11.10.13

CRÓNICAS DE SITGES 2013 (III): UPSTREAM COLOR


Sitges está también para esto, para ver como el fantastique inocula poemas visuales. No vi Primer, la anterior película de Shane Carruth, de la que se dijo de todo. Aquí podríamos decir que parte de esa leyenda urbana sobre unos polvos que alguien te arroja por la calle y que te hipnotizan hasta dejarte sacar todo el dinero del banco. Ese es el punto de partida, pero nada hay luego de convencional: gusanos, seres humanos sincronizados, transplantes con cerditos y gente que vaga en busca de respuesta. La conexión con los ritos haitianos y los viejos zombis está ahí, muy remota, pero llevada a tiempos contemporáneos. La película es brutal en cuestión de efectos de sonido (uno de sus protagonistas se entretiene en grabar sonidos) y tiene un montaje brusco que me parece interesante. Es indie experimental y rarito, es evidente, pero yo he permanecido hipnotizado con la propuesta. Supongo que aún estoy fresco porque la opinión generalizada es que es una tomadura de pelo, y mis argumentos para rebatirlo son más bien epicúreos. y tampoco es que me haya gustado mucho, ni mucho menos..