31.5.07

MASCARADA EN ORIENTE MEDIO (VI)




Ya en casa, en Studio Six también estaban ocupados. Bob Siddel y su mujer, Andi, llevaban la oficina de producción. Tenían tres líneas telefónicas. Una era un número oculto solo conocido por la CIA. Si alguna vez sonaba, eso significaría que Mendez y el resto del equipo de Argo o bien estaban en un gran lío o bien eran ya libres. Andi respondía a las otras dos líneas, las cuales sonaban constantemente.

Cuando los anuncios aparecieron, miembros del Hollywood Reporter y Variety llamaron,
generando a su vez mas reseñas en cada revista. “Dos reputados artitas del maquillaje de Hollywood – uno de ellos ganador de un Oscar - se convierten en productores”, decía un articulo del 25 de Enero de 1980 en el Hollywood Reporter. “Su primera película será Argo, una fantasía de ciencia ficción, basada en una historia de Teresa Harris... El rodaje comenzará en el Sur de Francia para después desplazarse al Oriente Medio… dependiendo de la situación política.” Sobre el reparto, Bob Sidell declaró “Usaremos nombres importantes. De momento hemos prometido silencio.” Esta cobertura informativa generó a su vez más interés sobre esta producción de Hollywood a punto de comenzar su filmación en el Oriente Medio.

Sidell, quien había trabajado en Hollywood durante cerca de 25 años, siempre dijo que toda la ciudad “funcionaba con gilipolleces”, pero incluso él se sorprendió de lo fácil que el universo ficticio de Studio Six tomó la fuerza de una realidad aparente. No pasó mucho tiempo antes de que este pequeño puesto de la CIA se encontrara metido de lleno en el mundo del cine.

Les angustiaba que esa tercera línea secreta sonase en algún momento, y sin embargo todas las llamadas estaban relacionadas con la película. Los amigos de Sidell vieron su nombre en los anuncios y comenzaron a pedirle trabajo. “¿Tenéis un equipo montado ya?,” preguntaban. “¿Cuando comienza la pre-producción?” En pocas semanas, Studio Six rebosaba con fotos, guiones, y ofertas de productores.

“No comenzaremos a rodar hasta dentro de un par de meses”, decía. “Hablemos otra vez en unas semanas”. Varias personas presentaron a Studio Six proyectos sólidos, así que Sidell tuvo que reunirse con ellos. Un escritor quería adaptar una muy poco conocida historia de terror de Arthur Conan Doyle sobre una momia reanimada; Sidell incluso intentó obtener de los herederos de Doyle los derechos para la adaptación – a sabiendas de que en un futuro muy próximo Studio Six desaparecería sin dejar rastro.



Todos tenían ya su disfraz al amanecer del 28 de Enero de 1980. Cora Lijek había usado unos rulos de esponja para parecerse a Shirley Temple. Se dedicó a ojear el guión mientras esperaban. Kathy Stafford se puso unas pesadas gafas de apariencia bohemia, se recogió el pelo, y se hizo con un bloc y una carpeta donde portaba los esbozos de Kirby. Mark Lijek había oscurecido su barba rubia oscura con rimel. Anders se tomó la fuga como una aventura y se imbuyó de lleno en su papel como extravagante director de Argo. Apareció con una camisa dos tallas más pequeña de lo adecuado, abotonada solo hasta la mitad de su velludo pecho, dejando ver un improvisado medallón de oro. Llevaba gafas de sol, el pelo tapándole las orejas, y actuaba de un modo ligeramente afeminado. Schatz jugueteaba con su lente. Durante los dos días anteriores, habían hecho varios ensayos de vestuario con un miembro de la embajada canadiense que hablaba Farsi y vestido a propósito para simular un interrogatorio y así poder de comprobar si había alguna grieta en el montaje. Todos se habían aprendido el argumento de la película y los antecedentes y motivaciones de los personajes, y ya solo quedaba, básicamente, esperar. A las 4 de la mañana, recogieron sus cosas, dieron las gracias a sus anfitriones, y se dirigieron al aeropuerto de Mehrabad.

Mascarada en Oriente Medio (VI)

Mascarada en Oriente Medio (Intro)