14.10.12
CRÓNICAS DE SITGES 2012 (XVI): ROBOT & FRANK
CRÓNICAS DE SITGES (XV): MANIAC
En esta oleada de remakes de clásicos del género que padecemos actualmente (más por lo innecesarios que resultan muchos de ellos) deberemos hacer punto y aparte con esta estupenda revisión del Maniac de Lustig. La original, estrenada en 1980, era un título de culto entre los aficionados al gore, un slasher malsano y ultraviolento que en plena era de la masacre de adolescentes apostaba por centrarse en un psicópata dedicado con entrega al asesinato sangriento y el trofeo del cuero cabelludo de la víctima, que acababa como podrida peluca de su colección de maniquíes. El Maniac original es un filme crudo, amoral, violento, molesto, lleno de moscas y mugre y un retrato urbano de extrarradios y basuras. La nueva versión se muestra fiel, muy fiel, y no escatima ni la violencia explícita ni las moscas. Incluso la banda sonora señala la original; pero es que además ese respeto no evita el riesgo creativo añadido por el brillante uso de la cámara subjetiva. Mención aparte merece el riesgo asumido por Elijah Wood para dar carne a uno de los psicópatas más incómodos de la historia del cine. Bravo.
CRÓNICAS DE SITGES 2012 (XIV): GOD BLESS AMERICA
Entro cansado a esta sesión golfa. Lo digo porque en un atracón sin mesura como el que me doy en Sitges el estado de ánimo físico y mental marca mucho el visionado. No siempre se ve la película en el momento que tu condición requiere. La cosa va de cuarentón gordo y deprimido que odia el mundo y acaba haciendo realidad sus sueños violentos transformándose en un psicópata al que se une una adolescente rarita. Vamos, un Kick-ass en clave indie... NO!... que eso lo era Super y era cojonuda. No, digamos más bien que es un Kick-ass intelectualizado que pierde involuntariamente la actitud gamberra y dinamitera. La película me irrita con el discurso agitprop que suelta el protagonista en su lugar de trabajo, no por ideología sino por alargado, y luego me crispa con una gratuita matanza en un cine disparando a quienes comen palomitas y no se comportan como es debido. Me crispa no porque no merezcan la muerte (bueno, ya me entienden), sino porque está ahí sin venir a cuento y se nota su condición de señuelo para levantar la simpatía del cinéfilo. Que luego estos psicópatas con pretensión ideológica centren su odio hacia el friqui que triunfa en youtube, pues qué quieren que les diga. No creo que el problema sea precisamente ese. La peli se deja ver, sí, pero también se deja no ver, vamos que ni fú ni fa.
CRÓNICAS DE SITGES (XIII): DOOMSDAY BOOK
Entro con muchas ganas. La peli es coreana y ya saben que conecto muy bien con sus collejas, su exageración y su estilismo visual. No es largometraje sino película de episodios, tres. El primero va de infección zombi a través de alimentos en mal estado y tiene tono de comedía. Si me apuran puedo decir que me resultó simpático aunque no apunta nada nuevo, ni siquiera la idea del romance zombi. El segundo episodio es el que afronto con más ganas, ya que viene firmada por Kim Jee-Won, uno de mis favoritos gracias a las soberbias Tale of two sisters, Bittersweet Life, I saw the devil o The Good, the Bad and the Weird. La decepción es enorme pero se la perdono. La cosa va de un robot, una inteligencia artificial, que no sólo sigue la religión budista sino que se declara la nueva encarnación de Buda. A partir de ahí una especie de juicio de brujas con monjes, informáticos y los directores de la empresa que lo construyó. La idea no es mala, y en términos de AI tiene su interés, pero entre la morosidad del relato (por otro lado muy elegante) y mi poca sintonía con la metafísica budista me aburren considerablemente. Tanto que sucumbo con el tercer relato y me quedo dormido. Lo confieso. la salida pregunto y me dicen que más de lo mismo en tono bufo, como en el primer episodio. El resultado, pues, es irregular y muy poco cohesionado: dos comedietas fantásticas con un sesudo tratado sobre el alma artificial por medio. La cosa no pega. Una pena.
11.10.12
CRÓNICAS DE SITGES 2012 (XII): LO IMPOSIBLE
En realidad, no tengo mucho que anotar porque es tal y como imaginaba. La película me daba una pereza enorme pero entré para comprobar la factura más que nada, y efectvamente es espectacular. Los primeros 50 minutos se siguen con interés, todo lo que es el tsunami y primer tramo de supervivencia. Luego, cuando reaparece Ewan McGregor, la cosa me hunde porque yo no aguanto estas cosas. No se acaba nunca mientras suenan violines y fanfarrias como instrumento de tortura emocional del gran público, con un exceso que se me hace muy duro pero que sin duda funcionará en taquilla. Lo imposible es exactamente como te imaginas y nada hay más terrible que eso.
9.10.12
CRÓNICAS DE SITGES 2012 (XI): AMERICAN MARY
Una de mis peliculas favoritas en lo que llevamos de certamen. Thriller negro anclado en algún que otro subgénero setentero (que no desvelaré), esa es la vía para una inmersión sin reparo en el submundo de las cirugías extremas y la modificación corporal extravagante. Una joven estudiante de tan brillantes aptitudes para a cirugía como de escasos recursos económicos accederá sin querer a esa subterránea cultura y utilizará sus nuevos conocimientos no sólo para enriquecerse. Disfruté mucho, es cierto, y aunque el tema puede dar lugar a escenas de lo más escabrosas (que las hay), lo cierto es que está muy bien llevada en ese aspecto. Quizá en algún momento hay cierta brusquedad narrativa, pero lo que se cuenta es tan poderoso que ni te das cuenta. No deja en buen lugar al gremio de los profesores de cirugía (y sus lamentables entretenimientos de fin de semana) e incluye otro de mis secundarios favoritos de este Sitges: el grueso vigilante de seguridad del antro cabaretero que centra buena de la acción. Si pueden, no la dejen escapar.
8.10.12
CRÓNICAS DE SITGES (X): IRON SKY
Una colonia de nazis huidos en 1945 al lado oscuro de la Luna reaparece en el futuro inmediato para reinsaurar el IV Reich. Un argumento como éste puntua alto y hace muy difícil no sentir simpatía hacia ella. El problema es que nunca llega a creerse así misma y como comedia se inclina con demasiada facilidad hacia terrenos de comedia fácil y burda que no pueden soportar su condición de larometraje. Hay chistes que haen gracia, sí, pero otros acaban siendo un abuso. Mucho chiste geek sobre tecnología e internet (quizá forzados por ser la principal fuente de financiación) y momentos bastante payasos cuando se pone a hacer humor con la política internacional (desdibujando así detalles bonitos como el uso adaptado de la propaganda fascista). Eso sí, el diseño de producción es buenísimo, hay batallas siderales, sale una Hessa tierna, puede tener cierto interés en términos del héroe negro y, sobre todo, un delicioso look de nazismo pOp retrofuturista. Pero vamos, la cosa no se aguanta muy bien, no, y acaba siendo una especie de Mars Attacks con flojera y sin gracia por acumulación.
CRÓNICAS DE SITGES (IX): MI LOCO ERASMUS
En apariencia, un documental sobre los estudiantes europeos de becas erasmus en Barcelona, la ciudad que encabeza la lista de solicitudes cuando ninguna de sus universidades está en las 150 mejores según algunos varemos de calidad. Ese es el punto de partida. Pero al igual que "MACBA kill people" (brillante frase del metraje), Los Pioneros del Siglo XXI (Carlo Padial, Didac Alcaraz y Carlos de Diego) hacen lo mismo con el formato documental, y este deviene en retrato delirante sobre su realizador, Didac Alcaraz, ente desdibujado del que resulta complejo marcar hasta qué punto se interpreta así mismo o es un producto de ficción delirante. Ese oscuro margen de certeza me inquieta, como me inquieta de hecho todo el trabajo de este grupo de locos barceloneses que fuerzan formatos visuales hacia límites rarunos. Yo casi les diría que algún día prueben por hacer algo verdaderamente terrorífico porque les intuyo un enorme potencial malsano. Toda la escena con Miguel Noguera en los sótanos perforados bajo la casa del protagoista lo demuestran, aunque como momento cumbre hay que destacar la entrevista con la abuela Y luego están los gatitos de internet, claro.
CRÓNICAS DE SITGES (VIII): AFTERSHOCK
A ver, aunque en Sitges ha recibido tratamiento de película estrella potenciada por la presencia del simpático Eli Roth, esto es una serie bé muy serie bé, un bajo presupuesto de esos que todos alquilábamos en los videoclubs de los 80. Igual me equivoco y hay más pasta de lo que parece, pero no lo parece. Tampoco pienso que haya que se duro con ella ya que plantear una película de desastres y superviencia con poco dinero indica mucha valentía. Divertida como subproducto una vez empieza la acción, y con un bello plano final (lo mejor), se hace eterna en su prólogo, un exceso de turismo pijo en Chile que si lo que pretende es construir a los personajes, en algunos casos hace que los odiemos profundamente, aunque quizá busque que nos alegraremos con la muerte de alguno de ellos. Como punto a favor, un par de detalles gore; y en contra, que a diferencia de otras películas de factura similar, le fallan ese par de tetas que forman parte del código del derribo fílmico. En definitiva: no es gran cosa pero valoro su atrevimiento.
7.10.12
CRÓNICAS DE SITGES 2012 (VII): CRAVE
Crave apunta bastante bien al principio. El protagonista es un fotógrafo especializado en sacar imágenes de las escenas de un crimen y la víctima. Captura fotos de un cadáver en estado tan terrible que sabe que nos las venderá, pero es incapaz de detenerse mientras reflexiona sobre ello. Pero sigue, incapaz de apartar el ojo de la cámara que se atepone etre él y el horror. Ven y mira. A partir de ahí la cosa prosigue con su vida anodina, sus violentas visiones en las que se convierte en un justiciero sin piedad y a relación con una vecina de buen ver. La cosa tendría mucho más interés si el personaje no exasperara por su gilipollez y si el director hubiera evitado explicarlo todo dos veces, o lo que es peor, intuye que algo le ha funcionado y entonces vuelve a lo mismo. Todo por duplicado. Y así podemos definir la película como una especie de viaje pocho pocho a la gestación de un psicópata pocho. En fin.
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