5.9.04

Maintaining my blog (II)

He estado introduciendo en el template del blog los comandos para que los comentarios estén gestinonados por haloscan.com y ganen, así, agilidad. Desconozco si funciona porque el proxy de telefónica me impide ver las actualizaciones del blog ausente al instante. Díganme algo, de todas formas.

DRÁCULA CON TUTÚ

Recuerdo que a finales de los 80 utilicé la táctica de pies para que os quiero con Tales of the Gimli Hospital. Fue en el Festival de Sitges y la cosa me pareció un indigesto y pretencioso filme que pretendía epatar siguiendo la estética del Erasehead de Lynch. No le llegaba a la suela del zapato. Hasta el director canadiense tenía nombre de pedante: Guy Maddin. Unos cuantos años más tarde se programó Twilight of the Ice Nymphs. Los efectos en mi deteriorado cerebro fueron los mismos. Diantres qué cosa más cursi y amanerada.

Todo esto explicaría en parte qu cuando en el 2002, en la lectura en rueda de prensa de los premios del certamen se anunció que la ganadora era Dracula: Pages from a Virgin’s Diary el 95 % de los presentes se miraran los unos a los otros desconcertados. “¿Qué es eso?” ,“Yo no la he visto”, “Yo tampoco”, “Hostias el ballet de Drácula”, “Yo me dormí a los cinco minutos”. Hasta los programadores recelaban y la peli sólo se había proyectado en un único pase a las 15:30 de la tarde de uno de los últimos días. Yo, que siempre me he considerado cabal, ausente pero cabal, ya me había tragado dos filmes por la mañana y había decidido comer tranquilo: la película era versión en ballet del clásico de Bram Stoker, estaba dirigida por un cineasta irritante, la pasaban a la hora de la siesta y el tipo que hacía de Conde era un bailarín chino.

Este fin de semana he saldado la deuda que tenía pendiente. Al fin y al cabo era la única película ganadora de Sitges de los últimos veinte años (como mínimo) que no había visto. Y miren, les voy a confesar una cosa. Me ha gustado. No está mal. Se puede ver. Es curiosa. Entiendo que ver a Val Helsing dando cabriolas estaca en mano asusta al más pintado. Y es pretenciosa, pues claro que lo es. Pero tiene su gracia, con su blanco y negro con pinceladas de rojo (que tampoco es lo más original del mundo, por cierto), con su look de filme mudo, con sus recuadros de texto pops. Rehuye el corsé teatral en el que está filmada, rompe con inteligencia el orden narrativo del relato original y dedica más de la mitad del metraje (otra virtud: dura poco) a la vampirización de Lucy. Insisto en que no estoy diciendo que sea maravillosa, tan sólo que se puede ver, que no es lo presumiblemente aburrida que aparenta. Que es un cruce entre Nosferatu y Las zapatillas rojas visible. Eso sí, estoy seguro que ese año en Sitges hubo películas más merecedoras y, sobre todo, más disfrutables (Dark Water, El viaje de Chihiro(!), Dog Soldiers, May, EL imperio del fuego).

Debo apuntar algo más. Reconocer públicamente una cosa. El dvd de este Drácula con tutú incluye un corto de Guy Maddin que me ha dejado boquiabierto. The Heart of the world. Es como ver un resumen acelerado de película de ciencia ficción muda que se mueve entre Metrópolis, El Acorazado Potenkin y el Hombre con una cámara de Vertov. Constructivismo soviético y expresionismo alemán en modo veloz, en cinco minutos, con un inapelable ritmo frenético como banda sonora. Y miren, con la manía que le tengo a este hombre debo reconocer que es una pequeña maravilla que desde aquí les recomiendo.

4.9.04

Descarga, insensato (II)

Les dije que les iría avisando de lo que me gustaba. ¿gustando de qué? de los enlaces que un buen día el gran Karramarro nos chivó en la siempre educativa lista de Mondo-Brutto. Discos casi rescatados de la Dimensión Desconocida que algunas buenas gentes tienen el detalle de servirnos en bandeja.

No sé cuanto tiempo lleva éste y por tanto, no sé los días que estará disponible (pocos, que estos lo cambian cada semana), pero este disco de un tal Dan Hill, un ignoto sudafricano que al parecer se dedicaba a los pupurrís yeyés orquestrales me ha puesto cachondo. No es para menos. Musica para mirar a las chicas se llama. Y sólo hay que ver las portadas de todos sus discos para darse cuenta de que son buenos. Y es que una portada vale más que mil tonadas. Si tienen prisas o dudas (siempre justificadas) vayan directamente a por el track cuatro, un chisposo medley entre La canción del trabajo y Good Vibrations. A mi me pone.

URGENTE. EL ENLACE YA HA CADUCADO. AHORA HAY UN ÁLBUM FOLK DE TRINI LOPEZ. LO SIENTO.

3.9.04

ADLO, QUE TE QUIERO ADLO – BLOG CROSSOVERS

Hoy es un día feliz para este Blog Ausente. Puedo hacer eso que tan bien sabe hacer John Tones: el post autorreferencial. Es muy útil porque te permite relajar el cerebro por un día y regar ese ego tan hermoso y florido que poseo. Además, el destino ha querido que la autoreferencia sea por partida triple.

Esos chicos tan perversos y graciosos de la Asociación en Defensa de Liefeld y Otros (A.D.L.O.) celebran el regreso del gran ROB! a X-Force publicando diariamente en su blog un comentario de texto de cada una de las páginas que componen tan magno acontecimiento. Como quién esto escribe es adlater de pro, en tal día como hoy pueden leer tal que aquí mi segunda aportación. Aprovecho, por cierto, la ocasión para incluir el blog de A.D.L.O. en la lista de links indispensables. Tengo más enlaces pendientes. Todo llegará.

Les decía que la autorreferencia era por partida triple. Ahí va la segunda: en el ya felado por estos lares blog de los Focomelos, Mr. Tones continua sacándole jugo a la lista de Las mejores películas de Ciencia-Ficción publicada por The Guardian, continuando y matizando así mis opiniones al respecto. No sé yo si al final estoy del todo de acuerdo con la argumentación que realiza. Continuará (probablemente).

Finalmente, esos adalides de la tecnomierda llamados Ultraplayback acaban de poner a su disposición un grandioso tema en directo. Un tema que se vio interrumpido por los berridos de quien esto escribe. Así pues: pueden ustedes hasta y escucharme.

¿Acaso puedo pedir más?

2.9.04

PEOR IMPOSIBLE – DELICIAS TURCAS

Este fin de semana se celebra en Gijón una nueva entrega del Peor Imposible, simpático y recomendable certamen dedicado al cine de derribo más trash del planeta. Agradables proyecciones en pantalla grande de vídeo y deuvedé, en un local cómodo y preparado para un aforo de 100 personas (jubilosas), bajo la atenta organización y selección de Jesús Parrado, amigo personal de juergas eternas desde hace años. Chuso, que es como coloquialmente le conocen sus amigos, siempre dice que el próximo año voy de ponente con los gastos pagados, pero al final no es así. Le entiendo porque sé que entre Carlos Pumares y yo dista una gran distancia, como mínimo mediática. Acabaré acudiendo algún día porque cada año proporciono consejo y efectúo gestiones variadas para la consecución de títulos. Así, sin haber visto siquiera el programa puedo adelantarles que se van a proyectar cosas tan indispensables como Versus, Made in China, El luchador Manco, Suicide Club, The City of the Last Souls o Robovampire. Puedo adelantar títulos sin haber visto la programación porque o bien he actuado de intermediario, o son directamente mis cintas las que se proyectan o porque he insistido en la calidad zetosa del filme en cuestión. Ni qué decir tiene que más pronto o más tarde cada una de ellas acabará por ser reseñada en este blog ausente.

La casualidad ha querido que precisamente el bueno de Superdiscochino linkara hace unos días en el Foro Dixtópico esta impresionante y más que gráfica review de una joya turca del calibre de 3 Dev Adam,más conocida como Captain America and Santo vs. Spider-Man (T. Fikret Uçak, 1973). Una película que precisamente pude visionar al ejercer de intermediario en la consecución de una copia de vídeo que fue proyectada en la edición del año pasado del ciclo asturiano.

La cinematografía turca es todo un filón a descubrir por el cinéfilo sin escrúpulos. Yo me enamoré de la foto del Star Trek turco que había en la contraportada de la versión original del Mondo Macabro de Pete Tombs. De hecho, si tuviera más tiempo releería y haría una buena síntesis bloguera de los dos textos en castellano que tocan el tema con la relevancia necesaria: el Vidas monstrencas de Jordi Costa y la edición española del mentado Mondo Macabro. Como de momento no puede ser, tan sólo les adelanto que una de las grandes virtudes del cine otomano popular es su total desprecio por los derechos de autor. Sólo así se entienden cosas como la legendaria versión turca de Star Wars, que robaba las secuencias de naves y efectos especiales y rodaba con sus propios actores e idiosincrasias el resto del metraje.

Dicho esto, volvamos a la delicia turca que centra la segunda parte del blog de hoy. Ni que decir tiene que la Marvel nada supo del singular uso que se hacía de dos de sus personajes más característicos. Tampoco el entrañable luchador mexicano enmascarado fue informado de su alter ego de Oriente Medio. El enlace que les he proporcionado es lo suficientemente explícito para que yo no tenga que escribir demasiado, pero supongo que agradecerán información de primera mano de alguien que ha tenido el placer de contemplarla ensimismado y boquiabierto. Ahí van algunos puntos de interés:

1- El presupuesto es paupérrimo y el guión ínfimo. Pese a verla a pelo, en su idioma turco original, uno ya se percata de lo segundo. Eso sí, a diferencia de las películas de luchadores mexicanos, la acción es bastante más frenética y los actores protagonistas bastante más atléticos que sus orondas contrapartidas del país del tequila.
2- El total desprecio por un leit motiv tan básico como el de la identidad secreta. Tanto el Santo como el Capitán América aparecen en público enseñando sus rostros, por lo que no se entiende que luego se pongan a investigar disfrazados. Ambos tienen una pinta de turcos que espanta, factor éste más que sospechoso siendo el Steve Rogers original tan rubito y tan blanquito. De hecho, el Capitán América protagoniza parte de la historia y de las peleas sin necesidad de enfundarse su emblemático pijama nacionalista.
3- Lo más importante de todo: Spiderman es un tipo muy muy malo y muy muy sádico. La película ya empieza con el hombre araña decapitando a una moza con las hélices del motor de una lancha (!) y ya luego continua matando, violando e incluso aplicando vilezas del calibre de hacer que una rata devore los ojos de una de sus víctimas. En ningún momento me quedaron claras sus motivaciones, por otro lado.

Y dicho todo esto les informo de que es posible que esta delicia turca corra ya por esos dispositivos p2p tan nefastos para el futuro de las artes. Aunque en este caso aplicamos el célebre refrán de quién roba a un ladrón tiene cien años de perdón. Buena búsqueda.

1.9.04

Ciencia y Paja

El rotativo británico The Guardian publicó hace una semana una lista con las diez mejores películas de ciencia ficción de la historia. La peculiaridad radica en que la selección venía dada a través de los votos de reputados miembros de la comunidad científica. El resultado era el siguiente:

1- Blade Runner (Ridley Scott, 1982)
2- 2001, Una Odisea del Espacio (Staley Kubrick, 1968)
3- La Guerra de las galaxias (George Lucas, 1977) / El Imperio Contraataca (Irvin Kershner, 1980)
4- Alien (Ridley Scott, 1979)
5- Solaris (Andrei Tarkovsky, 1972)
6- Terminator / Terminator 2 (James Cameron 1984/1991)
7- Ultimátum a la Tierra (Robert Wise, 1951)
8- La Guerra de los Mundos (Byron Haskin, 1953)
9- Matrix (Wachowsky Bros., 1999)
10- Encuentros en la Tercera Fase (Steven Spielberg, 1977)

En mi opinión la lista refleja que los eminentes científicos británicos son unos pajeros. Uno espera de ellos que la selección se hubiera llevado a cabo teniendo en cuenta la especialidad de los entrevistados, los valores científicos, sociológicos y de anticipación. Pero no, biólogos, astrónomos y demás señores con bata se decantan por los efectos espaciales, el éxito en taquilla y la diversión. Incluyen, sí, Solaris, que es la única que no he visto, seguramente para que no digan que desconocen la reputada sci-fi soviética y la obra de Stanislaw Lem.

Yo me pregunto, por ejemplo, qué virtudes científicas tiene Star Wars para encaramarse al tercer lugar. O los Terminators, que son muy divertidos pero lo del viaje en el tiempo siempre debe ser tomado con mucha cautela y no tan alegremente cuando hablamos de gentes rebosantes de sabiduría y de lo empírico. Puestos a poner ambos títulos uno se plantea si no se hubiera inclinado antes por Robocop o Desafío Total. La Guerra de los Mundos es muy camp, sí, pero para eso pon Planeta Prohibido que tiene mayor enjundia. Yo no incluiría, pero no sorprende nada que esté, Encuentros en la Tercera fase, que en ésta los señores con bata salen muy bien parados y lo corporativo siempre tira mucho.

Soy el primero que reconoce lo injusto (y lo pajero) de hacer listas, pero creo que hay olvidos atroces como El Planeta de los simios, y títulos que probablemente no han tenido ni en cuenta: Farenheit 451, Quatermass and the Pitt, La invasión de los ladrones de cuerpos, Phase IV, Almas de metal y un porrón más. También pasan de valorar la relevancia cinematográfica desde el punto de vista histórico, dejando lagunas del calibre de Metrópolis. Y puestos a hacer packs ¿Qué problema tienen con Aliens?

Y digo yo, que ya que pasan de todo, que se pongan pajeros pero de verdad. ¿Qué pasa con Godzilla? ? ¿Y con los futuros apocalípticos rollo Mad Max 2? ¿Y con los zombies radioactivos? En el fondo me dan un poco de tristeza estos señores porque seguro que tienen mucho trabajo y cuando van al cine escoge la señora o los niños, leen poco y se compran cuatro deuvedés en Navidad. Porque cierta voluntad sí que les denoto. Ahí están sino detalles como anteponer Blade Runner a 2001 (pues claro que sí) e incluir Matrix. Tampoco parece que les gusten los ewoks.

Más Ciencia y más paja en otros post:

Congreso godzillesco
Atómica

31.8.04

¡FOLKY HORROR CULT CLASSIC!

Hacía meses que quería recuperar El Hombre de Mimbre (The Wicker Man, 1973). Tenía la cinta grabada al lado del reproductor pero el puto formato deuvedé ejerce una férrea dictadura en mi hogar. Ayer decidí que era una estupenda película para comentar por estos lares y hacer que todos ustedes babeen con mi nunca suficientemente reivindicada sabiduría pajera.

The Wicker Man es ejemplo paradigmático de lo que es un filme de culto. Desconocido para la gran mayoría, difícil de ver y venerado de manera arrebatada por unos pocos. Extraño, atípico y, además, doblemente de culto pues toda él gira alrededor del, perdonen, culto a los dioses paganos (por tanto, culto en su sentido religioso).

La cosa va de un sargento de la policía católico fundamentalisma (el televisivo Edward Woodward) que acude a una remota isla escocesa para investigar la desaparición de una adolescente. Una vez allí no tardará en percatarse de que las gentes del lugar, jubilosas y cantarinas, no creen en Dios sino en dioses (el del mar, el dios Sol, la Diosa de la cosecha), practican extrañas ceremonias y follan como descosidos. La sospecha de un sacrificio humano es cada vez más fuerte.
(Bueno, ya me he sacado la sinopsis de encima, que es una cosa que me da mucha rabia porque es como redactar la parte de atrás de las carátulas y saber que no las va a leer nadie inteligente.)

Por lo dicho respecto al argumento queda patente que la cosa va de investigación policial. Sí. También es una película que a menudo se vincula al cine de terror británico (ojo, es un producto independiente, nada de Hammers ni Amicus) sobre todo por su final de cuento de terror de la EC y cierto aire a lo Insmouth (por lo de la comunidad rural rara y autoexcluida). O por supuesto la imborrable imagen del Hombre de Mimbre que le da título, una especie de gigantesco tótem fálico que hace las funciones de altar reciclable y centra la mayor parte del final.


Bueno. Es una película policiaca con puntos de terror. Aún hay más: ¡Es un musical! Los tipos del pueblo viven contentos como jipis cantando durante buena parte del metraje. Le cantan al policía nada más llegar, cuando éste visita La Taberna del Hombre Verde, y ya siguen cantando con irritante frecuencia hasta el feliz y malsano cántico final. Esto de las tonadillas me daba mucho miedo al recuperarla. Conseguí la banda sonora hace algunos meses y andaba con la mosca tras la oreja. De un tal Paul Giovanni, intenta arrejuntar el folklore celta, la dentera propia de John Dever (o la Baez) y la psicodelia de la época. Extraño mejunje que se atraganta sin la película de fondo. Y es que no sé a ustedes, pero a mí lo folklórico siempre me ha tirado para atrás porque soy muy urbanita. Pero claro, una cosa son los mentados cantautores o las sardanas y otra, por ejemplo, una tradición por la cual las lugareñas danzan en pelotas. En definitiva, que no conviene desdeñar lo folk de primeras porque quizá detrás exista una añeja tradición pagana y más bizarra de lo que parece. En la película se utilizan muy bien elementos típicos de la zona (las máscaras de animales) o la figura del polichinela para generar inquietud al espectador. Lo folklórico como elemento terrorífico, pero de verdad.

Por si no fuera poco, la película también recurre al exploit sexual. En este aspecto destaca sobremanera el bailoteo que se pega una jamona tan considerable como Britt Ekland, como Dios la trajo al mundo, meneando el pandero y dando golpes al tabique y a la puerta de la habitación donde el descansa el policía (ojo, parece ser que hay dobles cuerpos y tal porque la sueca estaba embarazada). También destaca un nutrido grupo de jovencitas generosas y desnudas que rotan alrededor de menhires y dólmenes y saltan sobre una hoguera para maximizar su fecundidad. “Es peligroso saltar desnudos sobre el fuego” exclama el Sargento. “Más peligroso es saltar vestidos” le responden. En las puertas de la taberna se copula sin pudor, al aire libre, en una escena que me recordó aquel episodio de Futurama en que el Doctor Zoilberg acude a su planeta natal para llevar a cabo los rituales de apareamiento que le son propios.

El choque entre cristianismo y politeísmo arcano también es una baza importante. Pese al final, son muchos los que defienden la película por decantarse del lado de lo pagano. La gente es feliz, rinden culto al polichinela, el loco o tonto rey por un día y, atención, Ingrid Pritt da clases prácticas a las púberes del pueblo sobre las diferentes variantes del símbolo fálico. También se comen ranas para quitar el mal de garganta, cuelgan cordones umbilicales de los árboles y se encomiendan a la eyaculación de las serpientes.

Luego está, claro, la siempre agradecida presencia de Christopher Lee, el Lord de la localidad que también es el sumo sacerdote o druida. El actor, pese a salir primero con una horrorosa peluca 100% bujarra y luego con otra lacia, como muy Cher con largas melenas, dice que es una de sus mejores interpretaciones. Yo no sabría decirlo, dado que la he visto doblada como se doblan las pelis de culto: mal, y la copia es la estándar, con menos metraje. El productor era un tipo listo: cortó diálogos y dejó los desnudos. Al director, pobre, se lo tragó la noche de los tiempos. Ah! También sale Lindsay Kemp.

La película merece verse, la verdad, por su extraña bizarrez y por ser tan atípica, de una rareza sin igual. Y porque está muy bien, qué coño. Por si sienten mayor curiosidad o tiene ganas de refrescar la memoria les dejo con algunos enlaces:

- La ficha de la IMDB;

- Una excelente web sobre el filme, con su galería de fotos y escenas eliminadas del metraje comercial;

- Un fanzine aperiódico entereamente dedicado al filme;

- Una de las varias que hay sobre las localizaciones escocesas


Meneame

30.8.04

Músicas que me la ponen dura (I)

Inicio nueva sección intermitente destinada a glosar tonadas y/o álbumes que levantan el espíritu ausente. Para empezar, y tan sólo siguiendo el criterio de que es lo que estoy escuchando ahora y de que me gusta un huevo, una banda sonora: la compuesta por Lalo Schiffrin para Bullit.
Podrían ustedes preguntarse si soy un pajero de los soundtracks. Uno de esos tipos dispuestos a hipotecar el futuro de su familia en la adquisión de un extraño vinilo del difunto Elmer Bernstein. La respuesta es no. Mayormente las bandas sonoras escuchadas de un tirón me aburren de manera atroz. Eso sí, como adicto a Lo Pop son multitud las cancioncillas e instrumentales que hacen que mi miembro morcillón acompañe sus compases jubiloso.
Dentro de este segmento de cancioncillas de Lo Pop (que no Pop, ojo, sino que ponen banda sonora a las imágenes e iconos poperos) yo hinco mis rodillas y camino sobre ellas para mostrar mi reverencia hacia Schiffrin. Mission Imposible. Mannix. Operación Dragón. Harry el Sucio. Es posible decir más. Sí: el tema central de Bullit (hay otro, pero me lo guardo porque es un must que ustedes conoceran a su debido tiempo).
Podrán decirme en algún coment: "eh! oiga! que el tema de Misión Imposible es lo más". Tienen razón. Pero la importancia de Bullit también radica en que creo que es definitiva para el asentamiento de una forma de hacer bandas sonoras que luego se impuso en los 70 (¡blaxploitation party!). El tema central de este clásico de Steve McQueen, repleto de trompetas, bajos y percusiones tensas es lo que yo llamo "funqui para la acción" (los que saben de música hablan de latin jazz y de cosas muy serias; yo no sé). Lo escuchas y te dan ganas de ser un policia chungo, un investigador privado, un tipo de revolver facil, bólido cool y mucha gente a la que detener por delante. Y a mí eso me la pone dura, insisto.
Respecto al resto de instrumentales que completan esta banda sonora o beseón, decirles que están muy bien. Hay más ritmos tensos de telefilme policiaco e incluso se rompe la continuidad con un par de temitas a lo Bacharach, con sus trompetitas y sus melodías bonitas y tatareables. Para dar saltitos del amor entre disparo y disparo.
Sobre la película, decirles que es un claro ejemplo de mi alzheimer fílmico. Hay películas que he visto y que podría volver a ver porque casi no recuerdo nada. De esta, tan sólo, que había una persecución de coches muy potente por las calles de San Francisco. Y que el look de Steve McQueen lo quiero para mí.

Hembras que hacen fiu fiu

Me he aburrido con una ostra leyendo el número 48 de Los Vengadores (47 USA del volumen III). De hecho, toda la saga de Kang invadiendo el mundo da sopor de la muerte. Me compré los tebeos sin leerlos, en una rutina que me cuesta detener. Luego los leo al cabo de un par de años y sé que cometí un error. Resisto en la lenta lectura de esta saga porque me han dicho que sale Bush encabezando las tropas marvelianas en una ofensiva final contra El Amo del tiempo. No me negarán que esa imagen justificaría que me esfuerce, algún día, con el tema de las fotos e ilustraciones.

Lo que más pena me ha dado de este tebeo, aparecido en España en octubre de 2002, ya ven mi retraso, ha sido mi amada Carol Danvers. Busiek, el guionista, la había tratado bien hasta ahora pero en este tebeo no se la merece. Me enamoré de Carol en 1978 con los tebeos de Miss Marvel que sacó Vértice. Es el tipo de personaje superheroico secundario que da empaque al universo marvel. De novia terrestre del Capitán Marvel a directora de la revista Woman con vida paralela de rubia voladora en shorts, enseñando cacha. Luego la han ido puteando: la preña, o así, su propio hijo venido del futuro (o algo así, era muy complicado y salía Kang de padre, y a mi Kang siempre me da dolor de cabeza, o así), le chupaba los poderes y recuerdos Pícara, se convertía en Binaria y vagaba por el espacio exterior con una pinta muy rara. Luego Pájaro de Guerra y encima alcohólica. Lo cual le daba un punto degerado que obviamente remata mi amor. Y eso que es rubia y a mi siempre me han puesto más las morenas.

29.8.04

samurais solitarios

Acaban de emitir por tv3 un documental dedicado al hijiko mori (o como se escriba, este es un post inmediato, sin contrastar, etc, lo pone arriba). Un millón de adolescentes hay en Japón que se encierran en su habitación y se pasan años allí. Sin salir. Sin hablar con sus padres. Éstos más o menos acatan la decisión. El padre, ya antes del ataque anacoreta, no hablaba con el hijo porque trabaja todo el día. También he visto que había clases. Uno estaba seis meses sin ducharse y acumulaba basura a modo de Gran Muralla de Desechos que me oculta de Mamá. Ésta le decía desde la puerta: "¿Has acabado ya el videojuego?" y la respuesta era un lacónico "este juego nunca se acaba, es infinito". Había otro que estaba desnudo todo el día a oscuras. Allí encerrado. Luego ha salido el ermitaño pijo. Con su play, con sus pedidos por internet. Y los padres tragando. Dos años llevaba allá. Esta enfermedad es propia del Sol Naciente y está en auge. Dicen. Lo achacan a la competitividad, a la falta de comunicación y a las escuelas intensivas. 13 horas de clase y un examen cada noche. Hasta que no lo apruebas no te vas a la cama.
Este tipo de pajerismo excluyente no se da, por fortuna, en nuestros lares. Vale, sí, podemos pasarnos mucho rato delante del ordenador, o mirando pelis, o leyendo tebeos. Yo mismo soy un tipo la mar de hogareño, pero coño, siempre regreso a la calle. como las putas.