9.11.12

CRÓNICAS DE SITGES 2012 (XXXV): INVASOR


La nueva peli de Calparsoro, bueno, pues se deja ver. Dejémoslo ahí. Un thriller con la guerra de Irak de fondo que peca de previsible y en el que uno nunca se acaba de creer la moral intachable del protagonista, héroe y militar inverosímil. A quien si te crees es a Karra Elejalde haciendo de Karra Elejalde, es decir, de malo cabrón. Y te lo crees no sólo porque el actor sea especialista en esos roles, sino porque de cabrones sabemos por experiencia que hay muchos. Invasor tiene la gracia de jugar con los soldados españoles destinados a los frentes de Oriente Medio, todas las escenas ambientadas en Irak son resultonas y como peli se construye, salvando las distancias, siguiendo el modelo de los thrillers de política y cloacas del estado que el cine norteamericano entrega con frecuencia. Y es ahí donde le encuentro el mayor interés…
Ojo, que a partir de aquí comento el final. 
El interés viene por contraste. En el cine USA, cuando se denuncia la corrupción del aparato estatal, el sistema siempre sale victorioso. El sistema está por encima de los hombres porque se dibuja como un ente abstracto, casi divino, de inquebrantable bondad y virtud. Por eso se puede denunciar a quien tiene el poder sin poner en peligro al sistema, que todo lo aguanta y corrige, y se acaba ondeando la bandera. Aquí la cosa no está para precisamente para ondear banderas, nunca lo ha estado, y de hecho el sistema también gana, pero nuestro pesimismo realista sabe que el sistema también está corrupto y por eso el héroe, por mucha razón que tenga, acaba en la cárcel. Para nosotros, cualquier otro final sería pura fantasía.