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14.10.16
CRÓNICAS DE #SITGES2016 (XIII): THE HANDMAIDEN
Una de las grandes películas de este año y sin duda la que arrasa en unánime entusiasmo. No me extraña, Park Chan-Wook es uno de los grandes directores en activo y esta su mejor película desde la famosa Trilogía de la violencia que le dio a conocer ( y de la que Oldboy forma parte) porque la del cura vampiro y la de Nicole Kidman eran buenas pero pelín por debajo y la de la chica robot la he resetado de mi memoria. Pero a lo que vamos, The handmaiden es una pieza mayúscula de gótico coreano que se desdobla sobre sí misma cuando retoma el relato para explicarlo de nuevo desde otro punto de vista, y luego continuarlo. El argumento gira alrededor de una rica heredera japonesa cuyo matrimonio pretende un timador para cuyo propósito buscará la ayuda de una sirvienta. Esa historia, filmada con una elegancia mayúscula, toma un giro inesperado a partir del cual se reinicia y luego prosigue introduciendo una perversidad erótica sublime, muy cercana al cine europeo más lúbrico de los 70, y un tono sadiano brutal. Y luego ya el pulpo remata la función.
9.10.16
CRÓNICAS DE #SITGES2016 (VI): GOKSUNG (THE WAILING)
Seguimos coreanos. Viva Corea. Reconozco que esta es una de las que más me apetecían, porque Na Hong-jin se ha ganado mi confianza con solo dos películas, The Chaser y la estupenda The Yellow Sea. Y aunque aquí propone un giro temático a esos dos thrillers precedentes, mantiene sus virtudes y defectos, que por mucho que me gusten sus películas también tiene, como por ejemplo ese alambicado tan coreano de dar requiebros y marear la perdiz. Juega mucho al salto de tono del serial killer rural a la comedia de collejas coreanas, del cine de exorcismos al de infectados, de los fantasmas orientales al legado oscuro de la ocupación japonesa, siempre haciendo dudar si va de eso o de lo otro, lo cual está muy bien por la intriga que crea, pero con momentos en que la acumulación se descontrola. Es cierto que es demasiado larga, y que algunas escenas, aunque entretenidas, no llevan a ningún sitio. A cambio, tiene una memorable escena de ritual chamánico coreano que rompe con el habitual simbolismo católico (que tanto me intriga y que también hace acto de presencia aquí). Y luego me encanta que se lo pongan difícil al espectador, a quien no se le da la cosa masticada sino todo lo contrario. No ha sido hasta 10 minutos después de verla que mi cerebro ha hecho click de golpe y he entendido, o eso creo, de que iba el asunto en realidad, cual era la presa capturada, y que no es la que parece, ese pobre policía que sufre por su hija. Así que bien, todo bien. Viva Corea.
7.10.16
CRÓNICAS DE #SITGES2016 (II): THE AGE OF SHADOWS
Segunda peli y segunda coreana, que este año viene cargado de ellas, aunque ya les digo que va a ser difícil que supere este peliculón. A ver, ya de entrada, si tengo que quedarme con un director coreano, ese es sin duda Kim Jee-woon. Two Sisters, A bittersweet life, El bueno, el malo y el raro y I saw the devil forman un combo imbatible (y ahora que lo pienso no he visto El último desafío, su peli con Schwarzenegger) al que se suma ya su nueva película. Ambientada en la Corea de 1920 bajo ocupación japonesa, es una película de espías como Dios manda, con un coronel coreano antiguo héroe de guerra y ahora al servicio de los invasores para capturar a los líderes de la resistencia. Como buena pieza de espionaje y contraespionaje es de esas con más de un topo en ambas filas y donde el juego de información entre unos y otros se cruza constantemente diluyendo quién se beneficia o con qué bando está realmente. La dirección es bastante sublime, y la banda sonora esplendorosa, y tiene una larga escena en un tren sencillamente colosal. Cosa curiosa, porque encima uno de los actores es el protagonista de Train to Busan.
CRÓNICAS DE #SITGES2016 (I): TRAIN TO BUSAN
Inauguro Sitges 2016 y las habituales crónicas escritas deprisa y corriendo de todos los años (y llevo unos cuantos) con una película que me apetecía mucho. Las razones: zombis, coreana y precedida de un cierto hype por la diversión ofrecida. Así es, pues el entretenimiento es mayúsculo. La peli remite directamente y sin complejos a Guerra Mundial Z fílmica, hasta el punto que podría considerarse un “mientras tanto, en Corea” con alguna leve variación. También es un acertado crossover con el cine de catástrofes, en este caso un tren, donde no falta el habitual reparto de personajes: las viejecitas, la embarazada, el equipo de béisbol, el empresario hijo de puta, el forzudo heroico, la niña y el padre que busca redimirse ante ella. Ojo, no esperen florituras porque la cosa es de mimbres argumentales sencillos y básicos, ni tampoco un festival de violencia gore porque en realidad es bastante familiar y para todos los públicos. Pero da lo que tiene que dar: espectáculo y ritmo constante, o casi. También tiene una pega, y es que al final se pone tontorrona, con violines y lágrimas de azúcar, pero vamos, se lo perdono por el buen rato que he pasado.
8.10.14
CRÓNICAS DE SITGES (XIII): A HARD DAY
Tercera peli coreana que veo en Sitges este año (aunque de las otras dos aún no he podido escribir). Ninguna tiene la potencia de sus clásicos pero bueno, esta en concreto es muy divertida, y eso que la he visto a una de las horas más peligrosas (al menos para mí): justo después de comer. A medio camino entre la comedia negra y el thriller policial, la cosa parte de un policía corrupto (pero sin pasarse) que con alguna copa de más atropella a un tipo y decide deshacerse del cadáver. Luego las cosas se complican como sólo los guionistas coreanos saben complicarlas. Tiene toda una parte que es el clásico enredo con muerto, que siempre sale resultón, y luego hay intriga, engaños y alguna escena de pelea destacable. También que está rodada sin efectos, según ha dicho el director, es decir, que las explosiones de coches son de verdad. Pero bueno, que conste en acta que es una película muy entretenida. Por cierto: incluye simbología católica, que ya saben que es un tema que personalmente me interesa/intriga.
26.10.13
CRÓNICAS DE SITGES 2013 (XXXIII): NEW WORLD
Me dolió mucho no incluir esta película en mi Top Ten de Sitges 2013, la más que digna representación este año del mejor cine coreano. Hoon-jung Park, guionista de la estupenda I saw the devil, entrega un consistente thriller de gángsters que se presenta acertadamente como una especie de cruce entre Infernal affairs y El padrino en el que la lucha interna por el poder en una organización criminal se verá intoxicada por un policía infiltrado y los tejemanejes de su jefe. Intensa y muy bien narrada, es un películón de trama meticulosa que por tradición coreana incluye una de esas grandes secuencias de acción y violencia: la del ascensor.
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