7.6.05

simpsonario (CCV)

Doblaje

Un problema de cómo trasladar al español un diálogo viene marcado por la foné, es decir, del conjunto formado por la pronunciación, el tono, las inflexiones dialectales o de estatus social. El resultado del doblaje español es muy satisfactorio gracias al trabajo de un gran equipo de actores de doblaje, aunque siempre es imposible realizar un doblaje perfecto debido a las diferencias estructurales de lenguaje entre el inglés y el español. Cómo, sino, se podría doblar el acento escocés del jardinero Willie, por ejemplo. En la versión española se opta por adaptar de manera creativa la foné de cada personaje, siendo fiel a las características de éste. Los únicos personajes con acento territorial son el doctor Nick Riviera (argentino) y el Abejorro (mexicano), pero es que estos son así en la versión original en inglés. Quizás el único fallo del doblaje español de los Simpson, en su conjunto, es que el nombre de determinados personajes u objetos muy secundarios no ha sido el mismo en el tiempo, pudiendo producir alguna confusión. Así, por ejemplo, el Pequeño ayudante de Santa Claus (el perro de los Simpson) en algunos episodios de las primeras temporadas también recibe el nombre de Aprendiz de Santa Claus; o la muñeca Malibú Stacy, a la que también se han referido a veces como Baby Malibu. Eso sí, siempre se ha de tener en cuenta que todo doblaje, por muy bien y neutro que se haga, supone una traición al original.

absencito va a ser cantante



Y más concretamente, un crooner de esos imponentes, con clase y estilo, respaldado por una orquesta de esas que quitan el hipo. Ya saben que este blog ausente de vez en cuando se dedica a jugar con las extrañas coincidencias que se producen entre aniversarios. Pues resulta que el día del cumpleaños de absencito eslo también de tipos de voz envidiable del tamaño de Tom Jones o Dean Martin. Habremos de cuidar las cuerdas vocales del Orgullo de la Mansión Ausente.

EL ORGULLO DE LA MANSIÓN AUSENTE



Hace exactamente un año teníamos hora para provocar el parto de absencito a las nueve de la mañana. A las dos y media de la mañana me despertó doña absenta. “Que viene absencito”. Como no tengo carnet de conducir llamamos a don Spaulding a la sazón inminente tío primerizo. El viaje al hospital fue propio de esas películas del desarrollismo español y sólo faltaba Manolo Morán haciendo de Guardia Urbano. La verdad es que el conductor y su esposa estaban mucho más nerviosos que doña absenta y yo mismo. La cosa fue veloz. Entrábamos en la sala de partos a las cuatro y, plis plás, salíamos a las cinco. La Mansión Ausente dejaba de ser habitada por dos personas: ya éramos tres.



Ha sido un año intenso y divertido. absencito es un primor. Un crío muy largo, altísimo para su edad según la pediatra. Con cuatro dientes, los de arriba separados como los de su padre ausente. Gatea veloz y camina tambaleante apoyándose, aún, en la pared. Le encanta tirar al suelo las cintas de video mientras mira desafiante y dice que no moviendo la cabeza. Sabe que no puede hacerlo pero lo hace, el cabroncete. También desea con todas sus fuerzas agarrar el mando de la televisión y demás aparatos reproductores y enseñarlo a sus progenitores al grito de “caca”, uno de los casi veinte monosilábicos con significado que es capaz de decir.



Pues sí, absencito cumple un año y este Bog Ausente no puede dejar de celebrarlo (al fin y al cabo hemos celebrado cumpleaños tan dispersos como los de Dennis Hopper o William Castle) con unas cuantas instantáneas recientes: un primer plano de absencito avanzado hacia la cámara digital, absencito feliz comiéndo un trozo de ese “pa” que tanto le gusta y reclama y absencito en la piscina de la Casa de la Costa Ausente, lugar en el que estos días disfruta de unas merecidas vacaciones y al que me trasladaré nada más acabar mi jornada laboral para hacerle entrega del regalo de cumpleaños, ni más ni menos que este espectacular peluche de 50 centímetros de altura. Absencito pide a gritos un Godzilla mucho más tierno al que seguir derrotando diáriamente. (Y ahora podría, de nuevo, pedirles el voto para el concurso, pero no pienso hacerlo: este post es de absencito)

Simpsonario (CCIV)

Dobladores

El equipo español original de dobladores de los Simpson estaba formado por 22 personas, siendo los principales: Carlos Revilla (Homer), Margarita de Francia (Marge, Patti, Selma), Sara Vivas (Bart), Isacha Mengibar (Lisa), Eva Díez (Milhouse), Juan Perucho (Moe, Wiggum), Carlos del Pino (Quimby, Flanders), Javier Garcia (Apu), Pedro Sempson (Burns), José Padilla (Skinner) o Ángel Egido (Abuelo Simpson, Smithers). De entre todos ellos destacaba la figura de Carlos Revilla, director del doblaje y la adaptación españolas, además de ser la persona encargada de dar voz a Homer en más de 200 episodios. Poco antes de su fallecimiento , en septiembre del año 2000, la propia Twentieth Century Fox reconoció que el doblaje español de Los Simpson es "el mejor que tiene la serie en toda Europa".

6.6.05

CON EL CADAVER COLGANDO DEL VENTILADOR



Con esa imagen se inicia, ya desde la portada, Mátame de David Lapham. A Lapham lo tengo en un pedestal desde que hace ya unos cuantos años se inició en España la publicación de Balas Perdidas. Reconozco que algún día debería releer los 22 números aparecidos (con exasperante cadencia, por cierto) porque uno se da cuenta de que el rompecabezas (cada número se sitúa en momentos cronológicos dispares y centrado en personajes que pueden ser simples extras en la siguiente entrega) ganará aún más enteros con una lectura no fraccionada. Mientras dudaba en hacerlo un día de estos La Cúpula va y saca en un único volumen la imponente novela gráfica que se abre, como digo, con un cuerpo colgando de un ventilador de techo. Balanceándose como sólo lo hacen los ahorcados.



El hermoso concepto de novela gráfica luce en Mátame con todo su esplendor. El género negro puro ha dado títulos maestros en cine y literatura. Ahora también en cómic. Nueve capítulos, 256 páginas, Murder Me Dead como título original, una lectura que absorbe cosa mala, de esas que uno empieza y los dedos quedan atrapados en el papel, aferrando el álbum hasta su desenlace unas pocas horas más tarde. Que pide a gritos la lectura de un tirón imposibilitando cualquier otra actividad.

Insisto en lo de serie negra en todo su esplendor. Steven Russell es un pianista al que el suicidio de su esposa y la animadversión de la millonaria familia de ésta empujan a los brazos de su amor de adolescencia: Tara Torres. T.T. Idénticas iniciales, como los grandes personajes de la historia del cómic. Y ahí queda atrapado el protagonista, en una telaraña de pasión ciega y retorcidas maniobras. Un pelele que impide la identificación del lector, porque éste intuye la caida libre y masoquista. Y Tara Torres. T.T. Idénticas iniciales para la que ya es una de las grandes femmes fatales de la historia del cómic.

Lapham construye sábiamente la historia. Su dibujo, a primera vista, puede parecer una cosa así como normalita. Pero léan léan. La construcción narrativa es de esas ejemplares en las que uno va pasando páginas sin esfuerzo, abducido entre viñetas con el mínimo esfuerzo lector. Personalmente me ha encantado como rompe la estructura viñetas en el último capítulo, haciéndolas más amplias, a dos por página, para mostrar un giro bastante inesperado para un lector enredado en la trama como yo lo he sido. Un álbum que no deberían dejar escapar a poco que hayan disfrutado con obras como El cartero siempre llama dos veces, Perdición o La última seducción. Phyllis Dietrichson, Wendy Kroy y Cora Smith tienen una nueva compañera de juegos. Se llama Tara Torres y más les vale a ustedes no enamorarse de su aparente fragilidad.

Simpsonario (CCIII)

Diversión

“No puedo imaginar una serie de animación sin pensar en el merchandising. No por motivos triviales. Ciertamente el dinero no me disgusta, pero para mí el merchandaising es diversión, forma parte de la experiencia” (Matt Groening).

EL BLOG AUSENTE SE PELEA



Si siguen este Blog ya me habrán leído llorar porque nunca me seleccionan en segundas fases de concursos al mejor blog. Reconozco que estéticamente es éste un blog bastante horroroso, pero me gusta así. Casi punk y sin criterios estéticos. Pese a ello, el Consejo Ausente reunido consigo mismo continúa considerando que se trata de un blog competitivo y gusta del placer lúdico del juego, aunque luego siempre pierde. Si desean ustedes romper esta tónica de Blog Loser enmarañado en el lodazal blogoesférico y bitacoril pueden apoyar su candidatura votándolo en algunas de las candidaturas del periódico gratuito 20 Minutos a las que opta. Todo voto es importante y sin duda ayudará a la mente ausente que esto escribe a seguir sumeriéndose sin flotador en la cultura pop de derribo. Una tarea ingrata y psicológicamente arriesgada que alguien debe hacer por el bien de todos ustedes. A su izquierda encontraran el iconito electoral. ¡Vóten cada día tras ese nutritivo desayuno que les ayuda a afrontar la dura sociedad borderline en que habitamos!

Simpsonario (CCII)

Distorsión

Hace años que se discute sobre las presuntas distorsiones de la familia Simpson y, en consecuencia, sobre la maldad de toda la serie. Sin embargo el problema hay que enfocarlo en otros términos porque los Simpson son una cosa extraña. No es el típico éxito ligado a la televisión. Es más, paradójicamente, la suerte de los Simpson ha venido marcada en todo el mundo justo por aquellas personas que por norma no siguen mucho la televisión. Esto era, exactamente, lo que Matt Groening quería: en los Simpson la sátira es contra las distorsiones feroces realizadas por la TV y por los mass media.

4.6.05

STEPHEN CHOW Y LA PODEROSA BOLA DE VIENTO Y FUEGO



Ayer se estrenó en salas Kung-fu Hustle, rebautizada a Kung-Fusion y, al parecer, con un pésimo doblaje. Espero que quienes la vean sepan, al menos, intuir la enorme traición. Yo ya escribí por aquí lo mucho que disfruté con ella en su versión original subtitulada. Y tengan en cuenta que Shaolin Soccer es aún mejor. Ayer noche opté por revisar el filme que me descubrió a Stephen Chow hace ya algunos años: Love on Delivery. Andaba cansado y somnoliento, pero al cuarto de hora de película ya estaba abducido, riendo en la soledad de la noche ausente, superando cualquier fatiga. En plena evasión. En punto de fuga.

Diez años separan el espectáculo visual de Kung-Fu Hustle de la primera película de Chow como director-actor. Love on Delivery es una comedia de artes marciales en la que un desgraciado mequetrefe, repartidor de sandwiches, deberá vencer su cobardía innata si quiere enamorar a la chica de sus sueños. Una chica en busca de un héroe que coquetea con profesores de Judo o Karate bastante mezquinos. La piltrafa humana que es el personaje de Chow se pondrá en manos de un sensei timador y tan acabado como él para aprender un poco de kung-fú y enfrentarse al villano de la función, un chino educado en Japón dispuesto a ridiculizar las artes marciales chinas con su karate.

En comparación con la vistosidad de Kung-Fu Hustle, Love on Delivery es una película modesta y sencilla. Y ahí está su grandeza. Porque Chow consigue lo mismo que con esa joya que es Shaolín Soccer: divertir y emocionar. Sí, lo han leído bien: emocionar. Porque lo primero es difícil pero lo segundo lo es aún más. Es una sensación, un sentimiento, el de la emoción cinematográfica, que uno siente de tarde en tarde y ayer pude notarlo de nuevo.



En esta disparatada comedia ya está todo el cine de Chow y su mensaje: el kung-fú pertenece a los marginados de la sociedad. Los personajes de Chow son siempre tipos acabados, escoria del capitalismo que se revuelcan, y nunca mejor dicho, entre desechos. Pero en su interior dormita, muy oculto, la magia de la superación. El kung-fú les hace libres. Y lo explica con sencillez, camuflado en el arquetipo del chico conoce chica, repleto de personajes secundarios apenas esbozados pero tremendamente entrañables. Hasta los villanos son entrañables. Y siempre buscando la diversión, la sonrisa y hasta la carcajada.

Las penurias del desgraciado y gafe repartidor muestran ya las carácterísiticas del cine de su autor. El tono de comedia splastick, con la acumulación de gags visuales, casi de tebeo de Bruguera. Los guiños y referencias a una cultura pop ajena a la china: Terminator, Aliens y, sobre todo, el gato Garfield y el nipón Ultraman (y tambien el Inframan de la Shaw). La película, que ya les digo que es una cosa sencilla, es tremendamente divertida, con grandes momentos como el héroe desgraciado que sólo es capaz de ser valeinte con una máscara de Gardfield y, especialmente, con un demitificador combate final, cachondo, alocado y atípico. Una pequeña joya.

3.6.05

Simpsonario (CCI)

Disney, Walt

El padre de los dibujos animados americanos, o por lo menos de un cierto estilo de interpretar el cine de animación; a él debemos el primer dibujo sonoro, Steamboat Willie (1927), protagonizado por Mickey Mouse en un pequeño barco de vapor, un cortometraje que es la inspiración de Steamboat Itchy, hipotético e histórico primer cortometraje del ratón Pica (Itchy en la versión original). Este corto aparece en el episodio Rasca y Pica: la película, que narra como ante el estreno en Springfield del primer largometraje de Rasca y Pica, Bart tiene prohibido por su padre ir al cine a ver la película debido al exceso de gamberradas del chico tanto en el colegio como en casa. No es esta la única referencia a los dibujos animados de la casa Disney: uno de sus más célebres largometrajes, 101 dálmatas, es homenajeado en Dos docenas y un galgo: Burns parodia el personaje de Cruella de Vil al raptar los cachorros del perro de los Simpson para poder confeccionar prendas de vestir con su suave pelo. El viejo sádico canta See My Vest (Sé mi traje) inspirándose en Be Our Gues (Sé nuestra invitada), canción perteneciente a otra película de Disney: La Bella y la Bestia.