11.6.08

WE WANT THE AIRWAVES #10/08


Ejemplo Perfecto
de John Porcellino (Ponent Mon)



Porcellino
es un ejemplo de autor indie–alternativo con cierto prestigio del que, curiosamente, aún no habíamos visto nada en España, así que justo es agradecer a Ponent Mon que nos dé la oportunidad de leerle en castellano (con su habitual buena edición). De entrada me encanta la referencia, presente ya en el título, a los Hüsker Dü, grandioso grupo donde los haya. No es una referencia casual, ya que la historia, autobiográfica y adolescente, da cierta importancia al contexto musical de principios de los noventa. Porcellino desnuda su edad del pavo de manera menos fría que Jeffrey Brown, aunque la cercanía entre ambos autores está ahí, también por grafismo, por ese dibujo aparentemente minimalista (pero narrativamente trabajado). La línea de Porcellino es pulcra en su estilo monigote, y me gusta. También lo que explica, y que se aclara mucho con el epílogo bigráfico escrito por el propio autor, un tipo emocionalmente inestable y depresivo, por lo que su edad del pavo resulta traumática. Y así lo narra. Recomendable.

Apocalipsis Friki de Peter Bagge (La Cúpula)



Peter Bagge
es de lectura obligatoria, que vaya eso por delante. Pero si además se acerca a un subgénero imprescindible como es el del apocalipsis de la civilización occidental, entiendan que mi entusiasmo supera los límites de la razón. Corea del Norte bombardea Seattle y pilla a un par de nerds de excursión por la montaña, a partir de aquí se inicia una aventura de supervivencia como mandan los cánones, pero es que además, a la violencia implícita en el subgénero (ya saben, el hombre como bestia) hay que añadir el cinismo y la mala leche que caracterizan a Bagge. El resultado es, a mi juicio, demoledor. Bagge se acerca al tono oscuro que dominaba las últimas entregas regulares de Odio… Bueno, no sé para qué me enrrollo, la ecuación es sencilla: alguien que titulóo a su obra maestra como Odio hace un tebeo sobre el holocausto nuclear y el instinto de supervivencia del urbanita medio. Muy recomendable.

Zombiosis de Bayarri y Llassans (Glénat)



Lo Zombi, en su vertiente moderna, es una derivación del subgénero apocalíptico, eso es de cajón. Zombiosis, obra finalista de un concurso del Carnet Jove, es una muy simpática aproximación de corte totalmente amateur, con un grafismo poco profesional, entre el manga y la caricatura dibujada en clase; pero seguramente sus virtudes están ahí: en la inmediatez y amor con la que aborda el subgénero, en cómo utiliza sus constantes con el debido rigor de derribo. Además, sitúa la acción en el Pirineo aragonés, con lo que la función nos depara presencias tan notables como la del anciano baturro gruñón o la guardia civil de gatillo fácil. A eso podemos añadir el detalle trilingüista de los personajes: algunos hablan castellano, otros catalán y alguno en francés. Bastante divertido.

El Bruto de Eric Powell (Norma)
Y de zombi a zombi, aunque el tratamiento del muerto viviente en la obra de Eric Powell es, cuanto menos, curiosa. Lo cierto es que la lectura, hace meses, de la primera entrega me descolocó lo suficiente para no disfrutar de ella. Tras ese irregular número cero la serie da un salto de calidad bastante notable, así que el atracón (del tirón) que me he pegado con los números 2 a 5 ha resultado bastante provechoso. Los zombis de Powell, además de muertos vivientes, son una banda mafiosa que asola los bajos barrios portuarios en los que habita El Bruto que le da título, un héroe popular y de puño fácil con aspecto de estibador portuario. Lo curioso es que a partir de esa premisa Powell construye historias de todo tipo, algunas realmente notables, conformando un universo muy original y personal que se beneficia, encima, de un dibujo realmente bello y espectacular, con ecos que van de la EC a Eisner, de Kirby a Chuck Jones. Me alegra su éxito, al ser, en el fondo, una propuesta arriesgado y loca, que tan pronto acude al humor más burro como a la poesía implícita en todo monstruo. El diseño steam punk del robot del Dr. Aleación, el maravilloso número homenaje a las batallas de monstruos gigantes (imprescindible para fans del gigantismo kirbyano y/o godzillesco), los flashbacks del pasado en tono sepia, la abundancia de tentáculos lovecraftianos, la historia del devorador de muertos, la divertida parodia de Los Pájaros en la historia de la invasión de bebés zombis. El Bruto reúne muchas cosas buenas en un tebeo que es una inigualable amalgama de ideas. Muy Recomendable.

Midnighter de Garth Ennis (Norma)
Era de esperar que Midnighter, violento émulo leather-gay de Batman y miembro de un supergrupo clave para el devenir inmediato del género como es Authority, acabara teniendo colección propia. Y que un guionista especialmente burro, y por el que siento gran debilidad, como es Garth Ennis tomara las riendas era, a priori, un punto a favor. Y más acompañado de Chris Sprouse. Leído los dos primeros volumenes editados por Norma, me asaltan las dudas. El primero es una lectura correcta, un arco argumental de cuatro números sobre viajes temporales que tienen el objetivo de asesinar a Hitler antes de que se convierta en el icono del mal. Un buen material que Ennis utiliza siguiendo su tónica habitual. La segunda entrega, pero, es decepcionante. Cuatro historias autoconclusivas, firmadas por autores variopintos, algunos de mi gusto (Ennis, Fabry, Vaughnan, Stelfreeze), pero a remolque descaradamente alimenticio y sin demasiadas ideas de hacia donde tirar. El primero se puede leer, el segundo decepciona.

Nota: esta entrada es una variación del guión para el Cabaret Elèctric emitido el pasado 20 de mayo y cuyo mp3 se puede descargar aquí.