4.10.12

CRÓNICAS DE SITGES 2012 (I): EL CUERPO



Hoy comienza el Festival de Cine Fantástico de Sitges e inauguro también mis crónicas urgentes, escritas deprisa y corriendo, sin tiempo para meditar ni repasar y lanzadas tan pronto como puedo hacerlas. El certamen se inaugura hoy con la española El Cuerpo (Oriol Paulo, 2012). Es la tercera vez que Belén Rueda protagoniza la gala de apertura, en lo que ya es una comunión que pocos imaginaban pero con evidentes resultados comerciales (El orfanato fue un éxito y Los ojos de Julia no funcionó nada mal). La operación taquilla incluso se refuerza con la presencia de José Coronado, del que antes decíamos que era mal actor y que aquí es quien probablemente salva la película una vez se supera el impacto de verle con flequillo lacio y repitiendo el papel de policía con problemas.

Reconozco que he entrado a la proyección con la certeza de que iba a ver una película que no me iba a gustar y al final no me ha parecido tan mala y con la que he pasado el rato. El giro argumental y el último plano me han hecho gracia, así que he salido del cine sin la sensación de haber perdido demasiado el tiempo.     Y eso que la película tiene sus delitos y problemas, especialmente por culpa de los flashbacks. Alguien debería legislar sobre los flashbacks. Aquí, cada vez que el argumento mira al pasado la película se ensimisma y atonta. El problema es que sin flashbacks no hay Belén Rueda (que es el cadáver misteriosamente desaparecido de la morgue) y sin Belén Rueda no hay producto ni reclamo. Tengo la sospecha que El Cuerpo, sin flashbacks ni subrayados argumentales en negrita ganaría enteros. Hay que ser más coreano, coño.

La película también tiene sus trampas, y pese a ser un tema que tengo superado porque el cine se fundamenta en la mentira reconozco que aquí hay al menos una secuencia trola bastante indigna, y un problema grave con los actores de reparto. Pese a todo, a ratos ha mantenido mi interés subterráneo.