9.5.07

TRESCIENTOS TREINTA Y TRES DISCOS PARA AGITAR EL BOOGALOO ENCEFÁLICO # 023/333

COUNT BASIE : ATOMIC SWING (Recopilación, 1999)

El Swing es punk. Y si el Swing es punk, Count Basie es el rey del punk. Bueno, vale, reconozco que la afirmación puede tener mucho de salida de tono, de exageración. Pero dejen que me explique. Hay, en el swing, un punto de nirvana lúdico que lo equipara con la demolición acelerada y jovial de las huestes del ’77. Creo que el tema tiene mucho de estado mental. Supongo que estarán de acuerdo conmigo que el punk puede medirse por la capacidad de brinque inmediato que provoca su escucha. Pues bien, hagan la prueba. Pongan el primer tema de esta maravillosa compilación. Concretamente el fantabuloso The Daily Jump. Y dejen discurrir la melodía hasta llegar a los 3 minutos y 13 segundos. Y exploten entonces en saltos y vengan aquí ha decirme que no tengo razón. No podrán, porque la tengo. Ese es el estado mental al que me resumía concentrado en 30 segundos, eso treinta segundos finales de absoluta felicidad ausente, saltarina y con trompetas. Atomic Swing recopila la etapa dorada del gran Count Basie y su Orchestra, con el Atomic Mr. Basie de 1957 como cohesión del asunto. Hay, en el swing de alto voltaje, un esplendor lúdico que me subyuga y atrapa. Una complejidad, un desenfreno, un abrupto tránsito del piano sutil y sinuoso a la estridencia trompetil que me desarma. Hasta un aterciopelado estándar como The Midnite Sun Never Sets sabe a gloria. Y temas como el majestuoso 9:20 Special, el rompecaderas Back to the apple (imaginen su demoledor inicio convertido en pogo), el retrofuturismo atómico de Teddy the Toadd, los maravillosos contrastes de Moten Swing o la complejidad de The Late, Late Show son, sinceramente, la banda sonora ideal para disfrutar del fin del mundo con un toque de distinción. Las trompetas del Apocalipsis atómico.


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