14.10.12

CRÓNICAS DE SITGES (XV): MANIAC


En esta oleada de remakes de clásicos del género que padecemos actualmente (más por lo innecesarios que resultan muchos de ellos) deberemos hacer punto y aparte con esta estupenda revisión del Maniac de Lustig. La original, estrenada en 1980, era un título de culto entre los aficionados al gore, un slasher malsano y ultraviolento que en plena era de la masacre de adolescentes apostaba por centrarse en un psicópata dedicado con entrega al asesinato sangriento y el trofeo del cuero cabelludo de la víctima, que acababa como podrida peluca de su colección de maniquíes. El Maniac original es un filme crudo, amoral, violento, molesto, lleno de moscas y mugre y un retrato urbano de extrarradios y basuras. La nueva versión se muestra fiel, muy fiel, y no escatima ni la violencia explícita ni las moscas. Incluso la banda sonora señala la original; pero es que además ese respeto no evita el riesgo creativo añadido por el brillante uso de la cámara subjetiva. Mención aparte merece el riesgo asumido por Elijah Wood para dar carne a uno de los psicópatas más incómodos de la historia del cine. Bravo.