10.10.10

CRÓNICAS DE SITGES 2010 (VII): THE LAST EXORCISM


Enésimo título de horror y telerealidad con cámara al hombro, no desprecien este Último Exorcismo por ello. Yo me lo he pasado la mar de bien. Contribuye a ello un cierto (y soterrado) espíritu de parodia que se toma en serio mientras transita muy bien por diversas tradiciones del cine de demonios y posesiones y ofrece sus momentos de susto de feria; a cambio la telerealidad es una mera excusa narrativa (tiene hasta banda sonora). El punto de partida es la grabación de un documental sobre las andanzas de un predicador dispuesto a desvelar los secretos de los falsos exorcismos que practica, a partir de aquí la cosa se complica con diversos giros argumentales y un final inesperado pese a acudir a un lugar común del género. Hay mucho humor soterrado y se nota la mano de Eli Roth como productor. Otra de sus virtudes es que juega muy bien con el contraste entre puntos de vista racionales y fantánticos. Y es muy entretenida, cosa que con el formato no siempre ocurre.

CRÓNICAS DE SITGES 2010 (VI): RUBBER


Quizá recuerden a Mr. Oizo, famoso por su hit electrónico Flat Beat protagonizado por un simpático muñeco amarillo apodado Stephane. Con el nombre que se oculta ras el seudónimo (Quentin Dupieux) firma un simpático delirio protagonizado por un neumático que cobra vida y se dedica a asesinar todo tipo de vida que se cruza en su camino gracias a unos poderes que le permiten reventar cerebros. Una broma más indie que trash, resulta simpática pese a sus pecados. El primero es el de ser excesiva en su autoconsciencia. Se inicia con un buen discurso sobre la falta de sentido de todo argumento cinematográfico, pero interrumpe demasiado la acción con sus bromas sobre los espectadores, también por obligación, porque no hay mucho que contar y la cosa se agota enseguida. No llega a los 90 minutos pero le sobra media hora de metraje, su seundo pecado. A cambio, su gamberro final logra que esboce una media sonrisa.

9.10.10

CRÓNICAS DE SITGES 2010 (V): CONFESSIONS


Entro por los pelos y cansado en la japonesa Confessions y me cuesta horrores meterme en la película. Tampoco creo que el filme se preste demasiado a ello. Se trata de una intriga escolar que parte de la venganza de una profesora sobre un grupo de alumnos que han asesinado a su hija y se estructura narrativamente en base a una sucesión de intrincadas confesiones y contra confesiones. El resultado es un no parar de voz en off, flashbacks y mucha estética de videoclip. Curiosamente la banda sonora se compone de temas musicales europeos. Un rollo patatero del que me desentiendo rápidamente mientras me hundo en el sopor. No entiendo los aplausos del final.

CRÓNICAS DE SITGES 2010 (IV): A WOMAN, A GUN AND A NOODLE SHOP


Curiosa la decisión de Zhang Yimou. Tras sus preciosistas epopeyas marciales decide adaptar Sangre Fácil, la estupenda Opera Prima de los Hermanos Coen. El resultado, aunque perfectamente visible, decepciona. El director chino sigue siendo un virtuoso de lo visual pero en la comparación pierde por goleada. Sangre Fácil era modesta pero milimétrica en su genial guión, aquí se introducen nuevos personajes (la pareja de camareros) que sólo sirven para complicar la trama de manera innecesaria; y los detalles de humor puramente chino, que no suelen desagradarme, aquí confunden el tono de comedia negra original. Ojo, la película guarda escenas brillantes, pero no está ni mucho menos a la altura de la original.

CRÓNICAS DE SITGES 2010 (III): AGNOSIA


Le tenía cierto miedo a Agnosia, pero ante la disparidad de opiniones me decanto por el lado de sus valedores. También es cierto que mentiría si les dijera que es un peliculón pero, entre otras cosas, el trabajo de dirección es estupendo y la ambientación de época la mar de correcta. E incluye una estupenda escena final al más puro estilo De Palma. Los que se acerquen a ella pensando en The Birthday, la opera prima de Eugenio Mira, sepan que esto es otra cosa, un thriller romántico con sus elementos perturbadores (como triángulo de pasiones) o de folletín (esos malos enmascarados), pero sobre todo una historia de amor. Por cierto, me dicen que el montaje visto en Sitges no tiene aún garantizado que sea el definitivo, y no por voluntad de sus creadores.

CRÓNICAS DE SITGES 2010 (II): CANAPÉS ZOMBIS

Llego a Sitges el jueves por la tarde y, a diferencia de los últimos años, en vez de meterme en el cine me voy de fiesta, como en los viejos tiempos. En concreto a la de inauguración y acabo yendo a dormir borracho a las seis de la mañana. Cosa que pasará obvia factura al día siguiente (y que explica mi retraso para empezar estas crónicas). Tan sólo una reflexión: los canapés tienen mucho en común con las invasiones zombis. No sólo por la forma en que la gente se lanza sobre las bandejas cual horda hambrienta; también porque la invasión zombi no distingue entre entre clases sociales. Ante los canapés pasa lo mismo: la señora enjoyada y el barbudo con camiseta igualan su instinto depredador. Todos somos muertos vivientes.

6.10.10

VISIONES DEL FUTURO EDUCATIVO


Este Blog Ausente defiende que el futuro será chungo. Muy pOp pero chungo. Y se alía con aquellos que consideran a Silvio Berlusconi el modelo por el que se regirán los líderes políticos del siglo XXI y posteriores (si los hay). Si el retrofuturismo nos mostraba pulcras imágenes de lo que serían las escuelas del futuro, los avances van por otro camino, como bien me informa Hijo Tonto: Las escuelas italianas pondrán publicidad en las aulas para financiarse. Y recuerden: el consumo, con sangre, entra.

4.10.10

CRÓNICAS DE SITGES 2010 (I): RUEDA DE PRENSA


El jueves da comienzo la 43 edición del Festival de cine fantástico de Sitges y por allí andaré casi todos los días viendo películas y escribiendo crónica tras crónica sin descanso ante una programación inhumana, en el sentido de que resulta árduo acudir a más del 25% de los 150 títulos que la forman. Aún recuerdo yo que en el lejano 1986, el primer año que me zampé entero, pude verlas todas, pero por entonces no eran más de 50 películas.

Como es habitual, para ir abriendo el apetito esta mañana me he pasado por la rueda de prensa de presentación del certamen, en la que, tras un par de breves mensajes institucionales, Ángel Sala ha comentado algunas de las líneas generales de Sitges 2010: la emergencia del fantástico en Latinoamérica (con Fase 7 y La Casa Muda como destacadas), el cine de producción patria (lanzado al fantástico), las redes sociales como nueva puerta hacia el horror y el regreso vampiros (más oscuros, como respuesta a Crepúsculo) y psicópatas.

No ha querido destacar películas concretas aunque se le ha preguntado por el carácter extremo de A Serbian Film (que no he querido ver estos días para experimentarla rodeado de público). Habrá encuentros con Roger Corman, Joe Dante o, atentos, una master class del japonés loco Yoshihiro Nishimura. Otros invitados que despiertan mi simpatía son Tom Savini y Caroline Munro.

Otras cosas que se han comentado son las incógnitas alrededor de Piraña 3D (hay un problema aún no resuleto entre la productora norteamericana y la distribuidora española); la falta de la tradicional sesión sorpresa (iba a ser I Saw the Devil, pero en el último minuto su director, el enorme Kim Ji-Woon, ha anunciado su deseo de acudir a Sitges, y mejor recibirle sin sorpresas) y el hecho de que la venta de entradas anticipadas está disparada y supera ya la del año pasado (donde se batió el récord de público). El director del certamen ha alabado el buen criterio e información del público de Sitges, que tiene claro las películas que no hay que perderse. Muchos pases están casi agotados, y a eso hay que añadir que por temas presupuestarios (la crisis, ya saben) son muy pocas las películas que se proyectan tres veces: al parecer ha cambiado el sistema de pago del festival a productoras y distribuidoras, antes era único (permitiendo tres pases de títulos destacados) y ahora se paga por pase. Parece ser que les sale más económico programar más películas modestas y reducir los pases de los filmes de las multinacionales.

Y eso es todo por el momento. En unos días nos vemos en Sitges comprobando la buena forma del cine de género. Para más información, consulten la web del certamen.

3.10.10

¡VIVA MACHETE!



“El Senador John McLaughlin construyó su reputación siendo duro con los espaldas mojadas. (...) Pero lo que el Senador no entiende es que este Estado funciona gracias a los ilegales. Lo impulsan. Mantienen los costos bajos. Mantienen las ruedas en movimiento.”
Una regla no escrita entre los aficionados al cine de derribo es aquella que dice que si en la película hay un cameo de Tom Savini, la película mola. Luego, la realidad demuestra que no es exactamente así; pero títulos como Machete ayudan a reforzarla y mantenerla.

Gozosa descendencia de aquella maravilla que era Planet Terror, el falso trailer que la precedía se convierte en largometraje alocado que pese a mantener las imágenes que contenía (algunas vueltas a rodar) se convierte en algo diferente para ofrecernos mayor diversión. El trailer simulaba un subproducto de acción estilo Setentas en el que veíamos sus mejores momentos. El trailer siempre es señuelo y uno disfrutaba con el adelanto promocional sabiendo que luego iba a ser otra cosa. Con Machete Robert Rodriguez y Ethan Maniquis (su montador habitual reconvertido a la codirección) solventan esa papeleta por la vía de la diversión total para espíritus impuros. Plantearse un bodycount de tamaño espectáculo de sangre y vísceras es, por ejemplo, imposible. Machete es, como personaje pero también como película, una visceral fuerza de la naturaleza transformada en mito fílmico que sana con huevos que se fríen bajo la cama y arrasa con la América white trash a base de ultraviolencia sin prejuicios. Una fiesta del derribo hecha para el berreo de espectadores necesitados con urgencia de evasión primaria e instintiva, como es mi caso.


Hay quien piensa que es pura impostura, pero muestro mi desacuerdo ante esa afirmación. Machete, al igual que Planet Terror, transita un equilibrio difícil con brillantez, el de no ser parodia de lo que toma como referente reverenciado por mucho que busque nuestra sonrisa a base de excesos. Machete tampoco se convierte en un calco de aquel cine de barrio y doble sesión sino que es otra cosa, una idealización que lo mitifica, como el propio personaje que al final se sabe mito. Machete es un acto de amor y cachondeo y quien busque películas de aquella época que den lo mismo que Machete no las encontrará porque no existen. Machete es la serie bé ideal que nunca nos fue entregada.


Al mismo tiempo, Machete también se construye como filme político que subvierte el mensaje reaccionario de alguna de aquellas películas. Danny Trejo, inaudito como protagonista, era uno de los hispanos que Charles Bronson liquidaba sin contemplaciones en Yo soy la justicia II. Treinta años más tarde los émulos fronterizos de Bronson, mucho más cobardes, son pasados a cuchillo en venganza por Speedy Gonzalez. Machete es el ansiado héroe pOp del proletariado, y no se sorprendan porque un espectáculo de explotación y derribo incluya este tipo de mensajes, eran habituales en el spagueti western y no por casualidad el personaje de Jessica Alba se llama Sartana.

Pero, por encima de todo eso, Machete incluye uno de los momentos más primariamente irresistibles del cine reciente, aquella en que Michelle Rodriguez, la guerrillera She, emerge resucitada en cuero corto armada hasta los dientes. Nunca un parche exudó tanta pasión. ¡VIVA MACHETE!

2.10.10

GÓTICO ESCOCÉS


Atrapado por el buen sabor de boca que me dejó la adaptación de El señor de Ballantree caigo en la necesidad de consumir a Stevenson como si mi vida dependiera de ello, así que me lanzo a la estantería y agarro la primera presa que cae en mis manos; no me es esquiva porque Valdemar, alabada sea, lleva un tiempo recuperando la obra del genial escritor. La escogida es Historias escocesas por su cómodo formato de bolsillo y su carácter de selección de relatos breves, ideal para pasear con él durante los últimos días del verano. De hecho, para siempre quedará en mi memoria el día que bajé a la playa y se puso a llover, refugiándome bajo unas rocas escarpadas. En aquel agujero proseguí la lectura de Los hombres dichosos, el mejor cuento del libro, absolutamente absorto, entregado, arrebatado.

Historias escocesas se compone de cinco narraciones. El ladrón de cadáveres es la más conocida por la adptación cinematográfica con Lugosi y Karloff y por inspirarse, en clave de terror sobrenatural, en la verídica historia de Burke y Hare (que también se llevó al cine en la magistral The Flesh and the Fiends). Janet la Torcida es otro cuento de horror sobre brujas rurales. Los hombres dichosos es la lectura más memorable, como dije arriba, y habla de arrecifes mortales, robo de naufragios, tesoros sumergidos y, sobre todo, de la locura como posesión fatal. El sótano de la plaga es lo peor del lote y, finalmente, El pabellón de los links es un melodrama gótico bajo el asedio de los carbonari italianos. Todas juntas forman un auténtico gozo lector.