20.10.13

CRÓNICAS DE SITGES 2013 (XX): ONLY GOD FORGIVES



Si hay una película de esta edición del Festival de Sitges que nos ha partido en dos, entre el odio o el amor, sin términos medios ni reconciliación posible, esa es sin duda Only God Forgives. En mi caso, que odio profundamente Valhalla Rising pero que me apunté raudo al hype de Drive, me alisto en las filas del amor pese a que la nueva película de Nicolas Winding Refn este mucho más próxima a aquellos vikingos insufribles que, desde luego, al lacónico noir posterior. Alimentada por neones de puticlubs tailandeses y karaokes silenciosos, acabé seducido y absorto por esta tragedia griega edípica (y elektrica) de venganzas y silencios, tan inmóvil como sinuosa, que a la sombra de Jodorowsky se encomienda a la mutilación del héroe.