16.10.11

CRÓNICAS DE SITGES (XXVII): TWIXT



Uno de los nombres propios que daban relumbrón a Sitges 2011 era Francis Ford Coppola y su aproximación al terror fantástico 3D mediante. Bueno, de 3D poco, pues apenas eran un par de secuencias de pocos minutos dentro de una amalgama de experimentación visual bastante maja para un cuento de terror que, por desgracia, hubiera ganado enteros de ser narrado de manera más convencional, mira tu por donde. Una especie de Stephen King en decadencia visita un pueblo azotado por fantasmas del pasado (un crimen múltiple de infantes) y psicópatas que creen cazar vampiros. El alcohol y espíritu de Poe guiarán al escritor hacia la resolución de ambos enigmas, pero todo de manera muy desordenada pero dejando por ahí imágenes de bello fantastique y aguna buena reflexión sobre las claves del terror, entre ellas la muerte de la belleza que justifica liquidar jovencitas góticas. La cosa es fallida, cierto, y uno casi tiene la sensación de encontrarse frente a una especie de cuento de Halloween exclusivamente destinado a que los bachilleres escriban redacciones tras su visionado. Coppola está viejecito, mecachis.