28.10.13

CRÓNICAS DE SITGES 2013 (XLV): HELLBENDERS



Aunque no lo parezca, Hellbenders es una película extraña por su resultado final, que aunque produjo cierta decepción porque se esperaba más de ella (a saber porqué) me pareció muy curiosa y poco despreciable, más allá de enésimo ejemplo de 3D innecesario y pobretón. Construida, en parte, como tardía explotación de Los Cazafantasmas en clave de exorcismos, lo mejor es su punto de partida. Los Santos Padres del Infierno de Brooklyn es una reducida y extravagante orden religiosa formada por sacerdotes de orígenes dispares (católicos, protestantes, adventistas, anglicanos) que, pese a ser fervientes creyentes, se han ganado el infierno cometiendo pecados. Este sinsentido es una treta destinada a engañar, como último recurso, a los demonios sobre los que practican exorcismos. El problema llega cuando coincide la llegada de un poderoso demonio babilónico con la orden del Papa Benedicto de liquidra la orden (dado que, según él, el infierno no existe físicamente) y dejar el tema en manos de mormones y Opus dei. El resultado es un rarísimo híbrido entre comedia y aventura fantástica en la que lo segundo, pura serie bé, nunca crea la tensión requerida. Respecto a la parte de comedia, es irreverente, blasfema y llena de lenguaje soez, cosa que me llena de alegría, pero es un humor raruno, lejano a la carcajada. En definitiva, una cosa rara y curiosa que me despertó mucha simpatía.