30.5.09

ESTOY HARTA DE SASUKES

-Se ha cambiado el cosplay pero no se ha depilado los pelos del sobaco.
-Al menos...

-¿Eso es cosplay? Verguenza le tendría que dar a la peña.
-Hay cada blasfemia...
Fragmentos de una conversación entre dos otakus escuchada en la puerta del Saló mientras fumaba un cigarrillo.

27.5.09

GRANDES INVENTOS PARA EL DESARROLLO HUMANO (XXII)

Giganta

giganta

"Este robot estaba en el parque de Los Pajaritos en L'Hospitalet de Llobregat. Era el colmo de la comodidad, la parte de arriba del tobogan estaba a la altura de la rodilla, asi que te tenías que agarrar a las rejas para poder sentarte y despues lanzarte. Luego en la parte de abajo, como se ve en la imagen, estaba a una bonita altura, que junto con el metal afilado por el uso, nos dejo unas bonitas cicatrices en la cabeza. Y para rematar la faena la cabeza del robot aparte de ser una atalaya cojonuda, era el lugar de refugio de yonkis, con los consecuentes problemas de jeringuillas abandonadas. Así que sumando todo lo anterior, creo que al 5 o 6 yonki que encontraron muerto, el ayuntamiento tubo en bien de retirarlo."
Ulfhednar, en los comentarios. Fuzzylogic remata:
"Morir de sobredosis en la cabeza de un robot gigante tiene algo de poesía".

La imagen de Giganta vista aquí.
Por cierto,
Mytek también era un robot e incluía rejas en su pecho.


26.5.09

TEBEOS PRECODE: ATERRORIZANDO EL AMERICAN WAY OF LIFE (PARTE TRECE)

(Nota: esta serie de entradas empezó aquí, y la última entrega fue esta)

Portada del primer número de Youthful Hearts (Pix-Parade, 1952), de entrada poco relevante al margen de que la muchacha se muestra mucho más sugerente de lo que luego sería habitual en el tebeo romántico para jovencitas.

From Youthful Hearts #1

El interés aparece al abrir sus páginas y leer la historieta Monkey on Her Back (El mono en su espalda), en la que una muchacha descubre que su hermana acude a fiestas llenas de colores (¡psicodelia en el 1952!), fuma marihuena, se lo pasa de lo lindo y luego duerme relajada. Obviamente, se trata de una historia moral sobre los peligros de la droga y la hermana de la protagonista pagará su coqueteo con los paraisos artificiales. Ya vimos unas cuantas historietas de este tipo aparecidas en los True Crime Comics (en concreto, aquí), pero claro, genéricamente tienen perfecta cabida. Encontrarlas en tebeos románticos es más sorprendente.

Quizá recuerden esta portada ya que la incluí en un análisis de ilustraciones románticas precode anterior a esta serie. Es de 1954 y la puse como ejemplo de antesala del sexo.

From Realistic Romances #16

Lo que no me esperaba era que la historieta de portada, My Scandalous Affair!, también tratara sobre el consumo de marihuna. Arriba tienen el panel de viñetas en el que la protagonista fuma hierba por primera vez, provocando malrrolo (e incluyendo una calavera).

Más contundente resulta descubrir que tras una portada tan inocente como la de Sweethearts #122 (1954) se encuentre otra historia moral sobre los riesgos de la marihuana: I was a musician's girl.

From Sweet hearts comicbook

La historieta, como digo, es moralista y sobredimensiona la lacra de las drogas, pero eso no quita que incluya escenas como las de arriba, en el que la chica (amiga de músicos, esos tipos tan decadentes y peligrosos) fuma marihuana y luego toca el piano poseida por la música (y la droga) del diablo.

From All True Romance 14 (1953)

Otro ejemplo de la aparición de drogas en tebeos románticos. En Dread past (All True Romances #15, 1953) una enfermera roba morfina del hospital y la intercambia por marihuana

From True Love Confessions 1 (1954)

En True Love Confessions #1 los chicos protagonistas conducen fumados de hierba y el precio es un aparatoso accidente de circulación.

All true romance 11

All True Romaces #14 también cuenta con una sorprendente portada para un tebeo de amor. Alrededor de la imagen de una rubia pechugona (de esas que ponían nervioso a Wertham) vemos el desarrollo de un ligoteo rápido donde el consumo alcohol resulta clave y destacado.

Boy loves Girl 29 (Lev Gleason 1953)

Otra portada que hoy resulta muy extraña, dada la evolución del tebeo romántico tras el comic code, es la del número de Boy Loves Girl que tienen arriba. Una artista de circo retrocede asustada ante el acoso de un tipo aparentemente poco agraciado y con malas intenciones, como parece deducirse del grito de pavor "¡Vete, no me toques!". Encima, el cartel de un payaso remata la sensación de inquietud que produce un tebeo llamado Chico conoce a chica.

From Hi-School Romance #011

Otra imagen violenta podemos verla en la viñeta inicial de Raw Deal (aparecida en Hi-School Romance #11) . Como ven, un tipo agarra a la moza en lo que parece un conato de violación. En realidad, lo que pasa es que es un marinero un poco bruto. La historieta acaba en boda.

From Love Problems #24

Y esto es un ejemplo de agresión en toda regla aparecida en el número 24 de Love Problems and advice illustrated (Harvey, 1953). Ante la negativa de boda, el novio se vuelve loco e intenta estrangular a la protagonista. Realmente, eso sí es un problema amoroso y no el acné quinceañero.

My Romantic Adventures 50

Otra portada contundente es la de My Romantic Adventures #50 (ACG, 1953) en la que la locura de amor se expresa tras las rejas de un sanatorio y con el rostro desencajado. En realidad, estas últimas imágenes reflejan la contaminación del tebeo romántico por el género al que daría el relevo como boom o moda de la misma forma que el romántico lo hizo del True Crime: el horror.

Regresemos a The Love Story to end all Love Stories!, la historieta de Feldstein publicada en el número 8 de Modern Love de la EC que me servía de estupenda introducción del tebeo de amor en la entrega anterior. Habíamos dejado la historieta con el quisoco inundado del nuevo género de moda. Ante tanta oferta y competencia, las ventas caen en picado.


El editor, que a demás sufre el desamor de la jamona que le inspiró a explotar el género, grita su odio a los cuatro vientos: I Hate Love!


¡Paren las las máquinas. Suspendan las publicaciones previstas. El amor ha terminado. Cambien los títulos. Cambien las historias! Cambienlo todo hacia... el terror.

(Continúa en parte catorce)

Nota: todo y que es mi intención publicar una amplia bibliografia al terminar esta serie, sería deshionesto por mi parte no citar aquí lo vital que me ha resultado el capítulo del Reefer Madness Museum dedicado a las drogas en los tebeos precode. Por otro lado, pueden leer The Love Story to end all Love Stories! aquí.

SU ILUSTRÍSIMA EL ALMA DE METAL


"El hombre será para la máquina lo que el perro y el gato son actualmente para el hombre. Urge declarar la guerra a muerte a todas las máquinas y regresar a la condición primitiva de la especie."
(Samuel Buttler, 1863)

La lectura de El rival de Prometeo: Vidas de Autómatas ilustres ha resultado acto gozoso y revelador. Primorosamente editado por Impedimenta, el libro recorre no tanto la historia del autómata sino la del encanto que produce en el ser humano la existencia de entes mecanicos que imitan la vida y, quizás, aspiran a suplantarla. Lo hace a través de una selección de textos y fragmentos a cargo de Sonia Bueno y Marta Peirano. La compilación es fantástica y afortunada, tanto que muchos de los textos parecen destinados a ser recogidos en antología de por vida, con gran coherencia.

La historia de los autómatas de Jacques de Vaucanson, con su Pato con Aparato Digestivo y sus músicos mecánicos, que causaban asombro por las cortes del siglo XVII es fascinante, pero aún más la de El Turco, autómata con trampa que jugaba al ajedrez y ganaba casi siempre (entre los derrotados, el mismísimo Napoleón). No extraña que inspirara a Ambrose Bierce, o que Poe le dedicara un exhaustuivo estudio racional en el que intentaba (con bastante éxito) desvelar el truco. Este encadenamiento de textos destinados a ir unidos de por vida continúa con El hombre de arena, relato de E.T.A. Hoffman que a su vez utiliza Freud para hablar de Lo Siniestro, uno de los textos claves de la antología. A partir de ahí, uno puede gozar y entender la misogínia que desprenden La Eva Futura y Metrópolis: si el doble mecánico del hombre inquieta, aún más si es mujer. El libro se completa, entre otros, con un fragmento de los célebres robots de Carel Kapek, el test de Turing o La Singularidad, especulación razonada a cargo del matemático Vernon Vinge sobre el cercano fin de la era humana que supondrá el desarrollo de verdaderas inteligencias artificiales. Mi favorito, pero, es el Darwin entre las máquinas de Samuel Butler, texto anti robots de 1863 donde expresa que la condena del progreso artifical convertirá al ser humano en mero aparato reproductor de las máquinas.




25.5.09

UNA MUESTRA NECESARIA

Fotogramas 131 portada


Relacionado: El Sanglas

LORCA Y LOS MUERTOS VIVIENTES

la casa de bernarda alba zombi

"A veces no sé quién son verdaderamente los zombis, si los vivos o los muertos." (Bernarda Alba)

"Tengo miedo de que los perros y los muertos me muerdan. Aunque, a veces... A veces tengo ganas de lanzarme a sus brazos." (Maria Josefa)

"Está bien saber que el oficio más antiguo del mundo no se ha perdido con la rebelión de los muertos." (Adela)

"La hija de la Librada, la soltera, tuvo un hijo no se sabe con quién. Y para ocultar su vergüenza lo mató y lo metió debajo de unas piedras; pero unos zombis, con más corazón que muchas criaturas, lo sacaron y como llevados por la mano de dios lo han puesto en el tranco de su puerta. El andrajo se retuerce por un trozo de carne. Es horrible. Le han echado el hígado de un ternero y lo engulle aunque no tiene dientes." (La Poncia)

"Los zombis sí que saben cortejar" (Primera declaración de María Josefa que nos hace sospechar de su necrofilia, tema que aparece en la obra quién sabe si por influencia de Luis Buñuel)" (De la edición anotada).

"La casa de Bernarda Alba no es sólo una historia sobre la represión sexual y religiosa; es también la historia de un pueblo, una casa y, por antonomasia, la historia de un país sitiado por un grupo de seres misteriosos de los que únicamente sabemos que, a pesar de estar muertos, caminan, se alimentan de carne cruda y, sobre todo, asesinan a los vivos." (De la introducción).

La Casa de Bernarda Alba Zombi.

EINSTEIN FUE UN PORNÓGRAFO

"La ciencia es la pornografía última, una actividad analítica cuyo objeto principal es aislar objetos y hechos de su tiempo y espacio. Lo que la ciencia comparte con la pornografía es esta misma obsesión: la actividad específica de ciertas funciones cuantificadas."
J.G. Ballard, La exhibición de atrocidades (1970).

23.5.09

EL TEMPO DE LOS NIÑOS


(Nota: esta entrada es una traslación a texto, más o menos fiel, de mis palabras en la presentación de Mistigri, el comic de Stygryt y Nacho Casanova editado por Edicions de Ponent).

Para ejercer de padrino/presentador de Mistigri debo reconocer que me falta una de las patas. No conozco a su guionista, Stygryt, y, de hecho (y más grave) tampoco conozco su obra anterior. Bueno, lo de que no le conozco, tras la lectura del tebeo, resulta un algo incierto pues me ha contado algunos retales de su infancia y su familia.

Mistigri es una historia de recuerdos narrados desde el punto de vista de un niño. Esto último, la perspectiva infantil, suele dar buenos resultados, aunque eso no significa que sea cosa fácil. Supongo que es algo ligado a la infancia que se evoca cuando el relato es el de un niño, un tipo de magia o sentimiento que acude cuando el conjuro se hace bien. Más importante es que sea una historia de recuerdos, que siempre son fragmentados y por reconstruir. Así, Mistigri es fiel a los recuerdos porque se cuentan como se recuerdan, despiezados.

Y aún más importante que todo lo anterior es el tempo. Mistigri tiene un tempo delicado y sutil, el tempo de los niños, que no es el mismo que el de los adultos. El niño juega y sueña y se aburre a un ritmo diferente, y tras él esta nuestro tempo, el de los mayores, más rápido y carente de magias. En Mistigri se cruzan los dos tempos de una manera estupenda, en primer y segundo plano de las viñetas. Supongo que es mérito del guionista, pero creo que ahí la labor de Nacho es vital, aunque sobre esto hablaré más adelante.


No quiero explicar detalles de cómo el mundo adulto se infiltra en el mundo infantil del protagonista, y de cómo el Stygryt adulto la recuerda; pero para que se hagan una idea les contaré una historia. Mi abuelo enviudó relativamente joven, a los 60. Como vivía en una casa muy grande, enorme, se requería una criada. Por aquel entonces le iban muy bien los negocios y la casa tenía toda una ala para el servicio (de hecho, siempre hubo criada en casa de mi abuelo). Así que se contrató a una chica bastante joven que allí se instaló. Y pasó lo que tenía que pasar. A mi abuelo le gustaban demasiado las mujeres y la chica se dejaba visitar por la noche. Cuando se enteró el resto de la familia aquello debió ser un escándalo. No lo recuerdo muy bien y tampoco he indagado demasiado. La chica fue despedida, pero de inmediato mi abuelo le alquiló un pisito y continuaron sus amorios. Una tarde, yo debía tener unos siete años, acompañé a mi abuelo a hacer unos recados, o me recogió de algún sitio. No sé. Pero lo cierto es que paró un momento en el piso de la chica y subimos unos minutos. Días después se me debió escapar el suceso ante mi madre, que me sometió a un interrogatorio. Recuerdo que me hacia una pregunta reiterativa: “¿estaba gorda? ¿la viste con más tripa?” Yo, claro, no entendía aquella pregunta. Estaba en mi mundo, en mi tempo, y todo eso me sonaba a chino. Ahora, que soy adulto, reconstruyo ese recuerdo y sé lo que quería saber mi madre. Y por si sienten curiosidad por el final de la historia, sí, debía estar gorda porque pocos meses después me nació un tío que es más joven que yo.

Esa es la forma en que el mundo de los adultos se infiltra en el tempo de los niños. Uno está jugando con sus soldaditos y por detrás pasan cosas. Y todo eso está pero que muy bien trasladado en Mistigri. De hecho, el recuerdo familiar que les acabo de contar llegó a mi cabeza tras leer el tebeo de Stygryt y Nacho. Y también recordé mi caballero blanco de Ajax, un soldado que debían regalar con el detergente y que me acompañó buena parte de un verano hasta que se perdió en la playa, supongo que enterrado.


Les decía antes que la presencia de Nacho como dibujante me parecía vital para Mistigri. No sólo porque es un estupendo historietista, sino porque también tiene mucho de niño, de niño diablillo por acotar un poco. Y si no me creen pueden acudir al segundo volumen de su Autobiografía no Autorizada, donde descubrirán que aún hoy come menús infantiles cuando va de restaurante.

Conocí a Nacho cuando pegaba lametones por los foros invisibles de Dreamers. Se llamaba La Vaca Nacho en honor de su fanzine, Como vacas mirando el tren, que se llevó el premio del Salón de Barcelona hace ahora una década. Ahí experimentaba bastante. Luego desapareció hasta que, desde hace dos años, lleva un carrerón impresionante como tergiversador de historias. También se trasladó a Barcelona, así que tengo la suerte de disfrutar de su carácter dicharachero a menudo y de verle con sus cuadernos. Porque Nacho es dibujante de cuaderno, que es algo que me fascina porque da sentido a las libretas. También es cierto que nunca le he visto dibujar en ellos.

Decía que Nacho lleva un carrerón impresionante. Y la mar de productivo. En un par de años: dos volúmenes de su deliciosa Autobiografía no autorizada (el primero editado por Bang y el segundo por Diábolo); Un día (Dolmen), historia de una pareja de yonquis de Ciutat Vella cuyas conversaciones Nacho escucha por la ventana mientras dibuja (y que tuve el honor de prologar); y ahora Mistigri. Y cada tebeo es mejor que el anterior. Un carrerón impresionante, ya les digo.



Y ya para acabar. Hace un tiempo reivindicaba en mi blog la crítica olfativa. Supongo que es puro fetichismo por el papel y la tinta, pero sé que son muchos los lectores compulsivos que, como yo, huelen los tebeos y los libros. ¿Y saben una cosa? Mistigri huele de puta madre. De hecho, no hay hoy un tebeo que huela mejor.

22.5.09

CREACIONISMO POP

biblical dinosaurs

Descubro la portada de Biblical Dinosaurs de Ronal J. Baker (que pese a su aspecto vintage es de 1991) e imagino a Adán y Eva correteando entre velocirraptores, una imagen que sin duda lo mejora todo. Es lo que tienen los reptiles gigantes. Luego pienso en un Jesucristo trotón montando diplodocus...

"Dejad que los tiranosaurios se acerquen a mí".
... y recuerdo que estas claves de belleza pop ya estaban en Hace un millón de años (Hammer, Rachel Welch y Harryhausen, nada menos). Medito sobre todo ello cuando, de repronto, veo por la ventana como un terrorífico patito de goma gigante irrumpe la calma del puerto de mi ciudad. Trae malas intenciones; y siento miedo.


Notas: los dinosaurios bíblicos vistos aquí, el Cristo de los diplodocus aquí y el patito de goma gigante aquí.

20.5.09

PA HABERNOS MATAO


Me acerco al primero de los taxis de la parada y espero a su conductor, que aparece mascullando de mala gana hacia un compañero de oficio no sé qué referente a una factura. Le doy la dirección de destino y lleva la mano al aparato de radio.

−Vamos a ver si el Montilla lo ha arreglado todo.

Se escucha la voz de César Vidal hablando del aborto.

−Ya estamos con el tema otra vez ¡Mira que son pesados! −comenta el taxista y yo me alegro por un momento pensando que sí, que la Caverna está estos días muy pesada con el tema.

Pero los tiros no van por ahí.

−¡Es que es una vergüenza! ¡Una cría de 16 años no puede comprar tabaco, no puede beber alcohol y en cambio la dejan abortar! ¡Qué vergüenza! ¡O se es mayor de edad para todo o se es menor de edad para todo!
−Bueno, en Estados Unidos hay estados donde las menores se pueden casar sin permiso de sus padres.

Maldición, he abierto la boca; nunca aprenderé. Me sale natural porque precisamente escribí algo al respecto esta misma mañana aunque la cosa iba de tebeos románticos, e interiormente reconozco que no tengo muy claro si ese tipo de normas siguen vigentes en la América Profunda. Tampoco me da tiempo a meditar demasiado: mi interlocutor suelta una de las manos del volante y la eleva en el aire mientras se gira para mirarme a la cara.

−¡Los que hablan de Estados Unidos no tienen ni puta idea de nada! Mira, Estados Unidos es muy grande, más grande que Europa. ¡Hay estados que ellos solos son más grandes que Europa! Estados Unidos es muy grande y la gente no tiene ni puta idea de lo que pasa por allí. Pero ni puta idea.

Me doy cuenta de que el taxista sigue con la cabeza girada, mirándo hacia mí y no a la calle por donde circula, y doy razón a su afirmación con un tímido y milagroso asentimiento que disipa la tensión unos instantes, pero prosigue con su diatriba.

−Es que esto de las ministras es una vergüenza. Quieren controlar nuestra vida. Poner normas que entran en nuestra vida privada, nos obligan. ¡Y la gente tan tranquila!
−Ajá.
−Son todos unos politicuchos, porque yo los llamo así, politicuchos, y unos jetas.
−Ajá
¡La Mayol!

El grito me sobresalta. Por un momento no identifico a quién se refiere hasta que caigo en la teniente de alcalde de Inicitiva en el Ayuntamiento de Barcelona, también pareja de Saura, el conseller de interior.

−¡La Mayol! −continúa−, ¿le ha visto la jeta a esa tía? De amargada y de mala leche. ¿Y no tiene tres propiedades la tipa?... pues que regale un par a los okupas si tanto los quiere. ¿Sabes lo que pasa? Que el Saura es un poco así... maricón; usted ya me entiende, y a la Mayol le falta un buen polvo. Si yo me pusiera, ya vería que tersa se le ponía la piel. Suave Suave. Es que ya no hay buenos políticos, y ni siquiera son gestores. Son una mierda. ¿Has visto los cambios de gobierno del ZP? Quito a la ministra de aquí y la pongo allí. Y luego no tienen ni puta idea de nada, porque no es lo mismo Sanidad que Educación. En Sanidad tiene que estar un médico y en Justicia un abogado. Gente que sepa. Pero ahora con el ZP te quito de aquí y te pongo allá.
−Bueno, eso ha pasado siempre.
−¡No! Esto es de ahora.
−Hombre, Rajoy fue ministro de educación, de cultura, de interior y de alguna cosa más que ya no me acuerdo.

La cago de nuevo. El taxista se gira totalmente sin prestar atención al tráfico. Veo sus ojos centellear directamente hacia mí. Diría que incluso son perceptibles unos pequeños rayos refulgentes y galvánicos que emanan de su mirada centelleante. Puedo escuchar el fiu fiu.

−Mire, le voy a decir una cosa. Yo estoy en contra de las autonomías. ¿Qué es eso de pagar 17 gobiernos? Yo no quiero ser como los Estados Unidos; además, allí se lo montan mejor, que cada estado tiene un gobernador y cuatro funcionarios. ¡Cuatro y no un millón!

¿Pero no había dicho que los que hablan de Estados Unidos no tienen ni puta idea? Mejor me callo y recupero la única estrategia válida. Asiento con la cabeza, que es lo que pide a gritos. El hombre se relaja algo y por fin vuelve a poner la vista hacia delante.

−¡Y luego está el otro! El Carod. ¡Para qué cojones queremos una embajada catalana en París! ¿Para enseñar catalán a los gabachos? No. ¡Para vivir del cuento! Y todo eso lo pagamos nosotros. Tu te vas a Segovia y tienes una carretera de puta madre gratis, y aquí a apoquinar. Y el litro de gasolina tiene un suplemento de tres centimos para la sanidad. ¡Tres céntimos por litro! ¿Sabe lo que es eso? ¡Un pastón que me toca apoquinar para que estos se den la vidorra!

Cada vez que se gira, que es constantemente, asiento, digo que sí,que ajá, ejé y lo que se tercie. Todo con tal de que ponga su vista en lo que tiene delante.

−Y la culpa es nuestra, que lo permitimos. Tendríamos que ir todos a por ellos. Pero claro, luego viene el ZP con los 400 euros y la gente traga como borregos. Sabe, hay tres cosas que son el chocolate del loro, para borregos. Una es el Estatut, que está por encima de la Constitución y eso no es posible. La sagunda es el matrimonio de los gays, que ya dirá usted como nos ayuda a llegar a fin de mes que se casen los maricones. Y la otra... la otra son los papeles de Salamanca. ¿Para qué quiere la gente una carta del abuelo?
−Hombre, hay algunas que como fondo documental pueden valer bastante.
¡Eso no vale una mierda! No me joda. ¿No ve que son papeles viejos que no sirven para nada?

Afortunadamente llegamos a destino. Mientras estoy pagando los ojos del taxista se detienen en un paquistaní que sujeta un pack de cervazas en la esquina.

−¡Y mira ese! ¿Tú crees que hay derecho? ¿Y la guardia urbana donde está, eh, dónde está? Pues por ahí, tocando los cojones en vez de pillar a este y llevarlo a la cárcel.
−Hombre, es que no es un delito, sino una falta.
−Mire. Yo esto lo arreglaba rápido. Al calabozo a pan y cuchillo 24 horas, y si lo vuelven a pillar, 48. ¿Que otra vez? Pues 76. Y así hasta que ya verías que pronto se les quitaban las ganas del cuento este de las latitas.

Dice la frase al mismo tiempo que me devuelve el cambio, así que le deseo buenas noches y salgo del taxi pensando en el hábeas corpus. Mientras, a mi espalda escucho al paquistaní.

−¡Eh! Servesa, servesa.

19.5.09

TEBEOS PRECODE: ATERRORIZANDO EL AMERICAN WAY OF LIFE (PARTE DOCE)

(Nota: esta serie de entradas empezó aquí, y la última entrega fue esta)

Al boom del tebeo de crímenes (verídicos) le siguió la del tebeo romántico. Arriba tienen la portada del número 8 de Modern Love de la EC (agosto de 1950), una de las muchas cabeceras que se apuntaron al nuevo género de éxito. (nota: William Gaines se quejaría en el futuro de que las editoriales saturaron el mercado de tebeos de horror, pero él había actuado de la misma manera con los Crime Comics y con el género romántico).

Iniciar esta entrega dedicada al cómic romántico con Modern Love #8 no es casual. En su interior encontramos una historieta de Al Feldstein de bello título: The Love Story to end all Love Stories!, es decir, La historia de amor que acabó con todas las historias de amor. Pese a su ubicación en un tebeo del género, la historieta es en realidad una parodia de la industria protagonizada por el editor de T.Tot Publishing, que, al caer enamorado de una rubia jamona decide editar un comic book dedicado al romance.

El nuevo género resulta ser un éxito. Las mujeres se pelean por conseguir un ejemplar y el editor enamorado decide cancelar todos los tebeos de crimen y reconvertirlos al género romántico con títulos como Love Does So Pay y similares. El espíritu paródico puede verse también en la cuarta viñeta del panel de arriba, con la pared decorada con las imaginarias portadas de Crimes by Dogs, Crimes by Cats y Crimes by Criminals.

A la competencia no se le escapa el nuevo éxito de T.Toots y decide seguir sus pasos...

... y los puestos de ventas se saturan con el nuevo género de moda.

young romance 1 (1947)

El primer tebeo romántico fue Young Romance, editado por Prize y cuyo primer número llevaba fecha de portada de octubre de 1947. Curiosamente, la idea fue del guionista Joe Simon y el dibujante fue aquel con quien formaba un sólido tándem: Jack Kirby.

First Love

Ya dediqué al tebeo precode romántico una entrada en la que a través de una galería de portadas expresaba mi asombro por el tono tan diferente al concepto del género que se impondría años más tarde. La entrada es esta y debe ser considerada parte de esta serie, al fin y al cabo no repetiré aquí ninguna de aquellas portadas, pero sí reincidiré con algunos temas. Como por ejemplo, el que muestra First Love #25 (Harvey). Una imagen romántica clásica es aquella que acude al trío y la mirada. Vouyerismo doliente y triángulo de amor en el que uno de los vértices queda en solitario. Este esquema, tras el Cómic Code y con la extensión del género a otros países, reitera casi siempre que sea la parte feminina de la ecuación la que sufra el desamor, pero en el amor precode son muchos los tebeos que muestran esa constante invertida: el que mira y sufre el desamor es la parte masculina.

My Confession

Es decir, en estos tebeos de amor el varón sufre, e incluso llora ante al conocer los secretos de su amada, como bien muestra la portada del número 9 de My Confession (Fox, 1949).

my confession

Otro elemento que llama mi atención es la carga erótica de muchas portadas, que además actúan como reclamo para el lector masculino. La portada de My Confession #7 es bastante evidente al respecto y, aunque no tengo nada que me respalde, me lleva a pensar que el género romántico no sólo se enfocaba como lectura destinada a mujeres. El ánimo exploit también es claro con textos de portada como el de arriba: ¡Excitantes secretos íntimos! En este número: "Me llamaban basura".

Romantic Hearts 9

La violencia también está presente y causa paradojas como que un tebeo llamado Corazones Románticos (Story, 1953) muestre una pelea de mujeres que marcan su territorio.

Diary Love 20

Hasta ahora sólo he hablado de portadas, así que conviene sumergirse en las páginas de estos tebeos. Tampoco querría que se llevaran una idea errónea. la mayoría son historias de amor convencionales, pero al mismo tiempo diferentes al tebeo de amor para niñas que luego impuso el mercado. En realidad, estos tebeos están más próximos al culebrón, una variante que implica más sexo, pasión y violencia (¡yupi!). Por otro lado, no es sólo que los príncipes azules escaséen, sino que todas las princesas tienen sus rincones oscuros. Por ejemplo, en el número 20 de Diary Loves (Fox, 1951) incluye una historieta, Bad Companies, protagonizada por la vendedora de cigarrillos de un club nocturno y que tiene mucho de relato moral (como los de las drogas que vimos) subido de tono: alternará con un cliente que aparenta ser buena persona pero sólo busca sexo, quedará embarazada y luego, por culpa del lastre de tener un hijo, será incapaz de encontrar una pareja estable. Tomen nota, queridas lectoras.

I joined a teen age sex club

Este punto de vista más contundente no se limita al mundo adulto sino también al adolescente, y una buena muestra es una historieta publicada en First Love #13 (Harvey, 1952) que llevaba por título I Joined A Teen-Age Sex Club (yo me apunté a un club sexual adolescente). Y ahí les tienen, todos dándose el lote sin reparo. Una imagen de este tipo es inimaginable en los tebeos románticos británicos de los 60s.

All Picture All True Love Story 1 1952

Otro argumento habitual que llama mi atención es el de la jovencita que se escapa de casa. La portada del primer número de All Picture All True Love Story (St. John, 1952) nos muestra precisamente eso, una muchacha que maleta en mano se sube al primer camión que la recoge. Romance en la Ruta 202.

Hi-School Romance 11

Una variante de la fuga es la boda secreta. Tampoco es que tenga muchos datos al respecto, pero en EEUU algunos estados tienen una normativa muy laxa al respecto y es posible la boda de una menor de edad sin el consentimiento paterno. Arriba tienen un ejemplo sacado de Hi-School Romance #11 (Harvey, octubre de 1951). El matrimono supone la noche de bodas, y esta implica sexo.

Almost brutal

Y el sexo no es siempre como uno imagina, en esta viñeta la muchacha lo expresa claramente:
"La noche de bodas no ha sido como siempre he leído. Bob no ha sido dulce y gentil... ha sido rudo... casi brutal".
teen age temptations

Esta portada de Teen-age Temptations (St. John) me sirve para destacar un elemento importante: el uso del concepto teen-age. Hace tiempo escribí por aquí la importancia de I was a teen-age werewolf, la película de la AIP que en cierta medida inauguraba el concepto. La década de los 50s (con sus rock'n'roll, iconos de rebeldía y terrores para autocines) supone la explosión de lo juvenil como panacea socio-cultural y, curiosamente, fueron los tebeos precode (y en especial los de romance) los primeros en explotar el nuevo filón paradigma. He hay un nexo de conflicto generacional y una explicación a porqué se les acusó de causar la delincuencia juvenil.

They Called Me Boy-Crazy (1949)

El tebeo anterior, así como la historieta de aquí arriba (Me llamaban loca por los chicos) fueron publicados por St. Johns, editorial que encumbró el género romántico de la época gracias al tándem formado por el guionista Dana Dutch y el excelso dibujante Matt Baker. Fantagraphics editó hace unos años una reveladora antología de sus trabajos, Romance without tears (Romance sin lágrimas) que dejaba claro que los personajes femeninos de Dutch eran independientes y de ideas claras, nada ñoñas y con absoluto dominio de su vida sentimental.

I Set a Trap For a Wolf (1949)

Una de sus historietas más citadas al respecto es I set a trap for a Wolf de la que arriba tienen la viñeta inicial; en ella un grupo de muchachos piropean a una moza que camina acompañada de su pretendienta. La muchacha decidirá que uno de sus piropeadores le gusta, tomará la iniciativa y saldrá victoriosa del envite. Romance sin lágrimas.

My Secret Marriage 3 (Superior, 1953)

Otra editorial sobre la que poner nuestra atención por lo que hace al género romántico es la canadiense Superior. Entramos aquí en un terriotorio mucho más cercano a la explotación. Arriba tienen la portada de My Secret Marriage #3 (1953).

My Secret Marriage 8

En el interior del tebeo podemos encontrar, por ejemplo, Learning to Love (Aprendiendo a amar), a la que corresponde la viñeta de arriba. El apocado caballero es el profesor de la descocada muchacha. Y sí, hay lío, pero no teman: acaba en boda.

My Secret Marriage 8

Y esto... bueno... es un clásico rural: el pajar.

secret romances 6

Otra sorprendente historieta de la Superior es That Woman!, publicada en Secret Romances #6. En ella un muchacho de buena familia se enamora de la cabaretera de la imagen y se compromete a matrimonio sin permiso de sus padres. La familia machacará a la pareja por el oficio de la chica hasta que la abuela revela su secreto: ella también fue cabaretera.

My Secret Affair 2 (Superior, 1950)

Para acabar de momento, My past followed Me (Mi pasado me persigue), historieta publicada en el segundo número de My Secret Affair (y que los lectores del Blog Ausente recordarán: una chica pidiendo fuego apoyada en una farola es lo que es)


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La protagonista se resiste a practicar sexo hasta que su pretendiente le propone una boda secreta.
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Los padres no aceptan el hecho y, además, en su Estado la legislación les es favorable. El matrimoniono es válido y el mal carácter del muchacho hace ver a la protagonista que no es un buen proyecto de futuro. La pareja se rompe.

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De todas formas, quedará un recuerdo de la noche de pasión. Como ven, el tebeo romántico precode huye del Príncipe Azul y se acerca a territorios propios del culebrón pasional.

(Continúa en parte trece)