3.11.04
Simpsonario (XXXVI)
Para los Simpson, acostumbrados a la monótona vida provinciana, la idea de subir a un avión es extraordinaria; también debido a la gratuidad del billete que ha ganado Homer en un concurso. En realidad, el vuelo sigue siendo un símbolo de estatus que no todo el mundo se puede permitir. La renuncia al viaje de Marge en Miedo a volar se basa en serios motivos, a pesar de que provoque consternación en el resto de la familía a excepción, quizás, del abuelo, también aterrorizado por el mero hecho de haber sido dejado solo a bordo.
Simpsonario (XXXV)
Algo que remite constantemente a sí mismo o al mundo circunstante que le es familiar o congenito. Los Simpson, en el ámbito de los dibujos animados, de los medios de comunicación y de los audiovisuales, representan uno de los máximos niveles (también en sentido cualitativo) de auténtica autorreferencialidad en tanto que están repletos de citas, remisiones, glosas, metalenguaje.
Pero, por amor a la autorreferencialidad, es necesario citar las tipologías de las voces y las definiciones presentes en este Simpsonario: los nombres de los personajes y de los autores, así como los de los directores de películas parodiadas en los episodios simpsonianos; algunos vocablos técnicos del léxico cinematográfico y de los dibujos animados; los conceptos inherentes a los valores puestos en juego por la serie, los sentimientos y apegos que denotan la psicología de sus protagonistas.
2.11.04
SOCIEDAD BORDERLINE PUNTO CUATRO : SEA POLÍTICAMENTE CORRECTO
En uno de los pasajes del ya comentado No logo, Naomi Klein critica la cruzada de lo políticamente correcto. Esta gurú de los movimientos antiglobalización considera que todo el debate sobre el lenguaje no sexista, por poner una de las fórmulas que adopta, sólo ha servido como fórmula de distracción para la izquierda. De hecho, en la defensa de lo políticamente correcto no es raro ver juntas ideologías dispares.
En uno de los pasajes de Alicia a través del espejo de Lewis Carroll, concretamente el diálogo de la niña con las flores, se formula la siguiente idea: las palabras significan aquello que quien manda quiere que signifiquen. Que el lenguaje haya sido perfilado desde un punto de vista masculino tiene, obviamente, sentido. Pero no olvidemos que por mucho que se pueda llegar a concluir que es un ejemplo de dominación patriarcal, lo importante del lenguaje es que sirve para comunicarse y, por tanto, busca la eficiencia. ¿Se imaginan este texto escrito de manera no sexista? ¿Merece el esfuerzo de mujeres y hombres concienciadas y concienciados?
Otros frentes de la batalla por la corrección buscan el respeto hacia determinadas minorías o respuesta ante determinados abusos. Nada más noble. El problema es que a menudo los esfuerzos se centran no en las causas sino en los síntomas. Se rompen espejos, no realidades. Se pretende, a veces, la prohibición de determinados libros. ¿Dónde está el límite? ¿Debe prohibirse, por ejemplo, Lolita de Nabokov? ¿Debe censurarse a Groucho Marx cuando se dedica a humillar a Margaret Beaumont? Se busca, con justicia, el respeto hacia los homosexuales, fomentando su clara presencia pública, pero al mismo debe silenciarse a toda costa la existencia de mujeres masoquistas. Se cuestiona constantemente la violencia en determinados contenidos con la excusa de que los niños pueden acceder a ellos armados con el mando de la televisión, pero es que ésta no es, por definifición, la mejor compañera de juegos de la infancia. La violencia es propia del ser humano, por desgracia, y una generación criada desconociendo esa faceta pueda ser más controlable. Al fin y al cabo, quién mató a la madre de Bambi? Walt Disney, un tipo violento.
Simpsonario (XXXIV)
"Ahora me encuentro con autores que me dicen que han crecido viendo los Simpson. ¿Extraño, verdad? Y escriben cosas realmente divertidas". (Matt Groening)
Simpsonario (XXXIII)
“Pasaron algunos años más y creé este follón que conocéis como los Simpson y, sin darme cuenta, me convertí en un autor de renombre”. (Matt Groening).
31.10.04
Víspera de muertos (un día en la vida Ausente)
También me he puesto ciego de deuvedés en dvdsoon. Hay una oferta de Halloween con un porrón de pelis a 6.66 dólares canadienses, que sale a 4,2 euros gastos de envio incluidos. He tenido suerte porque el otro día me compré Dracula vuelve de la Tumba y It Came from Outer Spece y precisamente éstas han subido.
De las de 4 euros me he pedido The Monster that Challenged the World, Cabin Fever, Lifeforce, Deranged/ Motel Hell, The Fall Of The House Of Usher, Reptilicus, Blade runner, VeraCruz, The Fly7The Return of the Fly y luego un poco más caras (pero de oferta) el Best Of Abbott & Costello #3 y Portishead: Roseland New York PNYC. EN fin. Un saqueo a mi targeta.
30.10.04
SOCIEDAD BORDERLINE PUNTO TRES : MIRE LA TELEVISIÓN

En un texto que pretende divagar, entre otras cosas, sobre lo mucho o poco que podemos vivir engañados, sobre falsas realidades y paranoias animadas de ayer o hoy (7), no podía faltar la llamada caja tonta: la televisión.
Forma parte de la teoría de la conspiración la idea de la existencia de máquinas para controlar la mente humana. Mucho más frecuente es la idea de que la televisión es una especie de aparato diabólico que, a base de rayos catódicos, reblandece nuestras neuronas y nos hace un poco más maleables. ¿Resultará que la sospechada máquina de control mental es ya el principal electrodoméstico doméstico?
En uno de los primeros episodios de Los Simpson (La odisea de Homer) el padre de la genial familia perdía su empleo y se convertía en un parado que pasaba las 24 horas tumbado en el sofá consumiendo televisión y cerveza, en una espiral de anuncios de la marca Duff y viajes a la nevera. Desconozco si han experimentado ustedes lo mismo que Homer Simpson (8), la extraña apatía que se siente pasando varios días seguidos viendo la televisión; mando en mano, hipnotizado, de María Teresa Campos a Ana Rosa Quintana, de agresivas tertulias del corazón a avances informativos, pasando por “mi esposa es ludópata” o el ensalzamiento épico de Pocholo Martínez-Bordiu. Por si no se han percatado, hemos entrado en los pantanosos territorios de una patata caliente: la telebasura.

Aznar, nuestro presidente de gobierno, se manifestaba hace unos pocos días muy preocupado por la proliferación de contenidos basura. Se trata, obviamente, del más puro cinismo político y de la clásica maniobra de distracción: no sólo por las muchas cadenas (públicas o privadas) que están bajo su órbita mediática y partcipan de la fiesta trash, o por la extensa cobertura dada a la boda de su hija (y que forma parte del mismo paquete que critica), sino porque la auténtica telebasura son las manipulaciones puestas en evidencia demasiado a menudo.
Parafraseando Expediente X se formula la afirmación “La verdad está en la tele”. Expresión demoledora ésta: lo que no se emite no ha pasado. Así hay guerras que aparecen y desaparecen a lo largo de los años, como los personajes secundarios de un tebeo de superhéroes (que a veces entran en el limbo del olvido hasta que algún guionista decide rescatarlos), y hay guerras que no son como las vemos (o que ni tan sólo son). La otra televisión basura, la de explotar las miserias de nuestros famosos (artificiales o no), encumbrar nuevo ídolos cargados de vicios (o de humanidad, que casi es lo mismo), espiar el comportamiento de personas en una realidad simulada (y decidir sobre sus vidas con un simple mnsaje de móvil), es evidente que forma parte del hipnótico atractivo de una televisión que no debe demonizarse en exceso. Al fin y al cabo no deja de ser un reflejo (más o menos fiel o distorsionado) de nuestros hábitos, comportamientos y estructuras sociales. No hacemos lo que nos dice la tele sino que somos lo que nos muestra. ¿O es al revés? ¿O nos recreamos con ello? ¿Nos hipnotizamos de nosotros mismos en un bucle sin fin?
No por casualidad hemos empezado este apartado con una referencia a la familia Simpson. Para hablar de la televisión hemos tomado como referencia el propio medio (algo de lo más habitual, por otro lado). Pero es que el electrodoméstico catódico también genera obras maestras. La sitcom creada por Matt Groening enseña sobre nosotros mismos y nuestra sociedad más que muchos sesudos tratados. Así que sea buena o mala nuestra adicción al sofá y al mando, cualquiera de nuestros hábitos e inventos de la vida moderna pude ser conspiranoicamente cuestionado. En La guerra invisible (9) Anton LaVey (conocido y circense satanista norteamericano) formula nueve medios de control y distracción. Uno de los escogidos son los fines de semana alargados: incrementan el gasto y fomentan la relajación. Y, por supuesto, aumentan el consumo televisivo y, los lunes, las disfunciones emocionales.

***
(7) Partiendo de la base que se trata de una temática de moda o frecuente, por mucho que ronde junto a nosotros desde hace unas cuantas décadas y que, de hecho, la pregunta Qué es real sea parte fundamental de la filosofía o la religión.
(8) De hecho, el patriarca de la familia Simpson no escapará de este círculo vicioso hasta iniciar una mesiánica cruzada pública en contra de una señal de tráfico mal situada.
(9) Otro de los textos compilados por Adam Parfrey en Cultura del Apocalipsis.
****
Actualización a 1/03/05 para evitar el borrado de comments por parte de
Haloscan
ya lo cantaba Aviador Dro... "la televisión es nutritivaaa!" ...nando Homepage 10.30.04 - 4:54 pm #
Sobre la televisión se pueden entender muchas cosas leyendo TV FABRICA DE MENTIRAS de Lolo Rico. Los realizadores tienen recomendaciones de poner mucha luz y color, mucha música, mucho público feliz en el estudio y contenido del programa cero. el brujo don Carlos Homepage 10.30.04 - 8:43 pm #
No he leído ese libro pero lo tenía apuntado en una lista de posibles. Gracias! absence Homepage 10.30.04 - 8:51 pm #
Maldita televisión. Si es que ya no podemos ni ver los dibujos animados en ella, los censuran por todos lados, qué triste. Woed Homepage 11.01.04 - 9:50 am #
Totalmemte de acuerdo con lo que comentas de la serie de los Simpson, y Woed tambien tiene razón los dibujos animados estan mas inanimados que nunca en la TV MIUSICPITUSI 11.21.04 - 1:51 pm #
Simpsonario (XXXII)
El escolar lo conduce a la perfección Otto, quien sin embargo nunca ha obtenido el carné de conducir y que en el episodio El Otto Show es despedido por este motivo. Una sutil burla de los autores simpsonianos que ridiculizan un modelo que resulta altamente eficaz sobre el papel, pero que no se percata de los errores más garrafales. Nadie controla la norma. En Terror a metro y medio, primero de los tres subepisodios de La Casa-árbol del terror IV, y haciendo todo un homenaje a la serie de televisión The Twilight Zone, el autobús será atacado por un gremlin, casi haciendo realidad la pesadilla de Bart del día anterior (un terrible accidente en bus).
***
Actualización a 1/03/05 para evitar el borrado de comments por parte de
Haloscan
jajaja recuerdo ese episodio paradoian aquel genial capítulo de The Twilight Zone que llegó hasta el cine. Woed Homepage 11.01.04 - 9:45 am #
En el original, el bicharraco ataca un avión de pasajeros, ¿no? En la primera entrega de "Cuentos asombrosos", si no me equivoco. Óscar Alarcia 11.02.04 - 9:26 am #
Bueno, el episodio original era de Twilight Zone y tuvo su remake en el largometraje En los límites de la realidad, el último de los cuatro episodios, dirigido por el George Miller de Mad Max (y el mejor de una película donde también estaban spielberg, landis y dante). absence Homepage 11.02.04 - 9:32 am #
Aaaah, eso era. El de Spielberg creo recordar que era un poco rollete, sobre abuelos que se hacen niños por un día (noche) y son muy felices, un poco "Cocoon". Pero este del monstruito en el avión era una pasada. Óscar Alarcia 11.02.04 - 11:16 am #
Simpsonario (XXXI)
La fuente de inspiración para el pelo de Bart es una foto de Matt Groening cuando tenía diez años; en cuanto al resto, el creador siempre ha dicho que se había inspirado en su propia historia familiar para obtener temas y motivos narrativos, así como la elección de los nombres de los protagonistas que son los mismos de sus familiares.
***
Actualización a 1/03/05 para evitar el borrado de comments por parte de
Haloscan
Coño, eso de los nombres no lo sabía. Woed Homepage 11.01.04 - 9:45 am #
El Homer original llevaba oculta la firma de Matt Groening. Con los pelajos que tiene en la nuca y la oreja derecha, de perfil, ocultaba sus iniciales: "M G". Óscar Alarcia 11.02.04 - 9:23 am #
qué lindo! absence Homepage 11.02.04 - 9:33 am #
29.10.04
SOCIEDAD BORDERLINE PUNTO DOS : CONFIE EN SU DEMOCRACIA

Como decíamos, aparentemente las teorías de la conspiración y las sospechas que de algún modo u otro estamos controlados parecen provenir de mentes extravagantes. A continuación, y a modo de ejemplo, podemos comentar tres obras que vienen avaladas por el éxito (de crítica y/o público) y que a la vez son generosas mostrando modos de dominación en esta sociedad borderline (2) en la que vivimos: el libro No Logo de Naomi Klein, el documental Bowling from Columbine de Michael Moore y algunas ideas sacadas de La cultura de la satisfacción de John Kenneth Galbraith.
En 1999 la periodista canadiense Naomi Klein publicaba No Logo, el poder de las marcas (3). El libro rápidamente se convirtió en un éxito de ventas (incluso en nuestro país), en un best-seller que muchos han considerado como la Biblia de los movimientos antiglobalización. Klein describe de manera ágil el funcionamiento de las grandes corporaciones y multinacionales, la explotación laboral en el tercer mundo y algunas de las formas en que muchas personas muestran su irritación antes estas situaciones. Si bien es cierto que en su parte final el libro se deja llevar por su militancia y sus ganas de fomentar la movilización y el boicot, también lo es que toda la extensa parte inicial, aquella en la que nos habla de la presencia de las marcas en nuestras vidas y de cómo absolutamente todo puede ser absorbido por el mainstream y la moda, resulta una lectura reveladora.
En muchos colegios públicos de Estados Unidos son empresas como McDonals o Burger King las encargadas de dar de comer a los alumnos. Además, en una muestra de generosidad, parte del acuerdo incluye la colocación de vayas publicitarias de la empresa en los patios de recreo. Pongámonos, pues, conspiratorios. Dejando de lado los posibles desequilibrios alimenticios que puede provocar una dieta rica en grasas (4) , ¿Qué efecto puede tener estar sometido a un constante bombardeo publicitario desde nuestra más tierna infancia? Además, en la actualidad la publicidad de las marcas rehuye la letra (recuerden: leer es peligroso) y acuden al símbolo, unos símbolos que pueden estar expresamente diseñados para incrustarse en nuestros cerebro. ¿Por eso las marcas son el gran valor de las multinacionales?.

Otra idea la mar de interesante que lanza Naomi Klein es la existencia de los cazadores de lo cool. Se trata de avezados investigadores sociales con la misión de buscar todo lo que pueda convertirse en una nueva tendencia. El resultado es descubrir que la moda se gesta, realmente, en los barrios más marginales de los EE.UU. De nuevo, sospechemos: el punk, la ecología, la imagen del Ché pueden convertirse en moda (de hecho, así ha sido). Cualquier idea mínimamente peligrosa puede ser desactivada sencillamente convirtiéndola en algo lo suficientemente moderno para ser lucido con orgullo por miles de personas. La imagen reiterada diluye su significado. Podemos afirmar que es una práctica que se ha llevado a cabo en numerosas ocasiones.
Pasemos al cineasta Michael Moore. Aunque ahora ha modernizado su aspecto, viendo su pinta de orondo pueblerino yanqui nadie sospecharía que se trata, en la actualidad, del más celebre hostigador de la perversión del sistema democrático estadounidense. Nacido en el corazón de la llamada América profunda (Michigan, 1954), se convirtió en un personaje célebre, alabado y criticado con pasión, cuando en la descafeinada ceremonia de los Oscar de este año proclamó: “Tenemos un país donde un presidente ficticio nos lleva a una guerra ficticia por razones ficticias”. La afirmación la espetó, entre aplausos y abucheos, al recibir el galardón al mejor documental por Bowling for Columbine. La verdad es que nuestro hombre ha pasado de ser casi un desconocido (5) a triunfar en las salas de medio mundo (incluidas nuestras pantallas, tan poco proclives al género documental) con este documento que, a partir de la matanza en el instituto que da nombre a la película, perpetrada por un par de estudiantes armados hasta los dientes, ataca sin piedad a la Asociación Nacional del Rifle (y a su presidente, un patético Charlton Heston) y a la cultura de la violencia propiamente americana.
Si bien es cierto que los documentales jamás son inocentes u objetivos, que allí donde se planta una cámara la realidad deja de ser como es (efecto del que ni siquiera están exentos Felix Rodríguez de la Fuente o Jacques Cousteau), la verdad es que Moore convence con su principal conclusión: en los EE.UU. se ha utilizado desde hace años el miedo como principal medio del poder político y económico para la dominación. Obviamente hay mucho de teoría de la conspiración en sus tesis, y en la actualidad el aclamado documentalista prepara Fahrenheit 911, donde investigará los lazos que unen a la familia de George W. Bush y Osama Bin Laden y cómo el Gobierno de Bush ha utilizado los acontecimientos del 11 de septiembre para llevar a cabo sus planes. Cualquier día le pegan un tiro pese a ser tan patriota como cualquier norteamericano medio.
Para acabar este apartado repleto de fe en la democracia, algunas ideas lanzadas por un economista tan poco contracultural como John Kenneth Galbraith en La cultura de la satisfacción (6). Partiendo del análisis del papel de los impuestos en el sistema político norteamericano y pasando por la importancia de la industria armamentísca como motor económico del estado, se puede concluir una aterradora conjetura: sólo votan los satisfechos con el sistema, usease, los que viven más o menos bien. El resto es subclase y su propia dinámica los lleva a no participar de los procesos democráticos. Por tanto, para garantizar la estabilidad del sistema sólo es necesario una mínima mayoría electoral satisfecha. Vale, pero... ¿qué pasa con Europa? Pues que aquí tenemos Seguridad Social y eso hace que la mayoría satisfecha sea más mayoría y de menos poder económico, cosa que explicaría que de vez en cuando la socialdemocracia gane algunas elecciones. No seré yo quien plantee dudas sobre nuestro sistema (al contrario) pero démosle la vuelta a la tortilla: la sanidad gratuita y el sistema de pensiones también son un medio de control. De una manera u otra todos estamos enchufados a Matrix.

***
(2) También conocido como Trastorno de Personalidad Fronteriza. No tratado médicamente, un Borderline vive en un continuo vértigo emocional, experimentando estados anímicos totalmente inestables y conductas autodestructivas.
(3) Klein, Naomi; No Logo, el poder de las marcas (Paidós, 2001).
(4) No sólo porque abunden las leyendas urbanas sobre pollos mutantes criados directamente para ser hamburguesas, o las sospechas paranoicas de aditivos químicos pensados para hacer de nuestros cerebros materia dúctil, sino porque una sociedad dividida entre obesos y anoréxicos es del todo controlable. Suerte de nuestra dieta mediterránea.
(5) Aunque Roger and Me, su documental de 1989 sobre el efecto de los masivos despidos de la General Motors en la población de Flint, ya había tenido cierta repercusión y notoriedad.
(6) Galbraith, J.K.; La cultura de la satisfacción (Editorial Ariel, 1992)
****
Actualización a 1/03/05 para evitar el borrado de comments por parte de Haloscan
Me esta gustando mucho. thepriest... 10.30.04 - 2:39 pm #
Ojo, Michael Moore era toda una celebridad anti-corporaciones, hizo dos series muy divertidas: TV Nation y The Awful Truth, ésta última empezaba con las fotos de Bill Gates, Rupert Murdoch... y diciendo cosas como 'estos seis hombres controlan las noticias del mundo... y sólo uno de ellos es el anticristo..." quevedin Homepage 10.31.04 - 12:31 pm #
Oh! Lo desconocía! gracias. Esto es una de las cosas que me gusta de los comments, aportar datos y mejorar las cosas. absence Homepage 10.31.04 - 1:34 pm #
La foto esa de los dos niños obesos en el McDonald's me ha dejado perplejo. Uf, es puro terror... Agente Cooper Homepage 10.31.04 - 4:12 pm #
Absence cuanta razón tiene. Woed Homepage 11.01.04 - 9:43 am #
Por dios, ese niño de la gorrita parece que esté relleno de gomaespuma. Por lo que hace a Moore, Roger y yo ya tenía las virtudes y los defectos de lo que ha hecho después: la narración de la decadencia de una ciudad, sobecogedora; sus intervenciones, al final un poco exasperantes C. Rancio 11.02.04 - 8:40 am #
Impresionane la foto y el texto, el Michael Moore cada dia me mola más despues de ver sus dos celebrados documentales. ¿ Que tal estan sus libros? ¿ Valen la pena? MIUSICPITUSI 11.21.04 - 1:47 pm #
Pues no lo he leido. Estoy esperando a que salgan en bolsillo. Que saldrán. absence Homepage 11.21.04 - 3:03 pm #
