se inicia en los años 60 del siglo pasado cuando desarrollo el agente naranja para la industria bélica norteamericana. Blackwater es la más conocida de las empresas privadas que se dedican a la guerra, es decir, lo que antes llamábamos un ejército de mercenarios reconvertido en negocio suculento. El lado oscuro de la privatización de algo que siempre fue público: la potestad gubernamental del uso de la violencia. Mezclar Monsanto y Blackwater es como si Fu-anchú se aliara con Spectra, o algo así.



EL SATANISMO YA NO ES LO QUE ERA

El otro día en Texas se produjo un encontronazo entre activistas a favor y en contra del aborto. Dado el carácter cristiano de aquellos, los proaborto se hicieron fuertes al diabólico grito de "¡Heil Satan!". La cosa habría acabado ahí si no fuera porque el uso de este lema no fue del agrado de la rama británica de la Iglesia de Satán.
La idea de unos satanistas quejándose de un uso diabólico del nombre de Satán es quizá la victoria definitiva de la corrección política y una prueba más de que todo fandom tiende a lo conservador.



EL OCASO DE LA HITLER BURGER

Hitler, el restaurante temático indonesio en el que los camareros servían las viandas vestidos con el uniforme de las SS ha acabado bajando la persiana tras dos años de actividad. El dueño se hartó de las cada vez más numerosas protestas mientras las autoridades locales se lamentan por los puestos de trabajo perdidos.


11.7.13

TEBEORAMA

Sigo escribiendo a buen ritmo reseñas de cómics y publicándolas en Gencomics. Así que no está de más enlazar por aquí las últimas junto a un breve comentario de los tebeos en cuestión.


Hombre, de Jesús Ortiz y Antonio Segura (EDT)

Qué decir. Se trata de un clásico de la edad dorada de las revistas de cómic españolas. De aquellas páginas, siempre consideré Hombre una de mis series preferidas. Tocaba un género por el que tengo debilidad: la supervivencia humana post-apocalipsis, y lo hacía con unos guiones nada blandos, cargados de pesimismo y brutalidad, y unos dibujos de José Ortiz que multiplicaban esa sensación de desesperanza. EDT ha empezado a recuperar esta magistral serie con un primer volumen bastante indispensable para los aficionados al fin del mundo. Más sobre el tebeo aquí



El Fantasma de Anya, de Vera Brosgol (Norma).

No esperaba que me gustara tanto. De entrada, una novela gráfica de amable dibujo cartoon sobre una adolescente con problemas que ve como éstos empiezan a desaparecer con la ayuda de un fantasma; pero según avanza, pierde el tono de comedia juvenil para chicas para convertirse en una original y efectiva historia de fantasmas de las buenas. Más sobre el tebeo aquí.


El azul es un color cálido, de Julie Maroh (Dibbuks)

Desconocía que la película ganadora de Cannes 2013 era la adaptación de esta novela gráfica que aquí editó DIbbuks. Es una historia de amor lésbico entre una jovencita que aún duda de su sexualidad y una lesbiana que ya ha asumido su condición. Lo cierto es que es una historia llena de emoción seguramente porque antes que una historia de lesbianas (que también) es una poderso historia de amor. Más sobre el tebeo aquí.


La isla de los cien mil muertos, de Jason y Vehlmann (Astiberri)

El último Jason editado continua con ese especial humor que distingue al autor, con sus silencios, su transitar de personajes y su inigualable ritmo. También hace un uso peculiar y genial de los géneros clásicos, en esta ocasión las historias de piratas e islas del tesoro, y eso que en esta ocasión, y por primera vez, Jason se acompaña de un guionista, Vehlmann, cuyo nombre tengo apuntado desde que leí El marqués de Anaon. A mí Jason me gusta mucho y sus virtudes quedan muy claras en este estupendo tebeo. Más sobre el tebeo aquí.


Nela, de Rayco Pulido Rodriguez (Astiberri)

Impresionante. Rayco Pulido adapta Marianela de Benito Pérez Galdós y el resultado me ha dejado maravillado porque consigue algo tan difícil como trasladar el aroma clásico de Galdós mientras en lo gráfico se es absolutamente contemporáneo. Una de las novelas gráficas españolas del año, sin duda. Más sobre el tebeo aquí.

Si os interesa alguno de estos cómics, podeis adquirirlos en La Trama Cómics o también desde alguno de estos enlaces de Amazon.

 

5.7.13

MONDO MUNDIAL



La realidad supera la ficción es ya una frase hecha o incluso un refrán moderno, porque no todos los refranes nacieron en la Edad Media. Pese a ello, aquí defendemos algo mucho más poderoso, y es el poder de la  ficción pOp y la serie bé como fuerza invisible. Hace tiempo que no enlazaba este tipo de noticias, pero las dos que vienen a continuación me han recordado que EL Blog Ausente nació también para recopilarlas.




Esto es tremendo, ciertamente. En Rusia (y los países del Este en general) puede pasar todo el gore del mundo, ya lo explicó Eli Roth en Hostel. Si a eso sumamos la trinidad ADOLESCENTES + RUSAS + BORRACHAS el mito de la bad girl toma derroteros post-industriales muy poderosos. Más adelante la  noticia apostilla "Posteriormente, las jóvenes se fueron a casa a dormir." dejando ese "tan tranquilas" tácito y en el aire. La fotografía que la ilustra, esos piés femeninos jugando al fútbol entr eel barro, medio borrosos, conecta con la telerrealidad y el foot-fotage. Así es el mundo y así lo vemos, queridos amigos.





Y esto. ¡Qué me dicen de esto! Lo reúne todo: encapuchados, Ku Klux Klan, Rayos de la muerte (probablemente con tecnología robada de Tesla) y esa tremenda fe en la tecnología que demuestra que se puedan hacer tales cosas "con un simple interruptor". Más allá, destaca el cambio socio-cultural que supone que el Ku Klux Klan se erija, en pleno siglo XXI, en defensor de Israel.