7.10.12

CRÓNICAS DE SITGES 2012 (VII): CRAVE


Crave apunta bastante bien al principio. El protagonista es un fotógrafo especializado en sacar imágenes de las escenas de un crimen y la víctima. Captura fotos de un cadáver en estado tan terrible que sabe que nos las venderá, pero es incapaz de detenerse mientras reflexiona sobre ello. Pero sigue, incapaz de apartar el ojo de la cámara que se atepone etre él y el horror. Ven y mira. A partir de ahí la cosa prosigue con su vida anodina, sus violentas visiones en las que se convierte en un justiciero sin piedad y a relación con una vecina de buen ver. La cosa tendría mucho más interés si el personaje no exasperara por su gilipollez y si el director hubiera evitado explicarlo todo dos veces, o lo que es peor, intuye que algo le ha funcionado y entonces vuelve a lo mismo. Todo por duplicado. Y así podemos definir la película como una especie de viaje pocho pocho a la gestación de un psicópata pocho. En fin.