Buenos días, Absence:
Parece mentira que ya
hayan pasado otros dos meses. Casi tanto como lo parece todo lo que ha sucedido librescamente por medio, desde el Día del Libro a la Feria del Libro de Madrid que terminó, para bien, hace a penas dos semanas.Lo que ha significado, como siempre, un enorme número de apuestas, propuestas, ideas y lanzamientos a bulto. Más de cuatro mil entre unas cosas y otras, pero tranquilo, no voy a hablarte de todos esos. Ni siquiera de cien, esta vez he logrado moderarme... Un poquito.
Escoger media docena de destacados para los menos pacientes siempre ofrece una imagen algo lunática de la industria editorial y, por tanto, bastante fiel. Algo así debería pensar el que encuentre en las estanterías de su librería de confianza
Cómo hacer bien el mal, del gran
Harry Houdini, ed.
Capitán Swing. Escritos sobre lo que podríamos considerar los rudimentos de la psicología criminal, desde reflexiones y sugerencias para cometer crímenes a entrevistas con los dos lados de la justicia. Todo eso y, además, una serie de escritos sobre su profesión con explicaciones sobre trucos y reflexiones sobre la misma. Un libro magnífico, como ves.
Otro libro de no ficción que seguro que te interesa -si es que no lo tienes ya- es
Crónicas quinquis, ed.
Libros del K.O., la recopilación de los artículos que
Javier Valenzuela publicaba en
El País durante los años ochenta sobre los jovenes de los entornos marginales, sus choques con la justicia, la brutalidad de alguna de sus acciones... Un recuerdo de dónde venimos, qué hemos visto y cómo podemos acabar de nuevo.
Pero pasémonos a la novela, y hagámoslo con el que va a ser uno de los libros del verano:
La verdad sobre el caso Harry Quebert de
Joel Dicker, ed.
Alfaguara, en la que este suizo que escribe en francés monta una novela ambientada en New Hampshire que es todo un triunfo. Cuatro capas diferentes se van uniendo y separando; el encendido lo da una muerte -lo que debería convertir esto en una novela negra- el contrapunto refrescante lo da una sátira del sistema editorial actual pero lo importante, donde mejor se muestra el autor, es en las historias alrededor de esto, la que narra la amistad entre el narrador y su mentor y la que cuenta la vida del pueblecito en el que sucede la acción, Aurora, en el pasado y el presente. Es una muy buena novela, imperfecta y quizá algo inmadura aún, pero que da gusto más aún que habérsela leído el leérsela.
Sigamos con otro crimen que importa más bien poco al autor,
Stephen King, que en
Joyland, ed.
Random, se marca uno de sus relatos de paso a la edad adulta con un parque de atracciones de fondo y una trama de género negro por detrás para justificar su publicación original en la pequeña editorial
Hard Case Crime. Como suele pasar con sus libros de tránsito adolescente es una pieza magnífica. Lástima, eso sí, que la editorial no haya respetado la
fantástica portada original. -Y si tienes un momento te recomiendo que te pases por la web de la editorial americana, podrás practicar tu inglés con alguno de los mejores autores encerrados en libros bellos.-
Mucho más fantástico es lo que
Manel Loureiro trae en su nuevo libro,
El último pasajero, en
Planeta, aunque ya no toquen zombies. En su lugar tira hacia una mezcla de aventuras con toques fantásticos y pulp, una gran mezcla como puedes imaginar, algo así como usar a
Preston & Child para guionizar una película de
Amando de Ossorio. A un tiempo perfectamente internacional y completamente español.
Hablando de sobrenatural, no te puedes hacer a la idea del pedazo de trabajo que acaban de sacar en
Satori, se llama
Japón sobrenatural. Susurros de la otra orilla y lo escribe
Daniel Aguilar que se ha molestado en repasar y recopilar la historia de Lo Sobrenatural en Japón, desde las viejas leyendas hasta las últimas películas, con puntos de vista que van de lo sociológico a la crítica cultural, y todo ello bien ilustrado. Merece la pena el precio y el peso.
No está sólo en su acercamiento al país nipón porque la llegada del Año Dual España-Japón 2013/2014 se va notando un poco en todas partes.Por ejemplo, con el lanzamiento también en
Satori de
Héroes de la gran pacificación, un repaso bellamente ilustrado con multitud de ejemplos de ukiyo-e de los samuráis de la historia del país. Y también del género fantástico.
Quaterni saca
Mitos populares de Japón, una colección de historias de
Yunios Kaganita y también la recopilación de cuentos fantásticos del gran
Okamoto Kido:
Fantasmas y Samurais.
Hay que reconocer que el fantástico está tirando muy bien últimamente, cada vez más editoriales se unen a la fiesta, la última de las cuales es
Fantascy del grupo
Random House. La creación de ese sello les permite englobar autores que ya tenían, como Pratchett, con otros que se traen nuevos. De entrada han fichado a
China Mieville, que siempre es un acierto, y nos traen su
Embassytown que es de lo mejor que ha sacado últimamente, y dentro de esos autores que cambian de sello publican
La bomba número seis, un recopilatorio de cuentos de
Paolo Bacigalupi -sí, el de
La chica mecánica- así que bienvenido sea.
Lo que me recuerda que en la colección de
Literatura Fantástica de
RBA han publicado el siguiente de Alera de
Jim Butcher,
La furia del aprendiz, y también un
Tad Williams que se adentra en eso que han llamado
urban fantasy con
Las sucias calles del cielo. En cuanto a
Ediciones B, sacan un nuevo
Caleb Carr,
La leyenda de Broken, que sigue los estilos de la fantasía épica. Y es que aquí hay para todos.
Volviendo a Japón, en Planeta, dentro de su sello
Booket de bolsillo, han publicado la novela que originó todas las evoluciones posteriores de
Battle Royale, obra de
Koushun Takami, y a al vez recuperan,
Minotauro mediante,
Laberinto de muerte de
Philip K. Dick y lo último de
Christopher Moore, en esa misma editorial,
Un lío de mil demonios. Además de eso puedes echarle un ojo a
El ladrón cuántico de
Hannu Rajaniemi en
Alamut, una novela de lo que llaman ciencia ficción dura con un toque de locura y atracos perfectos, perfecta para expandir la consciencia.
También puedes echarle un ojo a los clásicos porque
Valdemar ha decidido recuperar a
Vernon Lee con
El principe Alberico y la Dama Serpiente que reúne 13 relatos góticos de la errante autora británica; otra mujer interesante,
Thea von Harbou, ve recuperada la novela
Metrópolis gracias a
Gallo Nero, permitiéndonos ver los parecidos y diferencias con la magnífica película que sacaría de ella su entonces marido
Fritz Lang; y para tener un poco de todo en la
Biblioteca del Laberinto Wonder Stories (1929-1936) nos trae la selección de
Francisco Arellano de la revista con la que
Hugo Gesnback sustituyó su querida
Amazing Stories. ¡Pulp del bueno!
Ya que estamos con el fantástico vamos a usarlo de puente para que te hable de una recuperación ampliada que seguro que te suena, la
Historia natural de los cuentos de miedo de
Rafael Llopis, todo un clásico que
Fuentetaja trae desde los años setenta y que, todo sea dicho, quizá hubiera agradecido algún repasito editorial. En cuanto a los nuevos apéndices de
Jose Luis Fernández Arellano... bueno, es algo nuevo. Seguimos en ensayo aunque ya no es un asunto fantástico, pero podría serlo,
(h)Adas, el libro de
Remedios Zafra para
Páginas de Espuma, en la que analiza, a medio camino del ensayo más riguroso y la ficción, la historia de
Ada Bryon y otras mujeres que han unido la informática, la tecnología, con la creación. Tan interesante como
El gran Mónico, de
Manuel Lozano Leyva en
Debate, una historia casi biográfica de uno de los primeros y más desconocidos inventores españoles de la era eléctrica.
Pero si lo que te ha interesado de
(h)Adas es su feminismo, ahora que está ganando más relevancia todo lo que concierne a las mujeres. En
Anagrama se han apuntado publicando
Cómo ser mujer de
Caitlin Moran, un nombre bien conocido en Reino Unido, periodista cultural y satírica, con bastante sentido del humor. En este trabajo repasa lo que ha significado ser mujer durante toda su vida y más especialmente lo que significa a día de hoy. Pero volvamos a la difusión científica porque RBA ha rescatado un texto inédito de
David Foster Wallace,
Todo y más: Una breve historia del infinito, un repaso al concepto del infinito en sus múltiples posibilidades matemáticas y filosóficas.
Y si quieres seguir por esa mezcla de ciencia y filosofía no te puedes perder el alucinante y alucinado
La insurrección invisible de un millón de mentes de
Alexander Trocchi en
Capitán Swing, autor situacionista que se nos presenta aquí en una rara mezcla de pequeños ensayos y relatos. Aunque si quieres un ejemplo de escritura centrada en los trastornos de la mente échale un ojo a "Escritos sobre genio y locura" de Fernando Pessoa en
Acantilado, antología de textos sobre lo que determina que una persona sea un genio, un perturbado o ambas a la vez. Si prefieres otro tipo de perturbados en
Ilarion han reunido a diversos autores -escritores, dibujantes, críticos...- nacionales para reflexionar y crear a través de los clásicos de la literatura, y el primer elegido es
Moby Dick.
De un clásico a otro porque a
Guy Talese le han recuperado sus crónicas deportivas en
Alfaguara con el título de
El silencio del héroe, demostrando que también el periodismo deportivo se puede hacer bien. Igual que
Democracia en venta de
Loretta Napoleoni, en Paidós, nos enseña que se pueden sacar libros interesantes sobre la crisis. Y
1688 de
Stece Pincus, de nuevo en
Acantilado, nos permite sumergirnos en un año, en los sucesos que en él tuvieron lugar y los cambios que se sucedieron. Igual que en
1913. Un año hace cien años, ed.
Salamandra,
Florian Illies nos muestra con humor y una mezcla de historia y anécdotas lo que han cambiado -o no- los tiempos. Volviendo a
Acantilado Nuestro pan de cada día de
Predrag Matvejevic es un recorrido histórico y sociopolítico siguiendo el rastro de el pan. Para que te sientas Pulgarcito. Aunque reconozco que mi libro favorito de no ficción de este bimestre es
Los sofistas, en Alianza, un recopilatorio de textos y pequeñas semblanzas de los más importantes sofistas y de un par de sus imitadores y trucos favoritos.
Aunque creo que encontrarás más de tu agrado el apartado de biografías, quizá no tanto el bombazo que está siendo la de
John Maynard Keynes de
Robert Skidelsky en RBA, extenso análisis del conocido economista, como la autobiografía de
Assata Shakur, llamada simplemente
Una autobiografía, ed.
Capitán Swing, en el que la revolucionaria y Pantera Negra cuenta sus luchas, problemas y vivencias.
Pero me he liado con el ensayo y me he olvidado de hablar de la narrativa, ¡y mira que hay un punto de unión! Porque
Tusquets le ha editado a
Jon Bilbao que en
Shakespeare y la ballena blanca se pregunta qué hubiera ocurrido si El Bardo hubiera tenido la idea de escribir sobre el monstruo Leviatán mucho antes que
Melville. Y no es la única novedad con elementos meta porque la siempre activa tribu Malaussène regresa de la mano de
Daniel Pennac en
Entre moros y cristianos, ed. Debolsillo, y aunque esté lejos de sus primeras incursiones siempre es de agradecer el regreso de esta particular y dinamitera familia. Siguiendo con los libros tenemos a un autor al que conocer es amar,
Jorge Ibargüengoitia que en su primera novela,
Los relámpagos de agosto, nos traía una construcción y reconstrucción no sólo de las memorias, también de los procesos revolucionarios y el uso de la historia -creíble o creada- como herramienta en mitad de una gozosa sátira. Más amarga pero no menos satírica es
Karoo, de
Steve Tesich, ed.
Seix Barral, la historia de un guionista cínico y hastiado, ocupado arreglando guiones y despreciando a la humanidad, como si hubieran decidido fusionar
Mejor... imposible con
La conjura de los necios. Otro maestro de la literatura con personajes torturados y un extraño humor es
Joseph Heller que en
Algo ha pasado, ed.
El Aleph, nos ofrece el anverso luminoso y el oscuro reverso del triunfador. Tampoco es más luminosa la
Mujer de barro de
Joyce Carol Oates en
Alfaguara, más cercano a sus obras más humanas, escabrosa como siempre en la historia de una mujer que habiendo sido abandonada de niña parece haberse construido una nueva vida exitosa sólo para ver cómo todo se tambalea.
Por suerte también hay resquicios para la esperanza, como en la turbulenta
El señor Fox de
Helen Oyeyemi, ed.
Acantilado, que mezcla metaliteratura y reconstrucción de los cuentos de hadas con una reflexión sobre el amor. Una distinta a la que realiza
Junot Díaz en
Así es como la pierdes, ed.
Mondadori, en una serie de cuentos sobre el amor y sus problemáticas desde una amplia variedad de premisas, casi como si se quisiera ilustrar las distintas facetas. Algo parecido a lo que
Casarse sirve para el sueco
August Strindberg, ed.
Nórdica, que en esta treintena de cuentos y sus añadidos ofrece una mirada con un especial sentido del humor, o al menos del desparpajo pues de tan cínicos y amargos puede llegar a dudarse que haya una risa más que helada entre las páginas.
Hablando de sentidos del humor especiales,
Impedimenta ha traído por fin a España el
Enterrado en vida de
Arnold Bennett, una comedia a la inglesa que habla del arte, los dobles y la crítica, también del amor, pero ese ya es un tema secundario pudiendo seguir la historia de un hombre que un día es dado por muerto. Algo que quizá parecería más propio de los
Cuentos inéditos de
Bram Stoker, ed.
del Viento, siete relatos de distintos tipos y materiales, serios y humorísticos, que permiten aumentar la imagen del escritor irlandés. Y de ahí a un falso inglés como es
John Lanchester que ha logrado en su novela
Capital, ed.
Anagrama, darle una vuelta a la narración sobre vidas cruzadas usando un barrio como dentro de la acción y a la tan traída crisis como ominosa presencia amenazadora que transformará a los distintos personajes. -Aprovecho para tomarme una libertad, sé que no es este el lugar de hablar de cómics, y que debería regresar a
GenCómics para eso, pero si hay alguien interesado en la historia de las teorías económicas e incluso de la propia economía, que no se pierda
Económix de
Michael Goodwin con ilustraciones de
Dan Burr, en Lunwerg, porque es un trabajo de síntesis y resumen absolutamente magnífico-. Terminaré esta etapa con algo que te gustará sin duda,
Motorman de
David Ohle, en
Periférica, un clásico de la subcultura setentera americana creador de esta mezcla de distopía y paisaje absolutamente actual que camina por el filo de la navaja de la fantasía y la revolución.
Algo parecido a lo que logran dos de las grandes recuperaciones de este bimestre, me refiero a la enormísima
Lanark, ed.
Marbot, que sin duda decora ya tus estanterías, y al libro de relatos
Historias inverosímiles, en general, ed.
Rayo Verde, ambos surgidos de la prodigiosa cabeza de
Alasdair Gray y con un componente de extrañeza y fantasía alusiva indudable. Igual que son indudables los méritos de
El plantador de tabaco de
John Barth (
Sexto Piso), una obra entre Stern y Voltaire, con una extensión e intención de resonancias cervantinas y, pese a todo, plenamente original.Y siempre hay que citar cuando un traductor se esmera, en este caso
Eduardo Lago que se pasó cinco años componiéndola.
Otra recuperación deliciosa, aunque esta haya conocido más ediciones, es la siempre divertida
Tres hombres en una barca, por no mencionar que lo edita
Blackie Books, de manera que la obra fundamental de
Jerome K. Jerome puede llegar una vez más a un público que no espera todos los problemas que una tranquila travesía fluvial puede traer a nuestros tres protagonistas... y su perro. Por cierto, no es la única recuperación notable de Blackie porque también ofrecen la posibilidad de hacerse con
Los millones, la primera novela de
Santiago Lorenzo. Un libro muy divertido que supongo conoces de sobra. Así que pasemos de español a español con
Francisco García Pavón, porque veo menos probable que conocieras
La guerra de los dos mil años, ed. Salto de Página, de nuevo una parábola distópica -a la fuerza, y crítica con su tiempo, más extraña aún por ser de un autor tan directo habitualmente. Con
Bohumil Hrabal, sin embargo, era más de esperar algo como
La pequeña ciudad donde se detuvo el tiempo, ed.
Galaxia Gutenberg, una historia sobre cómo las circunstancias pueden cambiar pero eso no significa que las personas tengan que hacerlo. Un pueblecito en el que pasa de todo, desde los nazis a los soviéticos, algo que podría contraponerse a otro de los rescates,
El octavo día de
Thorton Wilder (
Automática), una obra que podría haber sido de género negro pero no lo fue, prefirió centrarse en las familias a las que se le había negado la tranquilidad, la paz, por el crimen que hay detrás.
Si buscas recuperaciones de género negro también las hay, Navona Negra trae una nueva versión de
La promesa de
Friedrich Durrematt, ese libro imprescindible que se escindió de lo que sería el guión de
El cebo tras un montón de historias que no vienen al caso y que muestran un ritmo magnífico y una inesperada penetración psicológica. Toda una clase de novela negra condensada. Y otro maestro del género de regreso con nosotros es
Lawrence Block que en
Los pecados de nuestros padres, ed. RBA, ve rescatada la primera aventura de Matthew Scudder, igual que la segunda aventura de Parker
El hombre que cambió de cara, que
Donald Westlake firmó como
Richard Stark. Por cierto, no te pierdas a los de RBA que han sacado diez títulos en edición limitada de verano por 12 € entre los que se encuentran títulos tan magníficos como
Petirrojo de
Jo Nesbo o el clásico entre clásicos,
1280 almas de
Jim Thompson.
Pero no todos los títulos de negra han sido rescates aunque pueda parecerlo, En la misma RBA siguen con el Spenser de
Robert B. Parker y hoy le toca turno a
Dios salve al muchacho. En Navona Negra han sacado el breve texto lleno de criminales
El viento y la sangre de
M.A. West, y parece que un par de editoriales más han decidido mancharse las manos porque en el grupo Random House tenemos cuatro novedades bien distintas:
El misterio de Pont-Aven de
Jean-Luc Bannalec, ed.
Grijalbo, nos ofrece un escenario clásico con un hostel razonablemente retirado y un turista muerto.
Niceville de
Carsten Stroud, ed.
Plaza & Janés, que une la novela policíaca con las historias de fantasmas al tratar de una extraña desaparición en apariencia inexplicable. Finalmente en Roja & Criminal tenemos dos obras de autores conocidos aunque diferentes, en
The Wanderers el responsable de
The Wire Richard Price hablaba de las pandillas que a mediados de los años '70 se movían por Nueva York, por contra
Tokio, año cero del creador del
Red Riding Quartet,
David Peace, se centra en el Japón de postguerra -la 2ª Mundial, concretamente- para ofrecer una intriga criminal oscura.
Aún quedan más novelas negras porque
El Aleph se ha decidido a sacar un nuevo
George Pelecanos,
Lo que fue, una historia también con los bajos fondos de los setenta, aunque aquí usados como teatrillo para un grupo de gansters e investigadores que se cruzan y se separan. Pero la otra editorial que parece haber tomado consciencia del género es
Anagrama que recupera a
Josh Bazell, el de
Burlando a la parca, en
Wild thing, una novela difícil de catalogar por la cantidad de elementos que mezcla... Imaginad que
Preston & Child hubieran decidido que había que mezclar
Scooby Doo con
Mandíbulas y llenarlo de digresiones suficientes como para llenar a tope unos anexos, esa locura resultante -no se me ocurre otro nombre- es esta novela. Y si loca parece esa
Los hermanos Sisters, de
Patrick de Witt, no se queda detrás. Centrada en dos matones, con un jefe misterioso detrás, con un camino lleno de encuentros cada uno más extraño que el anterior, como si a fuerza de hacer aparecer personajes singulares se pudiera tratar de canalizar esa idea de versión negra y retorcida de historia del antiguo oeste.
Ya estamos terminando, tranquilo, pero hablar de todo esto me ha hecho recordar dos novedades separadas en juvenil e infantil pero que merecen la pena ser recordadas, una
La casa de al lado, obra de tres autores distintos y publicada por
Bruño, se mueve entre el suspense y el terror que habita detrás de ese desconocimiento, con una chica que conoce a un chico, su vecino, pero que a la vez sospecha que en esa casa se ocultan cosas muy turbias. La otra es una recuperación, todo un clásico,
Ana de las tejas verdes, de
Lucy Maud Montgomery, ed.
Toromítico, y no creo que necesite presentación tras tantas versiones y adaptaciones como ha tenido.
Pasemos a las artes, primero a la poesía donde tenemos dos novedades curiosas, siendo la primera una encantadora edición del poema de
John Keats Lamia (
Reino de Cordelia), en edición bilingüe y profusamente ilustrada, un auténtico capricho para consumo propio o regalo; la otra es propiamente dicho una curiosidad, las poesías de
Ray Bradbury recopiladas por
Salto de Página en
Vivo en lo invisible pueden resultar toda una sorpresa por su autor pero dejan bastante claro que no es el género por el que será recordado. Cambiamos de arte porque
Nevsky Prospects ha recopilado los
Escritos sobre cine del poeta futurista -entre otras cosas-
Vladimir Maiakovski, y estos ofrecen interesantes visiones y reflexiones sobre el séptimo arte. En cuanto a la fotografía, tendríamos que hablar de
Consigue la foto de
John Morris en
La Fábrica, una mezcla de memorias y consejos en el que el editor gráfico recuerda, da consejos y anima a todos los fotógrafos. Y en cuanto a la música...
He guardado lo mejor para el final, y este mes creo que estarás conmigo en que ese gran final se lo merece la querida
Grace Morales y su libro
Mecano 82, ed.
Lengua de Trapo, que estudia desde puntos de vista sociológicos en cuanto a su propio impacto y su relación con el entorno -en este caso la llamada Movida como principal microcosmos de cuchilladas- logrando no sólo ofrecer una imagen sobre el grupo que saldría a partir de este álbum sino de toda la escena musical y su proyección recíproca con el país en el que todo esto va pasando.
Al final han salido unos cuantos títulos más de los que yo esperaba, aunque seguimos lejos de esos tres mil. Espero que no te haya aburrido demasiado y sí te haya ayudado a escoger algunas lecturas para estos días. Ya ves que con todo esto de publicar mucho acaba cumpliéndose la revelación de
Sturgeon y queda aún algo de crema por encima de esa masa de papel impresa que lo puebla todo. Así que aprovecha y lee todo lo que puedas este verano.
¡Un abrazo!,
Jónatan.
Jónatan Sark es lector compulsivo y librero vocacional. No se me ocurre mejor persona en cuestión de recomendaciones literarias y conocimiento de la actualidad editorial afín a mis gustos. Si no has tenido suficiente (cosa que dudo) con estas recomendaciones, prueba en las entregas anteriores. A continuación, un mosaico Amazon con los libros recomendados. Si te apetece comprarlos desde aquí, me llevo una pequeña comisión que se invierte íntegramente en mi adicción a la lectura. Gracias.
Entregas anteriores:
Epistolas librescas I
Epístolas librescas II (Especial Dïa del libro 2013)
Sark de Oro 2012