13.7.14

PRESENCIA HUMANA EN EL GÓTICO DE SUBURBIA



Los amigos de Aristas Martínez, editores de mi ensayo Black Super Power, andan entregados a Presencia Humana Magazine, publicación trimestral que se define como revista de creación extraña. Bellamente editada, el tercer número salió a la venta hace apenas un mes con una fabulosa ilustración de portada firmada por Marta Bielsa, cuya obra no conocía y supone un gran descubrimiento. La entrega está dedicada a la editorial Salto de página e incluye relatos de Jon Bilbao, Matías Candeira, Luís Manuel Ruiz, F.G. Haghenbeck, Juan Carlos Márquez y Emilio Bueso. Me gusta mucho lo poco que le he leído a Bueso, así que he marcado entre mis prioridades hacerme con Extraños eones, antología de cuentos que le acaba de publicar Valdemar, y con la novela Esta noche arderá el cielo tras la efusiva recomendación de Antonio Torrubia de Gigamesh.



El tercer número se completa con las secciones habituales: un cómic de Ed (en el anterior era de Ana Galvañ, así que por ahí muestran un gusto exquisito) y un estupendo apartado de ensayos: Servando Rocha escribe sobre el poeta William Butler Yeats; Ángel Sucasas de Le Park de Bruce Bégout y Víctor Nubla de las performances de la organización Survival Reseach Laboratories. Junto a estos tres titanes mi presencia desluce un poco, pero bueno, ahí estoy desde este tercer número y ahí seguiré hasta que los responsables digan basta.


Mi aportación se cobijará bajo el título general de Gótico de Suburbia y se pretende una serie de artículos dedicados a dar una personal visión de algunos caminos abiertos por la fantasía, la ciencia-ficción, el terror o una variedad de híbridos extraños o inclasificables. Identificar miedos contemporáneos y rastrear precedentes en el pasado. En un principio Gótico de Suburbia iba a ser sólo mi primer artículo para Presencia Humana, pero cuando andaba apuntando su estructura me di cuenta que me iba a salir un ensayo que ocuparía toda la revista, así que decidí dejarme llevar por la ambición y extenderme todo lo necesario en sucesivas entregas. En esta primera entrega, Conjuros audiovisuales para abrir las puertas del infierno parto y amplío generosamente lo que escribí aquí mismo sobre Argento, Fulci, Inferno y El Más Allá: cine de terror abstracto en el que libros malditos abren portales al horror puro y malsano. Ahora mismo estoy dando acabado a la segunda, A través de un cristal oscuro: ficción de género, autobiografía y contracultura, donde a partiendo de El martillo cósmico de Robert Anton Wilson planteo un paralelismo imposible entre La transmigración de Timothy Archer de Philip K. Dick y Nuestra Señora de las Tinieblas de Fritz Lieber. En septiembre en sus manos, y ojo, que esto no ha hecho más que comenzar y estoy disfrutando con la lista de textos futuros.

 Por cierto, Aristas Martínez anda de campaña de oferta, así que más fácil no puede estar la cosa.

Fredric Brown y señora.