
Mirando casi sin querer viejos ejemplares de
Pulgarcito, reparo en la sección de curiosidades ilustradas llamada
Aunque le cueste creerlo y me detengo ante la nota dedicada a la autoproclamada mujer más fea del mundo:
La señorita Mary A. Beba (soltera, naturalmente) hizo un viaje desde Inglaterra a los Estados Unidos exclusivamente para participar en un concurso en el que fue declarada la mujer más fea del mundo.
Mi primera búsqueda en Google con el nombre de la señorita arroja
un único resultado sin interés, así que decido buscar por concursos de fealdad femenina y al final doy con ella. En realidad se llamaba
Mary Ann Bevan (1874-1933) y tiene hasta
entrada en la wikipedia. El texto de Bruguera se toma algunas libertades (además de lo incorrecto del nombre): no era
naturalmente soltera sino casada y madre de cuatro hijos. Víctima de una degenaración hormonal, tras enviudar tuvo que buscarse la vida y fue lo suficientemente lista para echar mano de lo único que tenía: su deformidad. Cuando se enteró de que en los EEUU se estaba preparando un concurso para entronar a la World's Ugliest Woman, muy segura de su propia fealdad invirtió todo lo que tenía para poder cruzar el Atlántico y poder participar. Y acabó por ganar el concurso. Con el título en la mano se convirtió en uno de los freaks de feria más famosos de la época, primero en el Dreamland de Coney Island y posteriormente en el célebre
Ringling Bros. and Barnum & Bailey Circus.