7.10.11

CRÓNICAS DE SITGES 2011 (VI): THE MURDER FARM


La temática que en uno de mis Reprontos preferidos titulamos El cabrón del campo ha tenido en el cine estadounidense su habitat más habitual. De la maldad del entorno rural y sus gentes emana también buena parte de la España Negra, pero siempre he creído que uno de sus más oscuros epicentros es la Europa profunda y, en cambio, pocas veces se hace ficción con ello. La vieja Europa lo oculta de manera inconsciente porque sabe que hay ahí demonios terribles. The murder farm toma un suceso real, luego novelado, sobre un terrible crimen en una cerrada y pequeña población alemana. Un crimen no resuelto en un pueblo donde todos saben que el asesino fue alguien del pueblo y en donde todos se miran de reojo. La llegada de una muchacha allí nacida pero enviada a un orfanato resucita esos fantasmas. La película describe bien ese entorno, pero es abrupta en sus flashbacks y me temo que no explota del todo lo terrorífico de una comunidad que ante el horror calla y mira hacia otro lado, dejando podrir culpas. Una pena, porque hay intenciones y puesta en escena, pero algo falla y no creo que sea culpa del filme, sino de la propia y vieja Europa que dibuja.