16.10.11

CRÓNICAS DE SITGES 2011 (XXVIII): REVENGE: A LOVE STORY


Una de las razones que hacen de Sitges un gran disfrute cinéfilo es la selección de títulos orientales, así que uno tiene la buena costumbre de saltarse cosas de la sección oficial para meterse en El Retiro y siempre acaba por ser la decisión correcta. La china Revenge a love story se inicia con una brutal venganza y luego retrocede para explicarnos el drama que hay tras ella. Es curioso, porque uno empieza al lado de la ley y odiando al asesino (abyecto en sus acciones) para luego, tras conocer la historia, ponerse de su lado por atroz que haya sido su comportamiento. Este cuestionamiento moral que se arroja al espectador hace grande a un filme de contundente violencia, fragmentado en capítulos de hermosos títulos, con un plano de accidente automovilístico bello como pocos y un final propio del exceso oriental, tan propio como esa actitud casi de deleite ante la violencia y la venganza. Al final me entrego al aplauso junto al resto de la sala y pese a que la copia proyectada parecía casi un pixelado ripeo ilegal.