30.9.08

THIS IS THE END

estatut

El Fin. La Crisis. El sistema financiero que sustenta la Sociedad Borderline de la era Bush II se hunde. Como en anteriores ocasiones, acudo a la maravillosa portada de la revista Future, que de tan símbólica sirve para todo, una esponja a gusto de cualquier ideología, estatutos de autonomía o planes públicos para salvar al capitalismo, a cargo del contribuyente, de su instinto de Tánatos. La amenaza robótica irrumpe en el Congreso y se desata el pánico. Son tiempos en los que no hay que perder de vista la subcultura de derribo. Recuerden que la aparición de Lo Zombi en la cultura pOp, en su vertiente haitiana, está ligada al Crack bursátil de 1929 y la Gran Depresión. Y la subcultura de derribo todo lo repite, mejora, matiza o varía. La sinfonía del caos es monolítica. Estén atentos.

imagination feb 1958

27.9.08

LA SOCIEDAD DEL ESPECTÁCULO - MASS MEDIA HOLOCAUST (II)



Ballets catódicos, zombis atómicos, samplers imposibles, Berlusconi de fondo. Todo en uno gracias a este fantabuloso tutubo suministrado por Bertrand Russell y su conjunto tropical. Y una reflexión de propina para que mediten sobre subcultura de derribo mientras lo contemplan: ¿Es casual que los cámaras de televisión vistan batas blancas?

25.9.08

LA MANO QUE APRIETA

La Mano Que Aprieta

En ADN.es han publicado la clasificación parcial de los premios de Bitacoras Puntocom y me he descubierto, de momento, en quinto lugar de la categoria de Mejor Blog Cultural. Muchas gracias, son ustedes maravillosos, pero no se me despisten. Las votaciones finalizan el próximo 10 de noviembre y, de hecho, el premio saldrá de entre los tres primeros, así que por favor, les imploro, les ruego que hagan un esfuerzo. Les prometo que si consiguen colocarme entre los tres primeros publicaré íntegro por aquí Black Super Power, el megaestudio sobre el (Super) Héroe Negro en la Cultura PoP de Derribo que apareció en Mondo Brutto hace un par de años y que tuvo que ser dividido en dos partes dada su extensión. Así que por favor.


Y de paso dénle un achuchón a las Reflexiones de Repronto. Sé que es triste irrumpir así en una semana en la que casi no actualizo. Ya les avisé que es cosa temporal. El proyecto que se come mi tiempo es este (algo que me llena de orgullo) y la fecha de entrega se solapará con el inicio del Festival de Sitges. Así que es posible que este año las habituales y titánicas crónicas sitgetanas del Señor Ausente (¡en su quinto año!) lleguen con cierto retraso, al mismo tiempo que me veo obligado a interrumpir la serie dedicada a la historia del Certamen. Por cierto los carteles que ilustran esta entrada pertenecen al fastuoso serial de 1936 The Amazing Exploits of the Clutching Hand excepto el último, que es una chatarrería Mad Mex de 1966 también conocida como Los Endemoniados del ring.

The Clutching Hand

la mano que aprieta 1966

19.9.08

LA ENAJENACIÓN QUE DESAFIÓ AL MUNDO (LXVIII)

"Empalaré a Bush si soy elegido presidente"
Jonathon Sharkey, candidato a la presidencia de los EEUU por el Partido de los Vampiros, las Brujas y los Paganos. En su programa electoral destaca también la reforma destinada a resolver los problemas de la masificación del sistema penitenciario: empalar a terroristas, violadores y traficantes de droga en los jardines del Capitolio. Bella imagen de derribo, pardiez. El Mundo publicó ayer un artículo sobre el personaje, que les dejo para su disfrute por gentileza de Lord Sark; y esta su entrada en la wikipedia, por si quieren... eu... profundizar.



17.9.08

EDUCAR CON ATÓMICA: DIVERTIDO, FÁCIL Y EXCITANTE

atomic energy lab

Atomic Energy Lab, maravilloso pack juguetil visto por Raúl Sensato aquí. Los Hijos del Átomo podían jugar con contadores Geiger, electroscopios, barritas de uranio, partículas alpha, beta y gamma o con las fluorescencias radioactivas, permitiendo más de 150 experimentos diferentes. También llevaba un tebeo, claro. Se puso a la venta en 1951 y fue retirado al siguiente dada la peligrosidad el isótopo U-238 al que se exponían los infantes. Los incendios y quemaduras domésticas provocadas por el Quimicefa del BabyBoom ibérico eran minucias comparadas con la fascinación paranoica de la feliz Atómica. Un Hongo En Casa.

LAS LÁGRIMAS DEL DOCTOR MUERTE

Dr_muerte_11s_WEB


Estrellita Mutante recuperaba el tema en los comentarios de la entrada de ayer, y yo no puedo más que reciclar la imagen de un viejo post, porque despues de cuatro años no está mal el reciclaje. Ahí le tienen, el Dr. Muerte, sátrapa de los Balcanes y tipo chungo donde los haya, soltando unas lagrimillas por el 11-S como si de un fan de Kiarostami se tratase. De todas formas, no está de más recordar su carácter de juramentado contra el terrorismo, aunque eso suponga pasarse a la ONU por el forro de la capa. La imagen de abajo, también reciclada y localizada en su día por Miusicpitusi, lo deja claro. Lo que llama mi atención es que el orden cronológico de las viñetas es inverso al orden de la realidad, y aún así le encuentro más lógica interna al del universo de ficción. La realidad, ya saben, tienen estas cosas.

nuevo orden

16.9.08

VISIONES POP DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL

Authority_towers_WEB

Esta noche, en el Cabaret Elèctric, a eso de las 22:25, hablaremos del post 11-S en la historieta, con ramificaciones hacia el Nuevo Orden Mundial y la interpretación de la realidad política a través de todo tipo de tebeos. Hace ya un tiempo se trato el tema del 11-S en los comics (reconvertido en entrada ausente) pero hoy la perspectiva va más allá, al post 11-S mentado (tan evidente en el cine de entretenimiento, por ejemplo). Y contaremos con un invitado de postín: Pablo Muñoz, aka Alvy Singer.

15.9.08

EL SUICIDIO COMO UNA ESPECIE DE REGALO

"Todos nos morimos por entregar nuestras vidas quizá a Dios o a Satán, a la política o a la gramática, a la topología o a la filatelia; lo que sea es secundario para esta voluntad de entregarse de forma total".
David Foster Wallace, escritor brillante que al final se hizo una especie de regalo.

La noticia que trascendió ayer fue ciertamente un palo. El escritor David Foster Wallace se había ahorcado. Fue un palo porque era brillante, era pOp y era imprescindible; porque me gustaba mucho y porque era algo que yo no esperaba en absoluto, tomando así la forma de lo inexplicable, que es cosa que siempre perturba. Y porque además tengo muy reciente la lectura de Hablemos de Langostas, cuya edición de bolsillo acompañó mis últimos días de vacaciones y sobre la que hoy, precisamente hoy, quería escribir alguna cosa rapidita. Vayamos, pues, por partes.

Foster Wallace me gustaba mucho. Tengo casi todos sus libros editados por aquí, aunque algunos pendientes de leer (no sólo por mi falta de tiempo, también porque no me gusta repetir universos de seguido si puedo evitarlo y espacio mucho a los autores). Se le considera discípulo aventajado de Pynchon, pero ahí debo callar dado que no he leído a este último. De hecho, la vertiente del Foster Wallace como autor de ficción es un debe por mi parte, dado que se limita a Entrevistas Breves con Hombres Repulsivos (que en muchas de sus páginas toma forma de no ficción); y La Broma Infinita, tremendo mamotreto de más de mil páginas, embellece mis estanterías desde que se publicó, con las páginas sin abrir por el vértigo que me produce. Ahora ya sé qué leeré el próximo verano.


Foster Wallace me arrebataba como escritor de no ficción, veía en él el ardor del Nuevo Periodismo. La lectura de Algo Supuestamente Divertido que Nunca Volvería a Hacer fue tan gozosa como lo fueron mis primeros acercamientos a los reportajes de Tom Wolfe o Hunter S. Thompson hace ya más de dos décadas. Sus textos sobre Lynch en el rodaje de Carretera Perdida (fragmento), sobre su experiencia en un crucero de vacaciones (maravillosa descripción del turista americano que daba nombre a la antología) o su visita a un feria de la America Profunda (fragmento) arrancaron risas y admiración por igual, y de paso nos regalaba un ensayo básico sobre la televisión (E unibus plural) como principal vehículo de cohesión social entre narradores y espectadores, en un ejercicio de autoengaño voyeur del escriba practicado en el marco de una sociedad adicta al espectáculo.


Decía que para mí el impacto de la noticia se magnificaba por lo inesperado. Ahora leo en el obiturario de El País que hace años se sabía de sus pulsiones suicidas. Yo no tenía ni idea. De hecho, ahora que lo pienso nada me había llevado a interesarme por su vida privada, quizás porque su figura acaba apareciendo en sus reportajes, porque hablara de lo que hablara acababa por estar presente y uno veía colmado así el interés por su persona. Fue ayer cuando contemplé su aspecto por primera vez: melenas grunge para alguien a quien yo había idealizado (del todo erróneamente) como una especie de dandi elitista y algo pijo. La culpa de tamaño desatino por mi parte venía seguramente de su desbordante pasión por el tenis, que había practicado casi profesionalmente en su juventud. No me encajaba en los parámetros de escritor atormentado y suicida porque sus reportajes a menudo rebosaban de humor, cinismo e ironía y me arrancaban carcajadas, y yo siempre he considerado todo eso, especialmente el humor, como un arma definitiva y poderosa contra los males del mundo y del alma. Vale. También los cómicos se suicidan, pero déjenme con la ilusión.


Ahora que hecho la vista atrás me doy cuenta que su estilo alambicado, que tomaba forma física en su gusto por los pies de página constantes (en un infinito hipertexto estilístico), que detalles de la personalidad que emanaban de esa presencia (hoy ya fantasmal) en los reportajes, eran muestras de que Foster Wallace era pura obsesión. Y también recuerdo que Entrevistas Breves a Hombres Repulsivos era una lectura dura, áspera y desesperada sobre el ser humano y sus rincones oscuros (y que incluía un breve cuento cuyo título he copiado para el de este obituario). O que el hecho de que su última antología publicada en España, como siempre muy bien traducida por Javier Calvo, incluyera algo tan sibilinamente destructivo como un artículo sobre la ética de cocer vivas a las langostas que tenía como primer destino una revista gastronómica de cualité.


Leí hace pocas unas semanas Hablando de Langostas y, además de su crónica de los premios de la industria del porno norteamericana, del éxito de las tertulias radiofónicas neocones o de su reveladora e indispensable visión de la campaña de McCain en las primarias republicanas de hace 8 años (y que muestra que el McCain actual es otro, un candidato domesticado), me sorprendía especialmente como me despertaba tamaño interés con textos dedicados a la obsesión (de nuevo ahí y yo sin enterarme) extrema por la lengua inglesa, el humor en Kafka o la reseña de una biografía (obsesiva, ai) sobre Dostoievski. Me sorprendía que me agarrara y encadenara a sus libros con temas así. En fin, que es por cosas como esa que lo voy a echar de menos: no habrá más reportajes y ensayos de Wallace, y algún día me quedaré sin su ficción, toda esa que anda por casa en las pilas de lo pendiente. Es evidente que mi perspectiva será ya diferente, carente de toda inocencia.


Otros obituarios de interés:
Alvy Singer
El Emperador de los Helados
Doña Sara Ingram (a quien he robado alguna imagen)
Hasta en ADLO! le lloran.
En Guerra eterna se explica bien y breve la genialidad de su texto sobre McCain

Nota: la cita del inicio está sacada de esta reseña de La Broma Infinita.

12.9.08

DEL RETROFUTURISMO AL APOCALIPSIS

expo chicago 1933 02


Obsevando con deleite los maravillosos carteles de la Exposición Universal de Chicago de 1933 (hay un par más abajo) pienso en como durante muchas décadas (¡decenas!) las "expos", nacidas para mostrar el futuro, fomentaban y dejaban libre el sentido de la maravilla. El futuro que veían sus visitantes era el retrofuturo, un mundo soñado donde orden y estética eran claves para el bienestar. Ese poder de evocación perduró mucho, aunque no sé cuando acabó. En los Century Boys de Urusawa, por ejemplo, la fascinación de unos niños ante la Expo de Osaka de 1970 (abajo su Torre del Sol) forma parte de la educación pop que, en el manga, acabará llevando a uno de ellos a dar forma a sus fantasías infantiles de destrucción mundial. Enlaza con la idea del título del post, del retrofuturismo al apocalipsis, la fascinación por el futuro soñado lleva a crear un apocalipsis que tienen aspectos ciertamente cutres: los robots gigantes no son una pieza de ingeniería superlativa sino una cochambre steampunk. Consulto con Raúl Minchinela si es acertado escribir que las Expos han seguido el mismo camino que la ciencia ficción: retrufuturo, ciencia hard y, finalmente, realismo ballardiano. Su respuesta es aún mejor que mi reflexión: la Expo de Zaragoza es la primera que no trata sobre un futuro mejor sino sobre el Apocalipsis. Ya no hay tecnología del futuro sino medidas para retrasar el fin del mundo (que toma forma de cambio climático). Yo acabo la conversación apuntando que, quizá, el elemento ballardiano esté en que los visitantes recorren la muestra degustando comidas exóticas.


expo chicago 1933

expo chicago 1933 03

11.9.08

MERIENDAS DE EGOS

Stretch Monster


Con el fin del verano, ya están aquí las competiciones entre blogs para ver quien la tiene más gorda. Yo siempre me he apuntado a estas movidas y me lo he pasado bien asistiendo a lamentables espectáculos que a veces tienen lugar. La Burroesfera, Nichoesfera, blogocosa o como diablos quieran llamarla se alimenta de ego. El ego es la gasolina de los blogs y este rincón ausente no es una excepción. Cuando hace unos días festejaba el cuarto aniversario y el inicio del quinto Reich ausente les decía que aquí me divierto y aprendo mucho, y es cierto, pero también debo reconocer que el hecho de que ustedes proclamen públicamente que soy el que la tiene más gorda, que tal entrada es la rehostia, que esto está de puta madre y demás elogios a mi labor hacen que la máquina funcione más engrasadita.

En Bitacoras.com acaba de dar inicio un concurso de blogs (organizado conjuntamente con adn.es.). Se puede votar ya (y hasta el 7 de noviembre) y yo no puedo más que pedir e implorar con la modestia que me caracteriza que le den al botón de aquí abajo (también en la barra de la izquierda) y propongan el Blog Ausente como Mejor Blog Cultural, y ya de paso repitan la operación con Reflexiones de Repronto com Mejor Videoblog. A partir de ahí continuen con el montón de Blogs Amigos de esta casa según su criterio. Creo bueno que ustedes se manifiesten para mostrar que exite una burroesfera más allá de la burroesfera (y no necesariamente votándome a mí, claro). Dicho esto, click en la imagen:



Al mismo tiempo, el gratuito 20 Minutos (que se está ganando la consideración de mítico por su tratamiento exploit de la información) también convoca sus famosos premios 20 Blogs, que el año pasado hicieron las delicias de todos aquellos que disfrutan contemplando como la lucha de egos entre blogueros no tiene piedad y es capaz de todo. Dudo que se repita la proeza del año pasado, en la que fui uno de los tres finalistas a mejor blog de cultura y tendencias según el jurado, pero comprenderán que me quedó ahí la espinita. De momento el concurso está en fase de registro de blogs, y sólo los blogs participantes podrán expresar su voto. Advertidos quedan.

10.9.08

FANTASÍAS ERÓTICAS DE LA SOCIALDEMOCRACIA

"Me llamas fascista como si eso fuera un insulto, pero la gente adora a los fascistas. ¿Has conocido a alguna mujer que fantaseara con ser atada y violada por un socialdemócrata?"
The Future, el supervillano nazi que controla Europa en Wanted (el tebeo).

9.9.08

REGRESO AL PLANETA DE LOS MONOS

Regreso al Planeta de los Simios

El fin de las vacaciones ausentes y el regreso a la normalidad han caído sobre mí con una inusitada violencia. Desde el viernes vuelvo a estar instalado en la gris oficina donde transito durante 40 horas semanales, y a la que me debo básicamente por la necesidad de garbanzos y techo de la familia ausente. Hoy se reanuda mi participación radiofónica (hablaremos de blockbusters comiqueros). Estaba más o menos preparado para sumergirme en la rutina, sabedor de que mi tiempo de ocio se recorta de manera considerable, pero un proyecto tan ilusionante como titánico ha irrumpido abruptamente. Un proyecto que me llena de gozo y alegría y del que no tardarán en tener noticias, pero que tiene unos plazos tan imposibles y pide a gritos tanto mimo que este Blog Ausente se está viendo afectado, y más cuando durante los dos últimos meses casi no he faltado a la cita diaria (incluyendo el tipo de textos que me gustaría publicar más a menudo). Vamos, que les tengo a ustedes mal acostumbrados. Durante la spróximas tres semanas mis actualizaciones serán pocas y, presumiblemente, breves, y mira que me guardaba cosas en la recamara. Todo llegara.

oficina ausente
El Señor Ausente, quinto por la izquierda, en su lugar de trabajo habitual.

3.9.08

LA ARMADA AUSENTE OS NECESITA

Mercedes-Benz Reich



El próximo martes regresa a las ondas la sección sobre còmics semanal que realizo para el Cabaret Elèctric de IcatFM. Se ha estirado un poco su duración (de 22:25 a 22:50) y una de las intenciones es que cada semana nos visite en el estudio cualquier persona relacionada con los cómics. Necesito dibujantes, guionistas, profesionales, amateurs, fanzineros, blogueros... pero, especialmente, lectores. Gente que quiera o le apetezca acompañarme a la emisora, hablar un rato de sus gustos o proyectos y estar presente durante los 25 minutos que dura la sección (y aportar lo que se desee sobre el resto de contenidos de ese día). Obviamente, el marco geográfico impone la evidente frontera de Barcelona ciudad y alrededores. Por favor, mandádme un correo a ausente66(arroba)gmail.com.; no sólo aficionados, también los vinculados de manera profesional o amateur más o menos pública (blogueros, fanzineros: os necesito). Bueno, a algunos ya los voy a localizar yo personalmente, pero muchos pueden escapárseme y por ello necesito que levanteis la mano. Muchísimas gracias.

2.9.08

TUTUBOS AUSENTES: LA MÁQUINA DEL TIEMPO



El fragmento procede de Y Así la armaron los 3 superhombres en el Oeste (para mayor información, visiten la guía visual de la saga de los 3 Supermen). Les avanzo que el audio ha quedado un pelín desincronizado, pero no es algo que invalide el tutubo. El viaje temporal es un clásico scifi que ha permitido jugar con grandes paradojas y estupendos (o no) requiebros argumentales. En el pop de derribo la máquina del tiempo tiene una función más básica y primordial: por si sóla supone infinitos argumentos. Es la excusa perfecta. Si hay una máquina del tiempo, por cutre que sea, podemos situar a los personajes en cualquier contexto y acudir a los tópicos de cualquier género. Energía barata para la máquina. En el subproducto de donde procede el fragmento permite enviar a los 3 Supermen al Oeste, como bien indica el título. Aún así, no veran a los 3 eurohéroes en el tutubo, sino a los científicos inventores del artilugio. Actoralmente demuestran la clásica estridencia de la comedia mediterránea, pero prefiero centrar nuestra atención en dos aspectos:

1 - La mínima expresión tecnológica. Cosa propia (casi por definición) de la serie zeta. El Dr. Repronto lo explicaba muy bien aquí. Cuatro tuercas y un mínimo trabajo manual permite recrear uno de los más soñados artilugios scifi.

2 - El uso de materiales fílmicos de desecho. Si se fijan, el viaje en el tiempo consiste en: fragmentos documentales de volcanes, escenas (seguramente robadas) de una película de Gamera y escenas del peplum Los Últimos días de Pompeya (la versión italiana de 1959, con el cachas de Steve Reeves).

Pueden ustedes quedarse con que es cutre, que lo es, pero es más bonito pensar que con cuatro remedos uno puede entrener a la chiquillada, y hacerla disfrutar. Yo, al menos, me lo pasaba de puta madre cuando en el cine de mi barrio colocaban una de los 3 Supermen en el programa doble. Cultura popular. Y lo demás son tonterías.

EL CAMINO DEL M.A.L.

- ¿Hans Hunter? ¿No fue un alto jefe nazi?
- Ha sido periódicamente un nazi, un comunista, un miembro de la Mafia y es ahora uno de los más altos jefes ejecutivos de KAOS.
Cogido al vuelo y sin esfuerzo del episodio 11 de la segunda temporada (1966) de Get Smart, ese inacabable cofre lleno de tesoros.

1.9.08

EL MOTORISTA INFERNAL Y SUS COLEGAS

Cuando hace unas semanas descargaba de Datajunkie la primera aventura (de las dos que tuvo) de Hell-Rider, no esperaba encontrarme con una de las muestras más gozosas de beismo tebeíl setentero.




El impulso para bajármelo y darle un primer vistazo rápido (más importante, por no habitual, lo segundo que lo primero) era doble. Por un lado, se trataba de un tebeo de la Skywald no editado en España. La mayoría de historietas de la editorial norteamericana especializada en magazines de horror en blanco y negro aparecieron aquí en las páginas de Dossier Negro. De hecho, como dato curioso, algunas de las historietas que quedaron inéditas en origen tras un precipitado cierre editorial sí se publicaron en castellano (como es el caso del último episodio de La Saga de las Víctimas, ilustrado por un gallego a reivindicar: Suso Peña).

La Skywald, fundada por Sol Brodsky y Herschell Waldman (el nombre editorial es un acrónimo de ambos), supuso una interesante variación respecto a las coetáneas historietas de la Warren: no buscaban tanto un final de impacto sino una atmósfera propia del serial gótico, revisitado por el empeño del editor Al Hewetson. En muchos casos, las historietas de la Skywald (con cabeceras como Psycho o Nightmare como punta de lanza) tenían personaje protagonista. En los primeros años de la Warren eso era imposible: sus personajes casi nunca sobrevivían a la última viñeta.

De hecho, la mayor beneficiada por las ganas de hacer tebeos de horror diferentes fue la Marvel, que tomó como modelo a Skywald para lanzar su célebre línea de horrores semiheroicos setenteros en blanco y negro. De hecho, la culpa fue de Sol Brodsky, que abandonó su editorial para encargarse de ello en la mal llamada Casa de las Ideas, llevándose de la mano a guionistas como Gary Freidrich. Mento a Freidrich porque fue el guionista de Hell-Rider. Y llegamos así al segundo impulso que tuve para leer el tebeo recién descargado: El Motorista Fantasma, creado un año más tarde por el mismo Freidrich (en Marvel Spotlight #5, agosto de 1972). Es decir: hasta cierto punto la idea del motero de cráneo en llamas no es más que una evolución directa del efímero Hell-Rider de la Skywald, y tenía una enorme curiosidad por comprovar hasta que punto se parecían uno y otro; en realidad, las diferencias entre ambos son notables todo y compartir misma semilla: Hell-Rider resulta en comparación más contundente, explícito y adulto, detalles que en Ghost Rider se encuentran implícitos metafóricamente al ser un tebeo con satanismo aprovado por el Comic Code.


Lo que no esperaba, al hincar el diente en el contenido, era verme atrapado de inmediato por un sorprendente y agitado cóctel de rodillazos en los cojones, moteros pendencieros, traseros femeninos, flashbacks de Vietnam, drogas que te covierten en superhéroes, tráfico de heroína, chutes en primer plano, puñetazos que parten dientes, mística garrula de las dos ruedas, prostitución, lesbianismo, detalles de blaxploitation de baja intensidad, encapuchados nazis, secuaces con uniforme (disfraz) de gato, villanos con garra reráctil que evolucionan de lo perverso a lo ridículo, cantantes de soul, maltrato de mujeres, fetichismo de bota de cuero, confusiones de maletas a lo Óscar, concepto de la amistad viril como relación forjada a hostias entre machotes... Todo este repertorio, que según como se mire puede poner los pelos de punta, está tratado con la alegría y el desparpajo propios de la serie bé y el deseo primigenio de fabricar un tebeo de superhéroes para adultos fechado en agosto de 1971 (el dato temporal es importante pues revela el carácter casi seminal del tebeo) con intenciones y tratamiento muy diferentes a los que se darían una década más tarde. Ilustrado por Ross Andru y Mike Esposito, Hell-Rider supone un ejemplo de la subversión vía pop de derribo que tanto me gusta reivindicar y que me obliga, de puro gozo, a despiezar el tebeo con detalle y vestido con mi mejor traje de analista de la subcultura.

Como buen tebeo de acción trepidante, se inicia con una splash page a doble página. No la reproduzco porque viene a ser lo mismo que la portada del tebeo (que tienen al principio), pero sin jamonas ni encapuchados de fondo. De hecho, es lo mismo con una notable diferencia: la moto atraviesa una pared, entrando en una habitación, mientras sus lanzallamas pegan fuego a un par de tipos disfrazados de gatos. A partir de aquí que la cosa continúe con un par de páginas de mamporros y patadas en la boca (golpe reiterativo según pasan las páginas) no hace sino animar el asunto.

Desgraciadamente, el valeroso héroe anónimo (que dice buscar a una chica) recibe un rodillazo en los cojones que le deja fundido. Aunque ahora no lo sabemos, resulta que esta es la primera aparición de Hell-Rider en público. El hecho de que acabe recibiendo una patada en los huevos puede parecer ridículo, pero es señal de que este es un tebeo diferente.

Hell-Rider despierta prisionero, encerrado en un calabozo, así que es el momento idóneo para el clásico flashback con el origen. Verán ustedes, nuestro hombre se llama Brick Reese y era un niño de familia muy adinerada que decidió irse de casa para buscar su destino. En 1971 eso significa recorrer los EEUU en moto. En un bar de carretera conocerá a la pandilla de moteros autobautizada como The Wild Bunch. Tras liarse a hostias, forjarán una amistad viril llena de sexo y violencia.

Pero todo lo bueno se acaba. Brick es movilizado y enviado a Vietnam, donde resulta herido de gravedad.


Brick despierta en un hospital y recibe la triste noticia de que su maltrecho cuerpo no resistirá una vida normal (y menos la que llevaba).

Afortunadamente, en todo hospital militar pulp que se precie habita un mad doctor dispuesto a utilizar a los heridos como conejillos de indias.
El vínculo entre drogas y superpoderes me apasiona. La escena que se desarrolla ante nosotros es hija directa del suero del supersoldado del Capitán América. Pero esto son los 70s y nunca una viñeta había mostrado, hasta ahora, la mística junkie del pico en la vena con la consecución de poderes sobrehumanos.

Brick es ahora un machote superfuerte.


Contento con el nuevo rumbo de su vida se pilla una Harley.

Y se mete de lleno en una vida de sexo y lujuria que un buen día le lleva a una fiesta más caliente de lo habitual.
Allí descubre el voyeurismo, y oculto tras la puerta asiste a la conversación de una jamona con un encapuchado rodeado de hombres vestidos de gato.

El encapuchado busca (desesperadamente) unas botas de cuero que al parecer estuvieron en posesión de la muchacha. Por otro lado, el encapuchado es un tullido que a sustituido su mano por una garra que utiliza para asustar y maltratar a la chica. El enmascarado se llama, claro, The Claw.


Como la chica se resiste, los malos le inyectan heroína. No deja de ser curioso que páginas después de haber visto como el heroe consigue ser superhéroe vía jeringuilla, ahora veamos el lado contrario del asunto.

El héroe voyeur ve interrumpido el espectáculo con clásico mamporro en la nuca. Al despertar decide rescatar a la chica, y el primer paso es tunear la chopper con gadgets. Es entonces cuando incluye sus famosos lanzallamas, atraviesa una pared, le patean la entrepierna y le meten en el calabozo. Fin del primer acto.

Segundo acto: The Butterfly, la mariposa. Una heroina negra. Un detalle blaxploitation y black (super) power bastante primerizo. Vamos, que el tebeo está en la cresta de la ola.

Marian Michaels es una cantante de soul que triunfa en Las Vegas.

Tras la función, regresa al camerino y descubre que el encapuchado, The Claw, se ha colado en el interior y la espera.

El encapuchado sigue empeñado en localizar las botas de cuero.


La cantante, que por algo es una mujer de acción, consigue escapar, pero los malos registran la habitación y... tachán... las célebres botas aparecen en el armario.

Pero Marian Michaels no puede dejar el asunto así. Se viste de Mariposa y se lanza en persecución del helicóptero de los malos.

Se lía a hostias, humilla al villano y le birla su preciado tesoro.

Tras eso, parte en busca de sus amigos moteros, que resultan ser los viejos amigos de Brick, la pandilla Wild Bunch. Marian les hace entrega de las botas, pues considera que con ellos estarán más seguras. Fin del segundo acto.

Tercer acto. El Grupo Salvaje, cinco moteros pendencieros.

Recuerden: ellos tienen ahora las botas. Lo que no se esperan es que la garra del encapuchado malo no sólo se utiliza para arañar a las chicas, también es retráctil.

Interludio: Marian Michaels, la mariposa, tiene un rollo lésbico. Así de entrada, en un primer momento, puede parecer un interludio gratuito. No se engañen: en 1971 el sexo lésbico interracial es de todo menos gratuito. De hecho, se trata probablemente de la primera escena de este tipo colada en un tebeo superheroico.

Volvemos a los moteros, que se lanzan en persecución del encapuchado para recuperar las botas.

Páginas y páginas de hostias. La acción se desdobla: una parte de los moteros recupera las botas de la discordia. La otra cae presa de los hombres gato, que entonan ¡Hail America!. Sí: el encapuchado es un líder nazi.

Tercer y último acto. Hellrider escapa (creo, a estas alturas no recuerdo cómo) e irrumpe en la habitación a lo burro (le gusta entrar así, qué le vamos a hacer) y se enfrenta a los hombres gato. Al fondo, una imagen clásica del pop de derribo: la chica encadenada.

Chica encadenada a la que quieren inyectar droga. Nuestro héroe lo impide.

Mientras tanto, los moteros que han huido se encuentran con "Mariposa" Marian y su rollo bollo. Y por fin descubrimos el secreto de las botas: heroina pura.

Añadan mogollón de páginas de hostias y persecusiones, que ya me estoy cansando y el tebeo está en descarga directa, qué coño. En las últimas viñetas Hellrider irrumpe por la ventana (sí, es una tradición), le parte la espina dorsal al encapuchado con la rueda y descubre un nuevo gadget de su máquina motera: los reverse rockets para el frenado instantáneo.

En definitiva: un tebeo gozoso cuya lectura me ha hecho feliz.