14.10.11

CRÓNICAS DE SITGES (XXV): EMERGO




William Castle, uno de los reyes de a serie bé de los 50s, se hizo célebre por sus gimmicks, trucos de feria que tenían por objeto atraer a los espectadores con la promesa de una experiencia que iba más allá de la simple exhibición de una película. Uno de los más conocidos fue el bautizado como emergo, un esqueleto que atravesaba el techo de la sala colgado de una cuerda que amenizaba los pases de The House of the Haunted Hill. El dato revela a quienes lo conocían las intenciones de Carles Torrens y Rodrigo Cortés con su Emergo, estrenado en Sitges. La peli no es otra cosa que un nuevo relato con forma de reality sobre la visita de unos cazafantasmas profesionales a la casa de una familia asediada por fantasmas. Es un buen cuento de fantasmas, con sus buenos momentos, sus sustos, un excelente trato de lo paranormal, muy bien hecha en un espacio físico muy reducido pero con un problema. Al principio hablaba de atracciones de feria y esta es una, el tren de la bruja, pero el recorrido es el de siempre, sin variaciones. La presencia de Rodrigo Cortes (Buried) como guionista también prometía un plus que no llega, pese a la tremenda corrección final. También es posible que vista en soledad, por la noche, en casa y a oscuras, inquiete lo suyo.






El emergo de William Castle