26.10.13

CRÓNICAS DE SITGES 2013 (XXXI): THE SACRAMENT



Me resulta algo complicado escribir sobre la película que protagonizó la gala de clausura de Sitges 2013. Me gustó, sí, pero no me despertó el entusiasmo que deseaba. La filmografía de Ti West se distingue por dos piezas mayores del terror contemporáneo: House of the devil (con su magistral halo de satanismo áspero y clásico) y The Innkeepers (fabulosa por cómo la química entre sus protagonistas acaba disparando el relato de horror fantasmal final). En The Sacrament se inspira directamente en la secta de Jim Jones y el masivo suicidio colectivo de Jonestown y explica como si fuera real la experiencia de un grupo de reporteros de la revista Vice que practica el periodismo de inmersión en una secta similar. Toma forma de found footage, aunque desde esa óptica resulta muy curiosa porque más que ampararse en el subgénero lo usa como narrador en primera persona. A partir de ahí, la película se sigue muy bien e incluye algunas escenas realmente sobrecogedoras, pero para explicar donde creo que me falla la película deberán dirigirse a la zona de espoilers. Antes, eso sí, un comentario sobre un elemento común en el cine de Ti West: el personaje mayor de edad provisto de una voz sobrecogedora. Es brillante como utiliza un recurso tan sencillo y es posible trazar un vínculo entre el satanista interpretado por Tom Noolan en House of the devil, el inquilino misterioso de The Innkeepers (George Riddle) y el patriarca de la secta de The Sacrament (Gene Jones).

ZONA DE ESPOILERS

Como avanzaba, lo que me falla de The Sacrament es que no me creo que lo que dispara el suicidio sea precisamente resultado de la injerencia periodística, que la secta opte por la autoinmolación a consecuencia de ese breve contacto con el exterior. En el caso real obedecía a la fe en el inminente Apocalipsis, motivo más creíble por cierto y poderoso.