10.10.11

CRÓNICAS DE SITGES 2011 (XVIII): SMUGGLER


Si la adaptación de Gantz me deja un poco frío, la de Smuggler, un manga que por otro lado no conozco, me hace salir del cine contento y refrescado. La cosa gira alrededor de un chaval que para pagar sus deudas con la mafia de los tragaperras debe aceptar un trabajo muy especial, ayudar a un tipo cuya misión consiste en hacer desaparecer los cadáveres que las trifulcas del crimen organizado deja a su paso. Eso, claro, lo inmiscuye en el conflicto interno de un clan yakuza y dos asesinos muy peculiares contratados para liquidar al jefe. La cosa es un desmelene de acción, humor y locura. Con escenas de esas que hacen aplaudir la platea de El Retiro. Yo soy uno de los que aplaude. Además, la conexión tarantiniana enriquece la función no sólo porque los protas emulen al Sr. Lobo, también por la fragmentación en capítulos, una escena de tortura y, sobre todo, porque su director fue el encargado de la secuencia animada de Kill Bill.