16.9.09

MIERDA, HE MIRADO ATRÁS (III)

Voy veloz con el repaso a las entradas publicadas en este blog en fecha 16 de septiembre a lo largo de los cinco años que lleva abierto. Lo primero es ver que hace cinco años, en el 2004, no actualicé. Alguna cosa lo impediría. A saber.

En el 2005, además de dos entradas de la letra E del Simpsonario, publiqué una de las entradas más célebres: la historia de El Sanglas, perteneciente a la serie Vidas Ajenas, que nació por casualidad, fue un éxito y mi deseo por mantener el nivel ha acabado por ralentizarla demasiado. ¿Cuándo apareció la última? Ni lo sé, pero algún día volverán. Respecto a El Sanglas en sí, podemos decir que incluye una especie de huevo de pascua o guiño secreto que algunos sabrán reconocer.

En el 2006 hubo dos actualizaciones. Una correspondiente a la serie de enajenaciones que desafiaron al mundo, que no recordaba que tuviera ya más de tres años. La frase procede del Predicador de Ennis y, viéndola ahora, no me resulta de las más contundentes (bueno, lo de “así suena la historia” es bello). Como curiosidad, el guionista recuperó el Rifle Lee-Enfield y le dedicó una historieta al completo, 303 creo recordar que se llamó. La otra entrada de ese día es una reseña de la peli de sci-fi cincuentera de la AIP The invasion of the saucer men.

En el 2007 se me fue la bola y actualicé 4 veces. Una especie de furor posteador que sufro a menudo y que casi nunca puedo saciar. Puse unos deliciosos tutubos retrofuturistas que nos mostraban cómo sería la casa del futuro; una maravillosa Batman Dance cuyo tutubo ya no está disponible (si alguien quiere buscar si existe un nuevo enlace lo agradeceremos todos porque era muy bello de ver); una fantástica historieta muda de Steve Ditko con la serie bé monstruil y la sala de cine como protagonistas; y el primer post dedicado a la historia del Festival de Sitges, en concreto su año cero, 1967, con la Primera (y única) Semana de Cine, Foto y Audiovisión, que sirvió de base para el nacimiento del certamen el año siguiente. Menudos cuatro posteos, hoy los espaciaría en cuatro días, por lo menos.

El año pasado me limité a anunciar los contenidos de mi colaboración radiofónica sobre cómics. Todo decae en esta vida.