27.9.07

VIDAS AJENAS FOTOCOPIADAS



Los problemas de identidad de Fernando Apellido nacieron en el mismo momento de su concepción, en un arrebato de pasión súbita en el servicio de reprografía de la Universidad de Zaragoza, entre el encargado de dicho servicio y la joven María del Pilar Apellido, de apenas catorce años, que estaba allí buscando a su padre, que trabajaba como bedel en el mismo edificio. Cuando el abuelo de Fernando tuvo noticia del estado de buena esperanza de la joven María del Pilar, corrió a moler a palos al padre de Fernando hasta matarlo, lo que le llevó a la cárcel donde, harto de las humillaciones a que le sometían los demás presos, se quitaría la vida taponando sus vías respiratorias con pan Bimbo.

Seguir leyendo

Queco celebra la semana de la fotocopia y ha querido rendir homenaje a mis Vidas Ajenas. Cosa que me congratula, y más cuando el resultado está sobradamente a la altura. Además, me viene muy bien para satisfacer (vale, con una fotocopia, pero ofset y digitalizada) las peticiones que recibo para continuar la serie. De hecho, nacieron por casualidad y acabó resultando que debía mimarlas. Así que espero a que llegue la musa, aunque también es cierto que últimamente no la espoleo ni doy demasiada caña al respecto.