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23.3.19

SÚCUBO MAKINETA



—Nen, la Paula, la hostia.
—¿La hostia de qué?
—Que me la he follao, tron.
—¿A la Paula?
—Sí, nen, en el sótano.
 —¿Qué sótano dices? Macho, que no vocalizas.
—En el Chasis, nen
—¿La disco?
 —Sí, abajo, en un subterráneo, una cosa que lo flipas, con unos bujeros a los lados, que no lo sabes bien, tete.
—¿En el Chasis de Mataró?
—Sí, nen, en los sótanos.
—¿La Paula?
 —La Paula y aquella, la morena, la moraca que te ponía to loco.
—La Fátima.
—Sí, esa, la del culo que te cagas.
—En el Chasis.
—Sí, tron, en el sótano, la Fátima arrodillá, había unos bujeros y unas cosas que salían y la Paula comiéndome el morro.
—¡Pero qué coño sótano del Chasis, si ahí no hay ningún sótano, Kevin!
—Un sótano, hay un sótano con cuevas, colega, te lo juro, una cueva de la hostia, que me llevó la Paula, te lo juro por mis muertos.
—¡Pero si la Paula pasa mazo de ti!
—Ya, pero llovía de la hostia, unos truenos que te cagas, y me dijo "vente conmigo Kevin que tengo miedo" y se me puso cerca y sacó unas pastillas, unas rulas de flipar que me invitó, "toma ten", dijo, en medio la tormenta, nen, to mojaos dentro de una cueva, una cosa muy rara, y va y se saca los sostenes y las bragas, la Paula, y me los pone colgando, cada uno en una oreja, pero es que yo solo tenía ojos pa las tetas de la Paula, joder.
—Pero si la Paula es plana.
—Plana los cojones, los pezones, uf, no sabes tú lo que tiene ahí disimulao, pero es que luego la Fátima…
—¿Qué?
—No sé nen, pero había ahí, no sé tronco, pero le salió una cosa a la Paula, un cosa larga del coño… yo se lo quería chupar pero me apartó pa’tras y había… en el agujero de la pared, no sé, pero se oía la música maquineta de fondo, nen, pumba pumba, venga venga, y la Paula y la Fátima venga lengüetazos que yo qué sé qué me chupaban, nen, pero se me metían por to los laos, los bujeros, sí, por el culo, yo qué sé, no soy maricón pero buf, me puse en pompa, y decían “Súcubo Makineta”.
—¿Súcubo Makineta?
—Sí, algo así, y la Paula va y me agarra y me emplasta unos secantes, unos Wonder Woman, en el ojo.
—¿Eh?
—Sí, tío, un tripi en cada ojo, agarrao me tenía contra la pared, al lao de agujero, y la Fátima se levantó pa’ ayudar con los tripis en los ojos, y una me comía el morro, la lengua toa pa’abajo, garganta profunda, no sé cual, si la Paula o la Fátima, pero una m’agarraba y la otra me metía elesedé por los ojos, y había otra piba, nen, que no conocía, que me arañaba, ras ras, con ganas.
—¿Qué dices, macho, tas sonao?
—Qué coño sonao. Sucubus Makineta gritaba una y la otra movía las tetas y yo sentía un gustirrinín en el ojete… que no soy maricón, te lo juro, pero no sé, ahí la Paula y la Fátima y la otra, pelirroja, delgadita, to fina ella, una cosa delicá, d’otro mundo, con pequitas, tío, una piba… en el sótano del Chasis, lloviendo que te cagas, entonces… pum pum, jei jei jei, la musiketa, una cosa de su boca, la mía, la otra, ras ras, un bujero que no sé, macho, y una cosa larga que me daba la vuelta y se me metía y luego salía y la Fátima, que se partía, con la risita, y la pelirroja de las pequitas callada sin decir nada, pero no veas, me mataba callando, y los pezones de la Paula, qué daño, chaval, tú no sabes, como clavos la punta que hasta pinchaban y con sangre saliendo y la canción esa, la del jey jey tol rato, y había una pureta, una milf d’esas, mirando, en la cueva, con la musiketa petando de la hostia, jei jei súcubo, y la cosa esa larga que les salía de la boca por el culo me entró, tío, me entró y me corrí, un lefazo de la leche, nen, tú no sabes qué corrida, hace tres días y aún estoy que no m’aguanto.
—Estás sonao.
—No, macho, tú no sabes… salí con los tejanos manchaos de lefa y unos moratones de los chupetones de la Paula y de la Fátima mientras afuera llovía de la hostia, una tormenta que te cagas y luego…
—¿Qué?
—No m’acuerdo, pero he ido al médico. Mira estas manchas que m’han salío.
—Hostia, que asco.
 —Pues duelen, y pican lo que no está escrito, hasta con un cutter me lo he querido sacar, y cada día son más grandes. La doctora me ha recetao un champú antiseborreico o no sé qué mierda, que me lave mucho dice, y que no tenga relaciones sexuales.
—¿Y cómo lo llevas?
—Paso, macho. ¿Te he dicho que el otro día la Nati y yo estuvimos ahí, dándole, la muy guarra me lamía las manchas esas que me han salío.
—¿Qué dices, nen?
—Sí, no sé que decía de la Fátima pero se reía y la lengua se le puso bífida, una cosa que te cagas del gusto de la hostia. Lo jodío es que la Nati luego va y se lió con el José, el novio de la Chari. Joder, cómo llueve, menuda está cayendo. ¿Y tú qué, tío?
—Pues desde hace una semana la Fátima y yo salimos juntos.

26.3.15

LOVECRAFT Y EL HORROR CÓSMICO URBANITA


"Las cosas orgánicas que rondaban por esa espantosa cloaca no podrían calificarse de humanas, ni siquiera torturándose la imaginación. Eran monstruosos, nebulosos bosquejos del pitecántropo y la ameba, toscamente modelados en alguna arcilla hedionda y viscosa producto de la corrupción de la tierra. Reptaban y supuraban por las calles grasientas, entrando y saliendo por puertas y ventanas de una forma que recordaba a una invasión de gusanos, o a desagradables criaturas surgidas de las profundidades del mar. Esas cosas —o la sustancia degenerada en gelatinosa fermentación de la que estaban hechas— parecían rezumar, infiltrarse y fluir a través de las grietas abiertas de aquellas horribles casas, y pensé en una hilera de tinas ciclópeas y malsanas, llenas hasta el borde de ignominias gangrenosas, a punto de rebosar para inundar el mundo entero en un cataclismo leproso de podredumbre semilíquida.
De esta pesadilla de infección malsana no conservo el recuerdo de ningún rostro vivo. El grotesco individuo se perdía en la devastación colectiva; sólo quedaban en la retina los vagos y fantasmagóricos contornos del alma mórbida de la desintegración y de la decadencia… una máscara amarillenta que ríe burlona mientras una ácida y pegajosa bilis supura de sus ojos, orejas, nariz y boca, con un burbujeo anormal de úlceras monstruosas e increíbles…"
Fragmento de una carta de H.P.Lovecraft a Frank Belknap Long en la que le describe una visita al Lower East Side neoyorkino. "Es un párrafo del gran Lovecraft", dice Michel Houellebecq en su genial ensayo sobre el escritor de Providence Contra el mundo, contra la vida (Siruela, 2006) del que he sacado el fragmento epistolar. Lo cierto es que si no se avisa se hace difícil apreciar que se trata de la descripción de un barrio de Nueva York mayormente poblado de emigrantes —"italo-semitas-mongoloides" dice luego—, pero no quiero incidir en la repulsa racial que expresa sino en el hecho de que no hay diferencia entre el más inmundo abismo primigenio olvidado por el tiempo y la ciudad, cualquier ciudad, que nos acoge... ¿quizá porque en realidad son lo mismo? Lo biográfico siempre está presente en la ficción de horror porque sólo lo cotidiano nos aterra de verdad.

13.11.14

EL SÁBADO MATO A TUS MUERTOS



El próximo sábado 15 de noviembre a las 19 horas Mataré a vuestros muertos, mi más reciente novela, se viste de largo nada menos que en la librería Gigamesh de Barcelona, mítico lugar con resplandeciente nueva ubicación. Me acompañarán John Tones, uno de los dos responsables de Prosa Inmortal, y Albert Monteys, amigo que ha aceptado apadrinar el acto y que escogí por un motivo concreto: podrá dar fe de lo verídico de algunas partes de la novela, incluso las que incluyen monstruos. Nada mejor que aprovechar el anuncio de este inigualable acontecimiento social (al menos para mí), para recopilar por aquí algunos comentarios y reseñas que se han ido publicando estos días.



"Una rareza inconcebible que funciona no tanto por rareza como por saber haber cogido lo mejor de todos sus mundos, que son muchos: los mitos lovecraftnianos, lo kinki, las leyendas urbanas y, por poco nobles que puedan parecer los demás materiales para connoisseur intransigente, la literatura."
Álvaro Arbonés en su blog 

 "Los detalles suburbiales que ofrece son realistas porque solo el que los conoce bien puede hacerlo, y como buen observador y habitante del Raval barcelonés que es, espacio donde se desarrolla íntegramente la acción, sabe de lo que habla haciéndonos entrar a cierraojos en estas páginas pobladas de yonquis, quinquis, putas, gitanos y entidades innombrables ¿les parece una mezcla inverosímil? Pues no crean, Ausente sabe que en el hediondo Raval que muestra es fácil que todo conviva."
Los amigos de Proyecto Naschy en su web

"Breve e intenso pulp de quinquis y tentáculos (…) en la que cada párrafo demuestra lo bien que el autor se lo pasó escribiéndola, y que además transmite esa diversión al lector." 
Francisco Naranjo en su nuevo blog

"Se trata de una novela corta que mezcla el carácter costumbrista que el autor ya había imprimido en sus relatos (aparentemente) autobiográficos de Mentiré si es necesario y la literatura de terror/ciencia ficción, con una reconocida influencia lovecraftiana." 

Carlos Cesar Alvarez en Futuro pasado

"Se lee en un suspiro no es una descripción adecuada, en realidad se lee en un arrebato." 
Dasein Seescribe Junto en Goodreads, donde los lectores han empezado a puntuar el libro, y muy bien.








15.10.14

MATARÉ A VUESTROS MUERTOS (+ EGO BONUS TRACK)



¡YA ESTA AQUÍ!

Por fin, que no me quedaban uñas que morder preso de impaciencia, mi nueva novela ha salido hoy a la venta y pueden comprarla en la web de Prosa Inmortal. ¡Qué digo pueden... DEBÉN comprarla! ¡Ficción pOp de derribo trepidante y febril por sólo 9 euros!

Creo que uno de los párrafos promocionales de la web la describe muy bien:
Mataré a vuestros muertos es una novela que transita al mismo tiempo los caminos del terror y del costumbrismo, del cine quinqui y del horror cósmico, el relato de fantasmas y el esoterismo chiflado nazi, y establece una panorámica (tan grotesca y deformada como fiel y auténtica) de Barcelona, de los años sesenta a la actualidad.

Yo sólo puedo añadir, de momento, que me lo pasé de muerte escribiéndola, que me salió una cosa muy loca, hija punk y descarada del pulp y el bolsilibro, y que estoy muy contento con el resultado. Además de la venta a través de la web de Prosa Inmortal, de momento también se puede encontrar en un par de librerías madrileñas : La Central de Callao y en la librería El Tranvía (C.C. Moda Shopping, Avda. General Perón, 40). Seguiré informando según aumenten los puntos de venta.

Por cierto, aprovecho para dejar por aquí la entrevista que me hicieron para el suplemento Tendencies de El Mundo del pasado jueves. El fotógrafo era muy bueno y por una vez venció mi fatal fotogenia. De voz ando mejor, como demuestra el audio de esta otra entrevista para el espacio de radio bilbaíno El rollo de Goio.       


27.5.14

EL FIN DE NUESTRA CIVILIZACIÓN


Ratas gigantes, sótanos austriacos, gaviotas asesinas, conexiones eléctricas deficientes, fetos con burbujas, normativas europeas, excrementos de ave, instintos de clase, romances finlandeses, Clint Eastwood, pagafantas donostiarras, secretarias de dirección, crímenes pasionales, lemas populistas, naturaleza cruda, restaurantes japoneses y mucho más en las dos últimas entregas de mi columna Amanecer de los muertos en El Butano popular:


Y 




14.11.13

HOGUERAS DE MANGA Y TEBEOS.



Anoche estuve en el programa de radio Club Hellfire para charlar un buen rato sobre el Comic Code y los tebeos inmediatamente anteriores a su existencia, los tebeos precode. El audio se puede escuchar aquí (está en catalán). Aproveché el tema y la presencia, junto a Alex Santaló, de Oriol Estrada (aka Capitán Urias) para preguntarle dada su condición de experto en manga y cultura japonesa por algo que leí en la autobiografía de Tatsumi, Una vida errante, y que ya comenté por aquí: la existencia del Libro Blanco sobre la situación del manga, publicado por el Sindicato del Libro de Yamanashi en 1959, y que vendría a ser una especie de comic code de nivel bajo además de mostrar que también en Japón se atacó el cómic como algo potencialmente peligroso.

Los más fieles seguidores de este blog sabrán que siempre he considerado que la persecución de tebeos y cómics en EEUU, que culmina con la comisión del senado para la delincuencia juvenil y la irrupción del Comic Code, un código de autocensura, no puede considerarse un fenómeno local sino que en realidad fue global, en parte impulsado por el eco mediático del asunto en Norteamérica. Hubo duras legislaciones al respecto en Francia (1949) y Gran Bretaña (1955), escribí sobre ambas aquí. Me consta que también las hubo en otros países europeos (Alemania) y que en otros hubo voluntad sin éxito (Italia, aunque años más tarde sí se pondría el fumetti de terror en el punto de mira). También en España se legisló en esa época el Decreto sobre ordenación de las publicaciones infantiles y juveniles (1955), que en algunos aspectos se hacía eco de aspectos recogidos en otros países. La existencia de un Libro Blanco sobre la situación del manga redondeaba, para mí, la idea de un fenómeno global, una moda política de respuesta a una alarma mediática cuyo eco se transmitía allí donde había tebeos. De hecho, no está de más añadir que mientras allí donde había marines había comic-books (y tras la IIª Guerra Mundial estaban desplegados en medio mundo) al mismo tiempo que Hollywood se encargaba de acrecentar la alerta.

En esas estábamos Capitán Urias y yo comentando por twitter el dato de la autobiografía de Tatsumi que Marc Bernabé se unió a la conversación. Un contertulio de lujo porque es uno de nuestros mejores expertos en manga. Marc comentó que en Japón también hubo quemas públicas de mangas, y enlazó estas viñetas.




Las imágenes proceden del volumen 4 de Black Jack Sosaku Hiwa (Historias secretas de la creación de Black Jack), de las que Marc Bernabé habla aquí y que por su condición de manga sobre una parte de la historia del manga y sobre una figura tan importante como el maestro Tezuka parece muy interesante. Espero que alguna editorial española lo acabé editando por aquí. Más adelante también enlazó una fotografía de una de esas quemas públicas de manga.


Dejando de lado la atrocidad de quemar papel y cultura, la imagen es muy interesante porque hasta hoy, en esa oleada antitebeos de la primera mitad de los 50s del siglo pasado, sólo tenía constancia de hogueras en EEUU. Muchas de esas imágenes las compile en una entrada donde explicaba que fueron inspiración directa para Fahrenheit 451 de Ray Bradbury.

En sus tuits, Marc Bernabé considera que la quema de mangas en Japón no venía de una inspiración norteamericana:
"¿Influencia americana? Ninguna.En nada de todo lo que he leído/escuchado sobre el tema se mencionan los USA. Siempre salen como instigadores las asociaciones de madres de alumnos, unas verdaderas talibanas! Los japoneses han ido siempre muy a su bola, en el caso japonés lo achacaría a la casualidad, coincidencia temporal."
Marc es una autoridad en conocimiento de manga y por tanto su opinión siempre tendrá más solidez que la mía, pero aún así me cuesta no incluir el caso japonés dentro de un fenómeno que se da en otros países desarrollados y en un mismo y muy concreto periodo de tiempo. Como refuerzo a su argumento enlazo el vídeo de una entrevista subtitulada en castellano al editor y experto Akira Maruyama. Todo lo que dice, aunque no tenga que ver con este tema concreto, es muy interesante, aunque me interesa destacar parte de lo que dice (minuto 2:35 aproximadamente).
 “(…) Al mismo tiempo, aunque no se menciona mucho, los escritores de literatura infantil perdieron muchísimas ventas con el auge del manga y le echaron al cómic las culpas de su declive. Y no fue por eso sino porque las historias que ellos escribían eran anodinas. El caso es que había mucha presión sobre el manga de parte de los autores de literatura infantil y de la izquierda (…). Los pensadores de izquierdas dijeron que el manga era perjudicial para el desarrollo intelectual de los niños. O sea, que el manga eran “libros perjudiciales” así como cualquier libro o revista que los incluyera. Los niños no debían leer esa “bazofia”, así que en verano de 1955 se organizaron hogueras en los patios de las escuelas donde se quemó manga y otro material “nocivo”. Ocurrió en todo Japón.”
Es curioso porque las quejas de los escritores de literatura infantil no es un caso excepcional japonés. En EEUU fueron los primeros en clamar al cielo y estigmatizar los comic-books como nocivos para la educación, lo explica muy bien David Hadju en los primeros capítulos de The Ten Cent Plague, del mismo modo que Martin Barker describe manifestaciones similares en Gran Bretaña en A Haunt of fears (aunque allí nunca pusieron en peligro la sólida tradición de su literatura juvenil). Aún así, esta respuesta de los escritores si me parece autóctona y casual. Así que si descartamos EEUU como influencia o inspirador del caso japonés (que podemos), nos queda esa alianza entre asociaciones de madres y pensadores de izquierda. Esta alianza también se dio en EEUU, Gran Bretaña y Francia, (aunque en este último caso se canalizó más que en los otros a través de asociaciones católicas). No está de más recordar que las legislaciones inglesa y francesa se aprobaron por una insólita unión de partidos de izquierda y de derecha.

Es pura fantasía pensar en vínculos transnacionales entre clubs de madres talibanas, así que ahí la clave está, creo, en los pensadores de izquierdas, que estos sí podían tener lazos internacionales con otros activistas afines. En Gran Bretaña los comunistas fueron claves en la lucha contra la amenaza de los tebeos y en Francia lo mismo, aunque allí era contra los tebeos que venían de fuera, no contra los franceses (muy propio de nuestros vecinos). Y no está de más recordar que Fredric Wertham, autor de La seducción del inocente y principal cruzado de esta batalla, era un psiquiatra alemán educado en la escuela de Frankfurt, muy influenciada por el marxismo, y que su ideología era progresista y social-demócrata, aunque hoy vinculemos la caza de los tebeos al macarthismo.

ACTUALIZACIÓN: Me recuerda Santiago García que en su libro La Novela Gráfica, en las páginas 135-136, trataba la visión global del fenómeno. Allí leo que en Holanda hubo hogueras en 1948 y para el caso japonés cita el prólogo de Kosei Ono para Una vida errante de Tatsumi (cielos, cómo se me pasó por alto):
"He podido comprobar documentalmente que el alzamiento en contra de los cómics violentos se transmitió desde Norteamérica a Japón. Había una revista para niños llamada Shukan Manga Shinbun que yo leía cada semana desde primaria. En uno de sus editoriales, se manifiesta que "debemos aprender del movimiento americano en contra de los cómics violentos e ir eliminando aquí también los manga de contenido dañino".
Por cierto, que me olvidé que quería cerrar esta entrada con el dato de que Japón es, hoy, el país con mayor índice de lectura del mundo: un 91%. Y el manga tiene mucho que ver con tan envidiable situación.

10.11.13

TEBEORAMA


Aunque me esfuerce por evitarlo, sigo envuelto por un marasmo de rutinas y quehaceres que incluso me impiden enlazar desde esta base de operaciones las colaboraciones que voy desperdigando con amor por otros medios, así que nada mejor que reunir aquí y ahora algunas de las relacionadas con tebeos y viñetas.


Gerardo Vilches y Octavio Beares son gente buena y entregada que hace ya más de un mes hicieron público un proyecto hermoso: Cuadernos de Comic, Cuco para los amigos, una publicación gratuita y libre acceso sobre historieta. Reconozco que quería haber hablado antes sobre ella tras leerla de cabo a rabo, cosa que aún no he podido, y no por falta de interés sino de tiempo, pero sepan que, por ejemplo, el texto de Roberto Bartual sobre Los orígenes del cómic en la segunda mitad del siglo XIX es estupendo y que hay otro sobre Walking Dead que merece ser comentado en el futuro (Lo zombi es Lo zombi). Para mi ha sido un honor ser invitado a participar en esta primera entrega con un par de reseñas. Por un lado, una dedicada a la antología Atajos de Martí. Como a raíz de su publicación ya escribí al respecto por aquí (y prometo continuar), la aproximación debía ser diferente así que opté por reordenar cronológicamente las historietas allí incluidas para esbozar un poco la evolución gráfica del genial creador de Taxista. Por otro lado, una reseña de un cómic que debí anunciar por aquí a bombo y platillo porque es carne de Blog Ausente: Conspiraciones de José Domingo, un recorrido paródico pero muy jugoso al mundo de las conspiranoias que me ha hecho especialmente feliz. Es un cómic que engaña porque por su tamaño parece que va a dar poco pero que en realidad ofrece mucho. Forma parte de la colección Leyendas urbanas y vino acompañado de Videojuegos, que también es muy recomendable y donde David Sánchez acomoda a su personal universo (del que soy muy fan) la oscura historia del Polybus. Para descargar la primera entrega de CUCO, click aquí.


Otra gente buena es la del colectivo Tebeosfera. Admiro mucho su esmero en catalogar y es uno de mis lugares de consulta habitual (fue imprescindible para el Duelo de Papel). Su último monográfico está dedicado a Jan, el genial creador de Superlópez. Me propusieron escribir sobre alguno de sus tebeos menos conocidos, y obviamente no podía ser Don Talarico, así que opté por Nosotros los catalanes porque lo realizó con Francisco Pérez Navarro en el mejor momento de la colaboración entre ambos y porque visitarlo 35 años más tarde (es de 1978) y en el contexto actual me pareció interesante. Ya saben que me encanta escarbar en los tebeos en pos de explicaciones socio-culturales. (leer aquí).



Finalmente, son unos cuantos los tebeos que he ido reseñando en Gencomics y que no había enlazado por aquí, así que paso lista apresurada:


El fascinante deliro gráfico de Druillet y su Lone Sloane (leer aquí)


El humor de gatos e internet de The Oatmeal, un clásico de nuestro tiempo. (leer aquí).


Paul en Quebec de Michael Rabagliati, una novela gráfica de delicada línea clara contemporánea. Me gusta mucho esta serie (no es la primera vez que lo digo), y eso que su carácter amable no pega con mi gusto por el exceso. (leer aquí).


Me leí de un tirón cinco o seis volúmenes de El Bruto de Eric Powell y lo disfruté como nunca. Gana mucho leído así, acumulado y a lo bruto (y nunca mejor dicho).  (leer aquí).


El libro de los insectos humanos me dejó patidifuso. Lo de Tezuka es muy grande y son muy pocos los autores de cómic que se le pueden equiparar en maestría.  (leer aquí).


Y para acabar, aprovechando la visita de Shintaro Kago al Saló del Manga de Barcelona, hice un rápido y entusiasta recorrido a los cuatro volúmenes que EDT lleva publicados por aquí. Cuatro joyas de sana abyección. (leer aquí)

12.10.13

CRÓNICAS DE SITGES (VI): GREEN INFERNO


Al principio de este Infierno verde hay un chiste que resulta clave, un chiste sobre judíos cuya autora puntualiza luego: "soy judía, tengo derecho a hacerlo". A finales de los 70, como extensión del documentalismo mondo y del primer brote del cine de zombis, la explotación italiana se sacó de la manga un subgénero muy apreciado por los fans del gore sin escrúpulos: las películas de caníbales amazónicos. El subgénero tuvo obras maestras seminales del "celuloide encontrado" como la mítica Holocausto caníbal, películas tan salvajemente divertidas como Comidos vivos o Canibal feroz y hasta productos de vocación mainstream que acabaron en escándalo (La montaña del dios caníbal). Eli Roth, que ya mostró su cariño por esa época del cine italiano con Hostel, llevaba años queriendo llevar adelante un proyecto que rindiera tributo a esos caníbales amazónicos. La película empieza mal, con una estética casi de telefilme y un grupo de protagonistas bastante deplorable, pero cuando entra en materia, es decir, cuando irrumpe la tribu caníbal y empieza a hacer de las suyas, la cosa es tan excesiva y burra que uno acaba entregándose al festín con alegría. El tributo de Eli Roth reserva guiños para los clásicos del género y juguetea con desparpajo con la incorrección, lo zafio, el humor negro y, especialmente, la mezquindad ideológica; pero claro, eso resulta la mar de coherente porque el subgénero en sí ya era mezquino e inmoral por mucho amparo que buscara, algo que Green inferno también hace porque es un tributo sincero aunque gamberro. Eso sí, el tiempo no pasa en balde y aquí no hay maltrato animal y se refugia en el humor negrísimo, algo que la sordidez italiana nunca hizo. Como fan de aquel cine, he disfrutado mucho.

Zona de spoilers

Me gusta mucho esa sorna tremenda que supone que los activistas ecologistas, con sus camisetas de Salvemos el Amazonas, sean las víctimas de los caníbales (y al mismo tiempo de las multinacionales). También el accidente de avión, modesto en efectos pero muy bien resuelto. Y luego ese inteligente giro que supone, en un subgénero donde proliferaron las castraciones, llevar el tema al terreno de la ablación femenina.

3.8.13

MONDO MUNDIAL


Nada mejor que empezar agosto con una nueva entrega de Mondo Mundial, el noticiario pOp de la Sociedad Borderline más irregular y aperiódico.

EL KABOOM DE LA CONSPIRANOIA


Aunque no lo he leído en ningún medio mainstream, el mundo conspiranoico echa humo con la noticia de que Monsanto ha comprado Blackwater. Especializada en química y transgénicos, la corporación Monsanto es para muchos la más siniestra de las multinacionales con una larga historia que se inicia en los años 60 del siglo pasado cuando desarrollo el agente naranja para la industria bélica norteamericana. Blackwater es la más conocida de las empresas privadas que se dedican a la guerra, es decir, lo que antes llamábamos un ejército de mercenarios reconvertido en negocio suculento. El lado oscuro de la privatización de algo que siempre fue público: la potestad gubernamental del uso de la violencia. Mezclar Monsanto y Blackwater es como si Fu-anchú se aliara con Spectra, o algo así.



EL SATANISMO YA NO ES LO QUE ERA

El otro día en Texas se produjo un encontronazo entre activistas a favor y en contra del aborto. Dado el carácter cristiano de aquellos, los proaborto se hicieron fuertes al diabólico grito de "¡Heil Satan!". La cosa habría acabado ahí si no fuera porque el uso de este lema no fue del agrado de la rama británica de la Iglesia de Satán.
La idea de unos satanistas quejándose de un uso diabólico del nombre de Satán es quizá la victoria definitiva de la corrección política y una prueba más de que todo fandom tiende a lo conservador.



EL OCASO DE LA HITLER BURGER

Hitler, el restaurante temático indonesio en el que los camareros servían las viandas vestidos con el uniforme de las SS ha acabado bajando la persiana tras dos años de actividad. El dueño se hartó de las cada vez más numerosas protestas mientras las autoridades locales se lamentan por los puestos de trabajo perdidos.


28.3.13

ASALTO A NOTRE DAME EN DOMINGO DE RESURRECCIÓN


A las once de la mañana del 9 de abril de 1950, cuatro jóvenes --uno de ellos vestido de pies a cabeza de monje dominico-- entraron en Notre-Dame de París. Era en plena misa de Pascua; en la catedral había diez mil personas procedentes de todo el mundo. «El falso dominico», como le denominó la prensa —Michael Mourre, de veintidós años- aprovechó una pausa que siguió al rezo del credo y subió al altar. Comenzó a leer un sermón escrito por uno de los conspiradores, Serge Berna, de veinticinco años.


Hoy día de Pascua del Año Santo
Aquí en la insigne iglesia de Notre-Dame de París
Acuso
a la Iglesia católica universal de haber desviado letalmente nuestra fuerza vital hacia un cielo vacío
Acuso
a la Iglesia católica de estafa
Acuso
a la Iglesia católica de infectar el mundo con su moralidad fúnebre de ser la llaga que se extiende en el cuerpo descompuesto de Occidente
En verdad os digo: Dios ha muerto
Vomitamos la agonizante insipidez de vuestras plegarias pues vuestras plegarias han sido el humo pringoso de los campos de batalla de nuestra Europa.
Hoy día de Pascua del Año Santo
Aquí en la insigne iglesia de Notre-Dame de Francia
proclamamos la muerte de Cristo-dios, para que el hombre pueda vivir por fin.

El cataclismo que siguió fue más allá de todo cuanto pudiesen haber esperado Mourre y sus seguidores, quienes al principio simplemente habían planeado soltar unos cuantos globos rojos. El organista, advertido de que podía tener lugar una irrupción de ese tipo, ahogó las palabras de Mourre justo después de que este pronunciase las palabras mágicas: «Dios ha muerto.» El resto del discurso jamás llegó a pronunciarse: la guardia suiza de la catedral desenvainó sus sables, acometió contra los conspiradores e intentó matarlos. Los camaradas de Mourre subieron al altar para protegerle: a uno de ellos, Jean Rullier, de veinticinco años, le rajaron la cara de un sablazo. Los blasfemos escaparon -con el hábito veteado con la sangre de Rullier, Mourre alegremente bendijo a los fieles mientras se dirigía a la salida- y fueron capturados, o mejor dicho, rescatados, por la policía, ya que tras perseguirles hasta el Sena, la multitud a punto estuvo de lincharlos. Un cómplice aguardaba con un coche en marcha listo para emprender la huida, pero ante la visión de aquella multitud enardecida, no les esperó. Marc O y Gabriel Pomerand, presentes en la catedral, lograron escabullirse y fueron directamente a Saint-Germain-des-Prés a divulgar la noticia.

(…)
En Paris, Notre-Dame aparecía en enormes titulares en las portadas de todos los periódicos. L’Humanité, el diario del Partido Comunista, lo denunció. En términos más liberales, cl periódico sin filiación Combat hizo lo mismo: “Reconocemos el derecho de cada persona a creer o a no creer en Dios. Reconocemos también que la farsa es necesaria, y que, en ciertas circunstancias, incluso las bromas pesadas son defendibles. Pero...” Ateniéndose a su papel de forum popular de la vanguardia, el periódico abrió sus páginas a un debate sobre el asunto: guiados por André Breton, una gran parte del Paris surrealista se manifestó en su defensa mediante cartas que aparecieron durante días.


(…)

De los cuatro «illuminati» (Cambat), sólo Mourre fue detenido: el arzobispo le acusó de hacerse pasar por un sacerdote. Enviado a reconocimiento psiquiátrico, Mourre consiguió que Combat cambiara de línea editorial cuando el experto escogido por el tribunal, un tal doctor Robert Micoud, resumió la personalidad de Mourre con las expresiones: «idealismo frenético»; «desprecio por la percepción externa»; «cogito prerreflexivo»; «reflejos ocular-cardíacos indiferentes»; «ortosexualidad (vergonzosamente admitida)»; «capacidad para ir directo al corazón de una doctrina» y «para viajar en un instante a través de varias épocas»; «irritación ante la sugerencia de que el Ser puede haber precedido a la Existencia»; «ideas fugaces»; «ataques sorpresa mediante lanzamientos en paracaídas e interminables profusiones de neologismos», y «una lógica exageradamente sesgada y paranoica, en la que hay más intolerancia rigurosa que rigor intolerante».

Se trataba, sin duda, de una obra maestra de la crítica literaria francesa. Clínicamente era también un diagnóstico exacto, pero al mezclar la política con su diagnóstico, el doctor Micoud encendió la mecha de una nueva polémica. Puede que ya no causara más problemas en las catedrales, informó el psiquiatra, pero si no se le confinaba en un sanatorio significaría una amenaza definitiva a la «tranquilidad pública en los distritos de la clase media».

El doctor Micoud había ido demasiado lejos, un segundo escándalo abogó al primero, y después de permanecer once días bajo custodia, Mourrc fue puesto en libertad. Tres meses más tarde escribió Malgré le blasphéme (en castellano A pesar de la blasfemia), un libro tan aceptable para la Iglesia que el arzobispo, el mismísimo hombre cuya misa Mourre había interrumpido, recomendó que todas las bibliotecas de las iglesias lo comprasen. Tras haber escrito las biografías de Charles Maurras (1868-1952), el carismático líder de la facción Acción Francesa, monárquica y protofascista, y de Felicité de Lamennais, adalid de la libertad religiosa en el siglo XIX, Mourre se convirtió en un escritor a sueldo enciclopédico y eclesiástico; murió, respetable y olvidado, en 1977. El incidente de NotreDame, observó un corresponsal de Combat en pleno furor, era, a falta de otra cosa, «un buen principio para una carrera literaria».
El relato procede del libro Rastros de Carmín de Greil Marcus (Anagrama) y narra una célebre acción del movimiento letrista parisino en la catedral de Notre Dame el domingo de Pascua de Resurrección de 1950. El incidente tiene entrada propia en la wikipedia. Los letristas eran hijos del dadaismos (que lógicamente renegaban del mismo) y esta acción sirvió para la posterior Internacional Situacionista. He buscado cómo informaron aquí del suceso La Vanguardia y ABC. Me encanta la crónica de ABC (la segunda que pueden leer a continuación).







PUNK NOT DEAD

26.12.12

LEFA Y ULTRAVIOLENCIA


Iba a empezar esta reseña remitiendo al significado que la RAE da a la palabra “pudridero” porque me encanta en sí misma. Afortunadamente me ha dado por mirar en diagonal algunas reseñas y veo que lo de empezar con el doble significado de “sitio o lugar en que se pone algo para que se pudra o corrompa” y “cámara destinada a los cadáveres antes de colocarlos en el panteón” ya lo han hecho otros antes. No me extraña la comunión porque por una vez la traducción creativa aplicada al título de la obra no sólo es un acierto sino que incluso supera el original Prison Pit; pero en realidad si de algo hay que felicitar a Entrecomics y Fulgencio Pimentel es por la publicación de esta joya de ilimitado salvajismo y por hacerlo con una edición que supera la original, para que luego digan.

A Johnny Ryan lo disfruté mucho con Juventud Cabreada pero el olvido al que estaba sometido en nuestro país hizo que le perdiera la pista. El reencuentro ha sido tan intenso y me ha dejado tan a tope que debía comentarlo por aquí, aunque sea con algo de retraso y cuando todo el mundo ha escrito al respecto, porque esta particular biblioteca de Alejandría de la subcultura de derribo estaría muy incompleta sin su mención.



Pudridero tiene una primera y clara lectura, demente y ultraviolenta. Carantigua es un criminal desterrado a un planeta desértico e inhóspito donde su única tarea será sobrevivir enfrentándose, uno tras otro, a los tipos y seres que lo pueblan, todos agresivos, bizarros e hijos de puta. Pudridero puede y debe leerse como un tebeo supersónico de hostias continuas llevado al límite a través del exceso gore (desmiembra, destripa y decapita), la violencia gratuita (adjetivación falaz porque nunca es gratuita y este cómic es una buena muestra) y la escatología aberrante con eyaculaciones, diarreas, orines y pus convertidos en superpoderes que se arrojan al enemigo como si fueran rayos i kame-hame-mas. La apuesta es directa, inmediata y sin coartadas y como digo para mí ya es meritoria de por sí porque este tipo de actitud burra y enajenada ya me ponen verraco de por sí, lo confieso, y mando a tomar por el culo justificaciones. La animalada me gratifica y me es afín, pero también la veo necesaria porque el recato cultural es un virus extendido que lo deja casi todo sin chicha ni limonada. Por eso leo tebeos, porque es el único lugar donde aún se sigue transgrediendo sin mesura de una manera tan física.



Más allá de esa lectura directa y nada sutil del salvajismo de Pudridero como merito y condición que no requiere filtros de razón, es inevitable que algunos lectores queramos ir un poco más allá. En realidad es una traición porque hay que dejar a lo irracional campar a sus anchas, libre, y al ponerle el lazo intelectualizante corremos el riesgo de domesticar el caos y llamar al orden. Pero es que mientras leo Pudridero desfilan por mi cerebro un montón de referentes. Los villanos de Mad Max, el imaginario de la lucha libre popular, los combates de robots de Mazinger Z, la rotundidad del Den de Corben, la serie bé ochentera de gladiadores hormonados. En Pudridero todo ese pop se acomete con ingesta glotona y luego se vomita con grumos.



Luego está el desierto como paisaje. Me hace gracia pensar que ese páramo lo han frecuentado el Coyote de la Warner, Moebius y hace bien poco Max en Vapor. Al sumar a este lote sin par algo como Pudridero me doy cuenta que todos ellos practican el estriptís de la imaginación. Tan dado como soy a hablar de sentido de la maravilla en tecnicolor me descubro ahora fascinado por la fantasía en pelota picada y el personaje abandonado sin más compañía ornamental que una línea de horizonte. En su reseña, Pepo Pérez acierta apuntando dos cosas. Una es el slapstick y el humor de garrotazo (vuelvo a pensar en el Coyote) porque Johnny Ryan lo lleva un terreno casi metafísico por puro exceso. La otra es el camino del héroe, que aquí también sufre la amputación de un brazo, hermanado con la estructura del videojuego. No lo había pensado nunca y Pudridero lo deja bien claro: los videojuegos también acuden al arquetipo del héroe y su viaje iniciático.

Para acabar, la cosa gráfica. Ryan es feísta y en apariencia dibuja guarro y casi como si fuera un niño, pero en realidad Pudridero en un jardín visual muy intenso, epidérmico y estéticamente acojonante. Arte genuino por bello, por subversivo y por salir chorreante de las entrañas.


Pudridero se puede comprar en la web de los editores Entrecomics y Fulgencio Pimentel. Y como es habitual también dejo por aquí el enlace a Amazon.

 

2.11.12

CRÓNICAS DE SITGES 2012 (XXXI): THE TALL MAN


En 2008 Pascal Laugier sacudió Sitges con Martyrs, una película nacida al amparo de esa Nouvelle Vague francesa de horror extremo y violencia alimentada por terribles miedos y demonios. Un brutal clásico contemporáneo, tan polémico como agitado y perturbador. Había pues lógica expectación ante The Tall Man, que además supone un salto a la industria norteamericana, siempre arriesgado, y más cuando en el proyecto se involucra como productora una actriz protagonista en alza como Jessica Biel. El resultado es un bastante poderoso y un interesante ejercicio de cine de género de toda la vida que flota sobre un subtexto atroz. La película empieza como un cuento fantástico y rural sobre hombres del saco que se llevan a los niños, luego busca brío y velocidad con la odisea de una madre coraje para girar luego hacia el gótico americano de cabrón del campo white trash, jugando un rato al despiste hasta llegar a una extraña y atípica resolución formulada de manera bastante anticlimática. Uno se puede quedar ahí, como espectador, algo sorprendido pero más o menos satisfecho, pero si te da por rascar te das cuenta de que hay en su final un mensaje muy pero que muy chungo, de una crueldad extrema y ambigua. Un artefacto de moral dudosa que si un día cae en manos de los padres de algún niño desaparecido puede causar más daño que indignación. The Tall Man es una película extraña, bien empaquetada formalmente y que aparenta ser lo de siempre (quizá demasiado), pero que oculta en su interior un demonio atroz y un mensaje que no sé si es moral, amoral o inmoral pero sí muy chungo y cargado de agria mala leche.

19.10.12

DE ENTRE LOS MUERTOS, VEN Y MIRA

Miro la nota de prensa que presenta la programación completa de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de Donosti y noto la habitual simpatía que siento hacia este certamen pese a no haberlo visitado nunca. Como cualquier trabajador, raciono mis días de vacaciones y ese cupo queda cubierto por Sitges, que me cae más cerca y le tengo cogida la costumbra. La programación es tan estupenda como siempre. Algunas pelis se han visto en Sitges y otras se presentan por primera vez ante ese público gamberro del que tan bien me hablan todos los asiduos.

Hay, pero, una nota triste. Si nunca fui al Semana, lo que sí hice siempre fue comprar el libro que editaban cada año. Como colección de textos sobre el cine de género, creo que ha sido de las mejores que se han hecho nunca por aquí. 14 libros como catorce soles, con su lomo negro y su gramaje absurdo (por alguna razón, el papel pesa más de lo habitual), su fastuosa selección gráfica y, claro, sus textos sabios sobre el cine que más disfruto. Siendo fiel seguidor de la colección, imaginen la ilusión que me hizo participar en la entrega del año pasado, Ven y Mira, dedicado al cine fantástico y de terror más incómodo, prohibido y perseguido. Me salió uno de los textos de los que más orgulloso estoy (tampoco he escrito tantos en formato noble, fuera de internet) y encima rodeado por un montón de firmas a las que admiro. Bien, dicho esto, pueden llamarme gafe. Parece que Ven y Mira fue el último libro de la colección, o no; lo que sí es cierto es que este año la publicación falta a su cita. La explicación, claro, está en esta crisis total que nos lleva por la calle de la amargura y que en lo cultural está siendo demoledora, porque sepan que estos libros no se escriben por dinero (en realidad, están bastante mal pagados) sino por amor. Y estos, en concreto, tan mal no deben funcionar porque algunos de ellos están ya agotados.

Regresando a Ven y Mira, el volumen coordinado por Rubén Lardín en el que participé (aquí lo que escribí cuando salió y el indice; y aquí, cuando se resolvió el tema judicial de A Serbian Film, publiqué extractos de uno de mis textos). Mi intención inicial era ir enlazando o colgando por aquí las diversas reseñas que sobre el libro se iban publicando, por tenerlas compiladitas y por ir recordando su existencia, claro. Al final la dinámica perversa que domina mi escaso tiempo lo impidió, así que nada mejor que aprovechar esta entrada para llevarlo a cabo. Les dejo a continuación algunas capturas de prensa en papel y luego enlaces a textos sobre él publicados en blog. Si alguno de ustedes recuerda alguno más, ya sabe a donde dirigirse.

Revista Fotogramas, febrero de 2012

Texto de Grace Morales publicado en el Cultura/s de La Vanguardia

Revista de los cines Renoir

Ven y Mira es un gozoso libro, que se lee con la avidez que despierta la prosa bien escrita y bien aderezada, que comenta y desmenuza mucho de lo relacionado con el cine de “la zona prohibida” utilizando para ello el bisturí teórico y práctico proporcionado por grandes como SadeBataillePasolini para diseccionar los tejidos hipócritas de los burgueses fofos, los moralistas pazguatos y los intereses espurios, esos mismos que desde poco después del advenimiento del invento de los Hermanos Lumière han perseguido a todos aquellos que querían transgredir, explorarse, incomodar y/o ganar dinero haciendo cine sobre nuestros rincones oscuros. Sigue leyendo lo que escribió Dr. Zito en su blog

Algunas palabras clave de The Act of Seeing with One’s Own Eyes (1971) en IMDb: “autopsia”, “fluidos corporales”, “víctima de quemaduras”, “cuerpo desnudo”, “cadáver”, “incisión”, “sin palabras”, “vial de sangre”, “rito funerario”, “calavera”.  Sigue leyendo la reseña de Noel Ceballos en El Emperador de los Helados.

El volumen analiza todos los aspectos posibles del por qué de estas polémicas, condena la censura, y ahonda en según que asuntos. A rasgos generales, el libro es súper recomendable. (En el blog Aquí vale todo)

Si no se hicieron con Ven y Mira en su momento (malandrines) o lo leído aquí y ahora les motiva lo suficiente, recuerden que pueden adquirirlo directamente a la Semana de Donosti o en este enlace a Amazon que les dejo aquí abajo.

18.10.12

LA VERDADERA HISTORIA DEL POP. CAPÍTULO 32

Esta mañana leía al Capitán Urias (otra persona sabia) sobre el estreno de su documental Songokumanía: el big bang del Manga, dedicado al fenómeno Bola de Drac y el tipo de proyecto que me interesa sobre cultura pOp. Mirando el trailer que se incluye en dicho post, enseguida mis ojos repararon en el titular de una noticia sobre el escándalo generado y la habitual reacción política. Así que como es habitual en esta casa enseguida me he lanzado hacia la Hemeroteca de La Vanguardia, que en su edición del viernes 11 de agosto (sí, ese mes) de 1995 publicaba la noticia que les reproduzco a continuación.






Tras leer la vieja noticia lo primero que he pensado ha sido: "mira, en cuatro días los niños a quienes querían prohibir Bola de Drac le entregarán la mayoría absoluta en el Parlament". Afortunadamente, Paco Alcázar ha venido al rescate para señalar la verdadera noticia importante publicada en esa página de La Vanguardia.