11.7.13

TEBEORAMA

Sigo escribiendo a buen ritmo reseñas de cómics y publicándolas en Gencomics. Así que no está de más enlazar por aquí las últimas junto a un breve comentario de los tebeos en cuestión.


Hombre, de Jesús Ortiz y Antonio Segura (EDT)

Qué decir. Se trata de un clásico de la edad dorada de las revistas de cómic españolas. De aquellas páginas, siempre consideré Hombre una de mis series preferidas. Tocaba un género por el que tengo debilidad: la supervivencia humana post-apocalipsis, y lo hacía con unos guiones nada blandos, cargados de pesimismo y brutalidad, y unos dibujos de José Ortiz que multiplicaban esa sensación de desesperanza. EDT ha empezado a recuperar esta magistral serie con un primer volumen bastante indispensable para los aficionados al fin del mundo. Más sobre el tebeo aquí



El Fantasma de Anya, de Vera Brosgol (Norma).

No esperaba que me gustara tanto. De entrada, una novela gráfica de amable dibujo cartoon sobre una adolescente con problemas que ve como éstos empiezan a desaparecer con la ayuda de un fantasma; pero según avanza, pierde el tono de comedia juvenil para chicas para convertirse en una original y efectiva historia de fantasmas de las buenas. Más sobre el tebeo aquí.


El azul es un color cálido, de Julie Maroh (Dibbuks)

Desconocía que la película ganadora de Cannes 2013 era la adaptación de esta novela gráfica que aquí editó DIbbuks. Es una historia de amor lésbico entre una jovencita que aún duda de su sexualidad y una lesbiana que ya ha asumido su condición. Lo cierto es que es una historia llena de emoción seguramente porque antes que una historia de lesbianas (que también) es una poderso historia de amor. Más sobre el tebeo aquí.


La isla de los cien mil muertos, de Jason y Vehlmann (Astiberri)

El último Jason editado continua con ese especial humor que distingue al autor, con sus silencios, su transitar de personajes y su inigualable ritmo. También hace un uso peculiar y genial de los géneros clásicos, en esta ocasión las historias de piratas e islas del tesoro, y eso que en esta ocasión, y por primera vez, Jason se acompaña de un guionista, Vehlmann, cuyo nombre tengo apuntado desde que leí El marqués de Anaon. A mí Jason me gusta mucho y sus virtudes quedan muy claras en este estupendo tebeo. Más sobre el tebeo aquí.


Nela, de Rayco Pulido Rodriguez (Astiberri)

Impresionante. Rayco Pulido adapta Marianela de Benito Pérez Galdós y el resultado me ha dejado maravillado porque consigue algo tan difícil como trasladar el aroma clásico de Galdós mientras en lo gráfico se es absolutamente contemporáneo. Una de las novelas gráficas españolas del año, sin duda. Más sobre el tebeo aquí.

Si os interesa alguno de estos cómics, podeis adquirirlos en La Trama Cómics o también desde alguno de estos enlaces de Amazon.

 

6.7.13

LAS ENGAÑOSAS PROMOCIONES DEL CINE ARIBAU DE BARCELONA.

Si tuviera un blog como el genial Productos defectuosos de Mauro Entrialgo, ese sería el lugar donde publicar esta entrada; pero como no estoy tan diversificado, lo escribo por aquí. El tema está en que ayer me sentí engañado por una promoción de descuento del cine Aribau de Barcelona (Grupo Balañá).

El pasado viernes 28 de junio de 2013 acudí al cine Aribau con mi hijo para ver Man of Steel y al comprar la entrada me obsequiaron con el vale de descuento que les enseño aquí abajo, y en donde se lee (y traduzco del catalán): "Si vuelves antes de 15 días, tu entrada y la de tu acompañante todos los días a 6,80 EUR (en vez de los 9 EUR habituales).


Así que el viernes siguiente, 5 de julio, 7 días más tarde, decidí regresar al cine Aribau para ver Star Trek en la Oscuridad. A la hora de pagar mostré el vale de descuento.

- Lo siento, pero ese vale está caducado.
- ¿eh? Perdona, aquí pone 15 días y esto me lo disteis la semana pasada, y traigo las entradas.

La taquillera me respondió con el retintín de la sabiduría.

- Si le das la vuelta verás que pone que caduca el 4 de julio. Así que está caducada. Lo siento.

Y así era, si se observa el reverso de la promoción, arriba de todo se puede ver. Yo no lo vi, así que debo asumir mi parte de culpa por no leer la letra pequeña de la promoción. Y es curioso, porque sí me había percatado de lo que pone más abajo, eso de "es necesario entregar en taquilla este cupón junto con una entrada de Aribau multicines con fecha anterior a 15 días". En mi descargo puedo decir que con ese 15 días tan grande en el otro lado y esa referencia a una entrada no más vieja de 15 días mis ojos no buscaron una fecha de caducidad anterior. 15 días son 15 días.


Así que en aquel momento me sentí engañado. Compré las entradas porque iba con mi hijo y no era plan de convertir el incidente en un disgusto para el chaval, pero tampoco podía quedarme del todo callado, así que le dije a la taquillera.

- Bueno, espero que le hagas llegar a quién sea que esta publicidad es engañosa, porque aquí pone bien grande 15 días y luego resulta que sólo eran 5.

- No es engañosa y no pienso discutir por eso con usted.

- Vale, yo tampoco, pero agradecería que la próxima vez tuvieras el detalle de avisar que la promoción de 15 días se agota en 5.

- ¡Si hombre, aquí estoy yo para ir avisando a todo el mundo!

Me abstuve de responder que aquel día, en el pase de Superman, éramos sólo 8 personas en la sala, y que tanto trabajo no costaba (decírselo hubiera sido mezquino por mi parte). Así que entré en el cine a ver la estupenda nueva entrega de Star Trek algo cabreado y menos predispuesto a pasármelo bien. Afortunadamente la peli es estupenda, muy entretenida y merece ser gozada en sala de cine.

En resumen, creo que se trata de una promoción muy engañosa. No puede ser que te anuncien 15 días de descuento cuando no es así. Quizá sólo sea un tema de diseño de la promoción, pero la verdad, me temo que no es de esta forma como se va a solucionar la crisis de las salas de cine, con promociones engañosas que te dejan con cara de tonto y la sensación de que te han tomado el pelo. Eso es pan para hoy y hambre para mañana: ayer fui al Aribau porque tenía ese bono, pero hoy voy a llevar a los niños a ver Gru 2 a los Cinesa que tengo a 5 minutos de casa y en el Aribau van a tardar en verme el pelo.

Me sabe muy mal que pasen estas cosas, porque como hijo de una familia que tuvo salas de cine me duele verlas tan vacías. Esa era la razón por la que por costumbre iba al Aribau aunque lo tuviera a tres paradas de metro: me gustan las salas grandes y sé que mi hijo cada vez tendrá menos oportunidades de pisarlas.

5.7.13

19: EL NÚMERO DE LA MUERTE

Lo que viene a continuación puede cambiar nuestro sentido de la realidad. Bueno, tampoco nos pasemos. La bibliografía conspiranoica a mitificado al número 23 como el número paranoico por excelencia, pero su fama quizá sea inmerecida. Hoy he descubierto que el 19 es el número de la muerte. Todo comenzó cuando mi amigo, el Profesor Ernst Stavro Blofeld, envió un correo haciendo ver la fatal casualidad de dicha cifra en dos noticias de sucesos aparecidas en un mismo medio el mismo día.



Por sí sólo ya lo convertía en una macabra anécdota, pero intuía algo más, esa extraña sensación de que no podía ser casualidad, o de que la casualidad podía ser mayor, así que tras una intensa investigación de cinco minutos en Google comienzo a descubrir cosas extrañas, como que cada año, en septiembre, se estrella un aereoplano en el Nepal dejando 19 muertos.



Al descubrirlo, un escalofrío recorrió mi cuerpo, pero seguí investigando.



Ni siquiera las temperaturas escapan a la macabra regla: haga frío o calor, los muertos serán 19. También da igual si llueve mucho o hace mucho viento.


Ni siquiera en nuestro país podemos estar tranquilos. Ya sea e vacaciones de verano o en Navidad, los muertos en carretera serán 19.



Da igual el medio de transporte.




Incluso en medios de locomoción tan poco habituales como el transporte en globo.


Si las cosas explotan o se derrumban







Si la situación del país es de violencia





O si se trata de una fiesta.





Sea por lo que sea, el 19 es el número de la muerte. Quizá sea una cifra mediática, que lleva ese "Casi una veintena" como coletilla tácita. Quizá haga la noticia suficientemente grande pero no nos cause intranquilidad ni alarma o se trate de un protocolo secreto de la ONU para la cuantificación estimativa de toda tragedia. Tal vez se esconda detrás la mano negra de los científicos israelíes. O quizá sólo sea una funesta casualidad. No lo sé. Pero parece claro que cuando hay 20 personas, sólo puede quedar una.

Actualización: Ni siquiera los elefantes escapan a la maldición del 19


MONDO MUNDIAL



La realidad supera la ficción es ya una frase hecha o incluso un refrán moderno, porque no todos los refranes nacieron en la Edad Media. Pese a ello, aquí defendemos algo mucho más poderoso, y es el poder de la  ficción pOp y la serie bé como fuerza invisible. Hace tiempo que no enlazaba este tipo de noticias, pero las dos que vienen a continuación me han recordado que EL Blog Ausente nació también para recopilarlas.




Esto es tremendo, ciertamente. En Rusia (y los países del Este en general) puede pasar todo el gore del mundo, ya lo explicó Eli Roth en Hostel. Si a eso sumamos la trinidad ADOLESCENTES + RUSAS + BORRACHAS el mito de la bad girl toma derroteros post-industriales muy poderosos. Más adelante la  noticia apostilla "Posteriormente, las jóvenes se fueron a casa a dormir." dejando ese "tan tranquilas" tácito y en el aire. La fotografía que la ilustra, esos piés femeninos jugando al fútbol entr eel barro, medio borrosos, conecta con la telerrealidad y el foot-fotage. Así es el mundo y así lo vemos, queridos amigos.





Y esto. ¡Qué me dicen de esto! Lo reúne todo: encapuchados, Ku Klux Klan, Rayos de la muerte (probablemente con tecnología robada de Tesla) y esa tremenda fe en la tecnología que demuestra que se puedan hacer tales cosas "con un simple interruptor". Más allá, destaca el cambio socio-cultural que supone que el Ku Klux Klan se erija, en pleno siglo XXI, en defensor de Israel.


4.7.13

EPÍSTOLAS LIBRESCAS (III): ¡VERANO!


Buenos días, Absence:

Parece mentira que ya hayan pasado otros dos meses. Casi tanto como lo parece todo lo que ha sucedido librescamente por medio, desde el Día del Libro a la Feria del Libro de Madrid que terminó, para bien, hace a penas dos semanas.Lo que ha significado, como siempre, un enorme número de apuestas, propuestas, ideas y lanzamientos a bulto. Más de cuatro mil entre unas cosas y otras, pero tranquilo, no voy a hablarte de todos esos. Ni siquiera de cien, esta vez he logrado moderarme... Un poquito.

Escoger media docena de destacados para los menos pacientes siempre ofrece una imagen algo lunática de la industria editorial y, por tanto, bastante fiel. Algo así debería pensar el que encuentre en las estanterías de su librería de confianza Cómo hacer bien el mal, del gran Harry Houdini, ed. Capitán Swing. Escritos sobre lo que podríamos considerar los rudimentos de la psicología criminal, desde reflexiones y sugerencias para cometer crímenes a entrevistas con los dos lados de la justicia. Todo eso y, además, una serie de escritos sobre su profesión con explicaciones sobre trucos y reflexiones sobre la misma. Un libro magnífico, como ves.


Otro libro de no ficción que seguro que te interesa -si es que no lo tienes ya- es Crónicas quinquis, ed. Libros del K.O., la recopilación de los artículos que Javier Valenzuela publicaba en El País durante los años ochenta sobre los jovenes de los entornos marginales, sus choques con la justicia, la brutalidad de alguna de sus acciones... Un recuerdo de dónde venimos, qué hemos visto y cómo podemos acabar de nuevo.


Pero pasémonos a la novela, y hagámoslo con el que va a ser uno de los libros del verano: La verdad sobre el caso Harry Quebert de Joel Dicker, ed. Alfaguara, en la que este suizo que escribe en francés monta una novela ambientada en New Hampshire que es todo un triunfo. Cuatro capas diferentes se van uniendo y separando; el encendido lo da una muerte -lo que debería convertir esto en una novela negra- el contrapunto refrescante lo da una sátira del sistema editorial actual pero lo importante, donde mejor se muestra el autor, es en las historias alrededor de esto, la que narra la amistad entre el narrador y su mentor y la que cuenta la vida del pueblecito en el que sucede la acción, Aurora, en el pasado y el presente. Es una muy buena novela,  imperfecta y quizá algo inmadura aún, pero que da gusto más aún que habérsela leído el leérsela.


Sigamos con otro crimen que importa más bien poco al autor, Stephen King, que en Joyland, ed. Random, se marca uno de sus relatos de paso a la edad adulta con un parque de atracciones de fondo y una trama de género negro por detrás para justificar su publicación original en la pequeña editorial Hard Case Crime. Como suele pasar con sus libros de tránsito adolescente es una pieza magnífica. Lástima, eso sí, que la editorial no haya respetado la fantástica portada original. -Y si tienes un momento te recomiendo que te pases por la web de la editorial americana, podrás practicar tu inglés con alguno de los mejores autores encerrados en libros bellos.-


Mucho más fantástico es lo que Manel Loureiro trae en su nuevo libro, El último pasajero, en Planeta, aunque ya no toquen zombies. En su lugar tira hacia una mezcla de aventuras con toques fantásticos y pulp, una gran mezcla como puedes imaginar, algo así como usar a Preston & Child para guionizar una película de Amando de Ossorio. A un tiempo perfectamente internacional y completamente español.


Hablando de sobrenatural, no te puedes hacer a la idea del pedazo de trabajo que acaban de sacar en Satori, se llama Japón sobrenatural. Susurros de la otra orilla y lo escribe Daniel Aguilar que se ha molestado en repasar y recopilar la historia de Lo Sobrenatural en Japón, desde las viejas leyendas hasta las últimas películas, con puntos de vista que van de lo sociológico a la crítica cultural, y todo ello bien ilustrado. Merece la pena el precio y el peso.


No está sólo en su acercamiento al país nipón porque la llegada del Año Dual España-Japón 2013/2014 se va notando un poco en todas partes.Por ejemplo, con el lanzamiento también en Satori de Héroes de la gran pacificación, un repaso bellamente ilustrado con multitud de ejemplos de ukiyo-e de los samuráis de la historia del país. Y también del género fantástico. Quaterni saca Mitos populares de Japón, una colección de historias de Yunios Kaganita y también la recopilación de cuentos fantásticos del gran Okamoto Kido: Fantasmas y Samurais.




Hay que reconocer que el fantástico está tirando muy bien últimamente, cada vez más editoriales se unen a la fiesta, la última de las cuales es Fantascy del grupo Random House. La creación de ese sello les permite englobar autores que ya tenían, como Pratchett, con otros que se traen nuevos. De entrada han fichado a China Mieville, que siempre es un acierto, y nos traen su Embassytown que es de lo mejor que ha sacado últimamente,  y dentro de esos autores que cambian de sello publican La bomba número seis, un recopilatorio de cuentos de Paolo Bacigalupi -sí, el de La chica mecánica- así que bienvenido sea.


Lo que me recuerda que en la colección de Literatura Fantástica de RBA han publicado el siguiente de Alera de Jim Butcher, La furia del aprendiz, y también un Tad Williams que se adentra en eso que han llamado urban fantasy con Las sucias calles del cielo. En cuanto a Ediciones B, sacan un nuevo Caleb Carr, La leyenda de Broken, que sigue los estilos de la fantasía épica. Y es que aquí hay para todos.


Volviendo a Japón, en Planeta, dentro de su sello Booket de bolsillo, han publicado la novela que originó todas las evoluciones posteriores de Battle Royale, obra de Koushun Takami, y a al vez recuperan, Minotauro mediante, Laberinto de muerte de Philip K. Dick y lo último de Christopher Moore, en esa misma editorial, Un lío de mil demonios. Además de eso puedes echarle un ojo a El ladrón cuántico de Hannu Rajaniemi en Alamut, una novela de lo que llaman ciencia ficción dura con un toque de locura y atracos perfectos, perfecta para expandir la consciencia.



También puedes echarle un ojo a los clásicos porque Valdemar ha decidido recuperar a Vernon Lee con El principe Alberico y la Dama Serpiente que reúne 13 relatos góticos de la errante autora británica; otra mujer interesante, Thea von Harbou, ve recuperada la novela Metrópolis gracias a Gallo Nero, permitiéndonos ver los parecidos y diferencias con la magnífica película que sacaría de ella su entonces marido Fritz Lang; y para tener un poco de todo en la Biblioteca del Laberinto Wonder Stories (1929-1936) nos trae la selección de Francisco Arellano de la revista con la que Hugo Gesnback sustituyó su querida Amazing Stories. ¡Pulp del bueno!


Ya que estamos con el fantástico vamos a usarlo de puente para que te hable de una recuperación ampliada que seguro que te suena, la Historia natural de los cuentos de miedo de Rafael Llopis, todo un clásico que Fuentetaja trae desde los años setenta y que, todo sea dicho, quizá hubiera agradecido algún repasito editorial. En cuanto a los nuevos apéndices de Jose Luis Fernández Arellano... bueno, es algo nuevo. Seguimos en ensayo aunque ya no es un asunto fantástico, pero podría serlo, (h)Adas, el libro de Remedios Zafra para Páginas de Espuma, en la que analiza, a medio camino del ensayo más riguroso y la ficción, la historia de Ada Bryon y otras mujeres que han unido la informática, la tecnología, con la creación. Tan interesante como El gran Mónico, de Manuel Lozano Leyva en Debate, una historia casi biográfica de uno de los primeros y más desconocidos inventores españoles de la era eléctrica.


Pero si lo que te ha interesado de (h)Adas es su feminismo, ahora que está ganando más relevancia todo lo que concierne a las mujeres. En Anagrama se han apuntado publicando Cómo ser mujer de Caitlin Moran, un nombre bien conocido en Reino Unido, periodista cultural y satírica, con bastante sentido del humor. En este trabajo repasa lo que ha significado ser mujer durante toda su vida y más especialmente lo que significa a día de hoy. Pero volvamos a la difusión científica porque RBA ha rescatado un texto inédito de David Foster Wallace, Todo y más: Una breve historia del infinito, un repaso al concepto del infinito en sus múltiples posibilidades matemáticas y filosóficas.


Y si quieres seguir por esa mezcla de ciencia y filosofía no te puedes perder el alucinante y alucinado La insurrección invisible de un millón de mentes de Alexander Trocchi en Capitán Swing, autor situacionista que se nos presenta aquí en una rara mezcla de pequeños ensayos y relatos. Aunque si quieres un ejemplo de escritura centrada en los trastornos de la mente échale un ojo a "Escritos sobre genio y locura" de Fernando Pessoa en Acantilado, antología de textos sobre lo que determina que una persona sea un genio, un perturbado o ambas a la vez. Si prefieres otro tipo de perturbados en Ilarion han reunido a diversos autores -escritores, dibujantes, críticos...- nacionales para reflexionar y crear a través de los clásicos de la literatura, y el primer elegido es Moby Dick.


De un clásico a otro porque a Guy Talese le han recuperado sus crónicas deportivas en Alfaguara con el título de El silencio del héroe, demostrando que también el periodismo deportivo se puede hacer bien. Igual que Democracia en venta de Loretta Napoleoni, en Paidós, nos enseña que se pueden sacar libros interesantes sobre la crisis. Y 1688 de Stece Pincus, de nuevo en Acantilado, nos permite sumergirnos en un año, en los sucesos que en él tuvieron lugar y los cambios que se sucedieron. Igual que en 1913. Un año hace cien años, ed. Salamandra, Florian Illies nos muestra con humor y una mezcla de historia y anécdotas lo que han cambiado -o no- los tiempos. Volviendo a Acantilado Nuestro pan de cada día de Predrag Matvejevic es un recorrido histórico y sociopolítico siguiendo el rastro de el pan. Para que te sientas Pulgarcito. Aunque reconozco que mi libro favorito de no ficción de este bimestre es Los sofistas, en Alianza, un recopilatorio de textos y pequeñas semblanzas de los más importantes sofistas y de un par de sus imitadores y trucos favoritos.



Aunque creo que encontrarás más de tu agrado el apartado de biografías, quizá no tanto el bombazo que está siendo la de John Maynard Keynes de Robert Skidelsky en RBA, extenso análisis del conocido economista, como la autobiografía de Assata Shakur, llamada simplemente Una autobiografía, ed. Capitán Swing, en el que la revolucionaria y Pantera Negra cuenta sus luchas, problemas y vivencias.


 Pero me he liado con el ensayo y me he olvidado de hablar de la narrativa, ¡y mira que hay un punto de unión! Porque Tusquets le ha editado a Jon Bilbao que en Shakespeare y la ballena blanca se pregunta qué hubiera ocurrido si El Bardo hubiera tenido la idea de escribir sobre el monstruo Leviatán mucho antes que Melville. Y no es la única novedad con elementos meta porque la siempre activa tribu Malaussène regresa de la mano de Daniel Pennac en Entre moros y cristianos, ed. Debolsillo, y aunque esté lejos de sus primeras incursiones siempre es de agradecer el regreso de esta particular y dinamitera familia. Siguiendo con los libros tenemos a un autor al que conocer es amar, Jorge Ibargüengoitia que en su primera novela, Los relámpagos de agosto, nos traía una construcción y reconstrucción no sólo de las memorias, también de los procesos revolucionarios y el uso de la historia -creíble o creada- como herramienta en mitad de una gozosa sátira. Más amarga pero no menos satírica es Karoo, de Steve Tesich, ed. Seix Barral, la historia de un guionista cínico y hastiado, ocupado arreglando guiones y despreciando a la humanidad, como si hubieran decidido fusionar Mejor... imposible con La conjura de los necios. Otro maestro de la literatura con personajes torturados y un extraño humor es Joseph Heller que en Algo ha pasado, ed. El Aleph, nos ofrece el anverso luminoso y el oscuro reverso del triunfador. Tampoco es más luminosa la Mujer de barro de Joyce Carol Oates en Alfaguara, más cercano a sus obras más humanas, escabrosa como siempre en la historia de una mujer que habiendo sido abandonada de niña parece haberse construido una nueva vida exitosa sólo para ver cómo todo se tambalea.



Por suerte también hay resquicios para la esperanza, como en la turbulenta El señor Fox de Helen Oyeyemi, ed. Acantilado, que mezcla metaliteratura y reconstrucción de los cuentos de hadas con una reflexión sobre el amor. Una distinta a la que realiza Junot Díaz en Así es como la pierdes, ed. Mondadori, en una serie de cuentos sobre el amor y sus problemáticas desde una amplia variedad de premisas, casi como si se quisiera ilustrar las distintas facetas. Algo parecido a lo que Casarse sirve para el sueco August Strindberg, ed. Nórdica, que en esta treintena de cuentos y sus añadidos ofrece una mirada con un especial sentido del humor, o al menos del desparpajo pues de tan cínicos y amargos puede llegar a dudarse que haya una risa más que helada entre las páginas.


Hablando de sentidos del humor especiales, Impedimenta ha traído por fin a España el Enterrado en vida de Arnold Bennett, una comedia a la inglesa que habla del arte, los dobles y la crítica, también del amor, pero ese ya es un tema secundario pudiendo seguir la historia de un hombre que un día es dado por muerto. Algo que quizá parecería más propio de los Cuentos inéditos de Bram Stoker, ed. del Viento, siete relatos de distintos tipos y  materiales, serios y humorísticos, que permiten aumentar la imagen del escritor irlandés. Y de ahí a un falso inglés como es John Lanchester que ha logrado en su novela Capital, ed. Anagrama, darle una vuelta a la narración sobre vidas cruzadas usando un barrio como dentro de la acción y a la tan traída crisis como ominosa presencia amenazadora que transformará a los distintos personajes. -Aprovecho para tomarme una libertad, sé que no es este el lugar de hablar de cómics, y que debería regresar a GenCómics para eso, pero si hay alguien interesado en la historia de las teorías económicas e incluso de la propia economía, que no se pierda Económix de Michael Goodwin con ilustraciones de Dan Burr, en Lunwerg, porque es un trabajo de síntesis y resumen absolutamente magnífico-. Terminaré esta etapa con algo que te gustará sin duda, Motorman de David Ohle, en Periférica, un clásico de la subcultura setentera americana creador de esta mezcla de distopía y paisaje absolutamente actual que camina por el filo de la navaja de la fantasía y la revolución.



Algo parecido a lo que logran dos de las grandes recuperaciones de este bimestre, me refiero a la enormísima Lanark, ed. Marbot, que sin duda decora ya tus estanterías, y al libro de relatos Historias inverosímiles, en general, ed. Rayo Verde, ambos surgidos de la prodigiosa cabeza de Alasdair Gray y con un componente de extrañeza y fantasía alusiva indudable. Igual que son indudables los méritos de El plantador de tabaco de John Barth (Sexto Piso), una obra entre Stern y Voltaire, con una extensión e intención de resonancias cervantinas y, pese a todo, plenamente original.Y siempre hay que citar cuando un traductor se esmera, en este caso Eduardo Lago que se pasó cinco años componiéndola.

Otra recuperación deliciosa, aunque esta haya conocido más ediciones, es la siempre divertida Tres hombres en una barca, por no mencionar que lo edita Blackie Books, de manera que la obra fundamental de Jerome K. Jerome puede llegar una vez más a un público que no espera todos los problemas que una tranquila travesía fluvial puede traer a nuestros tres protagonistas... y su perro. Por cierto, no es la única recuperación notable de Blackie porque también ofrecen la posibilidad de hacerse con Los millones, la primera novela de Santiago Lorenzo. Un libro muy divertido que supongo conoces de sobra. Así que pasemos de español a español con Francisco García Pavón, porque veo menos probable que conocieras La guerra de los dos mil años, ed. Salto de Página, de nuevo una parábola distópica -a la fuerza, y crítica con su tiempo, más extraña aún por ser de un autor tan directo habitualmente. Con Bohumil Hrabal, sin embargo, era más de esperar algo como La pequeña ciudad donde se detuvo el tiempo, ed. Galaxia Gutenberg, una historia sobre cómo las circunstancias pueden cambiar pero eso no significa que las personas tengan que hacerlo. Un pueblecito en el que pasa de todo, desde los nazis a los soviéticos, algo que podría contraponerse a otro de los rescates, El octavo día de Thorton Wilder (Automática), una obra que podría haber sido de género negro pero no lo fue, prefirió centrarse en las familias a las que se le había negado la tranquilidad, la paz, por el crimen que hay detrás.



Si buscas recuperaciones de género negro también las hay, Navona Negra trae una nueva versión de La promesa de Friedrich Durrematt, ese libro imprescindible que se escindió de lo que sería el guión de El cebo tras un montón de historias que no vienen al caso y que muestran un ritmo magnífico y una inesperada penetración psicológica. Toda una clase de novela negra condensada. Y otro maestro del género de regreso con nosotros es Lawrence Block que en Los pecados de nuestros padres, ed. RBA, ve rescatada la primera aventura de Matthew Scudder, igual que la segunda aventura de Parker El hombre que cambió de cara, que Donald Westlake firmó como Richard Stark. Por cierto, no te pierdas a los de RBA que han sacado diez títulos en edición limitada de verano por 12 € entre los que se encuentran títulos tan magníficos como Petirrojo de Jo Nesbo o el clásico entre clásicos, 1280 almas de Jim Thompson.



Pero no todos los títulos de negra han sido rescates aunque pueda parecerlo, En la misma RBA siguen con el Spenser de Robert B. Parker y hoy le toca turno a Dios salve al muchacho. En Navona Negra han sacado el breve texto lleno de criminales El viento y la sangre de M.A. West, y parece que un par de editoriales más han decidido mancharse las manos porque en el grupo Random House tenemos cuatro novedades bien distintas: El misterio de Pont-Aven de Jean-Luc Bannalec, ed. Grijalbo, nos ofrece un escenario clásico con un hostel razonablemente retirado y un turista muerto. Niceville de Carsten Stroud, ed. Plaza & Janés, que une la novela policíaca con las historias de fantasmas al tratar de una extraña desaparición en apariencia inexplicable. Finalmente en Roja & Criminal tenemos dos obras de autores conocidos aunque diferentes, en The Wanderers el responsable de The Wire Richard Price hablaba de las pandillas que a mediados de los años '70 se movían por Nueva York, por contra Tokio, año cero del creador del Red Riding Quartet, David Peace, se centra en el Japón de postguerra -la 2ª Mundial, concretamente- para ofrecer una intriga criminal oscura.



Aún quedan más novelas negras porque El Aleph se ha decidido a sacar un nuevo George Pelecanos, Lo que fue, una historia también con los bajos fondos de los setenta, aunque aquí usados como teatrillo para un grupo de gansters e investigadores que se cruzan y se separan. Pero la otra editorial que parece haber tomado consciencia del género es Anagrama que recupera a Josh Bazell, el de Burlando a la parca, en Wild thing, una novela difícil de catalogar por la cantidad de elementos que mezcla... Imaginad que Preston & Child hubieran decidido que había que mezclar Scooby Doo con Mandíbulas y llenarlo de digresiones suficientes como para llenar a tope unos anexos, esa locura resultante -no se me ocurre otro nombre- es esta novela. Y si loca parece esa Los hermanos Sisters, de Patrick de Witt, no se queda detrás. Centrada en dos matones, con un jefe misterioso detrás, con un camino lleno de encuentros cada uno más extraño que el anterior, como si a fuerza de hacer aparecer personajes singulares se pudiera tratar de canalizar esa idea de versión negra y retorcida de historia del antiguo oeste.


Ya estamos terminando, tranquilo, pero hablar de todo esto me ha hecho recordar dos novedades separadas en juvenil e infantil pero que merecen la pena ser recordadas, una La casa de al lado, obra de tres autores distintos y publicada por Bruño, se mueve entre el suspense y el terror que habita detrás de ese desconocimiento, con una chica que conoce a un chico, su vecino, pero que a la vez sospecha que en esa casa se ocultan cosas muy turbias. La otra es una recuperación, todo un clásico, Ana de las tejas verdes, de Lucy Maud Montgomery, ed. Toromítico, y no creo que necesite presentación tras tantas versiones y adaptaciones como ha tenido.


Pasemos a las artes, primero a la poesía donde tenemos dos novedades curiosas, siendo la primera una encantadora edición del poema de John Keats Lamia (Reino de Cordelia), en edición bilingüe y profusamente ilustrada, un auténtico capricho para consumo propio o regalo; la otra es propiamente dicho una curiosidad, las poesías de Ray Bradbury recopiladas por Salto de Página en Vivo en lo invisible pueden resultar toda una sorpresa por su autor pero dejan bastante claro que no es el género por el que será recordado. Cambiamos de arte porque Nevsky Prospects ha recopilado los Escritos sobre cine del poeta futurista -entre otras cosas- Vladimir Maiakovski, y estos ofrecen interesantes visiones y reflexiones sobre el séptimo arte. En cuanto a la fotografía, tendríamos que hablar de Consigue la foto de John Morris en La Fábrica, una mezcla de memorias y consejos en el que el editor gráfico recuerda, da consejos y anima a todos los fotógrafos. Y en cuanto a la música...



He guardado lo mejor para el final, y este mes creo que estarás conmigo en que ese gran final se lo merece la querida Grace Morales y su libro Mecano 82, ed. Lengua de Trapo, que estudia desde puntos de vista sociológicos en cuanto a su propio impacto y su relación con el entorno -en este caso la llamada Movida como principal microcosmos de cuchilladas- logrando no sólo ofrecer una imagen sobre el grupo que saldría a partir de este álbum sino de toda la escena musical y su proyección recíproca con el país en el que todo esto va pasando.



Al final han salido unos cuantos títulos más de los que yo esperaba, aunque seguimos lejos de esos tres mil. Espero que no te haya aburrido demasiado y sí te haya ayudado a escoger algunas lecturas para estos días. Ya ves que con todo esto de publicar mucho acaba cumpliéndose la revelación de Sturgeon y queda aún algo de crema por encima de esa masa de papel impresa que lo puebla todo. Así que aprovecha y lee todo lo que puedas este verano.

¡Un abrazo!,
Jónatan.

Jónatan Sark es lector compulsivo y librero vocacional. No se me ocurre mejor persona en cuestión de recomendaciones literarias y conocimiento de la actualidad editorial afín a mis gustos. Si no has tenido suficiente (cosa que dudo) con estas recomendaciones, prueba en las entregas anteriores. A continuación, un mosaico Amazon con los libros recomendados. Si te apetece comprarlos desde aquí, me llevo una pequeña comisión que se invierte íntegramente en mi adicción a la lectura. Gracias.

Entregas anteriores:
Epistolas librescas I
Epístolas librescas II (Especial Dïa del libro 2013)
Sark de Oro 2012